Dios, merezco morir. O al menos he de suicidarme. ¡No me va el Internet! ¡No me va el puto Internet! He tenido que subir este fic desde casa de una amiga. Que asco de todo, demonios.
Además, no actualicé pronto porque soy muy maja prometiendo y eso, pero se me olvida esa nimiedad que son los exámenes, estudiar, aprenderse del tirón tres aparatos para el día siguiente y eso.
Es un verdadero milagro el que el fic esté aquí… y el que yo no suspenda. Por cierto, hubo una errata en el fic anterior, y es que Matt no se limpia la sangre con la mano de su camiseta, sino con la maaaanga.
Ale, eso es todo, segundo capitulo, ¡Neeeeegación!
Terminally Ill
Negación.
El rechazo sirve de tapón tras un choque inesperado, como es un diagnóstico Terminal y proporciona tiempo para recogerse y movilizarse de nuevo. Generalmente la negación es una defensa provisional y pronto será sustituida por una aceptación parcial del hecho.
La mayoría de los pacientes pueden hablar brevemente de la realidad de su situación y de repente, manifestar su incapacidad para seguir viéndola de un modo realista.
La conducta mas adecuada es la de no confrontar, ni reforzar la negación, nos comunicaremos por medio de preguntas abiertas.
Matt's POV
Mello llevaba todo el día ignorándome, supongo que realmente molesto. Pero el que tenía el labio roto era yo, claro. Suspiré a su lado en el comedor y sorbí quizás muy fuerte la sopa que tenía delante. Mello me miró molesto.
-Vamos hombre, ¿es que no vas a querer dirigirme la palabra el resto de tu vida? –Le pregunté, quitándome las goggles. Y como respuesta señaló con el poco disimulo de siempre a la mesa de al hacía Near, que en ese momento apilaba cuidadosamente una montañita de azucarillos.
-Me has dicho que me gus… ¡él! –Me recordó, como si en algún momento se me hubiera olvidado.
-Y… ¿No? –Pregunté a sabiendas de que "esto" no iba a acabar bien.
-Pues claro que no ¡demonios!-Casi gritó, haciendo que los de nuestra mesa y las mesas contiguas se giraran a mirarnos. Menos Near, vaya.- ¡¿Se puede saber que miráis?! –Chilló ahora, provocando que todos los que se habían dado la vuelta, volvieran a lo suyo, y demostrando una vez más el porque era yo el mejor y único amigo de Mello. Quien, por cierto, miraba de reojo a Near. No pude evitar sonreír, observando el punto de mira de mi amigo. Y aun tenía valor de seguir negando.
-Ni siquiera se ha girado, el idiota… -rumió, en un tono inaudible para el resto de mortales. Pero no para mí, que llevaba años escuchando lo que me chivaba Mello en los exámenes, y que casi sé leerle los labios.
Pasamos el resto de la comida en silencio, pues sabía que si decía algo más, sería mi sentencia de muerte, fijo. No fue hasta después de hacer los deberes (él) y de descansar un poquito (yo) en nuestra habitación que volví a tantear el tema… con Near delante, o bueno, espatarrado por el suelo, cual lagarto tomando el sol.
-¿Sabes Mello? –Empecé, dándole al botón pausa de mi Psp.
-¿Qué quieres ahora, Matt? –Preguntó sin apartar la mirada de su novela. Yo miré por encima al albino.
-¿De verdad, de verdad, de verdad….que no? –Indagué, dando una vuelta sobre mi litera. No se molestó en contestar más que un bufido, y aburrido, empecé a toquetearle el pelo, desde mi altura. Me apartó la mano de un manotazo.
-Vamos hombre… ¿No piensas admitirlo?
-¡Mira que estas pesado!-Gruñó, cerrando el libro.
-Porque veo lo que tú no ves, querido.-Dije con mofa.
-Prueba a concentrar tu vista y tus neuronas en el juego de la PsP y déjame en paz.
-Ya me lo he pasado muchas veces. Diez creo.
-Pues haz lo que quieras, pero a mi déjame tranquilo.
-…Te gusta Neeeeaaar-canturreé. Quizás me pasaba de pesado, pero era muy divertido.
-¡Baja el maldito tono de voz! -Me instó, preocupado.
-…Eeeso… ¿Es un si? –Pregunté, forzando quizás demasiado las cosas, pues la paciencia que poquito a poquito había estado destruyendo durante dos días, llegó a su límite:
-¡¡Ni en un millón de años admitiría algo como que me gusta Near!! –Gritó. Para sorpresa tanto mía, como de Near como del propio Mello.
Tras la semi-confesión, se sonrojó horrorosamente, y salió huyendo, no sin antes lanzarme el libro a la cabeza.
…
Creo que impactó con toda su fuerza en mi cabeza. Pero ni lo noté. Lívido, miré a Near, que a su vez tenía una inusual expresión perpleja. Me buscó con la mirada, tratando de comprender algo.
Me encogí de hombros.
-Ni idea, en serio.-hablé yo. Near estaba casi tan sonrojado como Mello. Y aguanté una sonrisa.
Las cosas no podían ir mejor.
… El próximo molará más, lo juro por mi honor de autora de fics T_T
