Advertencia: Este capítulo contiene mención de castigo corporal. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.


Capítulo 2: Sólo el principio

Al día siguiente, Ángel y los demás adultos del hotel se despertaron temprano.

Y comenzaron a hablar sobre Connor y su última "ocurrencia".

-no logro entenderlo, Ángel. Aquí le hemos dado un hogar, lo hemos cuidado todo este tiempo. ¿Cómo ha podido?-dijo Fred, desilusionada. Gunn la abrazo y ella no pudo evitar llorar un poco –habría hecho cualquier cosa por él, ahora sólo quiero hacerle daño…-

-adelante, Fred, hazme más daño-espeto Connor, parado a los pies de la escalera.

-¡Cállate!-le grito Winifred, enojada.

-me da igual, te acostumbras-dijo el chico, muy desafiante.

-¡Connor, cierra el pico!-lo mandó a callar su padre. El adolescente cerró la boca y lo miro lleno de rencor.

-calmense todos-pidió Wesley.

-sí. Pero hay que aclararle a "la boca pequeña" algunas cosas-comento Lorne, refiriéndose a Connor.

-¡No me llames así, sucio demonio!-le grito él, ofendido.

-ya fue suficiente, Junior-lo regaño Gunn.

-¡No me digas qué hacer!-le grito Connor, rabioso.

-no, tú no nos digas qué hacer-le dijo Fred, con una mirada de madre estricta.

Connor apretó los dientes.

-bien, amiguito, ¿Qué tienes que decir en tu defensa?-pregunto Wesley, cruzándose de brazos y mirando al muchacho.

-ustedes me tienen harto-espeto él, furioso.

-Wes no se refería a eso, mocoso-le dijo Lorne.

-¡Qué importa! Angelus está aquí con ustedes como querían, ¿O no? ¡Ya dejenme en paz!-les grito Connor, avanzando hacía la puerta principal. Ángel lo agarro del brazo, Connor le devolvió una mueca de desdén.

-creí haber sido claro contigo anoche. Pero al parecer, necesitas que te recuerden las cosas más de una vez-le dijo su padre, arremángandose la mano libre y haciendo un ademán de azote. Connor inmediatamente se cubrió la retaguardia.

-adelante, Ángel. Creo que es lo que lo único que necesita nuestro pequeño ingrato-dijo Lorne, sonriendo como si hubiera ganado un premio. Connor lo miro con odio.

-a mí no me molestaría-dijo Gunn, encogiéndose de hombros.

-a mí tampoco-dijo Fred, con una sonrisa maliciosa.

-la disciplina es ayuda al proceso de madurez-dijo Wesley, como si fuera algo natural.

Connor soltó un gruñido.

Ángel se tocó la sien, agotado. Le dio dos rápidas palmadas en el trasero a Connor, que le hicieron dar unos brinquitos al chico. Luego le soltó el brazo.

-no es justo. Ya me nalg…eso, ayer-se quejo Connor, poniéndose de todos los colores mientras se frotaba las posaderas intentando aliviar la picazón.

-pues lo que no te quede grabado en la cabeza, yo lo grabaré…en tu trasero-le dijo Ángel, resaltando la última palabra. Connor tragó saliva -¿Entendiste?-

-sí, señor-murmuro Connor, molesto.

-Conn, sólo soy papá y eso también te lo dije ayer-dijo Ángel, tocándole la punta de la nariz.

-sí, pa…padre-dijo Connor, con dificultad.

-bueno, es un inicio-dijo Gunn, mirando a Ángel que había hecho una mueca.

-sí, eso creo. Vamos a desayunar-dijo Ángel, pasando un brazo hasta el hombro de Connor y atrayéndolo a él.

Connor lo miro confundido pero luego se relajo.

El desayuno se desarrollaba en plena tranquilidad. Claro, exceptuando las partes en que Connor hacía muecas, pucheritos, mohínes, o lloriqueos a causa del dolor que le provocaba estar sentado.

-deberíamos decirselo-le susurro Fred a Wesley.

-sí, también lo estuve pensando-dijo Ángel, haciendo una mueca.

-¿Decirle qué a quién?-pregunto Connor, masticando un trozo de Waffle.

-hijo…umh…-

-mejor se lo digo yo-dijo Fred, sonriéndole a Ángel. Connor los miro asustado.

-tranquilo, Junior, no estás en problemas-le dijo Gunn, riendo.

-cariño, antes de que…ocurriera "eso"-dijo Fred, refiriéndose a cuando enterro a Ángel en el océano -…estuvimos pensando en mandarte a una escuela-

-¿Y qué es una escuela?-pregunto Connor, confundido.

-por favor…-exclamo Wesley, pasándose la mano por el rostro. Lorne rodó los ojos.

-la escuela es un lugar dónde vas a aprender cosas nuevas, hijos-le dijo Ángel, con paciencia.

-¿Qué? ¿Y para qué? Si ya sé lo que tengo que saber-dijo Connor, más confundido aún.

-Sparky, la caza no lo es todo en la vida-le dijo Gunn, mirándolo.

-¿No?-

-no, Connor. Tienes que aprender otras cosas. Como lo que te enseñaba…tu padre-dijo Ángel, apretando los dientes. Connor, por dentro, se sonreía triunfante.

-sí, padre me enseño a leer y otras cosas mientras crecía. Pero, ¿Y eso qué tiene que ver?-

-en la escuela aprendes cosas como esas y más-le dijo Fred, sonriendo.

-¿Y por qué tengo que ir a esa "escuela"? ¿No puedo aprenderlas aquí en el hotel?-pregunto Connor, pensativo.

-podrías. Pero es mejor la escuela. Así te conoces con chicos de tu edad-dijo Lorne, con media sonrisa.

-no me gusta como suena eso-dijo Connor, con los ojos como búho.

-¿Por qué no?-le pregunto Ángel, mirándolo.

-porque…porque…no sé. No me gusta y ya-

-bueno, ese "no me gusta y ya" tendrá que cambiar. Porque vas a ir a la escuela y espero que te portes bien, obedezcas a tus profesores y no me llame el director porque te pusiste a hacer travesuras-le dijo Ángel, serio.

-¿Qué?-pregunto su hijo, sin entender nada.

-cuando vas a la escuela tienes que quedarte un cierto tiempo, desde la mañana a la tarde-le explico Winifred.

-¿Y eso por qué? ¿No puedo volver al hotel durante ese tiempo?-

-no, chico, tienes que quedarte ahí hasta que llegue la hora de salida y te vayamos a recoger-le dijo Gunn.

-¡No quiero ir a la escuela!-grito Connor, aterrado. Y para sorpresa de todos, se abrazó a Lorne –tío Sucio Demonio, no dejes que me lleven a ese lugar, por favor-le suplicó como un niño pequeño.

-niñito, bebé, tranquilo. La escuela no es tan mala como te la imaginas-lo tranquilizo Lorne, acariciándole la cabeza –si vas a la escuela y te comportas, cuando vuelvas…te daré un regalo. Y todos los días que vayas y te portes bien en la escuela-

-¿En serio?-le pregunto Connor, con los ojos irradiando entusiasmo.

-claro que sí, pequeñito-le dijo Lorne, dándole un beso en la sien.

-Lorne, no lo malcries-le dijo Ángel, rodando los ojos.

-es mi único "sobrino", ¿Qué más puedo hacer? Estás equivocado si crees que con tanta dureza vas a lograr ganarte su confianza-le espeto el demonio, sorprendiéndolo.

-no lo trate con dureza-dijo Ángel, entre excusándose y quejándose.

-siiiii. Me pegó fuerte. Papi me pegó muuy muuy fuerte, tíito-le dijo Connor a Lorne, con ojos de cachorrito.

-pobre bebé. ¿Quieres que te dé un medicamento para que pase el dolor?-le dijo él, enternecido.

-¡LORNE!-gritaron los demás, a coro.

-sí, sí-dijo Lorne, ofendido –luego te doy algo para aplacar el dolor-le susurro a Connor.

Ángel apretó los dientes, fingiendo no haber escuchado eso.

-hijo, ¿Por qué no vas a darte una ducha?-

-sí, papá-respondió Connor, de muy malos modos. Mientras se levantaba de la mesa y se iba al baño dando pisotones.

-siento como si esto sólo fuera el principio…-dijo Gunn, preocupado.

-ni que lo digas-dijo Wesley, resoplando.

-sólo necesita una familia que lo proteja, lo quiera y le ponga límites. Es todo. Digo, eso funciono con Holtz, ¿no?-dijo Ángel, restándole importancia. Wesley se encogió de hombros, Lorne hizo una mueca, Gunn miro el techo como esperando un milagro, y Fred hizo media sonrisa.

Y, Charles tenía razón, ese sólo era el principio…