N/A: Muchísimas gracias por vuestros comentarios y ánimos. Me ha emocionado mucho leerlos y sin duda seguiré con ella. Aquí va el segundo capítulo, a ver qué tal les parece cómo voy planteando la historia y si les sigue interesando por dónde va. Me voy a tomar algunas licencias respecto a la serie en algunos acontecimientos, así que realmente no tengan mucho en cuenta lo que ha sucedido en la serie a la hora de leer esta historia.


El agua fría golpea mi piel y ni siquiera me inmuto cuando siento el ligero dolor en mis músculos debido al frío. Cierro los ojos fuertemente y poso mis manos sobre los azulejos de la ducha, intentando sostener mi cuerpo. En medio de la oscuridad de mi mente aún asoman sus ojos verde esmeralda, observándome con tanto deseo que todavía mi cuerpo se estremece.

Yo soy humana, ¿no? Tamsin sabe eso. ¿Entonces por qué me miraba como si no lo fuera? Siempre estaba ese recelo y ese miedo, no sé cómo explicarlo, ningún fae me miraba como lo hacía Bo: como a una igual. Diablos. Ni Dyson, ni siquiera Hale. Sí. En sus ojos siempre estaba ese extraño brillo haciéndome recordar que yo no era igual que ellos, que era algo inferior. Y Tamsin… Bueno, ella ni se había molestado en mirarme hasta esta noche.

Siento mis uñas arañando las baldosas de la ducha desesperadamente, como si eso pudiera sofocar mis nervios, y aprieto aún más mis ojos, intentando espantar a Tamsin lejos de mi cabeza. El frío del agua va apagando mi cuerpo poco a poco, pero aún la veo. Solamente mirándome a mí, en el Dal. Primero pienso que quiere intimidarme porque no le gusta que una humana esté divirtiéndose en el bar libremente, así que bailo y, sí, la miro, directamente a los ojos, porque nadie me va a achantar con aires de superioridad. Entonces es cuando me doy cuenta de su mirada. Ella no me miraba como a una humana, ella miraba como a una mujer. Grabado en mi cerebro todavía sigue el brillo de sus ojos verdes, llenos de deseo, y los movimientos indiscretos sobre mi cuerpo, examinándome sin pudor. Estaría mintiendo si dijera que ese tipo de miradas las recibía todos los días.

Cierro el agua y apoyo mi espalda sobre las baldosas. Me aparto los mechones negros que están pegados sobre mis mejillas y los coloco detrás de mis orejas. Miro el plato de la ducha, donde hileras de agua aún corren al sumidero. Lo intento, pero no puedo dejar de pensar en lo que sucedió hace tan solo unas horas. Fue divertido descubrir a la valquiria tan interesada en mí de repente. Estaba demasiado aburrida mientras Bo trataba de evitar a Dyson y a la vez intentar acercarse a él. Me dijo «noche de chicas, salgamos a divertirnos», cuando en realidad quería decir «vamos a ver cómo le va a Dyson sin mí». En serio, esta mujer no se puede conformar con tener a una doctora loca por ella, necesita ser el centro de atención de todos. En fin, me pareció divertido jugar a seducir a la fría y hosca valquiria. El problema fue que no me esperaba que eso me excitara tanto. ¡Y casi nos besamos! Debió ser aquella extraña bebida que me dio Trick… Sí, definitivamente. También era condenadamente atractiva…

—Incluso para una mujer hetero —murmuro golpeando mi frente con la palma de mi mano.

Me echo a reír como una estúpida y decido que es hora de salir de la ducha, secarme y ponerme mi pijama. Lo hago rápidamente. Mi cuerpo se siente liberado y mi mente un poco más despejada después de la ducha fría. La necesitaba, urgentemente. Incluso Bo me preguntó que si estaba bien. Le dije que sí mientras intentaba ocultar el temblor de mis piernas y que mis bragas estaban empapadas. Realmente no necesito volver a pensar en eso otra vez.

Me tiro a la cama y me envuelvo con las sábanas. El sol no debe tardar en salir y el cansancio me vence rápido.

Alguien me roza la espalda. Un suave roce que me provoca un escalofrío por mi espina dorsal. Dejo de bailar y de pronto sus ojos me miran fijamente mientras está frente a mí. Mi respiración se vuelve pesada observando cómo se mueve bordeando mi cuerpo. Entonces, su boca atraviesa mi cuello, acariciando mi piel con su aliento caliente, poniendo mis vellos de punta cuando sus labios me rozan ligeramente… Sus manos delinean mi torso, contornean mis pechos… Sus uñas arañan la tela de mi camisa, apartándola de su camino… Un frenético latir entre mis piernas… Mis caderas se elevan buscando contacto y me estremezco cuando su muslo interfiere mi movimiento. Su roce delicioso no me calma, sino me acelera y cada vez quiero más.

Levanto mis ojos y me encuentro con su boca desesperada por besarme. Me doy cuenta de cuánto necesito sentir esos labios junto a los míos y cierro el espacio que queda fundiéndonos en un beso loco, lleno de necesidad. Su cuerpo se mueve contra el mío, su lengua se desliza con la mía, sus manos toman mi cuerpo, manteniéndome cerca, y yo solo siento que me derrito con toda la intensidad que me recorre.

Se retira un momento, solo un poco. Siento su respiración agitada muy cerca. No quiero que se aleje de mí, pero solo necesita admirarme un poco con esa mirada salvaje que me estremece nuevamente. Le abro mis piernas como una invitación a algo más y su mano se desliza dentro de mis pantalones. Sus labios se curvan una sonrisa satisfecha cuando sus dedos se mueven entre mi caliente humedad. Mi mente se deshace de placer mientras me retuerzo entre sus brazos, contra su cuerpo. No me importa ya nada. Estoy atrapada en ella.

Me despierto de pronto, cubierta en sudor y con el corazón loco dentro de mi pecho. ¿Qué acabo de soñar? Oh, sí, lo sé bastante bien. Acabo de tener el sueño más intenso y caliente de toda mi vida con una mujer, pero no una mujer cualquiera. He tenido un maldito sueño erótico con Tamsin.

Trato de levantarme pero un brazo alrededor de mi cintura me lo impide. Por un momento me sobresalto, pero luego me fijo en su piel oscura y sus formas musculadas. Me giro y lo veo durmiendo plácidamente a mi lado, en ropa interior. Oh… Hale. Probablemente vino anoche, cuando pudo escaparse de su trabajo como Ash. Seguro que yo estaba profundamente dormida y no quiso despertarme, incluso si no nos veíamos últimamente casi nada. Teniendo sueños tórridos con Tamsin mientras él estaba a mi lado… Se me incendian las mejillas de vergüenza. Pero no pasa nada, ¿no? Fue solo un sueño, no tiene que ver con lo que siento por Hale. Es solo que estaba dándole demasiadas vueltas a lo que pasó con Tamsin y me acosté con eso en la cabeza. Es solo un sueño, un ardiente y caliente sueño, sí, pero nada más.

Me hago la dormida enseguida. No quiero despertar a Hale, prefiero que siga durmiendo y que se vaya más tarde. No me sentiría cómoda mirándolo tan siquiera y no sé por qué. Fue solo un estúpido sueño.