Hola de nuevo, tuve suerte y algo de inspiración por lo que aquí les traigo el segundo capítulo de mi mini fic mucho antes de lo que pensé.

Ya saben, los capítulos van a estar muy cortos y el nivel de romance lo trato de mantener en 0% para que los personajes conserven un poco su personalidad. LOS PERSONAJES DE DEATH NOTE NO ME PERTENECEN.

Creo que no hay más que decir así que disfriten.


Todos los pasillos estaban cubiertos por las llamas. El humo hacía aún más difícil encontrar el camino pero por después de un rato Mello logró dar con la habitación del algodoncito.

-¡Near!- Gritó el rubio abriendo de golpe la puerta. Tras un rápido vistazo encontró a la pequeña ovejita arrinconada en una de las esquinas de la habitación sujetando fuertemente un viejo robot entre sus brasos y con los ojos sumamente abiertos por la sorpresa de ver a Mello entrar de esa forma en su cuarto, (no es como si fuera la primera vez que lo hacía, siempre entraba para reclamarle sobre cosas sin sentido, pero esa vez era completamente diferente, el rostro de Mello mostraba una gran preocupación… ¡preocupación por Near!)

-Si tienes tiempo para quedarte viéndome como tarado deberías levantarte de una vez y salir de aquí- dijo el mayor tratando de simular molestia al mismo tiempo que extendía una mano a Near. Éste aceptó la ayuda sin cambiar su expresión.- Cubre tu boca y nariz con esto, el humo puede hacerte daño- y le entregó un pequeño pañuelo blanco.

-¿Y tú?- preguntó con simpleza el albino.

-¡Solo cállate y acéptalo!, yo estaré bien- ordenó Mello girando la cabeza a un lado ocultando un ligero sonrojo causado por la vergüenza que le daba mostrar preocupación por su más grande "rival".

Una vez que Near aceptó usar el pañuelo comenzó a ser arrastrado por Mello quien sujetaba firmemente la muñeca de la mano con la que seguía cargando su viejo robot.

El humo se volvía cada vez más denso y el cuerpo del menor no era lo suficientemente resistente como para soportar mucho más. Luego sucedió… Near cayó de rodillas frenando de forma brusca a Mello.

-Hey, vamos, ¡levántate que tenemos que salir cuanto antes!- decía el mayor agitando al algodoncito por los hombros pero éste solo tosía por la falta de oxígeno. Al ver que no había otra alternativa, Mello hiso un hábil movimiento con sus brazos para subir de un jalón a Near en su espalda y seguir buscando la salida.

Después de lo que pareció un largo rato, por fin llegaron a la puerta donde el rubio había dejado a su calmado amigo y se encontraron, para su desgracia, con que la salida había sido bloqueada por el fuego así que regresaron (más bien Mello) por el mismo pasillo por el que llegó y entró en la primera habitación que encontró. Una vez ahí se dirigió a las ventanas y tras abrir una se dio cuenta que sería muy difícil y peligroso salir con Near en su espalda, aparte de que ya casi no le quedaban fuerzas, así que bajó al niño y trató de hacerlo reaccionar, pero el albino a duras penas estaba consciente, le iba a ser completamente imposible saltar por la ventana él mismo.

Mello estaba desesperándose y al escuchar como el techo comenzada a crujir en sus cabezas se dio cuenta de que no les quedaba mucho tiempo así que nuevamente levantó a Near en brazos (esta vez como a un bebé) y, tratando de cubrir la cabeza de ambos, saltó por la ventana, cayendo sobre un arbusto.

Con lo último que le quedaba de energía al rubio, se levantó con la ovejita aún en sus brazos y caminó en la dirección donde se escuchaban las voces de otros niños hasta que puedo ver a Roger acercándose lo más rápido que podía hacia ellos, entonces fue cuando colapsó, cayendo de lado junto con Near quien aún sostenía su robot y el pañuelo que Mello le dio.


Espero les haya gustado, dejen sus comentarios y sigan leyendo porque obviamente falta la mejor parte que espero pueda subir para antes del próximo lunes.