Mis disculpas de antemano querida Jeannine, pero después de veinte intentos porque fuera canon tuve que desistir.

Espero de igual manera que te (os) guste el cap.

Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es JotaKá.

Este fic ha sido creado para el "Amigo Invisible 2016" del foro " Hogwarts a través de los años". Así mismo, debe ir dedicado a la persona que es su Amigo Invisible.

Advertencia (si es que se le puede llamar así): Al igual que con Pansy, la forma en la que Astoria reacciona es un tanto exagerada, pero una vez más opino que el personaje podría reaccionar de esa manera.


Título oficial del capítulo: Homosexualidad.

Título original del capítulo: Del día en que Astoria Greengrass descubrió que dos chicas y dos chicos pueden quererse, enrollarse y besarse.


Las hermanas Greengrass se encontraban sentadas tranquilamente en el sofá de su sala común, la mayor estudiaba un libro de encantamientos mientras la otra leía la nueva edición de Corazón de Bruja.

— ¡Por Merlín Daphne, mira! —exclamó Astoria, girando la revista en dirección a su hermana.

— ¿Qué? —le preguntó ésta con sequedad, sin desviar su mirada del libro.

— ¡Mira, mira!

Con un suspiro hastiado la rubia se giró, ojeando rápidamente la revista y enarcando una ceja.

— ¿Qué?

— ¡No lo has leído! ¡Dicen que Blaise y Theodore se besaron en fiesta de cumpleaños de Draco!

— ¿Y qué?

— ¿Cómo qué y qué?

— Sí, ¿cuál es el problema?

— ¡Eso es asqueroso! —exclamó horrorizada—. Anti natural.

La rubia arqueó aún más la ceja.

— ¿Cómo?

— Daph, tú estuviste ahí, ¿eso es verdad? ¿Realmente se besaron?

— ¿Por qué debería decírtelo?

— ¡Porque sí! Soy tu hermana.

— ¿Qué más te da? ¿No acabas de decir que es anti natural? —replicó con voz venenosa.

— Lo es —afirmó—. Pero tengo que saber porque harían algo así.

— ¿Quizá por qué se gustan?

— ¿Qué dices, Daph? —la chica se rió—. Eso es imposible, Theo y Blaise no son gays.

— ¿Acaso los conoces? —cuestionó ella.

— Daphne, si me dices que son Hufflepuff, Ravenclaw, incluso Gryffindor me lo tragaría. Pero son Slytherin, nuestra casa no puede estar correspondida por esa clase de personas.

Daphne se empezó a reír causando que su hermana frunciera el ceño y apretase los labios, formando una mueca de cabreo.

— ¿Qué es tan gracioso?

— Tu ignorancia.

— ¿Disculpa?

— Astoria por favor, quizá Slytherin sea una de las casas con más gente de esa clase, como tu los llamas.

— Eso es imposible.

— No, no lo es. ¿De verdad crees que todas las líneas sanguíneas están libres de pecado? Nuestras familias llevan generaciones casando entre familiares, sin importar que eso se considerara incesto, ¿crees que no va a ver gays? Estoy segura que muchas de las personas que aparecen en nuestro árbol familiar tuvieron ese tipo de relaciones.

— ¿Por qué estás tan segura de eso?

— Porque es verdad, Tori. Te pueden gustar los hombres o las mujeres, pero si tienes dudas al respecto solo lo sabrás si lo pruebas. Los años pasan pero las mentalidades son más difíciles de cambiar, estoy seguro que muchas personas de nobles familias como las nuestras reprimieron sus verdaderas preferencias por asco, miedo, incluso amor.

— ¿Y en que te basas para decir que ahora hay de esa gente en Slytherin o en las demás casas?

— Abre los ojos, Astoria. Mira a tu alrededor, fíjate en los detalles. Las personas que ocultan secretos suelen gritarlos con sus gestos. —Cerró su libro y se levantó del sillón—. Como he dicho los años pasan pero las mentalidades son más difíciles de cambiar, por mucho que avancemos siempre habrá prejuicios.

— ¿Por qué eres capaz de hablar de ese tema con tanta facilidad?

— Cuando madures, Tori. Te empezarás a dar cuenta de lo que te rodea y de las verdades sobre nuestro mundo. Hay cosas que la pureza no puede tapar —susurró antes de subir las escaleras y encerrarse en su cuarto.


Astoria daba vueltas a su café, pensando en las palabras de su hermana.

"Abre los ojos. Fíjate en los detalles"

Inconscientemente sus ojos se movieron hasta donde estaban Theo y Blaise, observándolos fijamente pero sin encontrar nada que los diferenciará del resto o eso creía hasta que se fijo en los demás chicos.

— Sus brazos —murmuró en voz muy baja.

A diferencia de los demás Slytherin, Theo y Blaise tenían sus brazos completamente pegados, uno al lado del otro, como si estuvieran cosidos y no pudieran separarse. Eso era demasiado raro teniendo en cuenta que podían estar separados por casi diez centímetros gracias a que no había mucha gente a su alrededor.

Su vista entonces se posó en unos chicos de Hufflepuff que tenía justo enfrente de ella. Sus manos se tocaban ligeramente, algo que podía ser completamente normal pero cuando sus dedos se entrelazaron Astoria supo que no era una simple amistad lo que los unía.

Se levantó con rapidez de la mesa, saliendo del Gran Comedor como una bala.

— Astoria, ¿te encuentras bien?

— Sí, Trixie. No te preocupes.

La chica le sonrió antes de volver a tomar apuntes en su cuaderno. Entonces, Astoria, fijo su vista en la pizarra, dándose cuenta de que se había perdido media explicación. Con un suspiro cansado se dedicó a copiar lo que podía.

Cuando salieron del aula se apoyaron en una columna y se pusieron a hablar con dos chicas más, riéndose de una chica de Hufflepuff que se había tropezado al salir de otra clase.

— Ojalá Pansy rompa pronto con Draco, bueno, Draco con ella —suspiró Trixie.

Las dos chicas asintieron pero Astoria ni siquiera lo había escuchado, su atención estaba completamente centrada en otra cosa. Sus ojos observaron a un grupo de chicas de Gryffindor hablaba, una de ellas comentó algo que hizo sonreír a la chica del pelo rizado, sus ojos brillando de una manera que no vio aparecer cuando otra de las Gryffindor habló. Ni siquiera la sonrisa fue tan radiante.

— ¿Astoria?

Greengrass sacudió la cabeza y miró a sus amigas.

— ¿Qué te pasa, Tori? Llevas todo el día en las nubes.

— Tengo que irme —murmuró antes de irse con pasos extremadamente rápidos.

— ¡Daphne! ¡Daphne! —exclamó al ver a su hermana.

Ésta se giró con rapidez, dedicándole una mirada entre asesina y extrañada a su hermana.

— ¿Qué quieres? —preguntó.

— Yo —comenzó—. Yo…

— Venga Astoria que no tengo todo el día, tengo que irme a clase.

— Tienes razón —dijo finalmente.

— ¿En qué tengo razón?

— En lo de la gente, los gestos, los secretos… Quizá sean cosas mías pero juraría que hoy he visto momentos en los que dos personas, ya sabes, del mismo sexo se trataban diferente.

La rubia arqueó una ceja antes de empezar a reír.

— ¡No te rías!

— Lo siento, Tori, pero me hace gracia tu reacción. ¿Por qué te alteras tanto? Si dos personas mantienen una relación se van a tratar así, incluso cuando es secreto.

La chica abrió la boca y la cerró varias veces sin saber que decir.

— Si es tan normal, ¿por qué no lo dicen?

— Astoria, por favor, mira cómo has reaccionado tú ante unas cosas que has visto y que quizá ni siquiera sean reales, imagínate cómo reaccionaría todo Hogwarts —comentó.

— ¡Pero tú te lo tomas bien!

La rubia rodó los ojos.

— Yo no soy todo el mundo, Tori. Te lo repito una vez más, los años pasan pero las mentalidades son más difíciles que cambien. Quizá dentro de unos años ver a dos chicos o a dos chicas besándose en mitad de Hogwarts sea normal, pero ahora no.

— ¿Entonces que van a hacer Theo y Blaise?

— Astoria, los Slytherin somos los más jodidamente retorcidos. Sí, somos los más pecadores, pero también los más prejuiciosos. Sí ellos llegarán a decir algo de la supuesta relación que tienen se verían rechazados por sus familias, por nuestra casa y por medio Mundo Mágico —le explicó.

— ¿Y qué harán?

— Hay secretos que se pueden llevar ocultos toda una vida. Fingir que no existen.

— Eso es horrible —murmuró.

— Bienvenida al mundo real, Astoria. Esto solo es una pequeña parte de la asquerosa realidad en la que vivimos.

La mayor de las Greengrass se despidió rápidamente cuando vio aparecer a su profesor por el pasillo. La menor, en cambio, se quedó parada en su sitio, procesando las palabras de su hermana.

Deseando, suplicando a todas las deidades que podían existir, que nunca descubriese todo acerca de esa asquerosa realidad de la que su hermana le hablaba y de la que, al parecer, formaba parte.


¡Y ya está! Claramente es un pelín exagerado y todo eso, pero quería darle un poco de humor, además que creo que cuando alguien te dice algo y tú no te lo crees empiezas a fijarte mejor en los detalles relacionados con ese asunto.

Metí un poco de mensaje subliminal que hace referencia un poco a la sociedad en la que vivimos nosotros actualmente, no pude evitarlo.

Besos y abrazos,

AliciaBlackM.

PD: ¡REVIEWS y GO!