¡Hola lectores! ¡Espero que hayan disfrutado el primer capítulo, aquí les traigo el segundo!
Disclaimer: Los personajes de Kingdom Hearts no me pertenecen, yo sólo hago esta historia con usos de diversión, cualquier hecho de la realidad que coincida con esta historia es sólo coincidencia.
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"Sorpresas En El Crepúsculo"
Capítulo 2
Primera Impresión
Por más que mirara aquel mapa y leyera las indicaciones escritas que Kairi había dejado, no podía encontrar la bendita plazotea del tranvía en la cual de seguro sus amigas ya deberían estar por llegar. La rubia miró por enésima vez el mapa y suspiró al cielo ¿Por qué no simplemente le dijo a Kairi que no sabía como llegar? ¡Incluso Zack, el amigo de Cloud, había ofrecido llevarla y ella se había negado para no molestar!
- "Realmente a veces puedo ser bastante idiota…"- Se reprochó Naminé a sí misma mientras inútilmente miraba a su alrededor en busca de algún letrero o algo que le dijera por donde ir, pero no había absolutamente nada. Ante esto, la rubia resopló con rabia – "¿Qué clase de ciudad no tiene letreros en la calle? Dios…" – La chica sacó su teléfono celular y miró la hora, aliviada, notó que eran las seis con diez minutos, hasta ahora no llegaba tarde. – "Aaag, si al menos tuviera el número de Kairi o Selphie podría pedirles que me ayudaran, pero no, tenía que olvidar algo tan básico…"
Naminé exploró el lugar en el que estaba con sus enormes ojos azules, buscando al menos a alguien a quien preguntarle dónde quedaba la famosa plazotea que ya estaba comenzando a odiar sin ni siquiera haberla visto. En su búsqueda de alguien de aspecto amable, sólo encontró en esa angosta calle un anciano que dormía, y, bueno, no pensaba despertarlo tampoco. La muchacha suspiró y decidió que sería mejor salir de allí.
Caminó por unas cuantas calles más sin saber a donde iba realmente, mientras lo hacía, miraba todo a su alrededor. Se dio cuenta que la ciudad no estaba muy diferente a como la recordaba, estaba igual de tranquila y el sol parecía iluminar cada rincón.
- "Quizás antes al menos tenían letreros en las calles… ¡Agggg!, ¡¿Por qué es tan odiosamente difícil encontrar esa plazotea?"
Aunque, según lo que Kairi y Selphie le habían dicho, la plazotea del tranvía no era difícil de encontrar, quedaba cerca del centro de la ciudad y era el lugar más común de todos. Incluso, si bajabas en línea recta desde la estación de trenes podías llegar fácilmente. Ahora, ¿Dónde quedaba dicho lugar? Ni idea…
Mientras Naminé miraba el mapa y caminaba haciendo vanos intentos por orientarse, estaba tan ensimismada en su tarea que no notó que cierto chico de cabello rubio y puntiagudo patinaba a toda velocidad, desesperado por llegar a la competencia para la que tanto había practicado.
-"Me quedan sólo diez minutos… Rayos, rayos, ¡Rayos! ¡Tengo que llegar!" – Pensaba un desesperado Roxas, quien apresuró más el paso yendo calle abajo. Entonces, visualizó a una rubia justo en medio de la angosta calle, el chico apretó los dientes cuando se dio cuenta que no alcanzaba esquivarla - ¡HEY, CUIDADO! ¡A UN LADO!
Naminé se volteó, y ahogando un chillido intentó quitarse de allí, sólo logro moverse unos cuantos centímetros cuando el rubio chico de todos modos la chocó con el skate, provocando que cayera al suelo. La rubia se quejó y Roxas la escuchó, sin embargo no tenía tiempo de detenerse por más que quisiera. Naminé lo miró enojada y sin más hizo lo primero que se le vino a la cabeza.
- ¡Fíjate por donde andas! – Le gritó con un obvio tono molesto en su voz, no solía tratar mal a la gente, pero cuando alguien ni siquiera se disculpaba le molestaba en sobremanera. El rubio la oyó, y de igual manera que ella, hizo lo primero que se le vino a la cabeza.
- ¡Disculpa, pero tú también fíjate por donde caminas! – Le gritó en respuesta el chico con una media sonrisa antes de desaparecer por la calle. Quizás era idea de Naminé, pero le pareció escuchar esa frase como si fuera una burla, no una disculpa. La rubia gruñó en el suelo en disgusto, ¿Quién se creía ese chico? ¡Al menos la hubiera ayudado a levantarse! Menudo idiota…
- ¿Estás bien? ¿No te pasó nada?
Naminé levantó la vista a la voz femenina que la llamaba y se encontró con una preocupada chica de cabello largo y oscuro, tenía unos ojos de un color muy peculiar, quizás era almendra, según lo que ella conocía de colores. La chica tenía una contextura delgada y vestía unos shorts con unas botas y chaqueta negra, al parecer era un poco mayor, de la edad de Cloud más o menos. Luego de estudiarla por unos segundos, la rubia se dio cuenta que aún seguía en el suelo y se sonrojó avergonzada.
- Eh, sí, a pesar de que un cretino me atropelló con su skate, estoy bien – Respondió Naminé con un bufido molesto mientras se levantaba, la chica de cabello largo la ayudó tomándola del brazo. La auxiliada la miró y sonrió tímidamente – Gracias.
- No hay de qué, esos skaters ahora están como locos porque hoy es la competencia – Dijo la chica devolviéndole la sonrisa, Naminé suspiró – No te había visto por aquí, ¿Eres nueva?
- Sí, es decir, viví aquí cuando era pequeña y ahora volví – Explicó rápidamente la rubia, a pesar de haberle gritado al skater de antes, no solía hablar mucho con las personas. La aún desconocida chica notó su incomodidad al hablar y la miró divertida.
- Me llamo Tifa – Se presentó al fin, tendiéndole una mano en modo de saludo.
- Soy Naminé – Respondió la rubia apretándole la mano amistosamente mientras le dedicaba una sonrisa tímida, Tifa le devolvió la sonrisa y se soltaron.
- Bueno Naminé, debes tener más cuidado con esos skaters, sobretodo hoy, como te dije antes, ahora todos andan más estresados e idiotas de lo usual – Ante esa descripción, Naminé rió y Tifa la imitó. Entonces, una idea pasó por la mente de la rubia.
- Tifa… ¿Sabes dónde está la plazotea del tranvía? – Preguntó la chica, Tifa la miró y entre pequeñas risas respondió.
- Veo que estás bastante perdida, ¿Eh? - Bromeó la morena. Naminé suspiró, frente a eso la chica soltó otra risa – Tranquila, si quieres vamos juntas hasta allá, de todos modos yo también tengo que pasar por ahí.
- ¿En serio? ¡Genial, entonces vamos! – Dijo Naminé con una sonrisa radiante y aliviada, ¡Al fin podría juntarse con Kairi y Selphie! Tifa la miró divertida y comenzaron a caminar – Que alivio, una amiga me dio indicaciones de cómo llegar, ¡Hasta me dio un mapa! Pero con mi "excelente" sentido de orientación, deducirás como terminé aquí.
- Es normal, no conocías mucho la ciudad – Respondió la morena, riendo ante el comentario sarcástico de la rubia. Tifa suspiró – Pero bueno, estás de suerte, ya que tengo que ir a esa competencia especialmente.
- ¿De verdad? – Tifa asintió a la pregunta de Naminé, la rubia frunció el ceño - ¿Por qué? ¿Alguien que conoces compite allí?
- Sí, una de mis mejores amigas, Yuffie. Anda en skate hace unos años antes de que entráramos a la universidad, pero cada competencia es importante para ella – Dijo la chica, Naminé iba a decir algo cuando Tifa lanzó una pequeña risa y completó lo que quería decir –Bueno, ella también tiene que ir a cada una de mis torneos, ¿Sabes? Y a veces no le gusta para nada. Es parte de nuestro trato: Ella va a ver mis torneos y yo voy a ver sus competencias de skate.
- ¿Qué torneos haces?
- Practico artes marciales, soy cinturón negro en karate y ahora hago judo – Tifa miró a Naminé, quien estaba con la boca medianamente abierta de la impresión, bueno, era de esperarse, una chica como Tifa no se veía del tipo que sabía pelear. La morena se dio cuenta y se rió – Bah, no es para tanto, de hecho, puedo enseñarte a patear para que golpees a ese grosero skater de antes. – Frente a eso, ambas chicas rieron mientras doblaban por una calle guiadas por la morena chica.
- Tifa, ¿Qué edad tienes? – Preguntó la rubia luego de unos segundos de silencio, la interrogada la miró frunciendo el ceño como si aquella pregunta fuera prohibida, Naminé lo notó y se rió nerviosamente – No, no, no es por nada raro, es sólo que no te ves como alguien de mi edad.
- Bueno, si lo pones así, tengo veinte años, y ahora próximamente entraré a mi tercer año de universidad – Dijo la chica sonriendo, Naminé parpadeó al darse cuenta que Cloud también entraría a tercer año. Tifa la miró - ¿Y tú? Dudo que estés en la universidad.
- No, no lo estoy. Tengo dieciséis y voy a entrar a mi tercer año de secundaria – Dijo la rubia sonriendo, la morena le devolvió la sonrisa – Pero mi hermano, Cloud, se transfirió a la universidad de aquí, al igual que tú, va a entrar a tercer año.
- ¿En serio? ¿Y qué estudia? – Preguntó Tifa con un tono casual, la verdad es que no estaba interesada en conocer chicos, pero si podía ayudar a adaptarse a alguien en su universidad sería una buena acción, sobretodo si era agradable como Naminé.
- Estudia mecánica, tú sabes, le fascinan los autos, las motos… Siempre que se nos descompone el auto, Cloud es el que lo arregla - Tifa sonrió por el modo en que la rubia hablaba de su hermano, al parecer, lo admiraba mucho. Naminé sonrió y miró a la chica – Si llegas a conocerlo alguna vez, te caerá bien, pero es algo rarito… Sólo tiene a un amigo aquí, Zack.
- ¿Zack? ¿Zack Fair? ¿No es ese de pelo negro y que también estudia mecánica? – La rubia la miró y asintió, Tifa sonrió – Vaya, vaya, ese chico es mi vecino desde que tenía diez años, es realmente un personaje, ¿No lo crees?
- ¡Sí! Es muy simpático y loco, cuando era pequeña, siempre tenía algo que hacer y hasta me enseñó a andar en bicicleta – Dijo Naminé con una sonrisa, recordando como Zack, sin que nadie le pidiera nada, le enseñó a andar sin rueditas en bicicleta.
Ambas chicas continuaron hablando de cualquier cosa, Naminé no solía hablar con desconocidos, de hecho, hasta era un poco tímida, pero Tifa parecía ser buena persona, y era muy fácil hablarle. Luego de unos minutos, llegaron a la plazotea del tranvía, Tifa sonrió al ver como las amigas de Naminé corrían a saludarla y una de ellas casi la aplasta. Quizás esa era su forma de saludar a la gente, Yuffie era igual.
- ¿Y? Parece que te costó un poco llegar, ¿Eh? – Bromeó Kairi, Naminé bufó antes de responder.
- Sí, ¿Puedes creer que hasta un estúpido skater me atropelló? – Dijo la rubia, Selphie y Kairi la miraron sorprendidas, ella no hizo más que suspirar – Pero bueno, lo importante es que estoy aquí y todo gracias a Tifa.
- ¿Tifa? – Preguntó Selphie mirándola, Tifa sonrió en modo de saludo y la castaña también lo hizo - ¡Hola! ¡No sabía que conocías a Nam!
- Hola Selphie, Kairi - Saludó la chica, la rubia miró a las tres chicas sin entender, ¿Cómo se conocían? Kairi lo notó y sonrió.
- Conocemos a Tifa porque solemos ir a su bar "El Séptimo Cielo", todo el mundo va allí, ¿Sabes? - Dijo la pelirroja aclarando la duda de su amiga, entonces, Selphie habló.
- ¿Y cómo es que ustedes se conocen? - Preguntó la castaña, Naminé sonrió.
- Acabamos de conocernos, en realidad... Tifa me ayudó a encontrar la plazotea - Dijo la rubia, Kairi y Selphie asintieron con la cabeza, como si asimilaran la información. Entonces, la pelirroja miró su reloj.
- ¡Vaya! Tenemos que apresurarnos, sino no conseguiremos buenos asientos… - Avisó la chica a las demás, todas asintieron con la cabeza.
- De acuerdo, andando.
Así, las chicas se encaminaron a la pista de skate, donde faltaban sólo quince minutos para que la competencia comenzara. Todos los participantes tenían el número con el que se inscribieron pegado en su remera, algunos ya estaban elongando, y los que ya lo habían hecho hacían otro tipo de cosas como notificar que su skate no tuviera nada raro o algo por el estilo.
Claro, todos hacían eso excepto Hayner, quien ya había elongado y se hallaba sentado, apretando una botella de plástico vacía mientras observaba hacia las gradas, donde estaba sentado uno de sus mejores amigos, Pence, el chico tenía los ojos color miel y el cabello negro, no tenía mucho apego con el deporte, por lo que sólo sacaba fotos a los demás y los apoyaba mientras ellos lo hacían. Pero no era a él a quien estaba mirando, los ojos chocolate de Hayner estaban fijos en cierta chica de ojos verdes y cabello castaño oscuro: Olette. Ella lo miraba de vez en cuando y luego hablaba y reía con Pence, quien sólo sacaba fotos a todo lo que había a su alrededor.
Roxas, quien se inscribió a tiempo, estaba revisando su skate cuando notó a Hayner observando a Olette. El rubio de cabello puntiagudo resopló, ¿Acaso su amigo podía estar más distraído que antes, ahora que su chica estaba aquí? Con otro resoplido, Roxas se aproximó a Hayner.
- ¿Listo para competir? – Preguntó el ojiazul sentándose al lado de su amigo, quien suspiró.
- Debería, está por comenzar… - Respondió el chico sin ánimos, Roxas rodó los ojos y le dio una fuerte palmada en la nuca. Hayner se quejó - ¡Oye! ¿Se puede saber por qué hiciste eso?
- Despierta y deja de comportarte como un idiota, ¿O quieres que Olette te vea como un perdedor cuando estés distraído y te caigas del skate? – Le preguntó el rubio a su amigo, mirándolo directamente a los ojos. El interrogado suspiró y Roxas volvió a tomar la palabra – Hayner, sabes como pasaron las cosas, ¿O no? ¿Acaso ella te rechazó cuando la besaste?
- …No – Admitió el chico, Roxas se quedó en silencio, sabía que Hayner diría algo más. Y así fue – Pero… ¿Qué tal si no es como yo pienso? ¿Qué pasa si Olette me dice que no? ¿Qué se supone que haga, Roxas?
- Mira, no te puedo decir lo que Olette te dirá, como cuando te lanzas en el skate, no puedo decirte si te vas a caer o no… - Comenzó Roxas, Hayner lo miró y su amigo se preparó para seguir hablando – Pero, hey, ¿Qué haces cuando te caes del skate? ¿Te pones a llorar como una nenita o te levantas y lo intentas?
- Roxas, ¿Alguna vez me haz visto llorar como una nenita? – Respondió el rubio, Roxas sonrió, entendiendo lo que su amigo quería decir.
- ¿Y si Olette te dice que no? ¿Vas a lamentarte o superarlo?
- …¿Sabes? Creo que ninguna de las dos – El rubio de ojos azules frunció el ceño, entonces, Hayner lo miró con una media sonrisa – Conociendo lo terca que es, valdría la pena intentarlo de nuevo.
- Así se habla – Concordó Roxas con una sonrisa mientras le daba una palmada en la espalda a su amigo – Aunque, bueno, si me preguntas, creo que Olette dirá que sí, se nota que también le gustas.
- Eso me gusta pensar – Dijo Hayner con una sonrisa para luego levantarse y tomar su skate – Bueno, ¿Vamos a la fila? Creo que ya están por empezar.
- De acuerdo, suerte Hayner.
- Igualmente, Roxas – Respondió Hayner, antes de que ambos amigos chocaran puños mientras se sonreían.
Ambos rubios se reunieron con sus amigos en la zona donde estaban todos los participantes, todos notaron que Hayner había recuperado su ánimo y se sintieron aliviados de no tener que verlo caerse del skate o algo así. De alguna manera, con Hayner siempre era de la misma forma: Siempre demostraba qué sentía o decía lo que estaba pensando, fuera enojándose, cayéndose del skate o simplemente gruñendo. Era muy parecido a Sora en ese sentido, siempre les traspasaba todas sus emociones a los demás, todos sabían siempre si ese par estaba triste, enojado o feliz, siendo la tercera la más frecuente.
Claro, todos eran diferentes en cierto grado, como Demyx, por ejemplo. Ese chico siempre estaba de buen humor y se tomaba la vida bastante fácil, sin complicaciones, sólo diversión. Para algunos eso quizás no era muy bueno, ya que a veces Demyx no se daba cuenta cuando las personas hablaban en serio y lanzaba una broma fuera de lugar. Sin embargo, era bueno en el sentido en que nadie podía estar triste con él.
- ¿Y qué hiciste para levantarle el ánimo a Hayner, Roxas? ¿Le diste tu virginidad de labios? – Ante la broma de Axel todos rieron excepto el rubio, quien gruñó y golpeó al pelirrojo en el brazo.
- ¿Quieres ya parar con eso, idiota? Me vas a poner de malas antes de la competencia – Respondió el chico bufando, su mellizo se rió y le colocó una mano en el hombro.
- Tranquilo hermano, yo te entiendo, sé lo incómodo que es que tu mejor amigo no entienda que no tienes la misma tendencia que él y nunca se rinda – Comentó Sora, todos captaron la broma y se rieron, excepto cierto chico de cabello plateado que sonrió con arrogancia antes de responder.
- Eso quisieras tú, Sora, admite que tu máximo sueño es pertenecer a mi club de fans, si es que todavía no estás en él – Ante eso, otra vez todos rieron, pero el castaño se preparó para responder.
- Tienes un club de fans por tener el peinado más gay de todos… En serio, ¿Qué les pasa a las chicas de hoy en día?
- Estás celoso porque aún Kairi no nota que babeas por ella desde los doce años, cuando tus hormonas se te fueron a la luna – Le dijo Riku. Frente al comentario de su mejor amigo, Sora no tuvo más que sonrojarse, todos rieron al verlo.
- Hablando de eso… ¿Acaso las chicas tienen los ojos dados vuelta que no se dan cuenta de lo obvio? Digo, como Kairi con Sora y Olette con Hayner. ¡Hayner tuvo que besarla para que se diera cuenta hasta ahora! – Opinó Demyx, todos se encogieron de hombros sin saber muy bien como responder, Axel habló.
- Creo que tú no eres el indicado para decir que las personas no se dan cuenta de lo obvio, Demyx... – Opinó el pelirrojo. Todos rieron frente a ese comentario, era cierto, a Demyx a veces había que explicarle más de dos veces algo para que lo entendiera. El rubio estaba a punto de contestar cuando el sonido del parlante llegó a los oídos de todos, y con ello, la voz del anfitrión de la competencia.
- ¡Buenas tardes, Villa Crepúsculo! ¡Bienvenidos a la novena competencia de skate! Todos sabemos las reglas, básicamente hay tres jurados – El anfitrión señaló a las tres personas que estaban sentadas en la mesa, los cuales saludaron con la mano al público que aplaudía – Que les colocarán nota a los chicos cada vez que vallan pasando. Las categorías son tres, es decir, por cada categoría habrá un ganador, y, sin más preámbulo, empezaremos con los chicos de once a catorce años.
La multitud aplaudió, entre todas las personas, Naminé, Tifa, Kairi y Selphie estaban sentadas en un lugar al medio de las gradas. Tifa les enseñó a las chicas quien era Yuffie, y se encontraron con una chica de unos veinte años de cabello corto y negro, Selphie y Kairi la reconocieron al instante, ya que siempre la veían andar en skate por su vecindario. Tifa sonrió.
- Sí, anda en el vecindario la mayoría de las veces porque dice que en la pista de skate muchos chicos la desconcentran con comentarios no aptos para sus oídos – Explicó la universitaria, todas colocaron una expresión de asco al imaginarse las cosas que quizás le dirían.
- Puaj, ojalá que Axel no haya dicho nada a esa pobre chica – Dijo Selphie aún con una mueca, entonces, una voz femenina y aún desconocida para Naminé habló.
- No me sorprendería de su parte.
Todas las chicas voltearon, encontrándose con una chica de grandes ojos azules y cabello corto y negro sonriéndoles, Kairi, Tifa y Selphie le sonrieron de vuelta y Naminé la miró con curiosidad. La rubia simplemente no entendía… ¿Por qué todas las chicas de esa ciudad eran tan lindas? Había que sólo darle un vistazo a las tres chicas que estaban sentadas con ella, ¿Qué comían en Villa Crepúsculo para verse así?
- ¡Xion! Creí que no vendrías, Sora dijo que estabas enferma… - Dijo Kairi sorprendida, la nombrada sonrió y se sentó al lado de la pelirroja.
- Sí, estaba enferma, pero hoy me siento mucho mejor. Además, estos cabezas de aire se caerían del skate si no vengo a apoyarlos – Dijo Xion, todas se rieron de su comentario, incluso Naminé sonrió. A esta última, la chica de cabello negro le echó un vistazo y sonrió.
- ¿Ella es la chica de la que tanto haz hablado, Kairi? - Preguntó Xion señalando a Naminé, Kairi asintió sonriendo, entonces, la chica de cabello negro se dirigió a la rubia con una sonrisa - Disculpa por no presentarme, soy Xion.
- Me llamó Naminé, mucho gusto - Se presentó la chica sonriendo, Xion se rió.
- Lo sé, Kairi y Selphie nos han mareado a todos diciendo que ibas a volver aquí, ¡De verdad tenía ganas de conocerte! Dicen que eres genial dibujando - Dijo la chica de cabello negro emocionada, la rubia sonrió tímidamente y asintió. - Podrías mostrarme tus dibujos algún día, si quieres.
- Sí, claro.
Las ahora cinco chicas comenzaron a hablar de cualquier cosa mientras los chicos de la categoría de once a catorce años estaban compitiendo, hasta que la voz del anfitrión anunció lo que ellas tanto esperaban.
- ¡Y ahora, la categoría de quince a dieciocho años!
Ninguna de las chicas habló, sólo veían a los participantes de quince años y lanzaban alguna frase de impresión a algún truco difícil que los chicos intentaban. Naminé se quedó con la boca abierta cuando vio lo buenos que eran, cada truco debía ser calculado con suma precisión, hubo un par que se cayó, pero luego se levantaban y hacían un truco mucho mejor del que intentaron. La rubia nunca había visto algo así, y al saber lo persistentes que eran no tenía otra cosa más que sólo aplaudir.
- ¡Y ahora, el siguiente participante, de dieciséis años, Hayner!
- ¡Miren, es Hayner! – Dijo Kairi emocionada mientras señalaba al chico rubio que entraba sonriente a la pista y se preparaba para andar, Naminé sólo se limitó a aplaudir y sonreír, sin embargo, Kairi, Selphie y Xion se levantaron de sus asientos para animar a su amigo.
La presentación de Hayner estuvo bastante bien, de hecho, mejor de lo que habían visto antes en él, según decían Kairi y Selphie. El chico rubio hizo tres trucos en los que hasta los jueces abrieron la boca, y con una sonrisa de satisfacción salió de la pista mientras todos aplaudían, y sin mencionar a las otras tres chicas, quienes lo ovacionaron. Tifa y Naminé rieron mientras ellas gritaban, hasta que se sentaron.
- Vaya chico, Olette debe estar muy orgullosa – Dijo Kairi con una sonrisa, Naminé frunció el ceño, ¿Olette? Su pelirroja amiga se dio cuenta y sonrió antes de responder – Olette es la chica que Hayner ha querido desde hace unos meses, y hoy se sabe si serán novios o no.
- Por lo que veo, yo diría que sí, ¡Mira la sonrisota que tiene Olette! – Dijo Selphie señalando con entusiasmo a una chica castaña que estaba sentada unos metros más allá. Naminé la miró y sonrió al notar lo feliz que estaba la llamada Olette. Físicamente, haría muy linda pareja con ese chico.
Pasaron unos cuantos chicos a los que Naminé sí reconoció: Riku, Axel y Demyx, los vecinos de Kairi y Selphie, y a uno que no conocía: Sora, quien, por lo visto, era el mejor amigo de Kairi. La rubia se sorprendió al notar que al salir cada uno a hacer su presentación, no sólo eran sus tres compañeras las que los ovacionaban, también había chicas con hasta carteles de apoyo hacia ellos, ¿Habían estado cuando Hayner salió a patinar? Y ni hablar de los gritos que dieron cuando Axel, al terminar la presentación, les mandó un beso y Demyx les sonrió dándoles las gracias.
- Esos chicos siempre han adorado la atención – Comentó Tifa entre risas cuando vio como las chicas gritaban ya cosas que iban más allá de un simple grito de apoyo. Naminé se sorprendió por las cosas que salían de las bocas de aquellas chicas.
- ¿Ese grupo de chicas es el club de fans de ellos? – Preguntó la rubia a las tres chicas, Selphie fue la primera en responder.
- Sí, bueno, no sólo el de ellos cuatro, también son el de Roxas y Hayner, pero no quisieron gritarle a él porque sino Olette les rompería la cabeza – Naminé se sorprendió ante esa respuesta y abrió sus azules ojos de par en par… ¿Esa linda chica era así de celosa? Xion rió al ver la expresión de la rubia.
- No creas lo que dijo Selphie, Naminé… Sólo no gritaron por respeto a ella, no por miedo – Aclaró la chica de cabello negro, entonces, fijó su vista en la pista al notar que otro de sus amigos estaba allí - ¡Oh, mira! ¡Es Roxas!
Naminé sonrió al ver lo emocionada que estaba Xion y miró en dirección a la pista para ver quien seguía…
… Sin embargo, se congeló al ver quien era el chico que estaba a punto de comenzar su presentación. Ese cabello dorado y puntiagudo lo podía reconocer luego de verlo hace más o menos media hora, y ese rostro seguro de sí mismo también. Sí, no había duda, ese chico era el idiota que la había atropellado con su skate y además ni siquiera se había disculpado.
Mentiría si dijera que no se sorprendió por lo bueno que era, de hecho, hacía trucos que los demás pensarían dos veces en hacer con mucha facilidad, al final de su presentación, comenzó a andar con sus manos agarrando el skate mientras mantenía el equilibrio y la velocidad. Esto dejó boquiabiertos a los jueces y a todos en el público, sin mencionar que llevó a su club de fans a gritar cosas otra vez.
- ¡Vaya, no pensaba que Roxas era así de bueno! – Exclamó Selphie igual de sorprendida que todos, Naminé la miró - ¿Viste eso, Nam? ¡A que nunca habías visto un truco así en vivo y en directo!
- "Y nunca me habían atropellado con un skate en vivo y en directo…" No, nunca – Admitió Naminé mirando como el chico rubio se retiraba con una sonrisa en la cara de la pista y se reunía con sus demás amigos que lo recibieron despeinándolo y felicitándolo, él sólo se reía – "Hmmm… De todos modos, igual es algo lindo… ¡¿Qué? ¡Concéntrate Naminé! Ese tipo se burló de ti antes, no es el momento de encontrarlo lindo."
Al transcurrir casi una hora, todas las categorías ya habían pasado, y Naminé fue sorprendida una y otra vez por los trucos que hacían, incluso Yuffie, la amiga de Tifa y casi única mujer en la competencia, hizo trucos que hizo que el público exclamara de emoción. No le sorprendió que la chica ganara el primer lugar de su categoría, aunque bueno, a muchos hombres sí.
En la categoría de quince a dieciocho años, Roxas ganó el primer lugar por su truco de andar con las manos, el segundo fue Riku y el tercero Sora, quien resultó el mellizo de Roxas. Naminé suspiró y comenzó a bajar con sus amigas para felicitar a los chicos, sin embargo, ella optó por despedirse de Tifa primero.
- ¡Hey, Tifa! – Gritó la rubia, Tifa se volteó y Naminé le sonrió – Ahora voy a ir con las demás, felicita a Yuffie de mi parte, aunque, bueno, no me conozca.
- Por supuesto, despídeme de ellas también, y no te preocupes, estoy segura que algún día la conocerás. Sólo tienes que subir unas calles y entrar a nuestro bar, anda con los chicos, van a menudo.
- Bien, algún día me pasaré por allí
Con la respuesta de la rubia, la universitaria sonrió y desapareció entre la multitud en busca de su amiga. Naminé sonrió y luego fue al encuentro de las suyas también, se encontró con que estaban felicitando a Roxas. La rubia dio un fuerte suspiro y se sacó la tensión apretando sus puños y luego relajándolos antes de avanzar hacia el gran grupo de amigos.
- ¡Estuviste increíble, Roxas! ¡No sabía que podías hacer eso de andar con las manos! – Lo felicitaba Selphie, Naminé resopló y fue al lado de Kairi, quien hablaba con Sora y Riku un poco más allá, los tres la miraron y la pelirroja sonrió.
- ¡Hablando del Rey de Roma! – Dijo la chica con una sonrisa mientras tomaba a la rubia por el brazo y fijaba su vista en Riku – Mira Riku, es Naminé, supongo que la recuerdas, ¿O no?
- Como no la voy a recordar si tú y Selphie nos han hablado de ella toda la semana, Kairi – Dijo el chico de pelo plateado con una sonrisa, Naminé rió y el chico la miró con una media sonrisa -¿Tanto tiempo, eh?
- Sí, bastante… – Respondió la rubia sonriendo, aunque no pudo evitar que sus mejillas estuvieran algo ruborizadas. Riku era mucho más guapo que los chicos de su escuela, y no estaba acostumbrada a que ese tipo de chicos le hablaran tan naturalmente. Entonces, Sora los miró a todos y habló.
- ¿Y cómo es que yo no la conozco? – Preguntó el chico mirando a Kairi, quien rodó sus ojos azules para luego clavarlos en su mejor amigo.
- Ya te lo había dicho, es porque Naminé se mudó justo unos meses antes de que tú llegaras – Dijo la pelirroja, Sora se rascó la nuca avergonzado, mientras que Kairi miró a su rubia amiga – Nam, él es Sora, mi mejor amigo.
- Mucho gusto, Naminé – Saludó Sora tendiéndole la mano, la rubia le sonrió y se la apretó amistosamente.
- El gusto es mío – Respondió la chica soltándose del ojiazul. – Hiciste un buen trabajo en la competencia.
- ¿En serio? Gracias, todos nos preparamos mucho – Dijo el moreno sonriendo.
- A todo esto, me debes un helado de sal marina… - Sora miró a Riku con el ceño fruncido y este sonrió con autosuficiencia mientras mostraba su medalla de segundo lugar – Te gané, ¿Recuerdas?
- ¡Y eso qué! Roxas te venció, y es mi mellizo por lo que… eehh… ¡No te compraré tu helado! – Dijo el chico cruzándose de brazos, Kairi y Naminé rieron ante la extraña respuesta de Sora, y, entonces, alguien habló haciendo que la rubia se mordiera la lengua. Esa voz otra vez.
- Sólo admite que no tienes dinero para comprarle uno, Sora – Todos voltearon, y se encontraron con el ganador de la competencia, Selphie estaba a su lado, riendo por lo que dijo. Kairi imitó a su castaña amiga y Roxas sonrió. – Hola, Kairi.
- Hola Roxas – Saludó la pelirroja para luego voltearse a su rubia amiga – Bien, Nam, este es Roxas, aunque bueno, ya debes conocerlo, ganó la competencia de hoy. Roxas, ella es Naminé.
- Hola, ¿Qué tal?
Roxas extendió la mano amistosamente hacia Naminé mientras sonreía, la chica, por su parte, la miró sin ninguna expresión en particular. Estaba algo confundida, ¿Y si en realidad el chico rubio no era el que la atropelló y se estaba confundiendo con otra persona? ¿O qué sucedía si era él? ¿Debería decirle unas cuantas cosas, o no? Ese tipo de salidas sólo las hacía Jade, no era algo que alguien como ella solía hacer. La idea de regañar a un desconocido no le gustaba para nada, menos si podía equivocarse. Aunque, estaba bastante segura que era él y vaya que estaba enfadada por su actitud de antes pero… ¿Qué se supone que debía hacer?
El chico, por su parte, maldecía por dentro… Menuda porquería que le tocara saludar a la chica que había atropellado antes. Por supuesto, era lo suficientemente inteligente para saber que no debía recordárselo él, si tenía suerte, aquella chica no se acordaría ni de su cara. Roxas gruñó en su interior, ¡Era obvio que ella se acordaba! Por la forma en que lo miraba ahora, se debía estar preguntando que decirle, ¿O no? Vaya tontería, ¿No podía estrecharle la mano y ya?
-"Si hubiera sabido que era así de linda, me hubiera detenido a disculparme…" – Pensaba Roxas, regañándose a sí mismo mientras le echaba un tímido vistazo a la rubia, quien, en esos eternos segundos aún no había decidido qué rayos hacer.
. "Hubiera decidido esto hace unos minutos y no estaría así, rayos…"
Y mientras pensaba qué hacer, aún veía la mano de Roxas, amigable tendiéndose hacia ella.
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¡Gracias a Sakura Tsukishiro94 y sasume - uchiha por sus reviews! Realmente me animó a escribir este capítulo, que, ojalá haya sido de su gusto.
¿Y qué piensan? ¿Naminé regañará a nuestro rubio o lo dejará pasar así como así? ¡Al capítulo 3 se ha dicho!
¿Les gustó? ¿Fue de su agrado? ¿Lo odiaron? ¡Cualquier crítica me ayuda a mejorar :D !
Saludos
Pili.
