El copyright y la Marca Registrada del nombre del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de sucesos no relacionados con lo antes mencionado.

Este fanfic ha sido basado en la canción Speak Now por Taylor Swift.

Esto es un Universo Alternativo.


Habla ahora o calla para siempre

2da Parte.

Ogh… —fue lo primero que masculló Dominique cuando vio a Amanda. Rose la golpeó con su codo fulminándola con la mirada y con una sonrisa de lo más hipócrita y falsa recibieron a su amiga.

— ¡Lily, Dominique, Rose! —chilló e inmediatamente las envolvió en un abrazo y beso en la mejilla.

Dominique no sabía cuánto tiempo más tendría que estar con la sonrisa en el rostro, pero a cómo iban las cosas duraría mucho.

— ¡Qué sorpresa Rose! —la pelirroja se encogió de hombros y sonrió tímidamente—. Pensé que no vendrías, tenía entendido que estabas muy ocupada —soltó una carcajada. Dominique alzó las cejas y posó sus manos sobre sus caderas, con que así iba la cosa.

— Lo estaba, pero me regreso a Londres en un par de meses. Creo que he estado bastante lejos de la familia —una vez que arreglara su traslado, calculaba que entre diciembre ya estaría de vuelta.

— Eso es grandioso —dio una aplauso dando como finalizada la plática—. Bien, las quiero a todas adentro, tengo preparado vestidos especiales para ustedes, ya saben, ustedes son mis tres damas de honor principales y necesitan verse estupendas. ¡Venga, muévanse, tenemos que aprovechar el día! —y les dio leves empujones a cada una hasta que las llevó al interior de su casa.

Simplemente genial y no hablo precisamente por la costosa, elegante y fina decoración y amueblado que hay en cada una de las habitaciones de la casa, si no por el hecho que la madre de Amanda se encontraba ahí y Rose tuvo que enfrentarse a nuevos cuestionamientos. La madre de ella siempre ha sido demasiado presuntuosa, directa e insensible con ella, desde adolescentes, se había encargado de hacerle ver en claro que no es de su simpatía y como buena niña que fue Rose aprendió a respetar eso y tratar de no causar problemas.

Dominique y Lily son otro caso, ellas se burlaban del comportamiento de la madre de Amanda a sus espaldas y sus ridículos modales.

— Estos son los vestidos que tengo para ustedes, salmón ¿Qué les parece? —Las tres pelirrojas fruncieron el ceño. Desde que conocían a la rubia se encargaron de decirle que odiaban el salmón porque las hacía parecer como tal, como unsalmón ya que las tres habían sacado la genética Weasley y lo mejor que podían hacer era disimularlo.

— Creo… que son… muy bonitos —respondió Lily regañadientes. Es una perra, la peor de su clase.

— Sabía que les gustaría —sonrió cínicamente, Dominique estuvo a punto de refutarle en el rostro lo horrible que el color es, que no pensaba usarlo y que se declinaba a seguir siendo su dama de honor.

Rose inhaló aire lo más profundo que pudo.

— Ya que estamos las tres aquí, quiero aprovechar para agradecerles a cada una de ustedes por aceptar ser mis damas de honor en el día más importante de toda mi vida... —bla, bla, bla, era increíble cuánta hipocresía cabía en un cuerpo tan pequeño como el de ella, Dominique estaba ciertamente sorprendida porque a la perra le salía muy bien su actuación…— y por eso quiero que ustedes dos —apuntó a Lily y Dominique— me levanten la cola del vestido.

Las maldiciones comenzaron a surgir en sus cabezas, en especial Dominique que siempre se le había reconocido por lo pesada que era en algunas situaciones, prácticamente sacó el carácter de su madre.

— Y Rose a ti te he dejado el papel más importante. Siempre fuiste la más inteligente de nuestra generación y sé lo bien que se te dan las palabras por eso… —se le acercó, la tomó de los hombros y la miró a los ojos. Rose pudo ver una clase de mofa en su expresión cosa que no le gustó— quiero que tú me lleves los anillos y digas unas palabras para mí, ¿Podrías hacer eso por mí?—bateó las pestañas con los ojos llorosos debido a la falsa emoción que sentía.

Eso fue como si un balde de agua fría cayera sobre Rose, no había peor cosa que aquello. Sintió que el aliento le faltaba y que si no reaccionaba pronto se echaría a llorar. ¿Qué peor cosa que desearle entregar y desearle feliz y larga vida en matrimonio al hombre del cual sigues enamorado pero sabes que lo suyo no podrá ser nunca?

Se sintió en la necesidad de expirar más aire, sentía que se quedaba sin oxigeno.

— Por supuesto —dijo ahogadamente, lo siguiente que supo es que Amanda la abrazaba fuertemente chillando de felicidad.

La muy perra había planeado todo tan bien para hacer sufrir a Rose, primero robándole al novio, invitándola a su boda, haciéndola dama de honor especial, dándole ese horroroso vestido y pidiéndole tal procacidad.

OOO

— No tienes por qué hacerlo —le dijo Lily a una desconsolada Rose.

— Tengo qué… ya me comprometí… —sollozó entre sus manos dando hipidos de vez en cuando.

— Rose, ¿Ya te diste cuenta? Amanda teestá mintiendo y hace todo esto para molestarte así como a nosotras. Sólo hay que ver los feos vestidos que nos compró —refunfuñó. Rose soltó una risita, era cierto los vestidos eran horribles.

— ¿Ahora sí nos crees? —Preguntó Lily cautelosamente, Rose apartó sus manos de su rostro para verla.

— Me cuesta trabajo hacerlo pero… sé que no hay ninguna razón lógica por la cual ustedes me mentirían… —Lily sonrió satisfecha.

— Sólo hay una cosa que hacer —se levantó Dominique de su asiento posándose frente ambas chicas.

— Adoro tus planes —Dominique infló el pecho orgullosa ante el alago de Lily.

— Tomar venganza. Hay que demostrar que no está embarazada e impedir esa boda a como dé lugar. Sé cómo empezar.

OOO

El sol apuntaba a eso de las cuatro de la tarde, el día seguía cálido, ideal para hacer el ensayo de boda. Amanda junto con su madre comenzaron a dar órdenes acerca de las posiciones que debían tomar las damas de honor el día de la ceremonia. Dicho evento se celebraría en el jardín de la mansión el cual estaba siendo gratamente adornado con flores y decoraciones de otro tipo dándole un toque más nupcial.

Para ese entonces Amanda llevaba su vestido con un ramo de flores, harían una ridícula representación totalmente innecesaria, al menos debido que la boda seria hasta dentro de dos semanas y ese solo era el primer ensayo.

— ¡Levanta la cola más alto Dominique, la estás arrastrando! —gritó Amanda irritada, Dominique soltó un gruñido maldiciendo a regañadientes.

Rose se removía incomoda desde su posición con una cajita de cristal que contenía dos anillos de oro. Soltó un suspiro largo y profundo, lo mejor era aceptar la situación. Él le había sido infiel con su mejor amiga mientras ella se encontraba fuera del país trayendo como consecuencia un embarazo, pero según Lily y Dominique todo se trataba de una farsa. Sí, sospechaba de ellos pero el hecho de que su ex la hubiera engañado calaba mucho.

— ¡Querida, muévete, es tú turno! —vociferó la madre de Amanda con ese tono que siempre había odiado, ese tono de pretender ser amable cuando en realidad son todo lo contrario. Demasiado hipócrita.

Rose se sobresaltó saliendo de su ensimismamiento, se acomodó el tirante del horrible vestido salmón que le había obligado a usar, después caminó sobre el sendero de flores de colores pasteles que construyeron para el ensayo hasta llegar frente a Amanda. La rubia le sonreía y Rose tuvo que imitar el gesto muy forzosamente y extendió la cajita hacia ella.

— Impresióname, di unas palabras hacia mí y Scorpius —Lily y Dominique no pasaron por desapercibido la sonrisa de satisfacción que Amanda reflejaba. La sangre les hirvió y más al ver el comportamiento débil de su prima.

El labio de Rose comenzó a temblar notoriamente, su cuerpo se había tensado y las palabras no fluían ni para balbuceos. Se sintió de pronto muy pequeña y como cada una de las sonrisas se transformaba en largas carcajadas que retumbaba en sus oídos como tamboretes. Comenzó a sentir como todo le daba vueltas y el sudor frío surgía de su frente. "Di algo, di algo, lo que sea ¡Habla!" Abrió los labios…

— ¡Ay! —gritó alguien de las damas de honor, Amanda giró su rostro rápidamente.

— ¿Y ahora qué ocurre? —preguntó la madre de Amanda con irritación hacia Lily que se encontraba en el suelo tomándose del tobillo.

— ¡Me torcí el tobillo! —Berreó la pelirroja mientras se quitaba la zapatilla de alto tacón.

— ¿Estarás bien? —preguntó lacónicamente la madre. Lily quedó un poco pensativa para después asentir—. Entonces podemos continuar —y se alejó despreocupadamente de la escena dejando a Lily enfurruñada.

Rose ya había tomado algunas exhalaciones, se había limpiado el sudor del rostro y en un vano intento de destensar los músculos. Vaya que tenía el cuello demasiado engarrotado y los brazos le dolían como si hubiera cargado pesas, todo esto se debía al estrés y preocupación. Entonces las miradas volvieron hacia ella esperando el discurso.

— Yo… Rose Weasley… hago en presencia los anillos… —comenzó con un gran balbuceo. Sin duda alguna practicaría para no cometer aquel error en plena ceremonia y más delante de él.

OOO

— Tengo una idea —Dominique se acercó discretamente a Rose y Lily en los 30 minutos de descanso que dejaron antes de la cena.

— ¿Y cuál es? —Preguntó insegura Rose.

— Saben que mi madre es nutrióloga, ¿Verdad? —Esperó a que asintieran para continuar—: en su consultorio tiene todo tipo de medicinas, desde laxantes hasta barras que te hacen engordar en dos por tres —Lily sonrió—. El punto es que toda novia quiere estar perfecta y hermosa para el día de su boda, ahora ¿Qué pasaría si el vestido no le cierra?

— ¡Oh, Dios! —Echó una grandes carcajadas ya se podía imaginar a Amanda chillando a todo pulmón—. ¡Es perfecto! ¡Apoyo el plan!

— Pero… ¿No se supone que está embarazada? Si engorda eso lo haría ver más factible.

— Pero ella no lo está y por esa razón no tiene planeado subir 10 kilos en dos semanas ¿O sí? —Rose alzó la cejas impresionada por la astucia de su prima, tendría que reconocerlo pero en venganzas Dominique es la mejor.

— Y como Amanda sabe que mi madre es Nutrióloga seguro que me preguntará por pastillas adelgazantes —la pelirroja guiñó el ojo con sorna.

Se escucharon el sonar de una campanilla desde la puerta del jardín donde la madre de Amanda avisaba que la cena estaba por ser servida en cuestión de minutos. Rose empalideció, él ya había llegado y era más que seguro que pasaría todo el tiempo besándose con su "prometida" durante toda la cena. Sólo deseaba tener una buena excusa para irse temprano a su casa.

Lily dio unas cuantas palmadas de consolidación sobre su espalda, ella intentó sonreírle para decirle que todo estaba bien, pero a penas y pudo hacer una ía afectándole y no podía remediarlo, si no se demostraba que Amanda mentía pasaría el resto de su vida miserable.

No se dio cuenta de cuando sus pies comenzaron andar y mucho menos cuando la hicieron entrar a la estancia, lo único que sí fue consiente fue el eco de aquella voz que tanto la había cautivado, esa voz tan masculina que únicamente él podía tener. Sus piernas flaquearon como gelatinas que tuvo que sostenerse de Dominique. Lily tomó su mano y unos segundos después él apareció en la estancia.

Aquellos ojos grises como el mercurio se detuvieron en los azulinos de Rose, de pronto el ambiente de la habitación se volvió cargado e incomodo para los presentes. Rose apretó la mano de Lily es busca de apoyo.

Él se acercó hacia ella con ese típico caminar tan aristócrata y elegante como su nombre. Ella se quedó estática al no saber qué hacer, si extenderle la mano para que él la estrechara o besarle la mejilla cosa que era bastante difícil porque meses atrás solía besarlo en los labios. Sin embargo él la abrazó y la besó en la mejilla.

¿Cómo es que él podía actuar como si nada hubiera pasado entre ellos? A veces le sorprendía pero también le molestaba esa actitud tan impasible y cínica del rubio, le hacía pensar que lo suyo con él no había sido importante.

Después hizo ese mismo saludo con sus primas. Rose sintió un repentino disgusto que a duras penas reconoció como "rencor". Sí, se sentía bastante dolida con Scorpius y el hecho de que él no mostrara ningún signo de arrepentimiento la hacía enfurecer y la presencia de Amanda no ayudaba mucho a la situación.

Amanda traía consigo una sonrisa de oreja a oreja, se acercó a Scorpius y lo abrazó por detrás tomándolo por desprevenido, prontamente comenzó a besarle el cuello mientras le susurraba algunas cosas que él se limitaba a asentir. Eso fue lo más incomodo para Rose, volteó a la derecha, después fingió que aquellas figuras ornamentales que la madre de Amanda tenía y siempre había odiado le eran interesantes.

— Amanda, por favor, lleva a Scorpius a la mesa —dijo en una empalagosa voz la madre de ésta—. Ah… también a las chicas —y con una taconeo de lo más elegante se retiró al comedor.

"A las chicas" —imitó con voz chocante Dominique, Lily río por lo bajo mientras que Rose la fulminaba con la mirada.

Vamos, que Rose siempre ha sido una chica correcta y educada.

Y sí Rose se había sentido incomoda con las muestras repentinas de afecto de Amanda, la cena fue mucho peor, las palabras constantemente se quedaron atrapadas en su garganta y donde deseó muchas veces ser tragada por la tierra.

El interrogatorio había comenzado, Amanda no había desperdiciado la oportunidad para besar a Scorpius en infinitas ocasiones y sus primas no ayudaban mucho en la escena.

— ¿Y dime cariño, tengo entendido que has estado dos años en Francia, pero a que te has dedicado? —Rose tragó saliva.

— He trabajado como administradora en una empresa de perfumes —respondió tensa presa por todas las miradas de la mesa.

— Ah, ya veo… Nosotros siempre vamos a Francia cada verano, sin embargo este año no pudo ser posible porque nuestra Amanda por fin se casa —soltó una carcajada que suponía ser encantadora, después le sonrió a su hija y ésta le devolvió el gesto.

— ¿Fue bastante inesperado, no es cierto Amanda? —Rose abrió los ojos como su boca ante el comentario de su prima.

— Sí, Dominique lo fue. Supongo que cuando uno está enamorado estas cosas pasan, ¿Verdad Rose? —Dominique frunció el ceño, Rose tragó saliva lo más fuerte que pudo.

— Sí, esas cosas pasan… —agachó la mirada directo al plato de postre que tenía frente a ella.

— ¡Claro que esas cosas pasan! —Todos voltearon a ver a Lily—, de hecho Amanda no es la única enamorada aquí, Rose también lo está —en cuestión de milésimas de segundo, Rose escupió lo que fuera que estuviera comiendo en ese instante sobre el rostro de la Sra. Petterson y después comenzó ahogarse haciendo que Dominique interviniera.

— ¿Es en serio? —preguntó Scorpius con la voz ahogada, Rose seguía en su ataque por lo que Lily se adelantó a responder.

— Por supuesto, tienen dos meses saliendo ¡Diles Rose! —La codeó varias veces con una sonrisa en los labios. Rose que estaba tan roja como un tomate no hizo más que carraspear aun con la garganta desgarrada.

— ¡Y no se imaginarán quién es! —Soltó una risilla, miró quisquillosamente a sus primas con especial atención en Rose cuyo ceño se fruncía cada vez más y más.

— Dime cariño, ¿Quién es?

— Adivinen —soltó Lily reprimiendo sus carcajadas. Amanda se mostraba sorprendida al igual que todos los de la mesa, pero quién se llevaba el premio era Scorpius.

— Por favor Lily, no lo hagas de emoción —dijo entre dientes Rose sonrojada hasta las raíces del cuero cabelludo.

— ¡Pues Lysander Scamander! —Nuevamente Rose escupió su comida.

— ¿Parece que te ha tomado por sorpresa, no Rose? —Amanda arqueó una ceja, se cruzó de brazos. Pero Dominique ya estaba lista para contestar.

— No más que la noticia de tu boda —la tensión se había vuelto a generar, Amanda correspondió el gesto con una sonrisa y tomó la mano de su prometido arriba de la mesa, para que en especial, Rose los viera, después lo besó.

— Por cierto, me gustaría verlo en la boda —se dirigió a Rose. No se había tragado aquella mentira, pero Scorpius parecía que sí.

N/A: Ay, había terminado de escribir esta parte pero por la culpa de mi dedo que me he rebanado con el cuchillo hizo que lo borrara todo :(. Como iba diciendo, me ha gustado como me ha quedado la última parte de este capitulo, sin duda alguna la intervención de Dominique y Lily han sido geniales y más porque ha Lily se le ha venido la descabellada idea de meter a Lysander en problema. Creo que ha sido un poco cómico.

Sin duda me ha encantado escribir a Dominique, ese tipo de chicas que no se guardan nada, más la chistosa y ocurrente Lily y Rose tan correcta como Hermione, estas chicas son una bomba.

Muchas gracias por los Reviews, favorites y alerts, me han hecho el día, creanme. Llegué de la escuela y lo primero que chequé fue FanFiction, gracias (LLL).

Este capitulo ha sido corregido con la ayuda de Emmie Gin. Hasta pronto!

Pueden seguirme en Twitter "arroba"LivingInFairy.