Muchísimas Gracias a Teddy por pasar a leer y comentar, no sabes lo feliz que me haces al saber que te encanto ese pequeño primer capítulo. Y como te lo prometí aquí ya el segundo ;) También agradezco a los que leen en silencio y a esa personita que lo puso en sus favoritos y le da seguimiento :3 Mil Gracias!

Espero disfruten :)


DISCLAIMER: LOS PERSONAJES DE BLEACH NO ME PERTENECEN SINO A SU CREADOR TITE KUBO.


PRIMER MES

MAREOS, NAUSEAS, PARTE 1


Después de un arduo entrenamiento con los nuevos reclutas que ingresaron a su división, Renji se encontraba descansando en la copa de un frondoso árbol que se ubicaba en los cuarteles del sexto escuadrón. Aprovechando que su capitán se había ido a hacer unas diligencias se animó a darle un descanso a su cansado cuerpo. Últimamente le daba mucho sueño, más de lo normal, si de por si era dormilón ahora lo era el triple.

Su querida esposa lo había regañado un par de ocasiones porque se quedaba dormido en medio de una plática con ella. Ya ni el olor del desayuno lograba despertarlo. Es más, últimamente sentía algo de asco al ver el taiyaki, uno de sus platillos favoritos.

Rukia estaba un poco preocupada ante el extraño comportamiento de su esposo. No comía mucho pero si dormía demasiado ¿Estaría enfermo? recordó entonces a Hisana y su enfermedad. No, no no. Renji no podría estar enfermo. Se levantó de golpe ante esa posibilidad y se sintió un poco mareada.

-Kuchiki san - respondió Kiyone entrando a la habitación. - ¿Te sientes bien?

Agarrándose la sien con la mano, dio una respiración profunda.

-Ah sí, solo me levante de golpe, eso es todo, tengo que irme.

Kiyone quedo sola en la habitación y encogiéndose de hombros se fue a hacer sus actividades.


Renji despertó después de una relajante siesta, ya el cielo estaba cubierto de naranja, así que se dispuso a bajar de aquel árbol antes de que su capitán lo descubriera holgazaneando.

De seguro Rukia lo estaba buscando, ya era costumbre irse los dos juntos después de una jornada de trabajo. Fue a su división pero le dijeron que ya se había ido. En el camino se encontró con Ikkaku, Yumichika Kira e Hisagi.

-Amigo - Dijo un muy animado Ikkaku. - Vamos, te invitamos a comer. Nos encontramos con tu mujercita diciendo que tenía muchas cosas que hacer. Quien sabe, tal vez cosas de mujeres.

-En realidad…

-Vamos, sabemos que te encanta estar con tu mujer y no lo dudo. - dijo pícaramente Hisagi señalando las marcas rojas en su cuello.

-Bueno son… yo… este...- Balbuceando trató en vano de cubrirse.

-¡Ya!, no trates de ocultarlo. Ah, maldito Renji, que afortunado eres al tener a alguien que te caliente la cama ¿cómo puede ser? si soy más popular con la chicas.

-¡Ja!, si fueras más popular ya estarías casado con Rangiku san y con un montón de enanos a tu alrededor. -Se burló el teniente, sabía que bromeaba pero ¡ey! él también tenía su encanto.

-Ya está bien chicos, mejor nos apuramos, si no se nos hará tarde. - Hablo rápidamente Kira.

Ikkaku y Yumichika solo rieron internamente.

Abriendo la puerta del local el olor a comida les llego rápidamente a sus fosas nasales a lo que Renji sudando frio se dirigió con sus amigos a la mesa que siempre le asignaban para beber o comer.

El ambiente era de total relajo, como viejos y buenos amigos que eran pero él pelirrojo no probaba bocado. Kami, que nauseas tenia, pero ¿Por qué? si no le dolía el estómago ¿acaso tendría algún virus?

-Renji, de repente te pusiste verde, ¿te sientes mal? - le preguntó Yumichika.

-No… digo sí, creo que… No logro terminar la oración cuando oyeron la voz de una mujer. Todos, menos Renji dirigieron su vista ante la exuberante teniente.

-Chicos ya llegué. Disculpen la tardanza pero el capitán anda de malas y estuve ocupada todo el día, pero ya estoy aquí dispuesta a tomar unos tragos.

Entre risas y bromas pasaban la noche recordando a la pequeña Yachiru.

-Que tal la vida de casado, Abarai. - Dijo de repente Matsumoto y todos pusieron su atención al teniente que estaba más pálido y verde de lo normal.

-¿Tan mal esta? ¿No hay acción? o tienes problemas para…

Renji se paró de golpe sorprendiendo a los tenientes, esa mujer sí que era una exagerada ¿Cómo se atrevía a decir tales cosas? De repente todo a su alrededor se puso negro y cayó al piso dando un sonoro golpe.

-¿Acaso dije algo malo?

-Kira, hay que llamar a Rukia chan - gritó Ikkaku con su típico vozarrón e ignorando el comentario de la rubia.


Rukia tenía la mano de su marido a la altura de su pecho, había salido despavorida cuando Kira le fue a avisar que su amado estaba en la enfermería y sintió miedo. Miedo ante el temor de que algo estuviera mal.

-Descuida Kuchiki san, al parecer se desmayó por falta de alimentos, además que anda muy estresado y tiene un leve resfriado.- Le informó la capitana del cuarto escuadrón poniendo una mano sobre su hombro. Solo así Rukia pudo sentirse aliviada.

Ya en su hogar, en la intimidad de su habitación, los dos yacían abrazados regalándose pequeñas caricias sutiles.

-Cariño, discúlpame por no haberte esperado, tenía mucho trabajo y…

-Tranquila, te entiendo amor. No te preocupes- Le cortó su esposo.

-En verdad ¿te sientes bien?

-Claro, oye, ningún resfriado puede conmigo.

-Me alegra escuchar eso. Te amo mucho - dijo dulcemente la pelinegra acomodando su cabeza en el pecho de su esposo.

-Y yo a ti. Demasiado - dijo apretando el abrazo dándole un beso en la frente. De repente recordó las palabras de Matsumoto tensándose al momento.

-¿Qué pasa?

Dejando a un lado esos pensamientos rio picaramente, empezó a besar el cuello de su amada posicionándose encima de ella.

-Mmmm- ronroneo Rukia al sentir ahora sus labios en los suyos y esas manos traviesas hurgando entre sus piernas.

Al parecer esa noche no iba a dormir y poco le importaba. Se sentía feliz por saber que su amado estaba bien. Con un movimiento rápido termino ella encima de él dispuesta a disfrutar y darle placer toda la noche.


N.A: Como pueden ver no soy muy buena con el toque humorístico pero esto fue lo que salió.

Uyyy Renji esta empezando a sentir unos pequeños síntomas, pero ¿porque él? La verdad es que escuché por ahí que los hombres también presentan algunos síntomas aparte de las mujeres, así que quise hacer sufrir un poquitin a mi pelirrojo. En fin... tal vez este episodio no fue muy revelador pero ya verán los siguientes ;)