El bello atardecer fue opacado por la llegada del frío anochecer, el cual se intensificaba por el helado viento que anunciaba una tormenta. El susurro del viento cada vez era más fuerte, y este golpeaba con intensidad la vieja puerta de una morada abandonada, la cual no era nada ordinaria, ya que en un tiempo no muy lejano, fue testigo del poder de un poderoso clan, este era la mansión Uchiha, olvidada por muchos, odiada por otros, lo que no sabía nadie es que ese lugar seria el testigo de un desenlace pasional.

Transcurrido unos cuantos segundos desde ese extraño y lujurioso encuentro entre la Yamanaka y el Uchiha, la presencia de ambos iluminó como una vela el antiguo y olvidado lugar, el cual a causa del tiempo había sido invadido por el polvo y unas cuantas telarañas, al parecer no era un lugar apropiado para realizar "eso" que a muchas personas anhelan sin cesar; esa era la realidad del lugar, pero aun así para el Uchiha eso era lo de menos.

– Este será el lugar donde se escribirá tu final –afirmó fríamente el Uchiha, mientras lentamente acariciaba el suave rostro de la joven, pasando por su cuello, hasta llegar a un par de los tantos atributos de la joven.

– Sasuke… –dijo nerviosamente la Rubia.

Una cosa era que los aldeanos o los ninjas con los que se había enfrentado la miraran con lujuria, pero el hecho de que acariciaran de esa forma su cuerpo era algo nuevo para ella, no sabía cómo actuar, estaba confundida.

– Tienes miedo… me encanta el sentirte temblar, te hace ver tan vulnerable, me enloquecen las mujeres vulnerables, sin mencionar que tu posees esa esencia inexplicable, no sé lo que utilizas pero me provoca el desearte aun más. –Afirmó con lujuria el Uchiha mientras bajaba lentamente de los senos de la joven hasta llegar al ombligo que exhibía con orgullo la bella chica.

Automáticamente al escuchar esas palabras Ino recordó algo, ella tenía novio ese era Kiba, y la razón por la que ella lo conquistó era por ese singular perfume que ella utilizaba, nunca se imaginó que alguien más lograría sentirlo tan intensamente como lo hacía Kiba, y mucho menos tener los mismos o peores efectos que le produjeron en él. No sabía que hacer, estaba muy confundida; por un lado el miedo de lo que le podía pasar al final , por otro lado pensaba en su relación con Kiba y como esto le afectaría, pero muy internamente ella deseaba ser tomada por Sasuke, ella siempre soñó su primera vez con él, era la oportunidad perfecta, tal vez no el lugar, pero era lo que anhelaba , pero aun así, ella no lo podía demostrar, la idea de engañar a Kiba la hacía reprimirse de sus deseos.

– "¿qué hago?, no sé qué hacer, no debo hacerlo, pero yo realmente quiero, quiero ser tuya Sasuke, no me importa morir en tus brazos" –pensó Ino.

Mientas todas esas ideas pasaban por la mente de Ino, Sasuke la llevaba hacia la odiada habitación que alguna vez perteneció a su hermano, Itachi, el le odiaba tanto pero le parecía divertido el tener sexo en su cama. No antes de hacerlo sin "jugar" con la chica un rato.

– Basta del aburrimiento, ha llegado la hora de probar que es lo que me ofreces –afirmó el Uchiha.

En ese instante Sasuke puso a Ino fuertemente contra la pared, la levantó con sus fuertes brazos y empezó a besar y a lamer el suave abdomen de la joven, mientras ella se aferraba fuertemente a los hombros del Uchiha, este automáticamente abrió la pequeña blusa morada de la chica, eliminando ese pequeño y sexy sostén que cubría sus delicados y proporcionales senos; empezó a besar los pechos de ella. Ella rápido reaccionó y no pudo reprimirse más, se dejó llevar de pronto y emitió gemidos de placer, era tan fuerte lo que sentía que no pudo evitar rasgar la vestimenta de la parte superior el Uchiha, a la vez que esta automáticamente soltó la coleta de su cabelló, dejando caer su suave y larga cabellera sobre su cuerpo y la cabeza del Uchiha.

– ¡Ah…ah… Sa…Sasuke! –empezó a exclamar con placer.

Al escuchar los gemidos de Ino y disfrutar de la suave piel de la chica, se excitó mas y prosiguió a acostarla en la cama que perteneció a su hermano.

Rasgó la corta falda de Ino dejando ver toda la desnudes de la chica, su largo cabello rubio resaltaba muy bien su blanco y curvilíneo cuerpo, nunca había visto una mujer tan naturalmente sensual como lo era Ino. Sasuke al verla se excitó aun mas y se quitó sus prendas dejando ver su erección casi vertical.

Ino estaba sorprendida al ver el fuerte miembro del Uchiha. era tan bien proporcional su tamaño, ella estaba a acostumbrada a ver falos en sus clases de ninjutsu médico, pero definitivamente esto era diferente.

Tras observar cada detalle de su cuerpo, y estando ambos desnudos Sasuke empezó a besar las piernas de la chica, subiendo lenta y delicadamente hasta su entrepierna, con cada centímetro que se movía ella mas se excitaba, percibiendo esta la humedad que le producía su excitación. Era cuestión de segundos para que Sasuke probara el fruto prohibido que por mucho tiempo guardó Ino.

– ¡Sasuke!... –grito Ino desesperada –… hazlo de una vez… ya no puedo más- siguió afirmando la rubia.

– Calla… lo haré cuando me dé la gana. –dijo Sasuke mientras le daba placer con su lengua.

– Si no lo haces yo… –afirmó Ino.

En esos instantes fue cortada por la acción del Uchiha, que en cuestión de segundos había introducido fuertemente su miembro dentro la cálida y húmeda chica.

– Ah…..ah… ah –gimió Ino con un tono de dolor.

Ella podía sentir el palpitante miembro moverse lentamente dentro de ella, el cual con cada movimiento aumentaba su intensidad, experimentando cada vez más esa sensación del dolor al placer.

Al mismo tiempo el Uchiha pudo sentir la humedad de la chica, ella estaba perdiendo "eso" que muchos hombres codiciaban.

– Más… más… más Sasuke… –decía la chica al sentir cada movimiento de Sasuke.

– Me encantas… me enloqueces… –decía Sasuke, al escuchar la petición de la chica, se excitaba aun mas y aumentaba mas sus movimientos.

La chica no pudo evitar aferrarse fuertemente a la espalda del Uchiha, mientras este besaba y lamia el cuello de Ino, seguía entrando y saliendo cada vez mas fuerte dentro de ella; finalmente la chica no pudo resistir mas y sintió por primera vez esa sensación que nunca había experimentado, el orgasmo, el cual no sintió solo una vez, ni dos, sino tres veces más; al mismo tiempo el Uchiha lo sentía venir con cada segundo aumentando cada vez más, hasta sentir el complaciente orgasmo y eyaculación que lo obligó a retirarse de la chica.

–Ah…–emitió por última vez Ino con tono de complacida.

Minutos después el Uchiha solo se puso su vestimenta, mientras Ino simplemente se preocupaba por cubrirse con una vieja sabana, estaba nerviosa sabía lo que le iba a pasar, Él se lo había prometido, ella había gozado Y ahora le tocaba sufrir las consecuencias.

Entonces el Uchiha prosiguió a tomarle del cuello moviendo su rostro para que ella lo mirara, activando su sharingan.

– Hoy tú… –dijo el Uchiha.

– Sasuke por favor….no lo hagas… yo te Am... – dijo muy nerviosa y con lágrimas en su mejía, siendo interrumpida por Sasuke.

– ¿Tu qué? Acaso me vas a decir que me amas, estás loca, yo no creo en el amor –le dijo mientras la presionaba cada vez más fuerte.

Ella no paraba de llorar, estaba tan asustada, nunca se imaginó en su vida que pasaría por esa situación.

– Realmente eres patética, pero debo admitir que disfruté cada centímetro de tu cuerpo como nunca antes lo había hecho con otra mujer, realmente me enloquece la suavidad tu cuerpo y tu aroma, te dejare vivir hasta aburrirme de ti, no sin antes darte una dulce muerte.

– Sasu… –dijo Ino, siendo nuevamente interrumpida por Sasuke.

– Agradécelo, porque es lo único bueno que experimentaras de mí–afirmó Sasuke mientras le daba la espalda a Ino.

En ese instante desapareció dejando sola a la utilizada kunoichi en medio de esa morada bajo una fuerte tormenta que azotaba el lugar.

La Chica se dirigió a su casa debajo de la fría lluvia con la ropa rasgada, estando esta fatigada hasta llegar a su casa, entró sin hacer ruido y prosiguió a realizar su diario ritual, un relajante baño con flores exclusivas del clan Yamanaka, las cuales eran el secreto de su irresistible aroma y de la suavidad de su piel.

Ella nuevamente estaba confundida, no sabía sentirse culpable por su relación con Kiba, o sentirse feliz o triste por hacer el objeto sexual de Sasuke, el cual tenía para ella sentencia de muerte hasta que él se aburriera de ella.
Pronto se dio cuenta de lo miserable que se sentía, obtuvo lo que siempre deseo, pero no de la forma correcta o como lo que ella había soñado, sin nombrar esos sentimientos que le producían al haber engañado a su novio, a quien ella le tenía gran sentía sucia, pero a la vez se sentía contenta el haber estado en la misma cama con Sasuke. Ino prácticamente Poseía un montón de sentimientos encontrados.

Antes de que Ino experimentada su primera experiencia sexual, Sakura se dirigía a la casa de su nuevo amado, o eso era lo que parecía, no sin antes pasar por su casa y sacar del horno sus especiales galletas energéticas especialmente realizadas para él; siempre que lo veía le llevaba un par de ellas, ya que por su mala alimentación a veces se veía algo pálido.

– "Eres un idiota no comes lo que debes comer" –pensó Sakura mientras guardaba las galletas en una pequeña bolsa.

– Ya me voy madre, regreso en unas cuantas horas –dijo Sakura.

– Sakura espera, quisiera que me compraras unas cuantas cosas que necesito para la cena. ¿Me las puedes conseguir? – decía la madre de Sakura mientras le daba la lista de cosas.
– ¡Qué¡ ¿cómo te atreves a pedirme favores cuando tengo planes? –Preguntó Sakura en forma molesta.

– Hay que exageras hija, tú sabes que antes que la diversión están las cosas de la casa, así que se una buena chica y consigue lo que te pedí –dijo la madre de Sakura con autoridad.

En ese instante Sakura no dijo una sola palabra más, aunque su Inner no paraba de quejarse, agarro la lista y salió muy molesta de su casa. Compró todo lo de la lista y rápidamente regresó a su casa.

No pasaron muchos minutos, cuando entregó el pedido al salir rápido de su casa.

–Mi madre se pasa a veces- dijo Sakura molesta.

En algunos instantes vio su reflejo en una vitrina y quedó viendo su apariencia atentamente.

– "De veras que esta falda me queda bien" –pensó mientras la observaba

– ¡Que! Empiezo a pensar igual que Ino, creo que dejare de juntarme tanto con ella, sino me convertiré en un clon suyo; El solo pensarlo me eriza –mencionó Sakura.

Mientras la chica pensaba esas cosas, la oscuridad del cielo cubría la aldea. El viento soplaba fuertemente sobre su cuerpo, y las gotas de lluvia empezaron a dejarse caer de manera rápida. La chica intentaba de cubrirse con el paquete de galletas, pero esto no la ayudaba mucho.

– ¿Por qué tiene que llover ahora? ¡es lo último que me faltaba¡ –dijo aún molesta.

– No te preocupes yo te cubriré –dijo un chico detrás de ella mientras este la cubría con una inusual sombría.

– Ah… gracias… –dijo sorprendida Sakura mientras suspiraba de alivio.