Esto no es mío, obviamente. Me refiero que el todo el universo de `Canción de Hielo y Fuego` le pertenece a George R. R. Martin.


En su recuerdo, Arya sonrió como ella jamás podría. Libre, feliz, verdaderamente contenta. Y luego, Sansa recordó, ella se burló de su hermana, de su forma de reír, de sus dientes. Y Jeyne la apoyo, siempre dándole la razón.

Se sentía un poco celosa de Arya. De su valentía, de su comportamiento.

Sansa parpadeo, con los ojos acuosos, molestos. Sorbió por la nariz y se volteo sobre si misma, momentáneamente viendo la comida acumularse sobre la mesa. Pronto la retirarían y todo comenzaría de nuevo. Su resistencia a comer, y la insistencia en que lo hiciera.

No sabía dónde estaba Jeyne, ya no estaba después de aquel día donde hablo con la reina. Tampoco sabía del destino de su septa. Suspiro, arrugando la frente, regañándose. En vez de preocuparse por ella debería hacerlo por sí misma, o por su hermana. Pero no lo hizo.

Recordó la carta que había escrito junto con la reina. No había preguntado por Arya, no la menciono. Se lamento, se llamó tonta al darse cuenta, después de que fue enviada. Lo era en verdad.

Se cubrió la cara con ambas manos al recordar la bonita sonrisa de Arya y los hoyuelos que se le formaban en las mejillas.

Presionó sus labios haciéndolos una línea fina, mientras le ardían los ojos. Sollozo.


Me acostumbre a Sansa ya en los últimos libros. No entendía su comportamiento anterior, pero, vamos, en tantas situaciones desagradables ha estado que no puedes tenerle cierto cariño y deseas inevitablemente que tenga paz (o que aprenda a defenderse).

Ya, Martin ciertamente no las retrata como hermanas. Digo, si mi hermana (que no tengo btw) estuviera perdida, no podría dormir de preocupación. O si me hermana estuviera secuestrada, no la dejaría atrás, volvería por ella y huiríamos juntas, supongo. En fin, lo que quiero decir es que, esto es como me gustaría que se comportara Sansa (que por lo menos Arya se acuerda de ella de vez en vez).