Notas de autor: Iniciamos el Primer arco: Entrenamiento, en donde descubriremos si Yuriy es capaz de despertar su poder espiritual
Advertencia: Ver la introducción.
Advertencias del capitulo: Sólo un poco de violencia, y quizás una que otra grosería, que puede llegar a herir sensibilidades.
=PRIMER ARCO: ENTRENAMIENTO=
Parte 1
"¿Problemas del más allá?" Pregunto Yuriy, haciendo eco de las palabras de la chica castaña.
"Así es, nos encargamos de cualquier suceso paranormal, con un éxito del 100% y sin recidivas" Respondió orgullosa Hiromi, dejando a un pobre ruso sintiéndose como pez fuera del agua.
Por otro lado, Hiwatari ya había perdido el poco interés que tenía para la situación, y al ver que no tenía más sentido su presencia, se dio la media vuelta, decidido a abandonar el lugar.
Y justo cuando estaba a punto de llegar a la puerta, fue detenido por Hiromi.
"Espera Kai, aun no puedes irte"
"¿Por qué no?"
"Pues, porque Yuriy no conoce absolutamente nada sobre el trabajo"
"Yo no voy a enseñarle nada"
"¿Quien dijo que quiero mantener este empleo?"
Hablaron los dos al mismo tiempo, sacando unas cuantas gotitas de desesperación de la castaña.
"TÚ dijiste que necesitas un trabajo" Contesto, señalando a Yuriy. "Y TÚ necesitas a un compañero" Termino, señalando a Kai, quien sólo atino a fruncir aun más el ceño. "Asunto resuelto, ven" Su sonrisa, si bien, aparentaba ser dulce, no evito que un escalofrío recorriera a los dos implicados. Hiromi no cedería, ya había tomado una decisión.
"Por el momento necesito que le des el entrenamiento básico a Yuriy, para que no te sea un obstáculo en tu próximo caso, lo demás lo ira aprendiendo conforme pase el tiempo"
"Hn…"
Por otro lado, el ruso quería que la tierra se lo tragara… ¿En donde rayos vino a caer?
=.=
No hicieron más larga su estadía en aquel lugar, después de un pequeño alegato entre Yuriy y Hiromi.
La discusión termino con la victoria para la castaña, gracias al contrato firmado por Yuriy y que contando a partir del momento de la firma duraría un año. El pelirrojo no tuvo más remedio que seguir al bicolor, quien dicho sea de paso no estaba para nada a gusto con la idea.
"Oye tengo un plan" Murmuro Yuriy, hablando como si hubiera descubierto el mayor misterio del universo. "Nos alejamos de ella por una hora o dos, después regresamos y le dices que no tengo ninguna aptitud mágica, ¿que te parece? Así tú serás feliz y yo también"
"Hn" Si bien, en el mundo de Yuriy, aquel monosílabo no podía ser considerado como una respuesta, tal parece que para el loco bicolor, aquello decía todo…o por lo menos un rotundo no…suponiendo que sí lo interpreto bien.
"En donde vine a caer" Dijo en un suspiro para sí el ruso, a la par que trataba de no perder de vista a su compañero.
Y es que siendo sinceros, Yuriy siempre había sido un escéptico en lo que respecta a magia y lo paranormal. Es cierto que de pequeño le había tenido un gran terror a los fantasmas y monstruos, pero ahora era un adulto, y como tal, los cuentos de hadas y dragones habían quedado en un rincón muy olvidado de su mente, junto con los fantasmas y ovnis.
Aun así, tiempo después, debía afrontar una situación en donde, una chica que dirige una agencia de caza fantasmas afirma que él tiene el don para el trabajo, y debe entrenar con otro loco (porque al fin y al cabo eso eran para Ivanov, un par de locos…o en el peor de los casos charlatanes) para poder cazar a dichos fantasmas.
"Oye" Llamo a Kai, para tratar de razonar con él una vez más. "Mira, la verdad yo no creo en esas cosas, después de todo casi siempre sólo son habladores que se aprovechan de los ingenuos…ehh, sin ofender", se disculpo, al notar que con su balbuceo quizás había ofendido al chico que camina a unos pasos delante de él. Aunque abandono aquel pensamiento al ver que el bicolor continuaba ignorándolo
"Soy una persona normal, común y corriente…un `muggle´" Intento nuevamente el pelirrojo, pero una vez más el silencio fue su única respuesta. Ya algo harto de la situación se resigno, no sin antes realizar una importantísima pregunta. "¿A dónde se supone que vamos?"
"Allí" Respondió secamente el bicolor, mientras señalaba una vieja estructura encima de una pequeña colina, la cual se encontraba algo retirada de la población urbana.
Genial, ahora no sólo iba acompañado de un loco que cree en la magia, ahora debía caminar al lugar más apartado de la civilización acompañado de un loco que cree en la magia.
Definitivamente su vida no podía ser más bella
=.=
Al final, había valido la pena tener que caminar para poder llegar al susodicho lugar.
Debieron subir un buen tramo de escalones, pero el ver la hermosura de la casa hacia que el cansancio se olvidara y una sensación de tranquilidad inundara al pelirrojo.
La propiedad en si contaba con un terreno grande, lleno de árboles (suponía que la mayoría eran de sakura, aunque todavía no era primavera como para comprobarlo), y un poco al fondo se lograba ver la casa de una planta, construida a la manera antigua, además de un pequeño estanque.
"Esta será tu primera prueba"
El hecho de escuchar hablar a Kai así de repente, asusto un poco a Yuriy, quien se había dedicado hasta el momento a observar los alrededores de la casa.
"Deberás atacarme" Volvió a hablar, ignorante del desconcierto del ruso. "No me importa como lo hagas, pero al menos debes darme un golpe" Y sin mediar más palabras, se lanzo al ataque en contra del pelirrojo.
Pero mientras el ruso esperaba un golpe directo en su rostro o en su tronco, lo que recibió fue una ola de energía que lo obligo a dar varios pasos hacia atrás antes de recuperar por completo el equilibrio.
"¡¿Pero que rayos?" Alcanzo a decir, antes de recibir otro golpe de la misma energía. "¡¿Cómo se supone que haces ESO?"
El otro chico no respondió, sólo se centro en continuar sus ataques en el cuerpo del desprevenido ruso, quien no atino a hacer otra cosa más que a salir corriendo como gallina sin cabeza.
"Tiempo, tiempo, ¡ahhhh!" Un golpe lo mando a volar unos cuantos metros, obligándolo a permanecer hincado en lo que los efectos del ataque pasaban. "¡Ashtsht eso dolió!" Se giro para dedicarle una fiera mirada hacia el bicolor, quien aun mantenía una expresión de indiferencia. "¿Qué no puedes esperar a que al menos este preparado?" Grito exasperado, a la par que se ponía de pie con cierta dificultad.
"Creo que la bruja se equivoco, no tienes nada que valga la pena". El comentario molesto a Yuriy, no supo si fue por lo humillante de las palabras, o la sonrisa torcida que no abandonaba el rostro del bicolor. Sólo supo que algo se rompió dentro de él. ¡Debía quitarle la estupida sonrisa al bastardo que tenía enfrente!
"¡Retráctate!" Exigió el pelirrojo, mientras sus ojos se volvían fríos como el mismísimo hielo de Rusia. "¡Ahora!"
La seriedad regreso al rostro del bicolor por unos momentos, antes de que la sonrisa autosuficiente regresara acompañada de la fascia llena de arrogancia.
"Oblígame"
Lo siguiente que paso sólo duro unos segundos.
El pelirrojo nunca supo porque, pero sintió la necesidad de colocar sus manos extendidas, apuntando directamente al bicolor, para después sentir un entumecimiento que lo recorrió desde sus antebrazos hasta la punta de sus dedos.
Kai pareció sentir algo, y no tardo en comenzar a realizar su propio ataque, sólo que a diferencia del ruso, el lo hacia con una mano.
Y después, los dos sintieron un fuerte golpe que los obligo a retroceder unos pasos.
Sabían que ninguno podía dudar, ya que aquello inclinaría la balanza a favor del contrario. Pero Yuriy tenía un problema: se sentía cansado.
Kai también se dio cuenta, y no pudo reprimir una sonrisa arrogante al creer suya ya la victoria.
Ese fue el único incentivo que necesito el ruso para sacar fuerzas en donde creía que ya no había, provocando que el bicolor retrocediera aun más.
"Es imposible, ¿Cómo es que un principiante me esta causando problemas" Pensó Kai con cierta incredulidad y con su orgullo herido. No dudo en comenzar a aumentar su poder, olvidando por completo el hecho de que no debía lastimar seriamente al ruso. Ahora lo único que importaba era ganarle.
Desgraciadamente, tan enfrascado estaba Kai en la pelea, que perdió noción de sus alrededores, y gracias a los constantes empujones que le provocaba el ataque, término estando a orillas del pequeño estanque. Después de tropezar con una de las piedras que adornaban la orilla, experimento el sentimiento de caída libre, seguido de una onda de energía que dio directo en su abdomen, obligándolo a expulsar el aire contenido en sus pulmones. Después todo fue humedad.
Por otro lado, Yuriy no estaba muy seguro de lo que había pasado. Un momento estaba en modo berseke atacando al otro chico, y al siguiente lo despertó el típico sonido de un cuerpo cayendo al agua.
Se dejo caer de rodillas, mientras tomaba grandes bocanadas de aire, agotado por el sobreesfuerzo que su cuerpo había realizado y por usar la fuerza que desconocía por completo que poseía.
"¿Que me paso?" Se pregunto, mientras veía una de sus manos, que se encontraba un poco roja y caliente, pero extrañamente, no dolía.
Su atención regreso de nueva cuenta al estanque, de donde emergió un mojado Hiwatari, quien respiraba como si nunca lo hubiera hecho en su vida.
"¿Qué te pasa idiota? ¡Casi me ahogo!" Grito molesto el bicolor, mientras salía del estanque con algo de dificultad.
"¿¡Que me pasa! ¡Si tú fuiste el que me empezó a atacar!" Contraataco el ruso ya un poco más recuperado de la impresión.
"Hn, sólo era para ponerte a prueba, no es como si te fuera a matar", a poco estuvo que Kai agregara el "todavía", pero era mejor dejar así las cosas, no fuera que el pelirrojo se lo tomara en serio. "Mañana empezaremos el entrenamiento, te espero a las 6 de la mañana" Y sin decir más, el bicolor dio media vuelta y procedió a entrar a la pequeña casa.
Yuriy sólo lo observo retirarse, antes de proceder a recoger sus cosas, que habían quedado olvidadas después de que la extraña lucha comenzara.
La situación era casi la misma a como había estado en la mañana. Ningún techo donde dormir, con su pequeña maleta en mano y cinco dólares en su bolsillo. Aunque ahora le podía agregar algunos hechos: había firmado un contrato con una loca, había luchado con otro loco y ahora él también se estaba volviendo loco porque creía que probablemente los locos estaba diciendo la verdad.
De verdad que su vida era maravillosa.
Notas finales: Sólo me gustaría agregar que probablemente abunden las referencias de películas o hechos reales a lo largo del fanfic, y aunque suenen sarcásticas, si las pongo es porque yo misma soy fan (o por lo menos me gustan). Esta de más decir que las películas mencionadas no me pertenecen sino a sus respectivos autores.
Ah si! Y ninguna gallina fue lastimada a lo largo de la producción de este capítulo (sólo Yuriy, pero él no cuenta).
Espero les haya gustado!
