Ninguno de los personajes de Miraculous Ladybug me pertenece, ellos son propiedad de Thomas Astruc y Zagtoon


Capítulo 1:Revelación

Manon estaba en la sala de espera del estudio dónde trabaja su madre, mientras a los lejos ella estaba hablando con sus compañeros de trabajo, con el muñeco de Chat en su mano derecha y una revista con Ladybug de portada en la izquierda, jugando a que ambos héroes estaban tras otro villano.

-"Vamos Ladybug, el malo está ahí!"-Dijo imitando la voz del héroe felino.

-"No te preocupes Chat, ¡haya voy!"-Y dicho aquello con un tono un poco más agudo, hizo algunos movimientos con la revista, haciendo de cuenta que la heroína vencía al héroe imaginario.

-"¡Bien hecho Ladybug, salvaste el día!"-

-"¡No lo habría logrado sin ti Chat! Sabes que nosotros siempre ganamos"-Dicho aquello junto ambos objetos, simulando que se daban su choque de puños.

Manon siguió jugando, se le hacía muy divertido. Quizás no tenía la muñeca de Ladybug, pero al menos supo como ingeniárselas para que eso no arruinara su diversión, aunque lo que no se esperaba es que de pronto alguien viniera a hacerlo.

-Déjame ver.-Dijo su madre mientras le arrebataba el muñeco.-Es uno de los muñecos de Marinette, ¡Te atreviste a traerlo a pesar de que dije que no!- Comenzó a regañar a su hija.

-Pero..Fue Marinette quién me dijo que lo tomara.-Intentó defenderse.

-¡Me desobedeciste! Te dije que no tomaras las muñecas y lo hiciste.- Decía mientras guardaba el juguete en su bolso.- Con la pena tendré que confiscarlo.-

-¡No mamá, por favor devuélvemelo!-

-¡Ya detente! No estoy contenta. Ahora espérame aquí.- Y tras ordenar aquello se fue sin decir nada más, dejando a su hija con su berrinche, enojada.

Manon estaba muy molesta por aquello, lo consideraba injusto, ya que ni siquiera había robado el muñeco, Marinette dejó que lo tomara, ¿por qué tenía que pasarle eso? Lo único que ahora se le cruzaba en la mente era tener ese muñeco, y no sólo el de Chat, sino también todos, incluyendo el de su preciada Ladybug.

Lamentablemente esas emociones negativas fueron suficientemente fuertes como para captar la atención del terrible villano, Hawkmoth.


Mientras tanto, Marinette y Alya estaban corriendo directo al metro, llegando justo a tiempo para pensar un poco y ver si irían a la primera función o simplemente ir a comprar un libro que la castaña quería e ir a la siguiente, pero esta última se dio cuenta de que alguien estaba a unos metros de ellas dos.

-¡Marinette, a las nueve en punto!-

-No hay ninguna función a las nueve en punto.- Dijo la joven de las coletas confundida.

-No en tu teléfono, aquellas nueve en punto.- La morena hizo que su amiga girara la cabeza hacia su izquierda para que lo viera.

-¡Adrien!-Suspiró sonrojada la joven de los pendientes rojos.

-¡Vamos!-

Y sin decir nada más, la jaló lo más pronto posible al vagón que estaba cerca del de el rubio. Al entrar, lo primero que hicieron fue ver lo que hacía desde donde estaban, ya que eran separados por una puerta, que afortunadamente tenía una ventana en la parte superior.

Marinette lo estaba observando embobada, pensando que hacer, ya era muy probable que el chico también fuera al cine, y no quería parecer obsesionada (Cosa que, sinceramente, era un poco cierta), lo cuál la puso aún más nerviosa de lo que estaba.

Poco después de que Alya se riera de sus locuras, vio como el modelo dirigía su mirada hacia ellas, pero en ese preciso momento la enamorada se escondió detrás de su mejor amiga, causando que solo viera a la chica con lentes, y él solo la saludó.

-Nos está saludando...-Dijo entre dientes mientras también lo saludaba.

-Oh no ¿Qué vas a hacer?-Preguntó nerviosa.

-Regresar el saludo.-Dicho aquello sacó a Marinette de su escondite y le agarró la mano para moverla y hacer que también lo salude.

El pobre chico se quedó algo confundido, pero igualmente siguió saludando con una amable sonrisa.


Una niña pelignegra con puntas azules, de piel lila, ojos amarillos, quién usaba un peculiar vestido que era de los mismos colores que su cabellera, subió al piso de arriba y pudo sacar el muñeco de Chat Noir a escondidas del bolso de la Sra. Chamakh, o mejor dicho,su madre.

Sí, ella es Manon, quién akumatizada es La Marionnettiste,pero bueno, supongo que ya la conocen, después de todo, es casi la misma historia, ¿no?

La pequeña villana sentó el muñeco en una caja, con la varita que tenía apunto hacia él, elevándolo hacia arriba.

-Chan Noir, ¡regresa a la vida!-Dijo y con aquellas palabras lanzó un rayo de luz, lista para convertir al chico felino en su primer títere

Oh, oh, creo que esto no es bueno.


Luego de ver ese peculiar saludo, Adrien decidió seguir con lo suyo, estaba mirando por su celular que horario sería él más adecuado para ver una película él solo (Bueno, él y su kwami, Plagg),sintió que una extraña fuerza comenzaba a apoderarse de él, y vio que de sus pies un destello surgía.

-¡¿Qué está pasando?!-Preguntó alterado mientras Plagg en un acto de reflejo salió de su chaqueta y se escondió sin ser visto, observando en shock lo que le pasaba a su humano.

-¡Adrien!-Exclamó Marinette inmediatamente, para después ver aquello que la dejaría impactada, no solo a ella, sino también a Alya y a las personas que iban en el mismo vagón que el chico que la hacía suspirar siempre que pasaba.

Adrien Agreste se había transformado en Chat Noir.

-¿C-chat Noir?-Dijo en voz alta lo primero que se le vino a la mente al ver aquello.

¿Acaso era posible? Aquél dulce, amable y caballeroso Adrien Agreste, su compañero de clases y amor (casi) secreto, era Chat Noir, ese extrovertido, coqueto y mal comediante, su compañero a la hora de defender la ciudad de Paris de Hawkmoth.

Era algo que le costaba digerir. Tal vez solo se trataba de otro akuma, probablemente algún villano que transformaba a todos los chicos en otros Copycats o algo por el estilo, no podía aceptarlo.

No sabía que decir, como reaccionar, ni siquiera qué pensar. Pero el impacto se le había ido al escuchar como abría la puerta con sus brazos y notar como la miraba directamente a los ojos.

-Marinette...- Dijo con una sonrisa, pero no una encantadora como siempre lo hacía, sino una maliciosa. Al darse cuenta que él le hablaba la había puesto más nerviosa de lo que estaba hace rato, ¿Le había hecho algo?.-¡Entrégame la muñeca de Ladybug!-

Y ese impactante momento...Se volvió confuso y raro. ¿Por qué el querría esa muñeca? Sabía que él estaba enamorado de ella cuándo se ponía aquél antifaz y traje, pero dudaba que pudiera llegar a tal extremo.

-¿P-para qué la querrías C-chat?-Le dijo

-No, yo soy La Marionnettiste ¡Y quiero que me des esa muñeca y la de todos los demás!-Le contestó como si fuera un niño pequeño al que le habían dicho que si no comía su colibrí no le darían postre, lo cuál convirtió la situación aún más confusa.

-¿Muñecos? ¿De verdad quieres que te los de? Pero...- Tomó un respiro hondo y continuó, no le quedaba de otra que puedo, están en mi casa, pero repito, ¿por qué los quieres?-

-¡Porque me dijiste que me los prestarías, y mi mamá dijo que no! Así que ahora...¡Dámelos! O si no lo lamentarás mucho.-Siguió con su berrinche, pero detrás de ese gato, Marinette pudo darse cuenta por esas palabras de quién se trataba.

-Manon.- Susurró su nombre, ahora no solo debía lidiar con el hecho de quizás haber descubierto la identidad de su compañero, sino qué también la dulce e inocente Manon estaba akumatizada, y qué de alguna forma ahora controlaba a Chat.

-Quiero la muñeca de Ladybug para ser la más fuerte y así pueda ganar.- Dio un pequeño brinco de alegría como lo haría un pequeñín...Definitivamente se trataba de Manon.

Al terminar de hablar, el tren se detuvo y abrió sus puertas, dándole la oportunidad perfecta de escapar a Chat, dejando a una Marinette tratando de volver a procesar que acababa de pasar.

-No...puedo...creerlo.- Dijo una atónita Alya con su celular agarrado en posición horizontal, quién grabó toda esa conversación y lo detuvo finalmente.- ¡Esto será una gran noticia en mi Ladyblog! Aunque no grabé cuándo se transformó y...-Dejó de hablar al darse cuenta que su mejor amiga seguía impresionada.

Trató de decirle algo, pero en ese momento la heroína corrió a esconderse para transformarse inmediatamente.

-No sé que hacer Tikki, ¿acaso Adrien es realmente Chat Noir?-Le comentó a su kwami.

-No estoy muy segura Marinette, pero si de que esto es obra de un akuma, y debemos detenerlo lo más pronto posible.- Afirmó.

-De acuerdo.-

Entonces, estaba a punto de decir aquellas palabras...Hasta que escuchó a alguien hablarle.

-Así que todo este tiempo tú eras Ladybug,¿eh?-


¿Quién dijo eso? ¿Qué hará Marinette ahora? ¿La identidad de Chat Noir será expuesta ante todos?

¿Seguirán leyendo esto con voz de locutor?

¡Si quieren saber las repuestas no se pierdan el siguiente capítulo de..."Un pequeño cambio, una gran diferencia"!

Ok, ya XD Hablando enserio,¡Y aquí tienen el primer capítulo! :D La verdad admito que al principio me costó un poco, no porque fuera difícil, sino que digamos que no me sentía muy a gusto tener que repetir lo mismo que pasó originalmente en el episodio XD Pero ahora sí las cosas se pusieron interesantes ewe Lamento si les parece corto, pero como dije antes, este fic no será largo.

Bueno, trataré de seguir lo más pronto posible, ya que sigo en época de exámenes y no terminaran sino hasta el Viernes 19 de Febrero (Why? ;w;) Y me concentraré en ello, ya que, bueno, no quiero reprobar.

Y aclaro que vuelvo a resubir este cap debido a que cierta personita sin querer lo borró porque en este preciso momento ya es muy tarde y el sueño la está matando...Y si,esa personita soy yo,lo lamento,no volverá a ocurrir :'v

Eeeeen fin,gracias por leer y les agradecería bastante si me dejan reviews, y si contienen críticas constructivas mucho mejor :)

Bueno, eso es todo amigos. MissFarah,cambio y fuera.