Fanfiction: Getbackers

Autor: Jhoita-X

El Pasado de un Amor.

Ningún personaje de la siguiente historia me pertenece (salvo algunas excepciones), sólo los utilizo como modo de recreación, entretenimiento, etc. Éstos le pertenecen a su creadora Yuya Auki y Rando Ayamine. ATENCIÓN: Es importante que sepan que este Fic. Tendrá Spoilers del manga, si están interesados en saber cuales son, a medida que se vaya desarrollando la historia les contaré. También es importante destacar que para entender un poco este Fic. Tendrán que haber vistos la serie completa ya que en esta historia tomaré del anime el hecho que los datos del piso inferior de la Fortaleza Ilimitada se encuentran fuera de ésta, logrando la independencia sobre los pisos superiores, pero en ningún momento se secuestró a Makubex y toda esa parte de la historia, que es el final del anime.

Capítulo 2: Infiltración

La mansión era muy grande, de cuatro pisos, estaba protegida a su alrededor por un muro de piedra, el cual era custodiado por el ejército, en el patio de enfrente había más personas del ejército, por dentro era muy lujosa, los pisos de madera, en las paredes colgaban obras de arte únicas y algunas famosas, el pasamano de las escaleras era de oro macizo, en el último piso (Donde sólo se puede llegar en ascensor y que sólo el dueño poseía la llave para entrar en él). Éste tenía por todos lados, en vidrieras de cristal, muchos objetos de sumo valor, algunos colgaban en las paredes, al fondo se podía ver la Espada del Destino en una caja de cristal pendiendo de la pared, su protector se entretenía observando lo demás, por su parte, el collar estaba en una vidriera aparte sostenida por una pequeña columna de mármol, Yukihiko observaba la joya con detenimiento.

-Sr. Monoe: ¿Verdad que es una joya impresionante?. (A Yukihiko)

Claude Monoe era un señor rubio de unos treinta y seis años, alto, sus rasgos eran finos y trasmitía una elegancia sorprendente, sus ojos eran tan negros como el azabache, traía una camisa de vestir verde oscuro, pantalones caqui, y zapatos negros. Salía del ascensor junto con Katsuki y Juubei.

-Sr. Monoe: Me han informado, que un colega mío ha contratado a un grupo de recuperadores. Será mejor que estén atentos. He oído que son realmente buenos, incluso que uno de ellos es el Emperador Relámpago (Diciendo esto con algo de malicia) de la Fortaleza Ilimitada.

-Akabane: (Sonriendo y acomodándose su sombrero) Vaya, vaya… ¿Podrás enfrentarte a un colega señor hilandero?.

-Katsuki: (Con el cejo fruncido) Si tengo que hacerlo, lo haré… Soy un profesional.

-Akabane: No lo dudo… Pero, me parece que la señorita Tenjou no va a poder con el servicio de recuperación.

-Saory: No me subestime Doctor Jeckyll.

Saory Tenjou era una muchacha de unos dieciocho años, era de estatura promedio, con un cuerpo bien proporcionado comparada con muchachas de su edad. La joven tenía el cabello de color negro, amarrado de mal forma intentando parecer un moño, varios mechones caían por su cara, desde la base de su nuca tenía dos mechones de cabello color fucsia. Sus ojos eran de color gris muy claros, casi al punto de parecer transparentes. Vestía lo que parecía una camisilla negra, una minifalda a la cadera de jean azul oscuro estaba sujetada por un cinturón negra con cuadrados plateados (como los cinturones que utilizan algunos roqueros), sus piernas traían puesta unas pantymedias también negras, haciendo que sus piernas se vieran más definidas y unas botas también negras que le llegaban hasta la pantorrilla, éstas poseían dos hebillas cada una y con un tacón alto y fino. Ella había estado mirando por la ventana todo ese momento, ahora se acercaba a Akabane con gracia, y con un poco de superioridad.

-Akabane: (Mirándola a los ojos) Tienes una mirada desafiante por naturaleza, veo que no eres de las que se acobarda rápido… Te gustan los retos.

En ese momento aparecieron en su mano derecha unos bisturí de color rojo, la chica no retrocedió ni se inmutó.

-Saory: Será mejor que guardes tus juguetitos. No gastes energías en mí porque después no podrás contra los recuperadores.

Akabane recogió sus bisturís, sonrió y continuó observando los objetos de la habitación.

Sr. Monoe: (Sonriendo) Señorita Tenjou me gustaría hablar con usted un momento, con usted también señor Fuchoin. (A Juubei) señor Kakei quédese aquí, lo que tengo que hablar con ellos es en privado.

-Juubei: Si señor.

La noche cayó, era nublada y amenazaba con una tormenta, la temperatura había descendido, más oscura de la normal. Ban veía la mansión con unos binoculares desde la copa de un árbol, Emishi había decidido ir a inspeccionar los alrededores, Shido le pedía información a uno de los ratones de la mansión y Ginji se mantenía vigilante, aunque estaba algo triste porque probablemente tendría que enfrentarse a Katsuki o a Juubei.

-Emishi: La casa por afuera tiene a muchísimos militares, sólo la parte trasera tiene pocos.

-Ban: (Bajando del árbol) Por el patio también abundan.

-Shido: Pero por dentro al parecer no hay tantos guardias. Me confirmaron la información, los objetos están en la última planta, donde sólo se puede llegar en el ascensor que está en el segundo piso y con la llave del dueño.

-Ginji: Ciertamente hay mucha seguridad.

-Emishi: Lo que me llama la atención es que según la información de la señorita Heaven, el servicio de exterminación consta de una persona, cuando el servicio de protección sean más.

-Ginji: ¿Quién es el servicio de exterminación? (Con algo de preocupación)

-Shido: No se sabe… Pero de todas formas sea quien sea, lograremos hacer el trabajo.

-Ban: Siempre dándotela de chulito.

-Shido: Será mejor que tengan cuidado. (Lanzándose miradas asesinas).

En ese momento escucharon un disparo, el cual casi le da por poco centímetros a Emishi, no tuvieron mucho tiempo a reaccionar cuando se comenzó a escuchar una lluvia de disparos, nuestros equipos de recuperación se dispersaron un poco, alejándose de la casa, Ban comenzó a atacar a sus agresores seguido por Shido quien hacía lo mismo; Ginji se refugió detrás de unos árboles y Emishi en la copa de unos árboles.

-Ban: ¡Oye chico mono! (Mientras pateaba a alguien) ¡Escondámonos! Vinimos ha hacer un trabajo de recuperación, no a malgastar nuestro tiempo con éstos inútiles.

-Shido: (Esquivando un disparo) Por fin dices algo coherente serpiente tarada.

Así mismo hicieron, con rapidez sorprendente se escondieron, encontrando fácilmente a Ginji y a Emishi. Mientras tanto se veía a los soldados buscándolos, dándose instrucciones. En la parte exterior se prendieron unos faroles, que se movían en todas las direcciones iluminando las pares muy oscuras.

-Ban: ¡Tengo una idea!

El señor Monoe se encontraba en su despacho acompañado de Juubei y su asistente; los hermanos Miroku y Akabane se encontraban en el cuarto piso con los objetos. Katsuki daba una vuelta por el piso donde estaba el ascensor, mientras caminaba pudo ver como Saory se encontraba recostada en el marco de la ventana cerrada observando el cielo, la imagen le pareció hermosa, como la luz de la luna la iluminaba su cara y como las sombras hacían juego. Saory al sentir la mirada de Katsuki lo observó de reojo por un momento.

-Katsuki: Curioso cómo nos encontramos de nuevo. (Acercándose a ella)

-Saory: La primera vez casi te mato (Sin apartar la mirada de la ventana). Querías avanzar por el cinturón de la Fortaleza, llegar a Cuidad Babilonia, pero no te lo permití.

-Katsuki: Algunos años después saliste de la Fortaleza y comenzaste a ir y venir.

-Saory: (Sonriendo) Si, lo recuerdo, era el mismo tiempo en que los Voltz se estaban haciendo nombrar y adquiriendo respeto en la parte baja de la Fortaleza… Incluso en una de mis salidas te vi luchar contra unos alborotadores, nunca te percataste de mi presencia, pero Juubei si, hasta me atacó pero le dije que solo iba de paso y me dejó ir.

-Katsuki: Tú también eras muy nombrada en la parte baja, la única de los pisos superiores que no nos atacaba, incluso una vez ayudaste a un niño. Había una especie de arreglo sobreentendido, ninguno de las personas de la parte inferior te molestaba y tu no nos molestabas a nosotros. Cuando estabas dentro de la Fortaleza te gustaba permanecer en la parte inferior, o al menos así nos informaban.

-Saory: Así fue, hasta que el Emperador Relámpago abandonó la Fortaleza y los Voltz se disolvieran.

Quedaron en silencio, no era uno incómodo sino uno lleno de paz, incluso se dejaron llevar por el cálido silencio, estuvieron así por unos pocos minutos cuando a lo lejos se pudo escuchar una ráfaga de tiros provenientes del frente de la mansión.

-Saory: Ya están aquí.

El alborto había cesado, la mayoría de los heridos fueron atendidos, y los demás a sus lugares, sólo un pequeño grupo seguía buscando a los intrusos. El Sr. Monoe se encontraba en el salón principal junto a Juubei esperando el reporte general. Se estaba impacientando, vio como dos soldados se aproximaban quienes traían arrastrando a una persona. Juubei sonrió y muy discretamente sacó tres de sus agujas.

-Sr. Monoe: ¿Qué es esto?

-Soldado1: Señor éste fue uno de los que intentó infiltrarse en la mansión.

Dicho esto dejaron caer el cuerpo inconsciente de Ban.

-Sr. Monoe: No parece un recuperador. Parece un ladrón cualquiera. (Agachándose un poco para ver mejor la cara de Ban)

Lo siguiente sucedió muy rápido, Ban abrió los ojos de golpe utilizando el Jagan contra Monoe, Juubei atacó a Emishi quien intentó inmovilizarlo con su látigo por la espalda, al mismo tiempo Ginji y Shido se quitaban las máscaras y comenzaban a subir por las escaleras. En el momento que Juubei evitaba el ataque de Emishi sintió como por pocos centímetros era alcanzado por la Mordedura de Serpiente de Ban.

-Emishi: Váyanse… Juubei yo seré tu oponente.

No tuvo que repetir eso, Ban, Ginji y Shido continuaron subiendo, una vez arriba mientras intentaban hallar el ascensor, reinaba un silencio sepulcral, sólo era interrumpido por el sonido de los zapatos tocando el suelo.

-Shido: Es extraño que este piso este vacío. No siento la presencia de nadie.

-Ban: Ya debería de estar lleno de soldados. Mejor así, sigamos buscando.

-Ginji: Aquí está, esto se parece a la forma de la llave que nos dio Heaven.

A simple vista parecía las puertas de un armario enorme, a su lado tenía una especie de interruptor eléctrico que se abría de lado mostrando el cerrojo para una llave.

-Ban: No creo que lo hayas descubierto porque lo estabas buscando con detenimiento. (Con duda)

-Ginji: (En forma de chibi) No… Mi guante se enganchó al borde del interruptor y se abrió.

-Shido: Vaya suerte la tuya.

Éste buscó en uno de los bolsillos de su chaqueta una llave plata, ésta era de tamaño medio, antigua, tenía grabada en madera una pequeña flor de Liz, introdujo la llave en el cerrojo pero no la giró.

-Ban: Algo aquí no anda bien…Todo está muy tranquilo, aún no nos hemos encontrado con el chico hilandero.

-Shido: Estemos preparados.

Nota: ¿Qué tal?, espero que lo hayan disfrutado, para criticas, opiniones, sugerencias, tomatazos, insultos, etc. dejen un rewiews. No se pierdan el próximo capítulo.

Atte. Jhoita-X