Mi primer review! no te voy a defraudar NatL, gracias por tomarte el tiempo de escribir y darme follow!

Solo como recordatorio, los personajes y universo no me pertenecen, esta es una historia slash.

Advertencias: homosexualidad, violencia verbal, esclavitud, malas palabras, menciones de abuso físico, privación del chocolate y otros temas angustiosos.

Capítulo 2

Remus Lupin despertó en un pequeño armario y trataba de estirarse un poco, tanto como su restringido espacio se lo permitiera. Estaba bastante cansado y tenía frio aun así se sentía animado. Al amo Black no le había gustado para nada la comida del día anterior, pero esta vez tenía nuevas ideas para cocinarle algo de primera categoría. Si bien su amo nuevo era grosero, demandante y sarcástico su trato no se comparaba con la maldad de losPettigrew, le daban escalofríos de solo recordar. Esta vez lo haría mejor y su amo estría contento de tenerlo.

Salió del armario muy arropado pues ese tipo de mansión era muy fría. Puso la calefacción para crear un ambiente más acogedor. Se dirigió a la cocina y siguió las recetas que estaban pegadas en el refrigerador, el señor Black era extremadamente cuidadoso con sus comidas, algo mencionó sobre verse en forma para unas fotografías. Justo cuando estaba sirviendo las porciones el amo llegó al comedor.

‒ ¿Pero qué te has creído poniendo la calefacción? ¿Quieres sentirte en la playa o algo así? Claro, como tú no vas a pagar las cuentas dispones de todos los aparatos.

‒Amo Black buenos días, pensé que le daría frio si se levantaba de la cama y venía aquí a desayunar. No es sano tener cambios bruscos de temperatura lo leí en unas de sus revistas que estaban en el armario ‒comentaba alegremente el sirviente. Sirius estaba algo sorprendido por la actitud tan relajada y mucho menos sumisa que el día anterior.

‒ ¿Pensar, leer? ¿Tú sabes leer?

‒ Por supuesto, podría leerle cuentos antes de dormir si gusta. Aunque a su edad mejor serían sus libros de fianzas o de esos cuentos eróticos para adultos, aunque creo que sería bastante incómodo para ambos.

‒Alto, alto, shhh. Creo que es más fácil tratar con los elfos domésticos, ellos no hablan tanto, obedecen y no hay que verlos siquiera. No hagas cosas que no te pida, limítate cumplir el programa que te preparé. Limpia y cocina como te lo he escrito y deja de hablarme con tanta confianza…emmm… R-Ram… ¿Cómo te llamas?

‒Remus Lupin, señor.

‒Remus Lupin, felicidades tu parloteo me quitó el hambre. Me voy al trabajo.

‒Oh, lo siento. Hay algo que pueda hac-…

Black había salido de la habitación cerrando de portazo, dejando la mesa puesta y a un sirviente confundido.


Y como se había arrepentido de no haber comido nada de desayuno ahora que estaba ahogado en papeleo urgente. Sirius Black desde muy joven se había hecho cargo de las propiedades y negocios de su familia de sangre pura y tras una serie de traiciones de sus colegas tuvo que aprender a administrar todo por su cuenta.

En estos momentos tan complicados a una lechuza se le ocurrió entrar por la ventana, y la habría corrido de ahí con todo y su paquete si no la hubiera reconocido, era su propio animal enviado desde casa. Bastante inusual si vivía solo, bueno y con el sirviente. Al abrir el paquete resultó ser comida casera de un aroma delicioso incluso estaba caliente. Anoche le había dicho al sirviente que su comida era basura pero la verdad era que tenía un gusto exquisito. Sirius devoraba el platillo gustosamente y notó un segundo sobre atado a la lechuza. Al abrirlo se quedó atónito, contenía unas escrituras muy importantes que debía firmar y entregar esa tarde. Sin darse cuenta las había olvidado en casa.

¿Pero cómo había sabido que necesitaría esos papeles? Y la comida, era como si le leyera la mente. Por si fuera poco incluía una nota explicativa, sí, al parecer el sirviente también sabía escribir.

"Amo Black, dejó unos papeles en su cama, me dio la impresión de que anoche se quedó dormido leyéndolos y que debían ser importantes para hoy por eso se los envío. También empaqué mi especialidad en caso de que hoy no tenga tiempo de ir a un restaurante. Disculpe las molestias. R.L."

Honestamente no esperaba que un hombre lobo pudiera mostrar tantos signos de inteligencia. Hasta se portaba como un humano, y por primera vez vio las ventajas de la servidumbre. Interesante sin duda Remus Lupin.