¡Pam! :D Me alegro de haberte enganchado.

Yo también soy hiper-mega-super fanática de NCIS o Navy (se me hace raro llamarla así, estoy acostumbrada a la VO). Me encanta, soy una enamorada de Gibbs y DiNozzo. Y ya ni te cuento de Abby, que es genial. Un personaje cuadrado; sí, Señor. No redondo de estos que evolucionan a lo largo de la trama, no. Cuadrado, porque lo han cuadrado.

Por cierto, a Ziva la he tenido que "quitar del medio" para meter a Kelly en su puesto de trabajo, sino sería un desastre, pero conforme avance la historia, ya veré si la meto por ahí, para darle celos y emoción al asunto.

Y McGuee sí que aparece, solo que en un muy segundo plano (era el chico que seguía aAbby, que seguía a Gibbs). La única que se ha quedado fuera (a parte de la pobre Kate, que -obviamente- no está disponible por cómo desarrollaron la primera y segunda temporada) ha sido Ziva, de momento.

Pues eso. A ver si te gusta el siguiente capítulo; este es un poco más "plof", porque tiene que explicarse todo el sentimentalismo, que voy a hacer mediante saltos para que te hagas una idea, y pueda pasar rápido a la acción, que es lo que nos llama,¿vale?

PD: ¿Te gusta el Gabby (pareja Gibbs/Abby)? ¿Y qué prefieres, el Tiva (Tony/Ziva) o Take (Tony/Kate)?

¡Un besito!

OoOoO

Gibbs se acercó hasta su hija con pasos mecánicos, como si no los controlara.

Acunó su rostro entre las manos, todavía en shock y sonrió -por fin-, creyéndoselo.

Una lágrima rodó por su mejilla, dejando boquiabierto a Tony.

La abrazó, acariciando su pelo, con ternura y temblando como una hoja. La miraba con una devoción estremecedora. Le besó el cabello, una y mil veces.

Y ambos lloraron en silencio. Abrazados el uno al otro.

Abby y McGuee fueron sacando de la sala, uno a uno con miradas que lo decían todo sin decir nada, a los que se encontraban en la sala, en reverente silencio.

La científica gótica, movió a pellizcos a DiNozzo hasta la puerta, que contemplaba la escena atónito y seguía sin reaccionar.

¿Gibbs llorando? Esa belleza, ¿su hija? ¡Ya sabía él que había visto esos ojos en alguna parte…!

OoOoO

-Pero ¿no murieron ambas?

-Según los informes-tecleó más deprisa-, las asesinó un terrorista porque presenciaron algo que no debieron-asintió Abby-. Dice poco más…-murmuró, buscando en la base de datos, provocando un bufido por parte de Tony. La paciencia no era su fuerte.

-¿Entonces?

-Gibbs se tomó la venganza por su cuenta cuando apareció el cuerpo de su mujer-intentó asimilar la información-. Le enviaron una foto de su hija muerta junto al cuerpo de su madre, pero no se encontró nunca su cuerpo.

McGuee expulsó el aire de la nariz con lentitud. Abby apretó los labios hast crear una línea tensa para evitar el llanto.

-¿Cómo se puede ser tan…tan…?-DiNozzo asintió, comprendiéndolo.

-Pobre Gibbs-negó Abby entre lágrimas.

-Ahora nos necesita, chicos-dijo Ducky desde la puerta, aflojándose con incomodidad la pajarita.

OoOoO

-No te haces idea del infierno que he vivido-suspiró, en su pelo. La acunó, y la obligó a mirarl.- ¿Cómo?-más lágrimas.

-La mataron delante de mí-sollozó-. Me hicieron cortarle un dedo a otra niña…-se convulsionó-. Me hicieron entrenar durante años y quisieron convertirme, porque le gustaba a uno de los organizadores. Yo… lo siento muchísimo, papá-y lloró como la niña que era entonces-. Lo siento.

-No fue culpa tuya, princesa-la consoló-. No tuviste más remedio, Kelly, y aunque suene egoísta y muy cínico por la otra niña, doy gracias a Dios de que estés viva-la abrazó, de nuevo-. No tuviste otra opción, mi amor… No fue culpa tuya.

-¿Papá?

-¿Sí?

-Te quiero.

OoOoO

-No- se negó con rotundidad.

-¿No, qué?-preguntó Abby, entrando con toda la tropa detrás, incluido Ducky. Gibbs la miró con cariño.

-Nada. Bueno, oficialmente este es mi equipo-comenzó a presentarlos, a medida que salían como niños traviesos de detrás de la chica de los tatuajes-: Abigail Sciuto, forense y técnica del laboratorio; Timothy McGuee, nuestro informático; Anthony DiNozzo...

Y se vio interrumpido por un carraspeo.

-Con permiso, jefe…

-El muy especial agente Anthony DiNozzo-se corrigió, dedicándole una buena mirada al aludido-segundo al mando y el Doctor Mallard.

-Ducky, para los amigos-tentó a la suerte. Gibbs sonrió.

-Ducky, nuestro médico forense.

-Pequeño inciso, mi buen Jethro-comenzó con esa voz tan característica suya, haciendo sonreír a la rubia-. Mi ayudante, el señor Palmer-informó-volverá de sus merecidas vacaciones en unos días-ella asintió, recopilando la información.

-Encantada. yo soy Kelly, como ya sabéis-se encogió de hombros.

-Bienvenida-se adelantó Abby, dándole un abrazo, ante la mirada divertida de Gibbs, a quién le sacó la lengua-. Siéntete como en tu casa.

-Ya lo hago-asintió, divertida y agradecida. Era evidente la sorpresa en su rostro; no se esperaba esa reacción de la gótica-. Por eso le he comentado a mi padre que quiero entrar en el NCIS-resolvió, convencida.

-No-volvió a negar Gibbs.

-¿Por qué no, a ver?-exigió la joven, con actitud infantil.

-Es peligroso, Kelly. Ya he perdido una agente y no pienso perderte a ti también como perdí a tu madre-el semblante de Abby se tornó triste en cuanto el ex marine mencionó a Kate, la agente abatida por el francotirador Ari Haswari.

-Sé cosas del Mossad y planes del dirigente David que pueden servirnos-intervino, dispuesta a salirse con la suya. Para terca, ella; como su padre-. Me adiestraron bien; he sido entrenada y soy perfectamente capaz. Además, también es peligroso ser hija tuya y lo sigo siendo-añadió.

-Tiene razón, Gibbs-salió en su defensa Abby, ante el asombro de McGuee y DiNozzo-. Puede trabajar aquí de espía infiltrada. No correría riesgos y, de ser así, tú la protegerías, porque la tendrías cerca-razonó.

-No se puede trabajar así. Nos matarían a ambos…-y miró a su equipo con seriedad-. Además, aquí hay reglas; rompería la número 10 y la 12…

-¡Al diablo con las reglas!-exclamó Kelly, haciendo botar del susto a Tony-26 de febrero, ¿recuerdas? Tú mismo las mandaste al cuerno-le recordó alguna anécdota de su infancia.-. Y te cito, palabras textuales: "las reglas, princesa, están para romperse".

DiNozzo contempló la cara impasible de Gibbs.

-Te tiene cogido por los huevos, ¿eh, jefe? ¡Qué memoria!-y dos pares de ojos azules lo silenciaron-. Emm… ¿alguien quiere café?-preguntó, intentando salir de allí cuanto antes.

-No-volvió a negar el ex marine, para ambos, yendo él mismo a la máquina dispensadora de cafeína. Kelly sonrió.

Miró a Abby, agradecida y se acercó hasta ella. Con una sonrisa, como si fueran amigas de toda la vida, juntaron los puños con complicidad. Ducky también sonrió, sabiendo lo que eso significaba. Rendición, aunque Gibbs jamás aceptaría ni reconocería esa palabra. El Gibbs padre, por supuesto.

-Bueno, Kelly-se rió, con disimulo, simulando una tos- supongo que tendré que hacerte alguna pruebas físicas y tests psicológicos para formalizar tu admisión...

A lo lejos, Gibbs gruñó por lo bajo.

-Papá…-lo llamó, con una sonrisa inocente- ¿Me puedes traer un capuccino? Gracias.

DiNozzo se apuntó mentalmente que Batman dejaba de ser oficialmente su ídolo. Kelly Gibbs se superaba por momentos.

OoOoO

Bueno, este ha sido chiquitín… pero tengo una excusa maravillosa: estoy ya de pleno en la universidad y como acabo de empezar el conservatorio, pues no llego a más.

Si comentáis, se salvará un árbol. Y me vendrá la inspiración para liberar un poco mi agenda y subir el siguiente más pronto.

¡Gracias!