XR ya había salido en una simple nave transportadora de visitantes, y Nébula iba en otra detrás de él, así tomaron el camino para otro hangar de naves que los llevaría, pero Nébula siempre iba detrás del robot, para que no lo viera y se le pegara como chicle, el único lugar favorito de los guardianes era la playa Aurora, Nébula reconoce que las pocas veces que lograron sacarlo del comando estelar, es su lugar favorito para descansar. Pero tiene planeado que cuando llegue perderá de vista a XR y se irá a un hotel a otro lado de la ciudad. Claro que tendrán que tomar el mismo camino para llegar a la orilla de la isla, en taxis, todavía escondiéndose por detrás del robot, esperaba que no lo viera, pero le llamo la atención, que Xr estuviera tranquilo en todo el viaje, por lo general el robot buscaba a quien hacerle platica, pero estuvo muy callado… sus pensamientos se interrumpen al ver que XR toma un taxi, tomo otro de inmediato, como esperaba ambos taxis tomaron el mismo camino, cuando lleguen a la desviación, el iria por otro camino… ¡pero no por ese! -¡dulce venus!... ¿adónde rayos va?- el taxi de XR se desvió a otra calle en medio de la ciudad, todavía un poco lejos de la playa- ¡alto! ¡siga a ese taxi!-
-pero allí es peligroso, es zona de pandillas- dice el conductor de su taxi.
Nébula siente una alteración desconocida que lo impulsa -¡que vaya tras ese taxi!- la orden finalmente es obedecida, ciertamente es una zona olvidada, pero no era dominada por las pandillas, podía verse gente caminando tranquilamente, no es un lugar turístico, pero algún edificio debía esconderse gente peligrosa "¿en qué diablos está pensando XR? ¿Por qué vino aquí?" piensa desconcertado viendo las calles, definitivamente sería el último lugar donde XR iría de vacaciones ¿Qué pasa?.
Finalmente el taxi de XR se detiene frente a un hotel de mala muerte, el taxi de Nébula también se detiene para observar que de verdad el robot entra a ese lugar. -mmm… me quedo aquí- dice Nébula bajando del taxi.
-como quiera… pero le aconsejo que no salga de noche, hay muchos chicos malos- advierte el taxista antes de irse.
Nébula es un hombre sin miedo, ha visto cosas peores, ¿Por qué la repentina preocupación? Todavía podia llamar al taxi para que lleve a su hotel… pero no lo hace, entra al hotel, el gerente parecía sorprendido, al parecer no era un lugar concurrido, antes que el joven alien morado despeinado y holgazán dijera algo, el observa que lugar polvoso donde ocupan las llaves, el numero 11 fue removido… ese tiene que ser el cuarto de XR.
-quiero el 12- dice Nébula.
-¿uh?... Como quiera… -el joven gerente pasa la llave, todavía sorprendido por la repentina llegada del hombre.
Asi, Nébula no pierde tiempo y sube al siguiente piso, allí en la habitación 11 se escucha un tarareo, entra a la habitación continua, sin perder tiempo abres u maleta y saca un estuche… un estuche de guardián espacial (un estuche que dan durante vacaciones en caso de que el guardian tenga que actuar de emergencia): una minipistola laser, un comunicador, lentes nocturnos, guantes pegables y una cámara-araña, algo pequeño para pasar inadvertido y ser espia en un lugar inaccesible, lo activa, se asoma por la puerta, la cámara-araña hace lo suyo, con fluida rapidez entra por anticuada puerta vieja de la habitación 11, con fáciles aberturas, una vez hecho, saca otra cosa del estuche, el "ojo de la araña", o sea la pantalla, para ver.
-veamos que planea ese robot- se dice a mismo para callar esa ansiedad de preocupación. La imagen entra, XR sigue tarareando mientras saca pedazos de tela de su maleta, al menos eso piensa primero hasta que ve xr se las pone, es ropa normal, "que tontería, ningún robot necesita ropa, y asi pasan unos minutos en que XR se prueba varias camisas, playeras incluso gorras que no le quedan.
-¡excelente!- exclama XR con una playera azul brillante deportiva. Nébula no entiende que busca. Aunque le sorprende cuando XR de repente maltrata la pieza: le corta de las orillas, la arruga lo mejor posible, raspa el numero que tiene marcado (era el numero 86 en amarillo), la nueva playera ahora parece un poco a pedazo sacado de la basura, pero seguía limpia, después saca una pañoleta negra que enrolla y se lo ata al casco. -¡oh, cráteres!- se dice a si mismo al ver que la pañoleta daba un extraño visión femenina en especial el moño, que, a pesar de tamaño de su casco, sigue siendo grande.
Nébula sigue sin entender que pretende el joven guardián, pero le da un poco de risa el moño.
¡tip tip tip¡- ¡ya es hora!- exclama XR, de un "gran suspiro" como armándose de valor y sale de la habitación, Nébula de inmediato se guarda el estuche y sigue a XR a una distancia prudente.
XR anda por mas de 15 minutos en la calle, según las instrucciones, tenia que entrar a un callejón oscuro a la mitad de la calle Tuerca, ya llego, ahora a buscar el callejón… siente que alguien lo sigue, se voltea, pero no ve a nadie, por lo menos encontró el callejón, vaya que esta oscuro, y eso que todavía es de dia.
-¿eres XERO?- dice una voz saliendo de una puerta metalica, un robot de su mismo tamaño de color negro, algo gastado, su cara parece una radio vieja, es una versión para oficina, pero a primera vista parece un chico rudo.
-si, soy yo… ¿tu eres Prin?- pregunta XR recuperándose de la impresión y volviendo con su típica sonrisa.
-¡si soy yo! ¡Qué bueno conocerte!- exclama el fortachon dándole un abrazo, XR esta sorprendido, su anterior comunicación indicaba que era amigable pero esperaba que se presentara mas rudo, sin mencionar que no tarda en darse cuenta que no es tan fuerte como aparente su metal es mas delgado de lo esperado.-eh… disculpa… es que me emocione- lo suelta sonrojándose-.
-no… hay problema…eh…bueno… la pandilla… ¿anda por aquí?- pregunta XR un poco nervioso pero listo.
-no, aquí no, el guarida esta cerca, pero quería esperarte aquí-dice en tono de disculpa, después de la primera impresión, empezó a ver que es un joven algo timido, y accesible.
-entonces ¿vamos?- apresura XR.
-¿eh? Claro… por aquí- Prin lo dirige mas adentro del callejón, hasta la entrada de la parte trasera de una gran bodega. Le sorprende y lo pone mas nervioso que Prin da "un gran suspiro", como el hizo hace unos minutos, para darse valor y tocar la puerta, una voz metálica grave contesta.
-contraseña-.
-ejem… aluminio sabor cobre- susurra Prin.
Abren la puerta, adentro hay un grupo variado de robots, mas de la mitad son robots algo mas grandes, abollados, y definitivamente debían ser malos, en cambio había un pequeño grupo como Prin, pequeños tímidos y tal vez frágiles. –ho… hola… jefe…-saluda Prin a un robot ancho, es un robot de construcción que eran muy grandes, pero este tenía partes repuestas, le recordó a su hermano XL, pero este se ve que era de cuidado. -¿este es el amigo del que hablabas?-señala a XR.
-¿Qué hay?- se acerca XR para sorpresa de todos los presentes, fue un acto muy arriesgado, pero XR ya sabe como tratar a este tipo de villanos, son de los que someten con miedo y amenazas, porque son listos, pero si alguien se presenta como mas listo, podría verlo como una gran amenaza, asi que: tiene que mantenerlo para ver si es un posible aliado o deshacerse de el si lo ve como un enemigo potencial, desea que se lo primero.
Todos están en pausa preguntándose que haría su jefe, y repentinamente este lo toma entre sus manos y lo acerca para verlo detenidamente, Prin hace un ademan de acercarse, pero uno de los grandotes le advierte que no se mueva, esta impotente.
Desde un agujero del techo de la bodega: "mas te vale quitarle las manos de encima, pedazo reciclado" piensa Nébula aguantándose las ganas y atacarlo ¿Por qué?
-jajaja, tienes mucha actitud para ser del tamaño de un insecto- dice el jefe finalmente bajando a XR. Nébula se calma guardando la minilaser. –y dime ¿Cuál es tu especialidad?-.
-abrir puertas de seguridad- responde XR, ahora XERO, Nébula sabia que la especialidad de XR era desactivar bombas, pero presento una habilidad tentadora para este tipo de grupos.
-¿Qué tan gruesas?- pregunta el líder.
-3 capas- responde XR, el comandante sabe que hay puertas mucho mas gruesas que 3 capas.
-mmm, no es mucho, pero contigo ya tenemos tres para abrir puertas de seguridad, lo que es una ventaja… ¿alguien mas tiene a quien invitar? –pregunta el líder un voz harta, nadie dice nada, solo algunos niegan con la cabeza.
-bien, supongo que ya no habrá mas retrasos para que llevemos a cabo el asalto- dice el líder.
-a eso vine- comenta XERO, soltando alguna risa, un suspiro de alivio de Prin, y una extraña decepción en el corazón de Nébula.
Finalmente llega la noche y XR vuelve a su habitación en destartalado hotel. –uf, lo logre- de su maleta saca un estuche vacio para memorias, de una de sus ranuras saca una memoria, en vez de ponerla en el estuche, la pone en una minicomputadora y la reproduce:
"el banco de Playa Aurora esta en su mejor momento, y la seguridad esta muy rigurosa, en 3 dias la asaltaremos, lo se, es poco tiempo para planear, pero solo bastara estos 2 dias para que los robots que parecen poca cosa, pueden acercarse y memorizar la rutina de los empleados…" corta la reproducción, - sigue hablando asi, grandote, eres un pez gordo y yo soy el pescador, seras mi trofeo para el comando estelar… ahum… que sueño- y ahora si la guarda en el estuche. XR descansa.
La araña de Nébula no pierde ningún movimiento. En el otro cuarto: -asi que el novato cree que puede atrapar el solo a toda una pandilla de robots… no es… mala idea… -dice con una pizca de orgullo y preocupación- pero no fue entrenado para eso, es muy arriesgado…- se dice a si mismo, piensa que sorprender a XR y arrastrarlo de vuelta al comando estelar, sin embargo, sabia que no se permitia regresar antes del tiempo obligatorio de vacaciones, y también esta que ahora que sabe de este grupo de ladrones existía no podia quedarse sin hacer nada, asi que toma la decisión de permitirle a XR seguir con su plan de infiltración, pero a la vez esta decisión le provoca un disgusto consigo mismo, al permitirse que el joven robot se exponga a tal peligro y si es descubierto tal vez lo destruyan, esa idea le provoca una desesperante ansiedad "yo estare cerca de el, no permitiré que le hagan daño" se grita mentalmente para tranquilizarse "pero ¿Por qué le preocupa lo que le pase a ese robot?" observa la pantalla mientras XR duerme. "tal vez… porque es mi única familia…".
