Titulo : Ryoga vs el Corre Caminos
Titulo Original: Ryouga vs. the Road Runner
Autor: Rowan Seven
Traductor: Alberyck
Nota: Ranma 1/2 y Looney Tunes pertenecen a sus respectivos creadores y dueños de derecho de autor, y así los personajes y otros en esta historia no me pertenecen. Y no estoy haciendo alguna ganancia financiera al escribir esta historia.
Muchas gracias a Goshujin Sama,Shakka DV y a Flor440 por sus amablas palabras.
Parte II
Wile sonrió levemente cuando enterró una señal de desvió en el suelo junto a la carretera, su último plan para atrapar a su presa de toda la vida y finalmente darse un festín con la suculenta carne del Correcaminos había iniciado. Su sonrisa no disminuyo en lo más mínimo cuando con la facilidad que la mayoría de los artistas podrían envidiar y que podría conseguirle un excelente salario en cualquier universidad en la que desease enseñar, introdujo una brocha en un cubo de pintura que sostenía en su pata izquierda y comenzó a pintar una ilustración de una camino pavimentado en el suelo del desierto tan convincente que los ojos de cualquier viajero asegurarían que era concreto real a pesar de sentir lo contrario con el tacto. El coyote continuo en su labor por varios minutos más hasta que llego a lo que era la parte baja de un acantilado. Otro cubo de pintura y brocha le estaban esperando allí, y rápidamente cogiendo ambos y, con la misma habilidad artística expresada hace unos momentos, ilustro un vivido oscuro túnel en la superficie de piedra.
Riendo sonoramente por su brillantes, Wile E. Coyote no pudo evitar sentir orgullo cuando observo el resultado de su esfuerzo: una carretera pintada que llevaba desde la supercarretera directo a la pared del acantilado. Cierto, había intentado este truco anteriormente y fallo, pero ahí es donde reside la genialidad de la idea. El Correcaminos, para ahora muy conciente de su creatividad y gran inteligencia, nunca esperaría que emplease la misma estrategia dos veces y estaría totalmente sorprendido por su plan. Además, el Correcaminos no puede estar de suerte indefinidamente, así que las apuestas eran probablemente mejor esta ves que la última. ¿Cierto?
"¡Beep-Beep!"
"¡Deja ya de escapar, cobarde pajarraco!"
Escuchando el indicador sonido de su presa aproximándose y la del humano que recientemente se unió a la persecución, el marrón coyote tomo cubierta tras de una cercana roca, espiando y esperando. Pronto, pensó cuando froto sus patas en anticipación, todo podría terminar.
Y así, tanto el pájaro como el muchacho cayeron por el engaño del letrero y tomaron el falso desvío. Con ambas velocidades sin menguar, corrieron por la recientemente pintada carretera con gran exactitud hacía el pintado túnel. Lo que paso a continuación era completamente esperado.
"¡Beep-Beep!"
"Espera ah-" ¡THUD!
Si es que eras cualquiera exepto Wile E. Coyote y Ryoga Hibiki.
Desde su punto de observación, el autoproclamado carnívoro super-genio observo con desmayo cuando el Joven Eternamente Perdido deslizando fuera de la superficie de la roca, revelando una hendidura con la forma de Ryoga pero no la del Corre Caminos. El pájaro había obviamente desaparecido en el último milisegundo de nuevo, supuso el coyote con un desganado suspiro cuando se preparo para regresar a su confiable pisaron. Quizás algo nuevo se le ocurriría después-
"¡No escaparas de mi tan fácilmente Corre Caminos¡Nadie huye de un duelo con Ryoga Hibiki y se sale con la suya¡Bakusai Tenketsu!"
Los ojos del coyote se agrandaron de sorpresa cuando el costado del acantilado exploto en un ventarrón de esquirlas con el joven humano de pie encarando al literalmente ojo de la tormenta. Su determinación era casi palpable, el Joven Perdido levanto su mano derecha con el dedo índice extendido y lo incrusto en el costado del acantilado otra ves.
"¡Bakusai Tenketsu!"
Y otra ves.
"¡Bakusai Tenketsu!"
Y otra ves.
"¡Bakusai Tenketsu!"
Y así, hasta que un verdadero túnel corría a trabes del fondo del acantilado extendiéndose en la oscuridad. Los gritos del Joven Perdido y las acompañantes detonaciones se calmaron cuando penetro más en el túnel hasta que ningún ruido podía ser escuchado. Curiosidad timbro a su natural precaución, el peludo carnívoro se acerco a la nuevamente hecha abertura y acerco más una oreja, esperando descifrar que estaba pasando.
"¡Beep-Beep!"
Escuchando el sonido de su largamente perseguida cena aproximándose desde el interior de las profundidades del túnel, el coyote soltó un mudo grito de exitación y se paro en frente de la entrada del túnel, listo para arrojarse sobre lo que sea que saliera.
"¡Beep-Beep!"
¡CRASH!
Amenos que lo que sea, fuese un camión.
Ahora con marcas de llantas impresas a lo largo de su piel, Wile E. Coyote débilmente se puso de rodillas y miro tras él al alejado camión de carga que estaba confortablemente avanzando por el camino que había pintado hacía la apropiada carretera. Como esperaba, echado en la parte trasera del vehiculo motorizado estaba el Corre Caminos en toda su azul y lavanda gloria. Con una resignada y dolorosa exhalación, el carnívoro se preparo para lo que indudablemente pasaría ahora.
El Corre Caminos abrió su pico y le saco la lengua… repetidamente, cada eyección y burla era una puñalada para el orgullo del coyote.
Unos momentos después Ryoga Hibiki salio del túnel luciendo como si hubiese sido golpeado por un camión, lo cual probablemente le había pasado. Casi en compañerismo, se sentó al lado del coyote y sacudió su cabeza cansadamente.
"Dime… ¿esto pasa a menudo?"
Wile E. Coyote asintió con la cabeza una ves, su mensaje limpio y claro a pesar de la ausencia de palabras. El Joven Perdido suspiro a esto, una pensativa expresión cruzo por su rostro cuando observo a la lejanía donde estaban el camión con el Corre Caminos haciéndose más y más pequeños cuando se desvanecían en la distancia.
"¿Y por cuanto has estado persiguiéndolo?"
-¡No deseo hablar de eso!-
Se leyó en un cartel. Después de eso, no había realmente mucho más que decir.
------
El sol brillaba hacía la figura de Ryoga Hibiki cuando el joven artista marcial meditaba sobre la cumbre de un estrecho peñasco, sumido en sus pensamientos cuando se enfoco en su reciente adversario. Sus recientes encuentros con el azul y lavanda terror se repetían en su mente, cada uno terminando con la velos ave evadiendo su agarre en el último segundo y causándole gran cantidad de dolor sin que le pusiese un solo dedo encima, en el caso del pájaro, un talón sobre él. El Joven Perdido llego a una única conclusión, y abrió sus marrones ojos con una severa expresión en su rostro.
"Necesito una nueva estrategia," dijo Ryoga, dándole toda la importancia que uno podía a lo bastante obvio, "¿pero que más puedo hacer? Solo correr no será suficiente, pero mis técnicas especiales no me ayudan mucho tampoco. ¿Que de bueno pueden hacer el Bakusai Tenketsu, el Ropaje de Hierro (técnica donde Ryoga le imprime su ki a su correa ó bandanas haciéndolas tan resistentes y filosas como el hierro mismo) ó el ShiShiHokoudan contra un enemigo que puede escabullirse de todos ellos?"
Debajo del Joven Perdido en el suelo, Wile E. Coyote tomo un patadecabra y abrió la caja de madera que contenía su más nuevo pedido de Acme. El coyote desgarro el material de empaque con maniática energía del deseo e impaciencia hasta que nada quedo entre él y la maquina que podría hacer al menos estar al alcance de sus garras al Corre Caminos. Con toda la maravilla y jubilo de un niño de 5 años en Navidad, el peludo carnívoro abrazo su queridísima adquisición con ambas patas y lo levanto sobre su cabeza triunfantemente, dejando que todo el mundo su nueva jet tipo mochila.
Ajeno al drama desplegado bajo él, Ryoga continuo pensando furiosamente sobre su dilema. "Así que ninguna de mis técnicas son efectivas aquí¿Qué puedo hacer? Supongo que si fuera Ranma simplemente adaptaría una de mis técnicas así fuese efectiva en esta situación¿pero con cual y como? De seguro que no me voy a rendir ahora cuando finalmente tengo los medios para derrotar a Ranma a la vista."
Con el Jet acomodado en su espalda, el coyote marrón una posición de arranque al lado de la carretera y espero por su presa, concentrados ojos y atentos oídos listos para alertar a su dueño a la primera vista de la aproximación del Corre Caminos. El carnívoro no tendría que esperar mucho.
"¡Beep-Beep!"
En una borrosidad azul el velos pájaro corrió pasándolo, tranquilamente corriendo en el mismo centro de la carretera. Inmediatamente, Wile E. Coyote activo la maquina en su espalda y en un rugido de combustión e inalterado poder mecánico el Jet surgió a la vida.
¡Ka-SHOOM!
Una ráfaga de flamas de al menos cinco pies de largo se proyectaron tras él, el coyote literalmente voló por la multiforme carretera en persecución de su largamente deseada cena cuando la ráfaga de fuego lo propulsaba hacía adelante a increíble velocidad. Ni las flamas ni el desierto eran tan calientes como el ardiente deseo del carnívoro en devorar a su antiguo adversario, y la sonrisa del coyote se hacía más y más grande cuando se acercaba más y más al Corre Caminos.
En lo alto, Ryoga bajo un apretado puño contra la palma de su otra mano cuando la inspiración lo golpeo.
"¡Aha¡Si puedo crear una variante del Bakusai Tenketsu que ignicione todos los puntos de ruptura cercanos simultáneamente en ves de solo uno podré destruir completamente el terreno que el Corre Caminos necesita para correr y en la resultante confusión capturare al pajarraco!"
Y completamente fallo el objetivo.
No siendo del tipo de abstracto concepto mental para rendirse fácilmente, inspiración decidió que más brusquedad era necesaria para penetrar el duro cráneo del joven Hibiki y golpeo otra ves… esta ves en forma de un relámpago.
¡Ka-BOOM!
"Erk," el electrocutado Joven Perdido consiguió murmurar después de un momento de doloroso silencio, tirado secamente en el suelo y crispándose espasmódicamente cada par de segundos. "Pero, pensándolo mejor… ¿quizás mejorando el ShiShiHokoudan para elevar mi velocidad en ves de aplastar oponentes podría ser más inteligente? Urg."
De regreso en la carretera, Wile E. Coyote alcanzo al Correcaminos y estiro sus patas para cogerlo por el cuello… solo para ser tonteado cuando el ave repentinamente paro y bajo la cabeza.
Incapaz de bajar la velocidad a tiempo, el coyote paso por sobre su objetivo, pasando los limites de la carretera, y por sobre el golfo de un largo y profundo cañón. Predesibleménte, el Jet tipo mochila se quedo sin combustible en este preciso momento, y el bípedo carnívoro quedo suspendido en el aíre por unos pocos segundos.
-¿Por qué no estoy sorprendido?- se leyó un cartel cuando el coyote suspiro y entonces, luciendo resignado, se desplomo hasta el fondo del cañón.
¡THUD!
Corre Caminos, 3. Ryoga Hibiki y Wile E. Coyote, 0.
------
Luego de dos días de experimentos, pruebas y errores, y evadir con medio logro los fallidos intentos del coyote de atrapar al correcaminos (Ryoga no había sido golpeado por tantas rocas en rápida sucesión desde el entrenamiento original del Bakusai Tenketsu con Cologne), el joven artista marcial había al menos logrado crear una variante de su ráfaga de ki que lo impulsaba hacia delante en ves de barrer con el objetivo. En verdad, la teoría no había sido tan difícil de imaginar ya que era meramente un asunto de invertir la fuerza del ShiShiHoukoudan así la carga de poder estuviese centrada en la generación y combustión del proyectil en ves de soltarla, y de ahí había sido un corto salto de lógica para incrementar la medida de la ráfaga mientras drásticamente reducía el rango. El poder ofensivo de esta adaptada técnica era bastante limitada así que, mucho para el malestar del Joven Perdido, no era algo que fuese capas de usar contra Ranma la próxima ves que se encontrasen a menos que su rival decidiera ser incaracteristicamente generoso y quedarse quieto justo frente a él, pero Ryoga imagino que podía ser de utilidad en algún momento difícil si es que necesitase de crear distancia entre él y su oponente en un momento de apuro.
"¡Beep-Beep!"
"¡ShiShiHoukoudan Renovado! HoukouShiShitsuki – ¡Impulso del Rugido de León!(1)"
Sin duda esto lo ayudaba a mantenerse al nivel de velocidad de su plumífero oponente ahora cuando ambos corrían por la carretera, casi una borrosidad cuando ponían un talón y un pie en frente del otro. El Corre Caminos podría periódicamente mirar tras de si y, viendo al artista marcial cerrando el espacio entre ambos, aceleraría en un estallido de velocidad con su ya típica exclamación, pero el Joven Perdido casi inmediatamente respondería con su renovada técnica y mantener el paso. Ryoga rehusaba a ser dejado detrás.
Desafortunadamente, había un problema con la variante de su ráfaga de ki a la cual Ryoga no había anticipado cuando pensó en esto en aquel momento de elctrificánte inspiración.
"¡Beep-Beep!"
"¡HoukouShiShitsuki!"
En detalle, con el fin de impulsarse a más velocidad el Joven Perdido necesitaba proyectar la ráfaga detrás de él, y desde que sus manos eran los conductores para el Impulso del Rugido de León esto significaba mantenerlas detrás de su espalda mientras dure esta técnica, y esto le prevenía de estirar sus brazos y coger al correcaminos frente a él mientras mantenía esta gran velocidad lo cual había sido el objetivo original de crear esta técnica en primer lugar. Los esfuerzos de Ryoga para compensarlo eran vagamente cómicos cuando colocaba sus manos en su espalda, soltaba la ráfaga de ki depresivo, alcanzaba al correcaminos, estiraba sus brazos hacía adelante tan rápido como podía, era tonteado cuando el pájaro azul aceleraba con su propia velocidad, y entonces repetía el ciclo una y otra ves.
"¡Beep-Beep!"
"¡HoukouShiShitsuki!"
Añadido a la frustración del Joven Perdido estaba el inescapable conocimiento de que este era un ciclo insostenible. Tanto como los fallos del artista marcial para capturar al pájaro estaba llevándolo a una profunda desesperación y consecuentemente reforzando su ki, usar esta técnica también cobraba su peaje y gradualmente consumía su energía. El momento en el que quemara toda su energía y colapsara de puro cansancio estaba acercándose.
"¡Beep-Beep!"
"¡HoukouShiShitsuki!"
Por supuesto, siendo Ryoga, el joven Hibiki testarudamente se rehusaba a dejarse derrotar y se forzó a continuar en la desvaneciénte esperanza de que quizás consiguiese un golpe de suerte ó el correcaminos cometiese un error. Nunca se rindió ante Ranma y no lo haría contra un mero pájaro tampoco. Él… solo… necesitaba… mantenerse… corriendo…hasta-
"¡Beep-Beep!"
"¡HoukouShiShitsuki!"
-¡Semillas para aves¡Sírvase!-
El Corre Caminos, leyendo el cartel e inmediatamente viro al lado izquierdo del camino donde un tazón de semillas para aves de alta calidad se encontraba. Ryoga, cogido en medio de la ráfaga de ki, fue incapaz de cambiar de dirección lo suficientemente rápido y sobrepaso a su objetivo. Gruñendo en rabia, planto sus dos piernas en el suelo y patino hasta un parar, sin prestarle atención al daño causado a su calzado ó a las marcas en el camino.
"¡Tienes las agallas de ignorarme… ¿Por comida gratis?!" el Joven Perdido grito cuando giro para encarar a su oponente quien ni se molesto en mirar hacía arriba y sin más continuo comiendo es su posición varias yardas a lo lejos. Ryoga presiono sus puños en rabia. "¡¿Cómo te atreves a tomarme a la ligera¡Esto no es un juego tonto pajarraco, y no abandonaré hasta que mis manos estén alrededor de tu cuello¡Corre Caminos, prepárate a morir!"
Ryoga Hibiki enfoco toda su determinación y depresión en su ki, y un verde y opresivo fulgor empezó a envolverlo. El mundo es un oscuro y solitario lugar… y él era tan patético que no podía ni atrapar un miserable pájaro que no podía ni volar. Cuando Ranma se entere de esto sería el hazmerreír de Nerima, y Akane… pobre Akane, ella lo miraría con lastima y decepción. Ella estaba contando con él para castigar a Ranma, pero no podía hacer nada para ayudarla… Akane, él estaba fallándole…
"¡HOUKOUSHISHITSUKI!" grito, sus manos tras él cuando el Impulso del Rugido de León erupciono y lo impulso hacía adelante con una velocidad más grande que antes. Sus piernas simultáneamente poniéndose en acción, el Joven Perdido se impulso y rápidamente estiro sus brazos, resuelto a lograrlo esta ves. El Corre Caminos, escuchando el grito de guerra del Joven Hibiki, miro hacía arriba a mitad de su cena y se encontró con el arrollador artista marcial, mirando con sus propios descuidados y tranquilos ojos decidió que quizás, solo quizás, dejar el resto de las semillas para aves y correr sería la mejor acción a tomar.
"¡Beep-Beep!"
Las largas piernas del pájaro se pusieron en acción, acelerando de cero a lo que podría solo ser determinado como ridiculamente rápido en menos de un milisegundo. La mano derecha de Ryoga por poco y atrapa el delgado cuello del ave cuando el muchacho llego hasta la pila de semillas para aves, pero cuando su impulso continuo y su mano izquierda salio disparada hacia delante él pudo decir que la victoria sería pronto suya. A esta velocidad ni aún el Corre Caminos escaparía de él-
¡KA-BOOM!
Amenos que las semillas para aves gratis terminasen siendo una trampa encubierta que detono mientras estuviese en ello.
"¡Beep-Beep!" el Corre Caminos dijo su típica frase cuando continuo corriendo, dejando detrás un humeante cráter y a un chamuscado Joven Perdido en el. Un momento después, el joven artista marcial se movió y se puso de pie, fulgurando ahora no con desesperación si no con rabia.
"¡Coyote¡Se que hiciste esto¡Sal y recibe tu castigo como un hombre!" grito Ryoga, cogiendo su rojo paraguas la cual se había mantenido confiablemente atada a su espalda todo este tiempo. El sonido de apurados y huyentes pasos cogieron su atención, y el Joven Perdido giro en su dirección, divisando justo como esperaba a la apuradamente figura en escape del marrón y bípedo carnívoro quien también perseguía al pájaro. "¡Oh no, no te libraras fácilmente de esto¡HoukouShiShitsuki!"
En retrospectiva, tanto el muchacho como el coyote podrían después admitir que rabia y temor, respectivamente, inducido a la persecución habría sido bueno para ambos, pero ese momento no era ni aquí ni ahora.
"¡Coyote, prepárate a morir!"
