Quiero aclarar que nada es mío, sólo la absurda historia, los personajes son de Rowling para mi pesar =(.

-Rebeldías.-

Capítulo 2.

-¿QUE HICISTE QUÉ? – Gritó la loca de Ginevra, después de todo sabía que debía encontrar departamento para evitar ir a vivir temporalmente con su amiga, puesto que obvio le iba a rendir cuentas.

-Me salí de mi casa porque estoy harta de los viejos. Me deben la vida y luego se ponen de estrictos.- La miró enfadada y comenzó a sacar sus maletas. –Finite incantatem- Las presillas de la maleta saltaron por el repentino hechizo que hizo todo volviera a la normalidad.

-Vivirás ahora conmigo?- Tragó gordo.

-No, sólo hasta que encuentre un departamento. Ya sea aquí o en el Londres mágico.-

-Ehrm, ¿y porqué llegaste hasta esta hora?- comentó más tranquila la roja.

Hermione se sonrojó hasta la médula, no creía que la pelirroja la cuestionara y menos de esa forma tan directa. La mirada de la Weaslette se volvió curiosa. No recordaba a hermione sonrojarse porque sí, así que comenzó a mirarla inquisitoriamente, La castaña se mordía el labio inferior mirando hacia el suelo, ese gesto lo conocía perfectamente Ginny. Esbozó una traviesa sonrisa en su rostro y se acercó a ella.

-ESTÁS SALIENDO CON ALGUIEN!- le gritó y comenzó a brincar de la felicidad la Weasley.

-Deja de gritar, Ginevra Molly Weasley.- Le dijo aún con un sonrojo notable.

-¿Eso es un sí? Vamos Herms, sabes que puedes confiar en mí.- Le dijo mirándola con cara de perrito, para causar lástima.

-Ya sé, Ginns-

-¿Entonces?-

-Theodore Nott- Sonrió tímidamente.

Un silencio sepulcral inundó la sala, mientras que la mandíbula de la Weaslette caía lo más que podía caer, unos segundos después, intentaba decirle algunas cosas, pero sólo movía la boca, sin hacer ningún ruido. Hermione comenzó a reír de la cara invaluable que había puesto su amiga, de todos y cada uno de los sorpresivos gestos.

-¡E-es una serpiente, Herms!- Le señaló

-No le digas de esa manera, Ginns. Es una persona. Ya pasaron 3 años desde la segunda guerra y él, si te lo recuerdo, peleó por hogwarts.-

-Es un hijo de un maldito mortífago, y si te lo recuerdo –La imitó- Ese maldito mortífago quiso asesinarte.- Dijo con ironía y con algo de odio, ella tenía razón. Nott había intentado matarla, pero aún así, él era distinto.

-¿Y?

Ginny suspiró, después de todo, la castaña había tenido una extraña obseción desde tercero a quinto con el chico. Él era el segundo más listo, después de ella, y era aún más misterioso que el mismísimo Snape. Suspiró vencida e hizo un ademán para que le contara como fue.

-Estaba en la biblioteca, como es costumbre mía, y simplemente lo miré y sentí una fuerte mirada sobre mí, no sabía de quién era hasta que volví a levantar la vista. ¡Era él! Intenté seguir leyendo, pero aún me miraba y realmente no podía concentrarme, así que me acerqué a él y le pregunté que si porqué me miraba… Me dijo que por que sí, así sin chiste. Después de girarme, me preguntó, no, más bien me ordenó salir con él y pues, no pude negarme.- suspiró un poco y luego se llevó las manos a las mejillas de forma soñadora- Fuimos a un montón de lugares interesantes y después a cenar, pero, siento que me veía horrible, él se veía guapísimo con un traje informal, de color negro. Mientras que yo…- Miró para abajó y señaló su falda- me veía así.-

Ginny sonrió ante la ocurrencia de su amiga y la abrazó.

-¿Eso querías?-

-Desde tercer grado.-

Tocaron el timbre y Hermione se estremeció, ¿quién podría visitar a Ginny tan tarde? Miró su reloj y eran cuarto para las doce, caminó hasta la puerta y Ginny parecía nerviosa. Abrió la puerta y miró a Zabini y cerró la puerta.

-Ginns, Zabini está fuera de tu departamento, creo que te quiere matar.- Dijo nerviosamente, Blaise volvió a tocar y ella abrió.

-Zabini, ¿Quieres matar a Ginns?- Le miró sorprendida.

-¿Matarla?-

-Oh, déjalo pasar, Granger.- Le dijo Ginny

Pasó y los tres se sentaron en la sala, lanzándose miradas y sólo se escuchaba el tic tac del reloj, hasta que la Castaña decidió intervenir.

-¿Qué haces aquí, Zabini?-

-Vine a ver a Ginny, ¿No es obvio?-

-Ginny, ¿Porqué Zabini te está visitando?- Miró inquisitoriamente a la pelirroja.

-Este, bueno… verás, es que… -

-Soy su novio.- Los ojos de Hermione se abrieron en menos de un segundo completamente. Y miraba a Blaise y a Ginevra, como si de un partido de tennis se tratara.

-¡Y TÚ ME REPRENDES POR SALIR CON UNA SERP…!- Hermione se tapó la boca antes de que se le saliera todo. Ginny se sonrojó a más no poder y Blaise soltó una sonrisa.

-¡E-es diferente!- Miró para otro lado.

-¡Es lo mismo!-

-¿Pueden dejar de gritarse como si yo no estuviera aquí?-

-Disculpa, Zabini, pero se lo merece.- Le sonrió.

-Sí, me lo merezco, después de haberle recriminado por salir con Nott.- Hermione volvió a abrir los ojos y la miró horrorizada, Ginny se tapó la boca y miró a Hermione, mientras Blaise se reía de ellas.

-¡Ginns! Era un secreto.-

-Después de todo, Draco tenía razón sobre ti.-

-¿D-draco?-

-Sí, me dijo que te vestías como Snape.- comenzó a reir y Ginny también se rio del comentario mientras la castaña se la comía la rabia.

-Mañana vamos de compras, Molly.- Ginny se sorprendió de lo que dijo la castaña.

-¿Qué?-

-Hoy usaré tu habitación, así que tendrán que hacer cosas malas aquí en la sala.- Hermione levitó sus cosas con un hechizo y las metió en el cuarto de la pelirroja dejando estupefacta a Ginny.

-Ya la escuchaste.- sonrió mirándola lascivamente.

-o-o-o-o-o-

-¿Que sales con quién?- preguntó histérico el rubio.

-Granger, con Hermione.- Le dijo calmadamente Theodore, arrastrando las palabras.

-¿Estás bajo un imperius o qué?- Le miró los ojos

-Claro que no, Malfoy, estás exagerando.-

-Es una sangresucia, Theo. Y es una insufrible sabelotodo que nunca nadie puede ganarle, una ñoña.- Le dijo sacudiéndole los hombros, como si eso lo haría entrar en razón.

-A mí no me parece, es muy agradable.-

-Oh, claro. Olvidaba el hecho de que te gustaba desde que la viste en ese estúpido baile.- Dijo recordando lo no sabelotodo que se veía.

-Oh, y pues, pensaba llevarla a nuestra reunión.- Le sonrió irónicamente.

-…- Draco lo fulminó con la mirada.

-Vamos Draco, no es tan mala.-

-Tú la arreglas, no quiero que se presente como Snape.- Le dijo girándose sobre sí, para lo que Teo sonrió y simplemente se caminó a la puerta.

-o-o-o-o-o-

Una castaña y una pelirroja paseaban por todo el callejón diagón, comprando a diestra y siniestra, estaban llenas de bolsas en las manos y otras más levitando cerca de ellas, después de todo, Hermione se había tomado el comentario de Zabini muy enserio, ella no se vestía como Snape, o bueno, quizá sí. Después de perder horas de su vida en ese tipo de cosas inútiles, se aparecieron en el apartamento de Ginny. Tiraron todo lo viejo, salvo algunas cosas de valor sentimental y las acomodó en las maletas. Sonó el timbre y Ginny corrió a abrir. Al girar el pomo de la puerta, miró a la impotente serpiente castaña. Iba con un traje informal color negro, con una camisa del mismo color. Sonrió de autosuficiencia antes de pedirle pasar.

-Puedo pasar?- Le dijo con su voz aterciopelada, suave y masculina.

-A-adelante. HERMS.-

-¿Mande?- salió con sólo ropa interior, un poco atrevida, de esa nueva que había comprado. Teo la miró estupefacto, nunca la había imaginado así de sexy, el cabello lo llevaba en una coleta alta, pero, varios mechones le salían y caían sobre su bonita cara.

-Hola, Hermione.- Murmuró ronco.

Hermione abrió a más no poder los ojos y se volvió a meter al cuarto. Se puso un bonito vestido blanco de encaje, sin escote, con un largo un poco más arriba de las rodillas, que fue lo primero que encontró, se colocó unas sandalias y salió riéndose nerviosamente de lo anterior, mientras que Theodore la miraba riéndose, cuando Ginny le decía cómo debía tratar a la castaña, evidentemente se sintió ignorada y se calló.

-Hola, Ted.- Le dijo con un sonrojo en las mejillas.

-Te ves hermosa.- Le sonrió y se acercó a ella

-G-gracias, Ted.-

Al momento que él llegó a donde estaba ella, simplemente le tomó de la mano y la encaminó hasta la salida, pero la castaña parecía poner resistencia.

-N-No, Theodore- Le dijo un poco apenada –Estoy toda despeinada- Sonrió tristemente.

-Peinate y nos vamos, iremos a cenar con unos amigos. – Nott la soltó y se fue a sentar en uno de los sillones. Ella se metió al baño y comenzó a peinar su rebelde cabellera. Ahí vio una poción alisadora de cabello, no era de ella, pero podría darle otra a Ginny, después. La utilizó y su cabello se hizo ondulado, ya no enmarañado como estaba antes. Lo cepilló y lo acomodó, se puso un moño negro, que, resaltaba con su vestido y se puso un poco de rubor en sus mejillas, haciéndolas ver natural, y se pintó los labios de color rosa. Salió y le sonrió a Ginny, ella nunca se arreglaba, ni siquiera cuando estuvo saliendo con Ron.

Se colocó un cardigan rosa y le tomó la mano a Theodore, en ese momento Ginevra entendió que nunca se habían besado. Nott se levantó del sillón en el que estaba sentado, y caminaron hasta la puerta, Hermione tomó la bolsa que siempre llevaba y simplemente salieron.

-Nada Snape.- Sonrió el castaño

-o-o-o-o-o-

Bueno, lo del cambio ya lo había pensado, pero aún así, gracias china lop32, por sugerírmelo y gracias por ser el primer review 3.

Entonces, el siguiente episodio será la cena y bueno, prometo colocarlo pronto.