Más simple que un "Te quiero…"

Capítulo 2.

Desesperación y lágrimas.

El humo no permitía que ella pudiese ver con claridad las cosas, estaba herida y gravemente lastimada.

No sentía su cuerpo y una de sus piernas estaba bañada en sangre.

Veía todo borroso y su vista se nublaba, se estaba mareando y no podía hacer nada al respecto.

No tenía poder mágico y ya todos sus espíritus celestiales habían llegado al límite.

¿Era el fin?

Ella se negaba rotundamente ante esa posibilidad y con ganas de sobrevivir como pudo se recostó de la pared y con pocas fuerzas hizo temblar una de sus piernas para poder pararse.

Si a duras penas podía mantenerse en pie, sus piernas flaqueaban y tentaban a caer al suelo de nuevo.

Pero la rubia de nuevo persistió en seguir de pie.

Con debilidad agitó su mano en el aire para despejarlo del humo, tosió debido al contaminado aire que inhaló y luego varias lágrimas se derramaron al ver tan imposible escena que la dejó atónita.

Natsu… ¿Estaba muerto?

Erza, Gray, Elfman, Mirajane, Gildarts, Natsu, Gajeel, Freed, Bickslow, Laxus, el maestro…

Todos…

Todos los héroes parecían haber caído…

Y lo que hacía que asesinara de repente su corazón era pensar que toda esa catástrofe se debía a ella…

Soltó un sonoro llanto antes, de con debilidad correr hacia los cadáveres de sus amigos, con torpeza se cayó y dio un quejido de dolor. Miró de nuevo su pierna y se veía todavía peor.

Pero ignoró por completo el dolor.

Cayó encima del pecho de Natsu y vió como este tenía los ojos cerrados, estaba completamente lastimado y mil veces peor de lo que ella estaba herida.

Las lágrimas no tardaron en desbordarse de sus ojos al no sentir su respiración.

-¡NATSU! –Lloró con fuerza aferrándose al chaleco roto del chico.

No obtuvo respuesta.

-¡NATSU! –Gritó de nuevo esperando una respuesta en vano.

-Chicos… -Sollozó la chica al ver su entorno.

El gremio completamente destruido y hecho escombros, todos sus amigos parecían carecer de signos vitales. Muertos y tendidos en el suelo, ella gritó al cielo y lloró con fuerza.

-Natsu… P-Por favor… No me dejes sola…

De repente una patada en el pecho la separó de él, y se sorprendió al percatarse de quién era…

Lisanna…

-¡Ya has hecho demasiado! ¡Vete antes de que alguien más salga herido! –Gritó con sus ojos empapados en lágrimas, mientras abrazaba con fuerza el cuerpo de Natsu contra el suyo.

De repente detrás se escuchó como alguien hacia a un lado los escombros y hacía un intento por pararse.

-E-Es cierto… Eres muy dañina para estar aquí… -Se levantó y habló con debilidad Max.

Aunque se sentía feliz de que hubiese sobrevivientes en seguida un dolor punzante atacó su pecho.

-¿Q-Qué dices…?

-¡Que te largues de aquí! –Gritó triste y molesta Lisanna bastante herida, se abrazó con aún más fuerza a Natsu.

La rubia aún no podía creérselo y los miró atónita_

-¿Qué esperas? ¿A que alguien más muera por tu culpa…? –Preguntó con impotencia mientras la observaba con odio y resentimiento.

Lo que le decía le dolía como nadie lo sabría.

Pero después de todo era cierto…

Las lágrimas salieron en abundancia de sus ojos y les dedicó una mirada triste a sus compañeros… Sin poder darles la cara como pudo salió corriendo, antes de que aquellos hombres volvieran y destrozaran lo que quedaba.

Su pierna estaba descuartizada, no podía moverla y sin embargo como podía la arrastraba. La tierra y todo el polvo se adhirieron a sus heridas abiertas haciendo que le ardiera, de repente perdió el control y rodó cuesta abajo por un barranco.

Ramas eran quebradas y todos sus huesos crujían.

La sangre manchaba por completo la grama y salpicaba en las piedras.

Llegó a tierras planas por fin y dejó de rodar, Joder… Se dislocó el brazo y como dolía.

Se sujetó el hombro y luego se dejó caer de nuevo en el piso, que este tenía una alfombra de puras piedras. Su cuerpo no resistía más, sus ojos no aguantaban otra lágrima, sus pulmones dolían. Le dolía respirar, le dolía pensar…

Y recordar lo que dejó atrás…

Estalló a llorar…

¿Cuándo se había vuelto tan patética? Cierto… Siempre lo fue…

Sus ojos ya estaban hinchados de tanto llorar ¿Cuánto tiempo había pasado? Miró al cielo y se percató que era de noche.

Se paró como pudo y buscó por el bosque algún vidrio u objeto punzante, nada… Buscó la rama más alta de un árbol ¡Bingo! Soltó un par de lágrimas más y sacó su látigo y lo ató a su cuello, se encaramó en el árbol y buscó estabilidad, una rama se adentró en la herida que tenía en la pierna y la chica pegó un grito de dolor. Tenía que acabar cuanto antes con esto…

Amarró el látigo a la rama…

Ahora sí…

Cuando estuvo a punto de dejarse caer un recuerdo invade de repente en su cabeza.

*FLASHBACK*

-¡LUCY! –Gritó tan estrepitosamente como de costumbre el difunto héroe de Fiore.

¡Natsu! ¡Happy!¿Qué hacen aquí? –Preguntó algo extrañada pero feliz.

Lucy se encontraba en el muelle mientras hundía sus pies en el agua, los miró con felicidad y les dedicó una sonrisa.

Natsu muy animado se sienta junto a ella mientras que Happy se sentó en el medio de ambos. Lucy suspiró y miró al atardecer con una sonrisa calmada, relajada.

El mago sonrió de nuevo y luego la chica los miró -¿Me iban a decir algo?

¡Aye! –Afirmó Happy.

-¿Y se puede saber qué es? –Preguntó entre risas la maga.

-¡Te queremos!

*FIN DE FLASHBACK*

Las lágrimas no paraban de salir de sus ojos, apretó con fuerza el látigo que estaba rodeando su cuello y soltó unos inaudibles sollozos…

¿Qué sentido tenía… suicidarse cuando las personas más importantes para ella habían dado su vida para salvarla?

Pero le era imposible vivir sin sus amigos, no podía soportar el hecho de despedirse así como así de sus seres queridos. Ella amaba con todo su corazón a Fairy Tail, y todo lo que amaba, tantas risas y lágrimas que fueron derramadas, tanta sangre y esfuerzo que todos dieron. Se los arrebataron así como así...

Con el flequillo tapando su mirada susurró con melancolía_ "No…"

Cuando estaba a punto de desamarrar el látigo de su cuello sintió unas manos frías y delicadas en sus hombros, que con fuerza bruta la empujó.

Continuará…