Bueno aquí otro capitulo :D, y ahora si explicare unas cosas que no pude en el pasado por que esta cosa se pirateo y no me dejo agregar mas cosas.
Primero: La historia por el momento esta siendo narrada por un naruto de 11 años, muy pequeño que se lo toma todo muy personal. Piensen que tal vez las cosas no son como el piensa. En especial el asunto de sus padres, que el piensa que quieren mas a su hermano, bueno, es un pensamiento normal en un niño cuando llega alguien mas pequeño.
Segundo: Cambie el titulo del Fic de "Mi vida como Naruto Uzumaki" por "La vida de Naruto Uzumaki", si se preguntan por que pues aquí esta la respuesta: Pensando y hablando conmigo llegue a la conclusión que para hacer la historia mas interesante también se deberían de conocer otros puntos de vista, así que mas adelante esperen narraciones de parte de otros personajes. Así también se saben cosas que Naruto ignora ¿no?
Hoy vamos a conocer al primer amigo de Naruto.
Acto dos: Mucho gusto...
Al final no logre escuchar nada más, ni una sola presentación. Me quede calladito y con una pena enorme, de vez en cuando volteaba a ver al tal Uchiha, no tenia idea de por que, pero me molestaba mucho. Y mas me molestaba que aun después siguiera mirándome de esa manera, tan, arrogante.
Después de esa clase seguía el primer receso. A las 9 en punto nos dejaron salir, tendríamos una hora para desayunar y hacer lo que necesitáramos. Sonará raro, pero tenia hambre, solo un plato de ramen no era suficiente. Baje las escaleras del edificio, mirando el suelo, así evitando las miradas de los curiosos de grados mayores, ¿¡que no tenían nada mejor que hacer! Me sentí acosado, de veras.
La cafetería estaba al lado de las canchas, era un lugar limpio y cerrado donde había varias mesas, aun que para los que lo desearan, podían comer al lado de las canchas de futbol bajo sombrillas y en mesas de piedra donde las moscas acechaban, o por lo menos así lo veo. En cuanto entre al lugar me sentí mejor, todos los chicos estaban tan enfrascados comprando su comida o charlando que no tenían tiempo para mirarme, aquí ya no me sentía como carne fresca.
Suspire profundamente en cuanto me forme para tomar la comida.
- Tu eres Uzumaki ¿cierto?... - Levante el rostro y encontré a ese chico, Kaguya que me miraba sereno. Me sentí nervioso, pensé que empezaría a tartamudear en cualquier momento, así que mejor asentí - Mi nombre es Kimimaro... - volví a asentir, dándole a entender que lo sabia - ¿es escalofriante verdad?...
El chico miro las mesas repletas de personas de grados mayores - si, lo es... - murmure, y asentí. El me sonrío y yo también quise hacerlo, pero me salio una mueca bastante rara que lo hizo reír un poco.
- ¿Quieres comer conmigo? bueno... con nosotros - el chico miro hacia adelante donde una chica de cabello rojo y ojos cafés pedía algo que parecía macarrones con queso, si bien recordaba su nombre era Tayuya Higuchi.
- Claro... - respondí en un susurro. Dios, si que estaba nervioso.
Tome una bandeja que tenia un plato con uvas, un jugo de naranja y una torta de jamón (sonriendo al recordar el chavo del 8), el paquete no costaba mucho pero además me atreví a pedir un pudín a la cocinera y eso incrementó el precio al doble. Malditos careros, como si de por si no cobraran un exceso en la colegiatura.
- ¿Donde nos sentamos? – La chica le preguntaba al peliblanco - esta lleno... ¿Uzumaki? - diablos debí de haber dicho el apellido de mi padre - ¿vienes con nosotros? - de nuevo asentí, aun no me sentía listo para hablar, las piernas me temblaban - esta bien... oye Kimimaro, afuera en las canchas hay varias bancas vacías... se que no hay aire acondicionado pero tampoco se esta tan mal...
- Soy alérgico al polvo ¿recuerdas?... tendrá que ser aquí o en el salón...
- Entonces en el salón ¿esta bien Uzumaki?
- eh... claro...
Justo cuando íbamos saliendo una bola de gente entró al mismo tiempo, y juro que casi no la cuento. Luego subimos las escaleras en silencio y entramos al salón, donde además de nosotros había un grupito, donde estaban: el cejotas, la pelo-chicle, dos chicas que no conocía (seguro por no prestar atención) y otro chico, además del arrogante de Sasuke Uchiha.
Nosotros nos sentamos en el otro extremo de la habitación.
Era extraño estar con estos chicos, demasiado. Hace un momento no nos conocíamos y así como así me invitaron a comer. Espero que sigua así, me agradan ambos y entre ellos parecen completamente diferentes. Él, tranquilo y agradable y ella, animada y movida. Ambos me hacían sentir bienvenido, era como si todo el nerviosismo que llegue a sentir esta mañana fuera deslizándose fuera de mi cuerpo. Pero aun no puedo llamarlos amigos, seguro que ellos no lo querrían, tengo que demostrarles que soy agradable ¡adiós nervios Naruto! tu puedes hacerlo, se amable y charla con ellos.
- Bien Uzumaki, tengo que decirte, tu presentación fue la mas entretenida de todas... creo que dejaste muy en claro que te gusta el ramen - Tayuya sonreía amablemente mientras abría una bolsa de frituras, ¿Macarrones con queso, arroz con leche, una torta y papitas? esta chica tiene un problema.
- Eheh... ¿ustedes de donde se conocen? – Tonto, Tonto. Eso fue lo único que se me ocurrió.
- Estábamos en la misma primaria, junto con varios de aquí... - respondió la chica.
- Para mi que toda la publica se vino para acá... - Kimimaro miro con disimulo hacia atrás - también hay varios del Espiral Negro, o somos muchos en Konoha o hay muy pocas secundarias...
- Haruno, la de cabello rosa iba con nosotros en el mismo salón, pero no nos llevábamos tanto... lo necesario para saber que no me agrada... – dijo en un susurro la chica.
- ¿Su cabello es real? - pregunté.
- Tan real como el tuyo y el mío, es poco común pero no se lo tiñe... - la chica se llevo una fritura a la boca y la mastico estruendosamente.
- Higuchi tan repugnante como siempre - susurro alguien del otro grupito, específicamente Haruno. Tayuya casi se atraganta.
- ¿yo repugnante? - preguntó en un susurro - Kimimaro dime que me volví loca y alucine eso ¡O la mato!...
- Tranquila Tayuya... - el chico delante mío suspiro - no vale la pena...
Ladeé un poco la cabeza para mirar al grupo que estaba frente a mí, La pelo-chicle y el cejotas se reían de algo y otra chica parecida al Uchiha se miraba molesta. Los otros dos que no conocía, también hablaban animadamente y por ultimo Sasuke, que me miraba sin disimular con su aparentemente típica arrogancia.
En cuanto nuestras miradas se cruzaron desvié la mía, no sabia por que pero no quería tener nada que ver con ese tipo, simplemente para mi vista era algo y no alguien. Y era un algo malo, algo que no debía tocar o mover por que apestaba.
Olvidemos al Uchiha, ¡tengo que hacer que les agrade a estos chicos! Pero... ¿de que hablar? ¿De que hablar?... todos empezamos a comer en silencio. Si sigo así, empezaran a ocultarse de mí para no juntarse conmigo, como mis antiguos compañeros lo hacían.
- Y Naruto, ¿que opinas de la música?... - Tayuya no parecía realmente interesada, pero tal vez tenia el mismo problema que yo para encontrar un tema del cual hablar.
- Pues, escucho lo que sea, de veras… mientras me guste esta bien... No se mucho sobre géneros y esas cosas, sinceramente... - ambos me miraban con curiosidad, ¿era tan raro encontrar a alguien que no supiera ni pío de música?
- Ya veo... - Kimimaro fue el que hablo - la verdad yo tampoco se mucho sobre eso, ¿nunca se te paso por la cabeza que eras un bicho raro? siempre todos hablando de los nuevos cantantes, las nuevas canciones y canales de música... cosas que no entiendo…
- Honestamente si - sonreí abiertamente, me agrado que me comprendiera aun que fuera en algo como eso, tal vez si me llegue a entender con este chico - Y las miradas de los chicos cuando preguntas ¿quien es ese? o cosas así... en ocasiones llegue a pensar que había algo mal conmigo dattebayo...
- Mi mama dice que quieren adelantarse a su edad... han llegado a burlarse de mi, incluso mi amiga aquí presente - dijo mirando a la chica - al principio no podía comprenderlo...
- Aun no puedo, la música es lo mejor que hay...
Tayuya siguió con su comida mientras Kimimaro y yo hablábamos. Terminamos descubriendo que teníamos varias cosas en común. Ninguno entendía a la sociedad y teníamos problemas para hacer amigos, ambos éramos muy serios con los desconocidos y cuando nos sentíamos incómodos. Puede que no sea algo poco común, pero para mí en ese momento era increíble.
Descubrí que había hablado a la primera conmigo por que realmente le agradé, pensaba que era espontáneo y distraído, y admitió que esa clase de personas le agradan por el simple hecho de que son diferentes a el. También descubrimos que nos gustaban los mismos programas de televisión y cuando Tayuya se fue a dejar las bandejas también revelamos que teníamos un sucio secreto, que nos gustaba una serie, era raro para nosotros por que pensábamos que era de niñas y nadie mas lo aceptaba pero el descubrir otro fan de la serie americana "That´s so Raven" nos hizo felices a los dos, a el le gustaba gracias a su prima que siempre estaba en su casa mirándola y a mi por culpa de mi hermano que solo miraba DisneyChanel. Hablamos del asunto hasta que Tayuya regresó y luego cambiamos el tema a nuestros hermanos y familiares pequeños, Kimimaro es hijo único pero tiene muchos primos y viven cerca de su casa así que era casi lo mismo y yo con kou. En ese punto Tayuya se nos unió, ella tampoco tenia hermanos, y todos sus primos son hombres por lo tanto siempre la molestaban. Cuando lo mencionó, no pude evitar pensar que tenía un punto masculino, la manera en la que había comido, como caminaba, fue solo un pensamiento sin malicia ya que no creí que fuera malo.
El tiempo paso muy rápido, en un segundo ya estaba sonando la campana. Quedamos en vernos el siguiente receso, eso si que me hizo feliz. Parecía que ya había hecho amigos de verdad. Tenia una gran sonrisa en el rostro, hasta que…
- Buenos días - dijo severamente la mujer entrando al salón - Mi nombre es Anko Mitarashi, yo seré su maestra de matemáticas... - nos miró como escaneándonos - quiero que se sienten por numero de lista...
Media hora de revolución, cambiando los lugares para quedar por nuestro apellido, desgraciadamente hubo un error que no pude discutir con la maestra en el momento.
- Muy bien, de ahora en adelante quiero que cuando llegue yo se sienten así... veo que ya tienen gafetes, esto lo hará mas sencillo... Mis clases son duras y muy pocos sobreviven - sonrió con un poco de malicia - pero si son de los pocos que pueden mantener mi ritmo saldrán bien preparados... nos quedan 15 minutos de clase, y solo este tiempo les daré para quejarse sobre sus asientos, y esto es como el matrimonio… hablen ahora o callen para siempre...
La mujer se sentó sobre su escritorio y nos miro con arrogancia. Definitivamente tenia que hablar con ella, no era como que me molestara que me hubieran tomado como Uzumaki en lugar de Namikaze, lo que realmente me fastidiaba era que delante mío, muy cerca de ahí, estaba Sasuke Uchiha.
- Maestra… - llamé nervioso, no me gustaba reclamar y tenia miedo de lo que me fuera a decir, además de que me sentía avergonzado por que todos me miraban - Yo, mi nombre es Naruto Namikaze… u-usted me tomo como Uzumaki y… pienso que no debería de estar aquí dattebayo…
- Dime Namikaze – dijo con burla - ¿Te molesta algo de tu asiento? Digo, ¿esta abollado, no tiene paleta o tiene clavos fuera de lugar?
- N-no… - sentí la mirada del Uchiha en mi - re-realmente no… no tengo ningún problema - mentí. Si que me molestaba estar tan cerca del Uchiha – solo que…
- Entonces disfruta tu lugar – interrumpió - por que ahí estarás el resto del año… a menos que tengas alguna enfermedad de la vista…
- ¡Maestra yo necesito lentes! – gritó lee.
- Bien… Rock Lee – dijo mirando su gafete - gracias por informarme… pero estas en la primera fila, no le veo el problema…
- ¡Oh solo quería que supiera! – volvió a gritar.
Ese si que era un tipo extraño. Pero no importaba eso. ¡No me cambió! Ahora tendré que soportar las miradas de arrogancia del Uchiha. Espera un momento. ¿Por qué me importa? ¿Lo conozco? La respuesta es no. ¿Entonces? No debería de molestarme, ni siquiera le eh hablado. Decidido, ignorar al Uchiha hasta que olvide su nombre.
Después de eso el día paso rápido, tuvimos otra clase antes del segundo receso, Era historia, y nos la daba Genma Shiranui, un tipo extraño que como Ibiki-sensei también usaba una pañoleta en la cabeza. Empezaba a pensar que era algo así como el uniforme de los maestros. Historia fue bastante interesante, Genma-sensei dejo muy en claro que no íbamos a hacer nada en clase, a lo que todos respondieron con un grito eufórico. El problema era que en casa tendríamos que leer un gran libro sobre la historia del país del fuego y presentar un informe sobre las primeras dos unidades para el fin del bimestre, con fotos y engargolado, muy bonita la presentación, y sobre todo con nuestras propias palabras.
Luego salimos a un receso de 30 minutos, fui al baño por que casi se me revienta la vejiga.
- Mucho mejor… - suspiré tirando el papel con el que me seque las manos en el cesto de basura y salí del baño.
- Te tardaste… - Kimimaro recostado en la pared de afuera del baño sonrió y se acercó a mi.
- ¿Y Tayuya? – pregunté notando la ausencia de la chica.
- No nos va a acompañar… dijo que tenia algo que hacer y no se que mas… cosas de chicas…
- Para mi que me huye… - trate de ocultarlo, enserio, pero la decepción pudo mas conmigo. Yo solo quiero tener amigos ¿Por qué es tan difícil? ¿Por qué siempre me pasa lo mismo? ¿Es que tengo algo raro? ¿Soy una molestia? ¡Si generalmente ni hablo! ¿Qué seria si no parara de hablar?
- No lo creo… pero lo haga o no, no tiene importancia… a mi me caes bien…
El siempre parecía estar calmado, incluso cuando hablamos de lo que nos gusta, lo más que hacia era sonreír tímidamente. Ese parecía ser su carácter. Y en ese momento me sonreía apacible, pero no se por que sentí que el también estaba contento. Un amigo al menos si había hecho, y para mí, eso era suficiente.
- Gracias… a mi también me caes bien – trate de reprimir la gran sonrisa que forzaba por salir, no quería que pensara que estaba loco o algo.
- No se por que… pero me da la impresión de que estas estreñido – dijo mirando mi rostro, y riendo entre dientes.
- Lo siento… estoy nervioso… batallo mucho para conocer gente…
- ya lo hablamos hace rato… te lo dije, yo también soy igual… no tienes por que reprimirte…
- ¡Esta bien! – sonreí a lo grande, estaba a mis anchas. ¡Alguien me dijo que le agradaba!
No pude evitar seguir sonriendo, lo hice tanto que las mejillas me dolieron y estaban un poco entumidas.
La última clase fue la de valores, con el maestro Hayate Gekko, tenia una pinta muy mala, unas ojeras profundamente marcadas y sus ojos se miraban opacos. Nos dijo que tenia una Salud muy inestable y que por lo tanto si llegaba a faltar algún prefecto nos informaría. Parecía hacer un esfuerzo tremendo simplemente estando sentado sobre el escritorio.
Nos paso un plan de estudios, en su clase íbamos a ver principalmente modales, valores y principios, el primer Bimestre se enfocaría en valores, y haríamos una investigación acerca de los mismos con otras personas, como entrevistas deduciendo si esta persona aplicaba sus valores o si le faltaban, serian 5 entrevistas en un trabajo para entregar con tiempo a partir de la próxima semana hasta el fin del bimestre Y esta semana seria de introducción a los valores, para identificarnos con ellos.
Kimimaro se fue, pasaron por el en un carro grande y lindo color negro, y Tayuya ya no volvió a merodear a nuestro lado desde la primera vez.
Estaba en la esquina de la cuadra como mi padre me había indicado, esperando pacientemente bajo un gran árbol que hacia todo mas fresco. Esperando… cuando alguien se tropezó conmigo.
- ¡Fíjate! - dijo esa voz, que me pareció muy familiar, pero yo miraba el suelo, aun me sentía tímido y no quería mirar a los extraños.
- ¡Si eres tu el que no estaba mirando! Yo estaba aquí mismo parado y tu llegaste como burro sin mecate dattebayo… - masculle, esperando desde el fondo de mi ser que no me escuchara, no quería pelear.
- ¿Namikaze? – preguntó el chico, y en ese momento lo mire.
- ¿Logan? – pregunté aun incrédulo.
Ahí mismo frente a mi, se encontraba el chico que hizo mis ultimas semanas de sexto lo mas imposible de la vida. El solito logro que todos los que consideraba mis amigos me dieran la espalda solo por que la niña que a el le gustaba se me declaró ¡ni por que la rechacé! No era el primer ni el ultimo conflicto que tuve pero ese tipo me las debía, y deseaba vengarme.
Igual no podía, miraba sus ojos color miel y su cabello corto oscuro, y solo podía pensar en esos años en los que fuimos amigos. Bueno, en los que el fingió que era mi amigo. Pero a pesar de todo, yo sentí eso como real, lo seguía sintiendo, y esto me causaba un dolor horrendo en el pecho, así como si escarbaran, un ardor muy raro y doloroso. Y dolió aun más cuando una sonrisa burlona apareció en su rostro.
- Que grata sorpresa… - dijo sarcástico - supongo que… nos veremos por ahí…
Y se fue, dejándome aturdido mirando donde había estado. Podía verlo en mi mente, regodeándose por mi reacción. ¿Por qué tengo que ser tan débil? Tan inocente tan iluso… Así todos podrían pasar sobre mí.
El sonido del claxon de un carro me hizo reaccionar, frente a mi, mi padre me llamaba con el ceño fruncido.
. . . . . . . . . . . .
- ¿Como te fue?...
Un tono neutral. No se por que tenia la esperanza de que mi padre fingiera entusiasmo por algo que me pasaba por una vez en su vida.
- Bien…
- ¿Qué te pareció la escuela?
- Limpia… grande, muy blanca… - respondí con monotonía.
- ¿tienes amigos nuevos?
No pude evitar sonreír tontamente mirando a la nada - Si… hice uno…
- Me alegro…
Algo en su tono cambio, al mirarlo tenia una ligera sonrisa en el rostro. No se por que pensé que estaba feliz por mi, que tontería ¿Por qué se sentiría feliz por mi? Aun así hubo un sentimiento calido en mi pecho, que nada pudo arrebatármelo en todo el día.
Ni aun mi hermano presumiendo que hizo 100 amigos en su nuevo año, según el.
- ¿y tu cantos icites naru?
Parecía preguntarlo en buen plan, pero yo me lo conozco mosco, y se que usara cualquier cosa que le diga para burlarse de mi.
- Muchos… - respondí restándole importancia, y claro mintiendo - mamá, ¿Cuándo va a aprender tu hijo a hablar bien dattebayo?
- Solo tiene cuatro años… ¡no lo presiones dattebane!
- Shi ¡Solo cuato años! – y me saco la lengua, su peor ofensa.
- ¿Yo a que edad aprendí?
- Etto… bien, bien, me parece que a los 5… pero hablaste por primera vez a los dos años dattebane… eras un bebe tan mono Naru-chan…
- Y ¿Kou cuando aprendió a hablar?
- Hace un año…
- O sea que aprendí antes… - dije sonriente.
- Podría decirse… ¿Por qué?
- Nada… nada…
Y ya que se volteo para seguir con la comida imite la sonrisa del Uchiha, y mire a mi hermano, que me saco la lengua.
- ¡Mamá! – Chillo el monstruito - Naru meshta moletando…
- No molestes a tu hermano… -dijo sin voltear, y mi hermano se regodeo. Valla, si que aprende rápido, esta imitando la sonrisa que yo imite. Que Sasuke no se entere por que mi hermano las hace mejor que él, seguro es tan amargado que es capas de venir a hacerle competencia – Ya vamos a comer, lávate las manos…
- Comeré luego iré a visitar a mi primo… - dije levantándome de la mesa.
- No está con su abuela… sus padres regresaron de las vacaciones y ya están en su casa… ¡vamos, vamos lávate las manos que ya voy a servir dattebane!
-Hai, Hai… ojala Nagato viviera mas seguido dattebayo…
. . . . . . . . . . . .
Antes de dormir pensé en lo que me había pasado el día de hoy. Me emocionaba el tener un nuevo amigo. ¿Qué pensaba de Kimimaro? Simple, es un chico serio pero buena onda, agradable, interesante y honesto. De verdad deseaba que llegara a ser mi mejor amigo. Instantes antes de dormir pensé en Sasuke Uchiha, algo en el me era muy familiar, no sabia de donde, no sabia por que, pero era algo mas allá del físico. Intente pensar en otra cosa pero mi mente me llevo de regreso a Sasuke, ¿Por qué no quería que lo olvidara?
Eso lo descubriría después, ya saben, mensajes que el que lo sabe todo te manda, pero esa noche ya no le volví a dar importancia. De igual manera mi subconsciente me traiciono, soñé con goma de mascar, muchas bolitas de colores de goma de mascar y Sasuke abriéndose paso para llegar a mi, estire mi mano pero cuando tome la suya nuestro equilibrio se rompió haciéndonos caer sobre ese mar de chicles.
-Naruto… despierta hijo…
Mi madre me movía suavemente para despertarme, al final lo logró pero aun me sentía adormilado.
-Se te hará tarde para la escuela dattebane…
Ambos nos alistamos. Yo con mi uniforme, el pantalón café claro y camiseta de botones, y mi madre con ropa normal y su bata de laboratorio con el escudo en los hombros del hospital de Konoha: el IKSS, una hoja con espiral de color verde con la palabra IKSS grabada bajo esta.
Nuestro desayuno ya estaba listo, un licuado de plátano y huevos revueltos con salchicha, mi padre se había tomado la molestia de prepararlo. Al igual que nuestro almuerzo, que estaba en una bolsita de esas que salen en las películas, de cartón me parece.
Mi madre y yo nos la pasamos hablando de camino a la secundaria, ella sobre la flojera que le daba llegar a sacarle sangre a las personas, con los llantos, y en ocasiones la peste de la gente que no se bañaba. Y yo sobre lo emocionado que estaba por encontrarme otra vez con Kimimaro, ni me acorde de Tayuya.
Al bajar del carro mi madre se despidió con un beso en la frente, que me subió el ánimo. Aun estaba nervioso al regresar ahí, pero ya no como antes, por que ahora, tenía un amigo. Un amigo de verdad.
El día empezó con una hora de educación física, nuestro maestro Hayama Shirakumo era bastante estricto, nos hizo dar 10 vueltas a la cancha antes de presentarse. Luego paso lista y al final nos dejo tarea: comprar bolas de tenis, esto al cejotas pareció encantarle, aparentemente por que jugaríamos la próxima semana uno de sus deportes favoritos. Pero antes de irnos nos hizo dar 5 vueltas más. A todos nos quedo bien clarito que deportes no seria una clase para pasársela bien, era una clase mas, tan importante como las otras, por que reprobar era lo mismo fuese lo que fuese. Y nadie quería ser tan patético como para reprobar deportes.
Kimimaro se apareció tarde, no llego a la clase de educación física, así que estuve con Tayuya, y si creía que no le caía bien, en esta clase ciertamente lo confirme.
- Oye Tayuya ¡espérame! – me estaba quedando atrás, muy buena condición no tenia.
- No me voy a quedar atrás por ti… - la brusquedad de sus palabras y la manera en la que me miro me dejaron congelados. ¿Qué le había hecho yo?
- ¡Uzumaki – y dale con Uzumaki - No se detenga!
Seguí corriendo, pero pensando en lo que pude haberle hecho.
Cuando entramos a literatura luego de darnos una ducha ahí estaba Kimimaro. Nos saludamos chocando los puños y después de ahí, todo fue mucho mejor.
El resto del día no fue muy diferente al anterior, tuvimos dos horas de biología, lo cual fue agotador, en la que una, estuvimos hablando sobre otras aventuras de Ibiki-sensei en unos rápidos y la otra hora nos recomendó un libro para sus clases el cual compraríamos en parejas para minimizar el gasto, en ese preciso momento desde lo lejos sentí que alguien me miraba, Kimimaro estaba sonriendo, y esto lo tome como una invitación para ser su pareja en biología.
La ultima clase fue de matemáticas en la que empezamos con un repaso rápido de lo que vimos en primaria, Anko-sensei preguntaba demasiado rápido, cosa que tomo por sorpresa a varios, menos a mi, a Sakura, a la chica que se parecía al Uchiha y a Sasuke, que fuimos los únicos que respondimos a la primera y sin dudar las preguntas que nos hizo. La sonrisa de Anko-sensei me hizo entender algo: ya tenía a sus favoritos. Y eso solo podía significar una cosa: mas trabajo para nosotros.
Ya era la hora de la salida, Kimimaro y yo hablábamos sin parar y Tayuya solo observaba.
- Ya vengo… - dijo la chica dándose la vuelta.
- Kimimaro… ¿no le agrado para nada?... digo, tal vez estoy paranoico pero es la impresión que me da dattebayo…
- Le atinaste… pero que no te afecte – se apresuro a decir - yo le gusto, y siente que acaparas mi atención… es una rivalidad insana que se creó ella… así que no tienes por que preocuparte – sonrió - es su problema…
- Yo quería saber… ¿me consideras tu amigo? – mire al suelo, tenia miedo de escuchar esa respuesta, muchas veces en el pasado ya me había ocurrido que me rechazaran las personas por cualquier cosa, y al ser Kimimaro no estaba listo para escuchar la respuesta. El realmente me agradaba, aun si solo lo había conocido ayer. Tal vez era muy pronto, apunto estaba de retirar la pregunta cuando me contesto.
- Por supuesto que si…
Lo volteé a ver incrédulo. Y enseguida cambie esa expresión por una sonrisa. El chico me pasó el brazo por los hombros en una especie de abrazo, era como de mi estatura, y yo hice lo mismo.
Estaba seguro de que el podría ser mi mejor amigo, mi confidente, y tenia claro que no quería perder su amistad.
Pero a veces las cosas no suceden como queremos…
To be continued.
Su primer amigo ¿se lo esperaban? o ¿pensaron que sasuke y naruto serian amigos rápido por arte de magia?, no se preocupen, ya llegara su momento. Por ahora estos capítulos son de introducción a la vida del pequeño naruto.
Bueno, hoy aprendimos mas sobre él. Para empezar que su primer error al decir mal su nombre causo que todos lo llamaran asi ¿ahora entienden por que esta historia no se llama "La vida de Naruto Namikaze"? xD
también supimos que Nagato es primo de Naruto, y si, este personaje tendrá un papel importante en esta historia. Y sobre Minato, Hay minato, parece amargadito ¿verdad? muchas responsabilidades causan eso, pero naruto lo toma personal. Hay muchas cositas que puse, y puede que algunas suenen sin importancia pero la tendran.
En especial ese sueño, recuérdenlo para el futuro.
¿miraron la ultima linea de la historia? no esta en cursiva por que es un comentario de Un naruto mayor, probablemente ponga algunas asi dentro de la historia para que no se pierdan.
Y para mis dos lectoras que dejaron los primeros Reviews esperen una sorpresa mas adelante xD pero mas! adelante las aré saber donde :D
¡Cuídense!
