Capítulo 2

Los avatares del destino

Constantinopla lucía aún majestuosa desde la lejanía a bordo de los barcos en las cuales las delegaciones extranjeras llegaban en respuesta a la invitación del emperador Manuel. Ettore y Carmesina llegan al puerto junto con otras naves y bajan en compañía de Philip e Irene para dirigirse al palacio imperial. Una sombra de tristeza cubre el rostro de Carmesina mientras recorría las calles de la ciudad y Ettore sabía el porque. Cuando su primo sube al trono, Bayazid estaba furioso con el por la huida de Brusa, tanto que mandó a ejecutar a los guardias que lo custodiaban y Mustafá a duras penas pudo salvar su vida pero le fue quitado el mando de la flota. Bayazid quiso usar las amenazas para sacar a Manuel del trono pero al no poder derribarlo decidió someter a Constantinopla a un bloqueo que se prolongó por casi todo el año de 1392, con lo cual consiguió arruinar mas la ciudad y a sus habitantes, tanto así que tuvieron que derribar sus propias casas para tener leña con que calentarse. Los genoveses se apoderaron de Galata, al frente de la ciudad con la excusa de proteger sus intereses y desde allí abastecían a Constantinopla pero con precios exorbitantemente caros. La ruina de las calles y la miseria a su paso bastaron para deprimir a la princesa

Al conocer el regreso de su princesa, mucha gente la esperaba en la puerta de palacio para pedirle favores, lo que incomodó a Ettore ya que por un instante, la princesa se mezcló entre los desventurados repartiendo dádivas y acariciando a los niños. Tras cierta espera, la real pareja consigue entrar a palacio donde son recibidos por la guardia imperial. Ambos no dejaron de extrañarse al ver a la joven escolta que había reemplazado a los rudos varegos, quienes, ante la imposibilidad de poder mantenerlos, fueron regresados a Moscú pero otros habían querido seguir al servicio de la familia imperial por lo que fueron recibidos en Atenas por Carmesina. La nueva guardia imperial llamaba la atención no solo por lo bisoño de sus miembros, sino porque vestían uniformes similares a los que usaban los turcos por lo que a los visitantes les dio la impresión de que quien saldría recibirlos no sería un monarca cristiano sino el Sultán

Pero para alivio de todos, Manuel, emperador de Bizancio es quien sale a recibirlos. Carmesina se da cuenta que los años no habían pasado en vano ya que Manuel lucía mas avejentado pero su presencia seguía siendo imponente. La primera en ser saludada por el emperador es ella quien se inclina ante el pero Manuel la hace ponerse de pie suavemente

- Lucis cada vez mas hermosa, querida prima

- Mi presencia aqui reconforta mi espíritu, Su Majestad

- Llamadme Manuel ... vos teneis mi permiso

Manuel se separa de ella para recibir el saludo de los demas invitados. Emisarios de toda Europa se habían hecho presentes para las celebraciones y todos son invitados a entrar al palacio. Para Philip, el palacio lucía impecable pero mas solitario, lo mismo que las calles de la ciudad. Estaba observando las comitivas entrar cuando una mano se posa en su hombro

- Veo que pensais lo mismo que yo honorable Philip

El caballero de Rodas se vuelve y casi lanza una exclamación al ver a Alseci frente a el

- ¡Maese Alseci! ... me alegra veros aqui

Ambos se abrazan y mientras los dignatarios ingresaban al palacio imperial, ambos guerreros caminan por las enormes escalinatas del palacio

- Creo que notais que la ciudad luce mas arruinada que la última vez que estuvimos aqui - le dice Alseci

- Asi es ... sabía que el bloqueo de los turcos la había postrado pero no pensé que a tal grado ... por lo menos la cuarta parte de la ciudad luce en ruinas

- La gente tuvo que derribar sus casas para poder proveerse de madera para calentarse ... los genoveses poco o nada hicieron a no ser que se les pague ... los venecianos se desquitaron del revés sufrido en 1390 deteniendo las naves que trataban de aprovisionar a la capital ... fue suerte que Bayazid levantara el bloqueo por los últimos reveses sufridos en Bulgaria

Philip suspira ... la estrella victoriosa de los turcos se había eclipsado los últimos años. La guerra contra los húngaros y las rebeliones de los campesinos búlgaros habían puesto a su ejército en situación comprometida por lo que prefirió mantener cordiales relaciones con sus vecinos. Sometió al principe valaco Mircea El Grande y luego lo convirtió en su aliado otorgándole grandes favores. Pactó con Ivan Stratsmir del reino bulgaro de Vidin imponiéndole vasallaje y finalmente decidió pactar con Manuel, tratando de evitar que se aliara con el Papa. También tuvo tratos con el rey de Francia y el de Inglaterra para facilitar el viaje de los peregrinos cristianos a Jerusalén

Pese a todos estos pactos y alianzas, ambos personajes sabían que eso era efimero. Conocido era ya que una guerra abierta entre Segismundo de Hungría y Bayazid se aproximaba. El rey de Hungría había enviado emisarios a Roma y Vouyes (corte de Francia) y sus tropas habían conseguido frenar el avance musulmán. Hungría era el único reino cristiano lo suficientemente fuerte para detener a los infieles y eso era una oportunidad que los monarcas cristianos no podían desaprovechar

- ¿Acaso la guardia "turca" es parte de la alianza con Bayazid? - pregunta en tono irónico Philip

- Mi querido Philip ... no juzgueis al emperador con severidad por su actitud conciliatoria con el Sultán ... recordad que su posición es muy difícil pero el haber adoptado algunos estilos turcos no son actos de sumisión sino de táctica ... no es un secreto para vos que los estilos de combate turcos son los mas apropiados en pequeños territorios ... si el ejército se viste a la usanza turca, no solo le da mas movilidad sino que además impone mas respeto ... ahora aquí se le teme mas al turbante que a la armadura

- Lo se ... no quiero juzgar al emperador, pero creo que si hay un buen momento para sacudirnos de la opresión del infiel Bayazid es ahora ... ¿habeis escuchado los últimos rumores?

- ¿Quien no? ... y creo que es el motivo por el que estamos aquí

- ¿Que quereis decir?

- Muy pronto lo sabreis ... de la boca del propio emperador

Samarcanda ... capital del imperio timúrida

Enrique de Guzman, escoltado por los guardias imperiales se encaminaba hacia la sala de audiencias donde el poderoso Timur Lenk lo esperaba. Hacía días que pedía audiencia al soberano pero recien ahora se le había concedido. Era raro que Timur no atendiese de inmediato a un extranjero, pero el conde sabía cual era la razón

Timur lo recibió en aquella sala reservada exclusivamente para el. Lo espacioso del lugar contrastaba con la sencillez donde Timur se encontraba sentado, un espacio cubierto por comodos cojines de seda que estaban a la misma altura de otros que servían para que se sentaran los invitados. El gran guerrero lucía ya viejo pero denotaba aún gran fortaleza física y su enorme tamaño le daba un aspecto incluso atemorizante. Timur lo recibe con una sonrisa y lo invita a sentarse frente a el donde unas viandas estaban colocadas sobre una alfombra persa de hermosos diseños. No había nadie mas que el y los guardias que mantenían una posición rígida además de que se les estaba prohibido hablar a menos que se les ordenase

Enrique no hablo mientras Timur comía y no hablase el primero. Tras unos minutos, el soberano lo miró y le hizo un gesto para que se sirva a lo que Enrique accedió ya que era una señal para que el escuche mientras Timur hablaba. Lo hizo en su idioma que ya Enrique podía entender

- Mis consejeros me pidieron que no te reciba conde Enrique ... consideran que un emisario de un reino tan lejano como es Castilla no merece la pena de perder el tiempo a no ser que piense conquistarla ¿creeis que eso sea posible? ¿conquistar Castilla?

- Mi señor - responde el conde - he visto vuestro poder y creo que hay pocas cosas imposibles para ti ... pero vuestros consejeros tienen razón cuando hablan de que Castilla es muy lejos

- No tanto mi querido amigo ... los árabes conquistaron toda vuestra tierra y ellos no están muy lejos de aqui ... algunos de sus príncipes son mis vasallos y Bagdad es mía en el momento que quiera ... se también que el reino de Granada es el último bastión de la fé de Alá en Castilla y viven bajo permanente amenaza de ser conquistados por vuestro rey

El conde calló ... sabía que replicarle sería provocar a Timur quien podría verse impulsado a gestar una campaña contra los cristianos. Timur se da cuenta de eso y le sonríe

- Pero no os preocupeis amigo mío ... no tengo interés en vuestra tierra ni en luchar por los hermanos en la verdadera fe a un lugar tan lejano ... mi único interés por tu rey y tu tierra es saber de ella y comprender el interés que tu pueblo tiene en mi imperio

- Mi señor ... mi rey quiere establecer alianzas con los gobernantes mas poderosos del mundo y no he conocido a nadie mas poderoso que tu ...

- Excepto quizás al Sultán de los otomanos que tanto preocupa a vuestros reinos

Enrique casi se sonroja. Timur no sabía leer y escribir pero era un hombre muy conocedor de todos los temas. Estaba informado de todos los reinos de la tierra además de poder hablar de cualquier ciencia por lo que era muy difícil sorprenderlo o maravillarlo con alguna cosa. No era de extrañar que estuviera muy enterado de los sucesos en Europa

- Señor ... no deseamos causarle mas molestias ni indisponerlo ante el Sultán a quien tu no tienes porque temer, solo queremos que Bayazid nos deje en paz pero no lo hará mientras no tengamos a alguien que nos apoye. La alianza entre mi rey contigo sería también un mensaje contra las ambiciones de Bayazid

Timur coge una fruta y la mastica lentamente como tratando de pensar su respuesta. Finalmente mira al conde seriamente

- ¿Sabes conde que Toqtamish, aquel traidor y malagradecido que una vez estuvo sentado donde estás ahora y que me juró alianza y fidelidad para luego hacerme la guerra por dos ocasiones, ha decidido lanzarse a una nueva guerra contra mi?

Enrique se mueve intranquilo. Era natural que Timur tuviera un actitud escéptica frente a las alianzas ya que casi todos sus aliados lo habían traicionado aprovechando aquella situación de legitimidad. El verdadero Khan se encontraba por algún lugar del palacio o en el harem y el poder real lo tenía el. Timur, pese a todo era respetuoso al título de Khan ya que ni el mismo se consideraba digno de llevarlo ya que no le costaba nada echar al Khan títere y tomar el poder total. Si no lo hacía era por su respeto a las tradiciones mongolas. Esa situación era usada como pretexto por todos los monarcas que habían desconocido su autoridad

- No hay mejor momento de pensar en una alianza que ahora señor - responde Enrique - si Toqtamish decide aliarse a Bayazid sería una seria amenaza a vuestro imperio

- Bayazid se encuentra ahora muy ocupado en el reino de los hombres búlgaros - responde Timur - y Toqtamish es demasiado arrogante para buscar su alianza ya que desprecia a los turcos en vista de que yo tengo mas de turco que de mongol ... siempre me he bastado solo conde Enrique. No he necesitado aliados y mucho menos he necesitado ayuda de cristianos

- Entonces ¿mi presencia aqui no tiene un sentido para ti señor?

- Si que lo tiene ... es saber, conocer, aprender de los europeos ... tu eres el primer europeo que se sienta frente a mi y he aprendido mucho de vuestros reinos, vuestro Papa y vuestras guerras. He aprendido cuanto podría interesarme Europa en el futuro ... pero ahora mi interés es acabar con Toqtamish y luego cumplir el sueño de mi vida

- ¿Cual es señor?

Timur se pone de pie dejando ver su enorme estatura que cubre con su sombra al conde

- ¡China! ¡ese es mi sueño! ¡cumplir nuevamente la hazaña de Gengis Khan y conquistar China! ¡Cruzar la Gran Muralla y caer sobre la Ciudad Prohibida para hacerla mía! ¿lo entiendes cristiano? ¿que interés puedo tener yo por la miserable Europa que no puede con sus guerras ni con los otomanos cuando yo tengo tan cerca a la legendaria China?

Timur camina por la habitación antes de volverse y confrontar al conde Enrique

- Eso es algo que tengo que agradecerte conde ... vuestra presencia aquí me hizo recordar mi sueño acerca de China ¿sabes porque? porque tenía una duda ¿Acaso tu visita tiene algo que ver con el hombre de vestimentas chinas que te ha visitado el día de ayer?

Enrique traga saliva. Era obvio que Timur los tenía bien vigilados así que pensó que lo mejor era no mentir

- No necesariamente señor - responde - la presencia de el obedece a que ambos soñamos que debíamos encontrarnos aquí ahora que el ha llegado, creo que es mejor partir y seguir el destino que ambos debemos de buscar ... por eso, como considero que mi presencia ya no es tan importante y que mi rey enviará una embajada oficial ante ti, quería pedir permiso para regresar a Europa

Timur no contestó, solo se acercó al conde y lo miró fijamente

- ¿Quieres decirme que tu presencia en mi ciudad fue por un sueño?

- Creo que a poco de mi llegada a tu ciudad te conté los detalles de la misión que me encomendó mi rey y las circunstancias que nos rodearon ... no quise contar lo de mi sueño ni siquiera a mi rey porque no sabía si sería cierto ... quise creer que sería real pero no quería que nadie lo supiese hasta que sucediese ... aquella noche que hable con el consejero de mi rey ...

- ¿El sacerdote cristiano?

- si ... el ... me dijo que la noche me traería respuestas y fue cuando soñé con aquel hombre venido de China que me decía que debía ir a Samarcanda. Cuando el rey me lo pidió pensé que no podía ser coincidencia

Timur volvió a guardar silencio tras escuchar a Enrique. Caminó con la cabeza gacha y luego se dirigió nuevamente

- Déjame contarte conde ... hace muchos años, cuando era un joven general, llegué con un cuerpo de mi ejército a las remotas regiones cerca a la Gran Muralla ... algunos expedicionarios habían desaparecido y yo personalmente decidí buscarlos, me topé con algo extraño ... demasiado para los ojos de una persona común y corriente ... algo que yo no soy ... las aldeas con las que me topé estaban vacías ... lo mas extraño es que en algunas casas, la comida estaba servida, como si algo se los hubiese llevado ... no encontré a nadie pero tras unos días encontré a un fugitivo. Ested hombre, completamente fuera de sus cabales solo atinó a decirnos de unos horribles ritos donde las personas eran sacrificadas ... seguí sus indicaciones de como llegar y fue allí que encontré a aquel grupo de seres que no parecían personas. De rasgos bestiales, nos atacaron y los exterminé. Capturé a uno a quien hice torturar hasta que pude sacarle una confesión para llegar al lugar donde los aldeanos y mis soldados estaban ... los encontré. Maté a todos los que nos enfrentaron y luego hice lo mismo con lo que parecían ser sus familias, capturando a su lider. Un viejo de una mirada que me causó temor. Por primera vez sentí miedo ya que este hombre no parecía importarle su destino ... debo decir que muy pocos de sus prisioneros estaban con vida y encontré cuerpos de esa gente con horribles heridas y semidevorados. Lo mas sorprendente es que ese viejo me negó que ellos hayan sido y si quería saberlo solo debería esperar hasta la noche cuando los que se alimentaban con las ofrendas llegaran. Al viejo y a los suyos que quedaban con vida los encadené en el lugar donde encontramos los cuerpos y los dejamos ... nadie quiso esperar hasta la noche mas aún con las súplicas de los hombres que rescatamos quienes rogaron que nos fuéramos ... por primera vez decidí retirarme pese a la curiosidad de saber que era lo que había pasado

"Desde ese entonces, la mirada de ese viejo me ha perseguido ... hay noches que no consigo conciliar el sueño y ansío la luz del día ... siempre me rodeé de sabios y de conocimiento porque se que la ignorancia es el peor enemigo del hombre que nos reduce a la condición de bestias y es por ese conocimiento que se mas ahora de lo que sabía cuando era solo un general ... decidí ser el mas poderoso del mundo para que aquella mirada no me alcance y por alguna razón se que tu destino está estrechamente ligado a aquello que viví y tal vez tenga algo que ver con el hombre chino"

Timur dejó de hablar pero Enrique prefirió guardar silencio. El poderoso guerrero le había dejado ver un lado que seguramente muy pocos conocían y eso podía representar un riesgo para el

- ¿Venías a pedirme algo? - le pregunta Timur como cambiando de tema

- Quería ... quería pedirte permiso para dejar Samarcanda, señor ... deseo regresar a Europa ya que mi misión ha terminado

- No, no ha terminado ... es mas, recién empieza

- ¿Señor?

Timur abre unas cortinas y le pide a Enrique que se acerque. El conde castellano mira por la ventana y observa impresionantes cuerpos de caballería e infantería perfectamente alineados frente a palacio

- Harás algo por mi antes, conde Enrique - le dice Timur - te presento a tus hombres

- No entiendo, señor

- Comandarás esta parte de mi ejército ... el día de mañana partiremos rumbo al Caúcaso ... esta vez acabaré con Toqtamish de una vez por todas y serás tu uno de mis generales ... después de eso, podrás irte

Constantinopla

Las celebraciones conmemorando la coronación de Manuel proseguían aún entre el pueblo que buscaba animarse en medio de tantas dificultades y miseria. El palacio lucía fastuoso ya que la esposa del emperador, la emperatriz Elena había revivido el protocolo bizantino y recuperado el lujo de un palacio que ya estaba acusando desgaste al paso del tiempo

Manuel contemplaba todo con un gesto de satisfacción pero su mente estaba en lo sucedido un año atrás ...

Hace un año, enero de 1394

Serres era el lugar donde Bayazid había establecido su cuartel general de su campaña contra los búlgaros. Manuel ingresaba a ella sin escolta personal quienes habían sido obligados a quedarse fuera de los límites del campamento. El emperador ingresó solo, rodeado de guardias turcos como si de un prisionero se tratase. Al entrar a la carpa del Sultán, grande fue su sorpresa al encontrar en el interior a su sobrino Juan, quien pareció igual de sorprendido pero mas aún al ver también a su suegro, Constantino Dragas, a Teodoro, déspota de Mistra y Esteban Lazerevich, príncipe de Serbia. Tanta fue la sorpresa que ninguno atinó a saludarse y mas bien pensando lo mismo que Manuel en ese momento. Bayazid podía haberlos citado para decidir la suerte de todos. Era probable que alguno o todos ellos jamás dejarían con vida el campamento de los turcos

- Señor Dragas - solo puede saludar a su suegro quien hace una ligera inclinación de cabeza - no sabia que vos estariais aquí

- Vuestra Majestad debe de creer que yo tampoco sabía que vos vendriais

- Creo que esto no augura nada bueno

- Lo se ... es lógico ... Segismundo está en guerra abierta contra el Sultán ... los alemanes le están ofreciendo su apoyo y eso sería peligroso para el ... nosotros estamos a sus espaldas ... tal vez no desea correr riesgos

Un dignatario turco golpea el pie con el suelo y mira a ambos personajes con desaprobación

- Debereis de guardar silencio antes de la llegada del Sultán - dice en tono enérgico, lo que indigna a Manuel que estuvo a punto de replicar pero no quiso ponerse la soga al cuello en ese momento justo en ese instante hace su aparición Bayazid quien sin mas protocolo se sienta sobre su trono. Era obvio que todo estaba preparado para humillar a todos, mas aún a Manuel quien era un emperador y por lo tanto su dignidad era similar a la del Sultán, ante quien comparecía como vasallo al igual que el resto. Nada les fue ofrecido y ni siquiera un lugar para sentarse. Manuel se contuvo de decir algo y agradecía que no se les diese nada ya que allí podría haber estado colocado el veneno

Bayazid mira a todos con gesto severo para luego empezar a hablar a los nerviosos presentes

- Os saludo, señores de Grecia y Serbia ... os he hecho llamar para poder hablaros sobre la situación que me preocupa y es acerca de la mucha gente que me jura amistad y alianza y se atreve a traicionarme a la primera oportunidad ... sois los únicos aliados que me quedan pero a decir verdad poco o nada puedo confiar en vosotros que me habeis contrariado en mas de una ocasión

Esteban, cuya hermana era esposa de Bayazid se adelanta y habla

- Señor ... decidme en que os he fallado y expiaré mis culpas ... decidme quien os ha fallado y lo haré pagar si vos lo ordenais

- ¡Silencio Esteban! ¿preguntais en que me habeis fallado? comencemos por la traición de los vuestros y la muerte de mi padre a manos de un pariente suyo en Kosovo ... ¡se muy bien que vos tratais en secreto con los húngaros en complicidad con ese vil cobarde que es Ivan Stratsimir que se guarece en Vidin jurándome lealtad pero alienta a los campesinos búlgaros dándoles armas para que embosquen a mis soldados! ¡y vos Constantino Dragas! ¡vos enviasteis emisarios a Segismundo buscando alianzas y casasteis a vuestra hija con Manuel pese a que os pedí que no lo hiciera! ¿creen que no se que esas muestras de simpatía entre vosotros son solo alianzas para intentar destrurme?

Bayazid se pone de pie y señala a Manuel con el dedo

- Mi padre os otorgó confianza que vos traicionasteis en Tesalónica ... yo os volví a dar confianza y el mando de mis tropas en el Asia y me contrariasteis en Brusa, huyendo como un ladrón para sentaros en el trono sin siquiera decirme lo que pensabais ... se que vos pactais con los genoveses y tratais de pactar también con aquel espurio gobernante que se hace llamar Tamerlan ... ¿creeis acaso que no se lo que tramais? mis espias son buenos ... mi oro es generoso con los que me sirven ... y mi espada afilada con los que me enfrentan y traicionan

El Sultán hace una señal y una parte de la tienda cae dejando ver el exterior. Por un momento Manuel creyó que llegaba su última hora. Un grupo de hombres con espadas afiladas propias de los verdugos se encontraban alineados pero un grupo de soldados llega arrastrando a prisioneros cuyas ropas denotaban una condición privilegiada de donde procedían

- Estos hombres - dice el Sultán - son boyardos búlgaros que osaron traicionarme aliándose con los húngaros ... no querían ser vasallos míos así que les daré el gusto de no serlo ... morirán libres

Bayazid mueve la cabeza en señal afirmativa y un oficial da la orden. Las cabezas de los búlgaros rodaron por el suelo mientras los cuerpos se agitaban en las últimas convulsiones que precedían a la muerte ...

Al final el Sultán los dejó marchar pero Manuel no podía librarse de esos recuerdos y mas aún de la idea de poder librarse de Bayazid y de aquel ominoso vasallaje que arrastraba al trono de los césares en un sendero de humillaciones imposibles de soportar. Manuel sufría por dentro. Sus súbditos no podían saber lo que el pensaba ni tampoco los reyes cristianos que consideraban la actitud sumisa del emperador como indigna y mas aún ante los infieles ¿que podían entender ellos que era la única forma de salvar la ciudad y lo que quedaba del imperio? su verguenza se hacía mas soportable al pensar que su hijo aún niño podría recibir un mejor imperio que pudiera engrandecer

La ceremonia continuaba pero Manuel se puso de pie y hace una señal para que la fiesta continuase pero sin algunos invitados. El emperador esperó en aquella sala donde uno a uno fueron llegando precedidos por Vasili. El primero en entrar es Alseci, seguido por Philip y el duque Ettore. Tras unos minutos de espera entran Basilio acompañado de Kemal. El comandante bizantino lucía un poco mas viejo mientras que el armenio mantenía su gesto enérgico y orgulloso. Alseci y Philip saludan a los recien llegados con un gesto ya que no podían moverse antes que el emperador tome la palabra

- Es un placer volveros a ver a todos ustedes juntos y frente a mi - dice Manuel - ha pasado el tiempo cuando vosotros ayudasteis a mi padre y ahora, nos encontramos en mejores circunstancias pero igual de delicadas

- Creo que hablo por todos al deciros que también nos sentimos honrados de encontrarnos frente al emperador - dice Alseci - a su vez del placer de ver al honorable Basilio y al digno Kemal

- También nos sentimos honrados de volverlos a ver - dice Basilio

Manuel extrae un pergamino de una bolsa de tela y la muestra a todos quienes dirigen su atención al emperador

- Esto ... amigos míos ... es una orden del Sultán Bayazid para que me presente ante el en el mas breve plazo ... como saben, el Sultán entrará muy pronto en guerra contra Hungría ... el rey Segismundo sabe muy bien que los pedidos de paz de Bayazid son solo una estratagema para ganar tiempo y lanzar un ataque que acabe con los húngaros pero Segismundo no es tonto ... ha llevado a cabo una inteligente guerra de desgaste contra los turcos y ahora ha hecho un llamamiento a toda Europa para que se unan a el

Todos guardaron silencio unos momentos y el primero en hablar es Alseci

- Majestad ... creo que ese llamamiento del Sultán tiene relación con el llamado a la cristiandad que ha hecho el rey Segismundo ... se que el Papa está muy interesado en la guerra en Bulgaria y si el ha recibido ya este llamado del rey de Hungría estoy seguro que lo atenderá

- ¿Creeis que el Papa se tome en serio esta vez este llamado de auxilio lo que no ha hecho con nosotros, maese Alseci?

- Majestad ... sin animo de ofenderos ... el Papa y los reyes cristianos pueden dudar de aliarse con el imperio en vista de que las circunstancias no auguran el triunfo sobre los infieles ... pero en el caso de Hungría es distinto ... Segismundo tiene mucha influencia y amigos en Italia, Alemania y Francia, su reino es el mas fuerte en los Balcanes y puede alinear cien mil soldados frente a los turcos ... ningún reino cristiano hubiera querido asumir el riesgo de una guerra contra Bayazid pero seguirían al primero que lo hiciese, mas aún que el avance musulmán parece incontenible ... si cae Hungría, Alemania e Italia estarían en peligro

- Lo se maese Alseci ... estoy muy al tanto de mis debilidades y de mi situación ... ahora tengo un llamado del Sultán para que comparezca ante el ... el príncipe Mircea de Valaquia ha buscado refugio en Hungría tras un llamado similar, mi sobrino Juan se mantiene escondido en Galatas y ha pedido ayuda a los genoveses tras recibir el llamado de Bayazid ... mi suegro Constantino ha solicitado la alianza con los florentinos y Teodoro de Mistra esta reforzando sus defensas ... la pregunta es ¿que debo hacer yo?

Nadie respondió y Manuel se pone de pie

- No hace falta que lo digais caballeros ... se cual es vuestra opinión pero no me la direis ya que aconsejarme ir sería poner mi cuello a merced del Sultán ... se que me detesta y me considera una amenaza ya que soy el único a quien los reyes de occidente aún respetan ... si me alío a Segismundo, la idea de una guerra total contra Bayazid cobraría mas fuerza y eso no le conviene ... aún puede manipular a Juan y el ponerlo en mi lugar le haría las cosas mas fáciles ... ni siquiera debería de intervenir ya que con mi muerte, Juan sería reconocido emperador. Ir, sería arriesgarme a una muerte segura

Manuel hace un alto y luego se sienta nuevamente antes de continuar

- Si no voy, estaría desobedeciendo al Sultán y la idea de que lo romperé mi vasallaje al imperio otomano tomaría mas fuerza en el ... le daría el pretexto que necesita para atacar Constantinopla ... pese a eso caballeros ... he decidido desobedecer este llamado

- Majestad - esta vez era Basilio - esa decisión es trascendente y tendrá consecuencias determinantes para el futuro del imperio ... Bayazid asumirá que vos habeis decidido ser su enemigo y tomará acciones

- Lo se, pero esta decisión es la única que me queda por hacer ... estamos a punto de sucumbir ante los musulmanes y la única forma de salvarnos de ese destino es uniéndonos al llamamiento que hace Segismundo ... caballeros, vosotros sois los primeros en conocer esta decisión. El imperio se unirá a Hungría en contra de los otomanos

Todos se miraron entre si y asintieron. Manuel baja nuevamente de su trono para continuar con su alocución

- Os he convocado aqui no solo para decirles esto ... vosotros, Caballeros de la Puerta de Oro, sois hombres que han demostrado su valor y su lealtad a las causas nobles y justas. En este difícil momento acudo a ustedes porque requiero de hombres de confianza ... poco o nada puedo confiar en mis cortesanos a excepción de Vasili ... os necesito para encomendaros las misiones que debemos ejecutar para poder llevar a cabo esta guerra que se avecina y podamos salir bien librados de ella ... me dirijo a vosotros con la confianza que hareis lo mejor y que yo jamás os pediré hacer algo innoble

En ese momento, los pensamientos de Alseci se dirigen hacia la imagen de un amigo y compañero de armas "Schelotto ... como desearía que estés aquí"

Bulgaria, territorios del reino de Vidin

Aquel regimiento turco de caballería e infantería, en perfecta formación, avanzaba por el camino cercano a los bosques propias de las comarcas búlgaras. Aquellos hombres se dirigían a reforzar la guarnición que estaba apostada en Vidin, sometiendo a la población de aquel reino vasallo. Tras la muerte del valeroso Ivan Shishman, el reino de Tirnovo había sucumbido totalmente y los únicos restos del otrora poderoso imperio búlgaro del zar Ivan Alexander era el reino de Vidin gobernado por el príncipe Ivan Stratsmir quien se había salvado tras aceptar el vasallaje a los otomanos, se encontraba sometido a una permanente humillación del Sultán cuya última idea fue desarmar a los bulgaros y colocar una guarnición turca en Vidin

"Ivan aparenta aceptar una situación que detesta. Los restos de su ejército se encuentran repartidos en las diferentes aldeas y pueblos de Bulgaría. Otros han pasado a engrosar al ejército húngaro y constantemente hostigan a los infieles"

Los soldados turcos pasan por aquel camino dirigiendo miradas nerviosas a los alrededores. Sabido era que los rebeldes búlgaros atacaban por donde menos esperaban

"Cualquiera podría pensar que el horror de la guerra ha dado paso a un periodo de tranquilidad, pero no es cierto. La guerra es ahora mas cruel y mas violenta"

El rumor del viento mueve las hojas de los árboles y algunas de ellas caen. El oficial turco levanta la mano en señal de alto pero tras unos segundos, ordena reanudar la marcha

"Los infieles han arrasado Bulgaria. Los antiguos boyardos, cuya actitud provocó esta guerra, ahora son aliados de Bayazid. Pero el recuerdo de Ivan Shishman y el dolor de la libertad perdida ha hecho que sean otros los que luchen por la libertad de Bulgaria"

- Omar - le dice otro oficial turco - creo que debemos regresar y tomar el camino principal

- Es absurdo ... debemos estar hoy en Vidin y si tomamos el otro camino llegaremos en dos días y no tenemos provisiones

- Los búlgaros pueden emboscarnos ya que estamos lejos de cualquier guarnición

- Tonterías ... somos un regimiento bien armado ¿quien puede atacarnos? ¿campesinos con azadones?

Pero Selim estaba intranquilo y de pronto se percata de algo

- Omar ... aquí hay algo raro

- ¿De que hablas?

- El bosque ... está silencioso

- ¿Acaso esperas que los árboles nos digan algo?

- No ... estamos pasando por donde supuestamente no hay nadie ... pero ningún animal ha huido o ha hecho ruido, advirtiéndose de nuestra presencia

"Los campesinos búlgaros están en franca rebelión contra los turcos. Apoyados por mercenarios y soldados húngaros y del antiguo ejército búlgaro, forman bandas armadas que lanzan ataques relámpago sobre los otomanos. Conocedores de su territorio y con gran espíritu de combate, han causado estragos en el ejército turco quienes han visto su victorioso avance contenido por campesinos. Acostumbrado a las grandes batallas, Bayazid se ha visto impotente de poder contrarrestar aquella fuerza que aparece y desaparece en cada ataque"

La tosca lanza de madera se clava en el cuello de Selim quien cae pesadamente hacia atrás. Omar apenas saca su espada para enfrentar a aquella mano invisible pero tres flechas le impactan en el cuerpo cayendo también ante el desconcierto de los sipanhis y akinhis quienes ven numerosas figuras surgir de todas partes

- ¡A ellos! ¡barramos esta carroña infiel de la faz de la tierra! ¡sangre!

Aquella figura en armadura oscura y en una cabalgadura cubierta de corazas surge de manera terrible de la espesura, señalando con su espada a los aterrados turcos. En ese instante una lluvia de piedras y flechas se abate sobre la columna. En vano, los oficiales que quedaban tratan de reorganizarse para la defensa ya que son los primeros en caer lo que genera el caos en los soldados quienes tratan de huir en todas direcciones. Solo unos cuantos sacan sus armas y tratan de enfrentar a los atacantes. Caballeros y campesinos mezclados atacan a los turcos que son arrollados. Los fugitivos que huían fueron cazados o masacrados. En una media hora, el combate había finalizado y los victoriosos atacantes se repartían el botín y remataban a los prisioneros. Uno de los caballeros que había participado en el combate baja del caballo y contempla aquel campo de muerte, sacándose el casco para ver mejor. Era Schelotto

- ¿Algo os preocupa noble Schelloto? - le dice otro jinete que llegaba acompañando al caballero de la armadura negra

- No, señor - le contesta el italiano - la batalla ha terminado y será mejor irnos ya

- No hay prisa - interviene el de la armadura negra sacándose el casco y dejando ver un rostro casi infantil - estos estúpidos turcos usaron un camino que sus tropas no usan ... no se acercará nadie por aqui a no ser que los cuervos y los buitres ... eso nos da tiempo para un poco de entretenimiento ¡Danciu!

Un oficial se acerca y se inclina ante el joven

- ¿Llamasteis mi señor?

- Si ... ¿cuantos prisioneros teneis?

- Cerca de ochenta, mi señor

- Empaladlos a todos ... y decapitad a todos los cuerpos y haced una piramide de cabezas ... ¿el jefe de estos perros? ¿lo habeis capturado?

- Ha muerto señor

- Entonces que su cabeza corone la punta de la piramide ... hacedlo con calma para que quede bien

El joven descabalga y se sienta sobre una piedra mientras revisaba sus armas

- ¿Es necesario eso señor? - le pregunta Schelotto

El joven lo mira inexpresivamente y luego vuelve el rostro sin contestar. El otro caballero lo empuja como llamándolo a un lado

- No volvais a cuestionarlo, Schelotto, si en algo apreciais vuestra vida

- Pero ...

- No repliqueis ... sois valiente pero demasiado blando y el príncipe detesta a los que son blandos en la batalla ... si el espectáculo es demasiado para vos teneis mi permiso de retiraros ... ahora idos y no molesteis mas al príncipe

Schelotto no responde y se da media vuelta. Antes de alejarse se vuelve hacia el sanguinario joven. Se preguntaba si este príncipe, hijo de Mircea el Grande, Príncipe de Valaquia, tendría alguna cualidad aparte de su gusto por la sangre

Se estremeció al verlo por última vez ya que le daba la impresión de que había lamido sus armas manchadas con la sangre del enemigo. Sin querer, su pensamiento se trasladó a la imagen del Duque de Neopatria

"la sangre sigue corriendo, amigo Alseci. La crueldad de los búlgaros es respondida con otra aún peor. Los turcos incendian las aldeas sospechosas. Los hombres son decapitados y las mujeres y niños que llegan a sobrevivir terminan en los mercados de esclavos. Los jinetes turcos han cogido la terrible costumbre de ensartar en sus lanzas a los niños que huyen y luego cuentan los cuerpos como si se tratase de una apuesta ... las mujeres tal vez sufren un destino peor ... en esta tierra olvidada por Dios, me pregunto si esta guerra nos llevará a alguna parte. Tal vez no nos ha olvidado pero tanto horror debe ser terrible aún para El"

"Se que mi vida peligra ya que el príncipe Vlad, hijo de Mircea, me ha quitado la confianza, mas aún que hombres enviados por Hipólito de Macedonia ha tomado contacto con los rebeldes búlgaros. Se que saben que estoy aqui así que no veo otra alternativa mas que la de regresar a Italia. Espero veros pronto y que no tengais alguna idea loca. Me pregunto, mi amigo, si aquellos valores que defendimos en la Puerta de Oro son los mismos que defienden aquellos que empuñan una espada hablando de Dios. Por lo menos ahora se que el valor y la justicia no es exclusivo de los cristianos"

"Afectuosamente ... Schelotto"

Manuel seguía reunido con los Caballeros de la Puerta de Oro quienes aceptaban realizar las misiones que el emperador pudiera darles

- Maese Alseci ... os ruego que acudais a Roma y envieis un mensaje mío al Papa Bonifacio ... quiero que le renueve mi voluntad de reconocer su autoridad como jefe de la Iglesia y también mi compromiso con cualquier iniciativa que pueda tener para apoyar el pedido del rey de Hungría ... duque Ettore, os ruego regresar a Atenas y preparad vuestras fuerzas, lo cual será respaldado por un contingente de oficiales nuestros encabezados por Basilio

- ¿Yo señor? - pregunta el comandante - pero, debo reorganizar las tropas aqui

- No ... lo hareis en Atenas ... si comienzo a reclutar tropas aquí en Constantinopla, tened por segura que a la siguiente luna tendremos a Bayazid con su ejército frente a nuestras murallas ... no deseo llamar la atención y mas bien daré señales de descuido en la guarnición ... es por ello que os destituiré del rango que teneis pero será solo en apariencia ... a vuestra voz se reunirán los mejores soldados que aún tenemos y contareis con el apoyo de Teodoro de Mistra y del noble Constantino Dragas

- ¿Y yo señor? - pregunta Philip

- Vos tendreis una doble misión ... deseo que lleveis mi mensaje al Maestre de los Caballeros de San Juán en Rodas y le hagais llegar mi compromiso de apoyar a la Orden en cualquier iniciativa que tengan para luchar contra los infieles. Luego quiero que vayais en dirección a Samarcanda

- ¿Que? - interviene Alseci - ¿acaso quereis hacer un trato con Tamerlan?

- Asi es ... pero no os pediría que arriesgueis el cuello ante los mongoles ... se que el conde Enrique de Guzman está en la corte de Tamerlan así que podreis acercaros a el como una forma de hacerle llegar mis saludos al rey y a su vez poder comprometerlo en una lucha contra Bayazid ... necesitará aliados ahora que el Khan de la Horda de oro, Toqtamish, ha lanzado una campaña contra el ... os ruego, amigo kemal que acompañeis a Philip

- ¿Yo señor? - pregunta el armenio sorprendido

- Kemal ... se que no teneis ninguna obligación al imperio pero os ruego aceptar esta misión ... necesito que vos, junto con Philip vayais hacia Samarcanda ... conoceis el territorio y el idioma ... no os preocupeis por Nestor ... lo tendré a mi lado y estará a salvo

Kemal asiente, la gentileza de Manuel hacia ellos había sido constante y esa era una forma de corresponderle, además sabía que Philip no la tendría fácil en una travesía por Oriente

- Bien - dice Manuel poniéndose de pie - no hace falta pediros de la necesidad de mantener esto en secreto ... os juro que si todo sale bien, sereis regiamente recompensados. A partir de ahora, el destino de la cristiandad está en vuestras manos ... que Dios os guarde

Fin del capítulo 2

Que no se confunda a este príncipe Vlad con Vlad Tepes, el llamado Conde Drácula. Este es mas bien su padre que años mas tarde sería llamado Vlad Dracul y por eso su hijo sería llmado Dracula "Hijo de Dracul". Me hubiera gustado utilizar al Conde Drácula pero cronológicamente hablando habría sido imposible ya que el no había nacido en la época en que se desarrolla la historia. No se tiene muchas referencias de este príncipe Vlad, padre de Drácula, solo que luchó contra los turcos y sirvió al trono de Hungria e incluso se mantuvo firme en el trono de Valaquia a la muerte de su padre. En esta historia le estoy poniendo un caracter sanguinario (aunque era propio de la época) que lo transmitió después a su hijo