Capítulo 2: ¿Qué Ellos Estan Donde?

Estar en ese lugar, no había estado en sus planes el día anterior. Por ejemplo: Lucy habría querido estar en su casa escribiendo su novela, Juvia estaría feliz quedándose en el gremio con Gray-sama, Levy tenia libros que estudiar, y Erza y Wendy habían planeado tomar una misión juntas. No tenían idea de que terminarían allí.

-Kun kun ¡Que buen parfum!

-Estas hermosa este día, Lucy.

-Te traje jugo de naranja, Levy. No es que me preocupara que tuvieras sed, ni nada.

-Wendy, ¿puedo ser tu hermano mayor?

Juvia observo como como su grupo de amigas fue rodeado rápidamente por los cuatro delegados de Blue Pegasus; quienes, casualmente, siempre las rodeaban. Tal vez era la primera vez que Levy era el objeto de las atenciones de uno de los chicos, pero parecía estarlo manejando bien. Estaba abrumada, como cualquiera, pero ni se dejaba llevar por los encantos del moreno, ni era grosera.

Erza, por otro lado, estaba cerca de golpear a Ichiya-san, y seguramente no lo había hecho porque se suponía que ellas no causarían problemas. Lucy estaba llevaban una amable conversación con Hibiki y Loki, quien había venido del mundo de los espíritus por solo el-sabia-que, y había logrado arrastrar esa aparente calma hacia sus otras dos amigas, sacándolas de momentos incomodos.

Juvia era la única tranquila. Los demás hombres allí estaban muy entretenidos bebiendo con sus amigos y concentrados en las otras tres chicas, de otros gremios, que también habían asistidos, y parecían menos riesgosas.

Y no era de extrañar, Fairy Tail no tenía su fama únicamente por los hombres que la conformaban.

-Juvia.

-Lyon-sama.

El chico le sonrió, como si estuviera verdaderamente feliz de verla. Sin embargo, no estaba tratando de "conquistarla", pues ya se había dado cuenta que ella solo tenía ojos para Gray. Lo que era un alivio, de esta forma el mago de hielo llevadero y agradable. Juvia lo apreciaba.

Aunque ella estaría muchísimo más feliz si Gray-sama también estuviera allí.

Erza pareció no soportarlo más y, luego de 10 minutos, dejo a Ichiya colgando de un candelabro y a sus Trimens, bajándolo de allí. Lo cual le dio cerca de una hora de tranquilidad, mas, con la llegada del anochecer otras sorpresas se acercaban.

¿Qué era una noche de reunión de magos jóvenes, sin algo de música y bebidas? Y como eran chicas, y los hombres allí no era ciegos, mucho menos luego de beber, ¿a qué féminas se acercaron para invitar a bailar?

Sabiendo esto ya muy bien, cierto ser oculto entre las sombras hizo lentamente su aparición, llegando todo cubierto y enmascarado al grupo donde Fairy Tail y los dos delegados de Lamia Escale charlaban.

-Buenas noches- saludo, bastante formal- disculpen la demora, tuve inconvenientes en el camino.

Erza lo observo unos segundos, sus agrandados cada vez más. Pero antes de soltar, sin pensar, el nombre del enmascarado, Jura se le adelanto, saludándolo con un apretón de manos. Bajo la atenta mirada de las chicas y la ignorante de Lyon.

-Mystgun, me alegra volver a verte- le sonrió, medio cómplice.

Todo el grupo, menos Lyon, sabía que se trataba del aun fugitivo, Jellal Fernandez. El muchacho continuando con su interpretación del misterioso mago de Fairy Tail, correspondió el saludo con un asentimiento de cabeza. Los demás también saludaron, comenzando a darse cuenta que traía al muchacho a ese lugar.

No había parado de observar a Erza, quien se notaba nerviosa desde su aparición, pero su cuerpo estaba tenso, como si sintiera una amenaza a su alrededor. Y con la hermosa Erza Scarleth entre ese nido de testosterona, y con cierto parfum viniendo de nuevo a su encuentro, puede que así fuera.

La mente romántica de Juvia, la picara de Lucy, la inteligente de Levy y la educada de Wendy pensaron a la vez: "Mejor les damos espacio",Loki, quien no se había marchado aun cuando la rubia intento cerrar su puerta a la fuerza. Habían acordado no separarse, pero Erza era Erza, y estaba con Jellal, un antigua mago sagrado y además era un tipo que estaba coladito por ella. ¿Qué cosa mala podría pasar? Paso a paso se alejaron, Lyon acompañándolas.

-Charle todavía no regresa- dijo Wendy, preocupada- estaba con los gatos de Sabertooth, iré a buscarla.

-Si pasa algo, danos un grito- le dijo Lucy, pensando si acompañarla o no.

-O un Rugido del Dragon Celestial, eso seguro llamara nuestra atension- bromeo Lyon, sabiendo que esa niña podía cuidarse bien sola.

-Esta bien, ahora vuelvo.

Vieron a Wendy alejarse, por un lado, y por el otro vieron acercarse a cierto maestro. Una mitad de los Dragones Gemelos venia hacia ellos, sonriendo de oreja a oreja. Sting los saludo con alegría, fijándose principalmente en Lucy.

-Lucy-san, que bueno verte- miro a los alrededores, detallando todo- ¿eh? ¿Y Natsu-san?- miro a Levy- ¿Gajeel-san tampoco está?

Procedieron a explicarle la ausencia de ambos Dragon Slayers y de Gray a esa reunión. Lyon y Loki ya se lo esperaban; Sting suspiro algo decepcionado con la noticia.

-Yo vine pensando que podría pelear con Natsu-san un poco- Lucy rio entre dientes, un "poco" no era una forma de pelear que Natsu conociera. El rubio finalmente cambio de semblante y les sonrio- pero ya no importa, ¿Por qué no vienen y se sientan con nosotros? De Saber vinimos Rufus, Rogue y yo, nuestra mesa está por allá.

-Oh, mmmm- todos miraron a Juvia, que lucía un poco apenada- Juvia quiere ir a tomar algo de aire si no les importa.

Sting asintió tranquilamente; para Lucy y Levy negarse era imposible. Pero tampoco le importo mucho. Estos eran buenos chicos que solo querían charlar, no como otros que ya no colgaban del candelabro. El espíritu estelar los siguió de cerca, sin siquiera poder mirar a los lados pues tantos sujetos no le daban una buena vista al lugar.

-¿Te molesta si te acompaño?- le pregunto Lyon a Juvia, que negó ligeramente. Se encaminaron hacia las puertas que daban al jardín- y dime, Juvia, ¿Cómo ha estado Gray?

Horas mas tarde, ya casi amaneciendo, Lucy miraba por la ventana de su habitación. Podía escuchar los ronquidos amortiguados de Natsu, quien se había colado a su cuarto y posteriormente a su cama en algún momento de la noche. Ya estaba acostumbrada. Imaginaba que sus amigas estarían en situaciones similares luego de la reunión-fiesta de gremios.

FLASHBACK…

Lucy charlaba sobre cualquier cosa con Loki y Sting, quien no se parecía en nada al rubio que una vez conoció por casualidad en una plaza de Crocus, junto a Natsu y Happy, antes de los Grandes Juegos Mágicos. Era alegre y bromista, muy relajado para ser el maestro de un gremio.

Levy, en cambio, hablada con Rogue y Rufus. Tenían muchísimas cosas más que hablar ya que dos de ellos gustaban de los libros y el tercero no tenía miedo de intervenir, aunque el tema no le fuera familiar. Wendy conversaba con Froch, mientras Charle ignoraba los coqueteos de Lector; Juvia y Lyon le habían dado una vuelta a los jardines y se disponían a buscar algo de beber.

Erza estaba nuevamente cerca de salirse de sus casillas. Jellal se había infiltrado allí como uno de sus compañeros de gremio, para evitar que cualquier pánfilo se le acercara demasiado, porque si, él estaba un poquito celoso. Pero ahora resultaba que las otras tres fulanas que habían venido, se había ido a fijar precisamente en él.

SU Jellal.

Lucy rio de un chiste que hizo Sting y volvió su mirada a otro lugar, sintiéndose observada. Encontrándose con unos ojos rasgados que ella conocía muy bien.

Entonces todo paso rápidamente y al mismo tiempo como una bomba que acaba de explotar; nadie pudo prevenirlo ni detenerlo.

-¡Lucy es mia!- grito el Dragneel, dando un gran salto que finalizo en un puñetazo en la cara de Sting. Loki lo había visto venir y alcanzo a esquivarlo.

Miro un segundo a la rubia.

-He cumplido mi misión, me marcho- sonrió, y agrego hacia Natsu- te la encargo.

Gajeel fue más silencioso, el no grito. Solo ataco y destruyo toda la mesa. Los dos magos de Saber le reclamaron, pero solo cuando Levy le pregunto qué demonios estaba haciendo, el respondió:

-Te largas sin decir nada, a una reunión llena de imbéciles, y cuando llego te veo rodeada de estos sujetos- parecía furioso- no estoy pare juegos.

Y se lanzó de nuevo sobre los chicos. Los tres tigres estaban sorprendidos por el ataque. Pero sabían que los Dragon Slayers, en general, eran celosos, y que si se negaban a pelear solo los molestarían más. Considerando que Sting había querido pelear con Natsu, y que Rogue no se dejaría ganar por Gajeel, siguieron peleando.

-¿Cuántas veces te he dicho que no me gusta que toques a mis compañeras de gremio?

Gray había encontrado una excusa para pelear con Lyon cuando Juvia se tropezó y el mago de Lamia la sostuvo para que no cayera. Entre los dos ya habían congelado medio salón. Happy luchaba a arañazos en el cielo con su Rival en el Amor; pero, la mayor sorpresa se la llevaron de Erza, quien se cansó de las acosadoras y las amenazo con una espada, pero las chicas no se quedarían asi, estaban dispuestas a pelear, indignadas por la grosería de "esa aparecida".

-¡Gray-sama! ¡Lyon-sama!- Juvia no entendia, pero estaba encantada de ver al Fullbuster.

-No entiendo que ha pasado- comento Wendy, reuniéndose con el resto del grupo.

-Son unos neandertales- Charle los miro desaprobatoriamente.

-Incluso Erza- Levy miraba a la pelirroja sin poder creerlo.

-Creo que fuera sido mejor no haber venido- se lamentó el peliazul.

-En mi opinión, solo ha sido una excusa para pelear y destruirlo todo de nuevo- el rostro de la rubia decía claramente: "Mucho se habían tardado".

-Fro también lo cree- sonrió la "rana".

Fin de BLASHBACK.

Antes de irse a dormir vio a Erza y a Jellal charlando a solas en el jardín de la posada. Gray dormiría en el sofá de la habitación de Juvia, aunque la maga de agua había insistido para que fuera de otra manera. Lucy había escuchado a Levy y Gajeel discutir, pero no estaba segura de lo que paso allí. Wendy fue la única en irse a dormir tranquilamente.

El cielo estaba cada vez más claro, pero el sol aún no se asomaba. Sintió un brazo rodeando su cintura. Era cálido, Natsu siempre era cálido. El pelirrosa apoyo la cabeza en su hombro, hablando pastosamente con los ojos cerrados.

-Aun no amanece- su tono era de queja- ¿Por qué te has levantado?

Ella sonrió, volvió a cerrar la cortina y a meterse bajo las sabanas; él la siguió de cerca, acomodándola entre sus brazos y durmiéndose rápidamente. Estaba cansado. Y, ¿Cómo no iba estar cansado?, pensaba Lucy, luego de la reunión de la noche anterior.