Aclaración: Todo lo que reconozcan le pertenece a J.K Rowling. Nombres (Más bien apellidos, los nombres , lugares, hechizos.. Todo lo demás es brindado, para ustedes, por parte de mi mente. Todo ésto es sin fines de lucro y blah blah. Que disfruten.
Tom había crecido en un orfanato, sin saber nada acerca de su procedencia. Lo único que tenía seguro era su nombre, Tom Riddle, en honor a su padre. De su madre o de cómo había llegado a parar a ese lugar, si tenía familia.. No, de eso no sabía absolutamente nada.
Los chicos mayores solían molestarlo, por supuesto, querían volcar sus frustraciones en alguien más joven y débil que ellos pero lo que no sabían y comprenderían demasiado tarde es que Tom era un niño bastante peculiar. Era un mago y no cualquiera, uno, que un día se convertiría en la pesadilla de muchos, el amo de otros tantos pero sin duda en uno de los más grandes magos que ha existido sobre la tierra pero esa es otra historia, que quizás, les contaré en otra ocasión. Desde que descubrió que podía obligar a las personas (u animales) a hacer lo que él quisiese utilizó su habilidad para defenderse y vengarse de quienes lo habían maltratado anteriormente, muchas veces lo hacía por puro placer y es que, desde el inicio el alma de Tom fue ligeramente más oscura que cualquier otra, pero, no fue sino hasta que apareció Albus Dumbledore que el joven descubrió lo que era en realidad..
Ahora, cursando su 6to año en la escuela Hogwarts de magia y hechicería, Tom era un joven ejemplar, amable y considerado o al menos eso hacía creer a todo el mundo, a los ojos del alumnado y profesorado él era en muchos sentidos alguien de admirar; nadie sospechaba lo que se cocía en su mente, nadie, salvo quizás... Albus Dumbledore.
Era una tarde nublada y fría, él se encontraba en la comodidad de su dormitorio recostado en la cama sin haberse siquiera quitado los zapatos. Alguien azotó la puerta y él frunció el ceño, puesto que estaba leyendo un libro - de la sección prohibida-, apartó los ojos de su libro para encontrarse con uno de sus "amigos" de esos pocos que sabían quién era él realmente y que por extraño que pareciese compartía sus sueños y metas.
- Ese maldito.. -Dijo Avery lanzándose en su cama, justo al lado de la de Tom. Éste último rodó los ojos y volvió a concentrarse en su lectura pero los quejidos del joven alto y flacucho lo hicieron hablarle sin apartar la mirada de su libro.
- ¿Qué pasa? - El joven Tom utilizó un tono de voz frío y mordaz. Avery se sentó y lo miró complacido debido al repentino interés del chico.
- Acabo de tropezarme con un sangresucia de Gryffindor.. Esos malditos. -Avery pronunció cada palabra con un odio casi visceral- Se atrevió a tropezarme ¿¡Puedes creerlo!? -Tom hizo una mueca de asco al escuchar aquello. Él tampoco soportaba a los sangresucias, por ello, ocultaba de los demás lo que sospechaba. Que él mismo fuese un mestizo, que su padre o su madre fuesen asquerosos.. No, eso no quería ni imaginarlo. El muchacho prosiguió- Las ganas de aplicar lo que nos enseñaste la última vez.. ¡Vamos, Tom, ataquemos a ese greñudo!
Los ojos castaños de Tom se fijaron en los de Avery, el aludido miró al suelo con cierta vergüenza. Tom sabía perfectamente lo que Joseph sentía por él pero prefería hacer caso omiso de las desviaciones de su compañero y de lo que hacía en las aulas vacías con otros tíos; a él todo aquello poco le importaba. Asintió entonces y se levantó.
- Claro, avísale a los demás. Nos reuniremos esta noche, luego les avisaré donde. -Dicho eso, Tom salió de las habitaciones en dirección a los terrenos del castillo para buscar a aquel "greñudo" como Avery lo había llamado. No era necesario saber su nombre o pedirle detalles a su compañero puesto que había echado una pequeña ojeada en su mente (con un legeremens) y sabía exactamente como lucía. Pasó por la sala común sin reparar en nadie, no estaba de humor para "fingir" ser una buena persona. Caminó sin mucha prisa por el vestíbulo y allí, recargado a la pared junto con algunos alumnos de su misma casa. Idiotas pensó Tom al tiempo que tomaba un trozo de papel y escribía una nota, la cerraba y la hacía volar hacia el joven. ¿Qué porqué lo hacía? Era simple, detestaba a los muggles con todo su ser, se había enterado de que él era nada menos que el heredero de Salazar Slytherin. El año pasado había encontrado la cámara de los secretos y había liberado al monstruo que allí se escondía; tuvo que volver a encerrarlo por supuesto pero al menos le quedaba la satisfacción de que había exterminado a una de esas malditas pestilencias (cómo solía llamarlas)
"Esta noche, pasadas las 12:00 e la madrugada. Aula de transformaciones."
Él estaba completamente seguro de que los Gryffindors eran idiotas y orgullos por lo tanto el joven acudiría a la cita, instó a sus compañeros de tortura a esperar en los al rededores del sitio elegido, seguro de que el incauto leoncillo se presentaría. Al cabo de unos minutos, justo como Tom había predicho el joven se presentó a la hora acortdada. Tom y sus caballeros -Como habían comenzado a llamarse a mediados del curso pasado- se aproximaron al Gryffindor cerrándole el paso.
- ¿Pero qué tenemos aquí? - Siseó Lestrange con malicia haciendo que el Gryffindor retrocediese. Magnam era quizás el único que se acercaba a ser un verdadero amigo para Tom.
- ¿Pero qué mierda les pasa? ¿Por qué están encapuchados? -Gruñó el muchacho al notarse rodeado, el nerviosismo de su voz sirvió para arrancar risas crueles de sus atacantes. El muchacho le propinó un empujón a Nott al fijarse que éste se le había acercado demasiado.
- ¡Maldito! ¡No me toques! -Reaccionó Alistair ante la insolencia del muchacho. Le lanzó un 'Petrificus Totalus' y éste al no esperarselo cayó congelado al suelo. Tom observaba todo aquello con aire divertido, sintiendo la emoción de lo que se avecinaba latir con fuerza en sus venas. Con un ''Wingardium leviosa" Magnam levitó al chico hasta la salida, no había de que preocuparse, Riddle aprovechándose de su posición como prefecto había tomado las precauciones necesarias para no ser descubierto. Además, claro, desde que casi cerraban Hogwarts el año pasado a causa de su descuido era mucho más atento al cubrir los detalles. Pronto llegaron todos al lago, dónde descongelaron al chico para dar comienzo a la diversión.
- ¿Puedo comenzar, Tom? - Preguntó André Dolohov con una sonrisa sádica adornando sus facciones. Al recibir una señal positiva por parte de Tom, el joven de facciones gruesas alzó la varita- ¡CRUCIO! -El Griffyndor apretó los dientes, adolorido, pero no gritó. André se enfureció y lo pateó en las costillas haciendo que éste soltara un leve chillido. Entre tanto, los demás se destortillaban de la risa.
- Eres un imbécil, Dolohov. ¡Tienes que lastimarlo no hacerle cosquillas! -Le apuntó Dillon Rosier con jocosidad, lo que hizo que André lo mirase con desprecio. Entre broma y broma, uno a uno - a excepción de Tom, que prefería observar- fueron probando suerte torturando al muchacho sin nombre que pertenecía a Gryffindor. Primero Rosier, haciendo aparecer gruesas cuerdas al rededor de su cuerpo cortandole la respiración y movilidad a su víctima; luego Alistair, haciéndolo levitar y luego soltándolo desde lo alto para que se diera fuertes porrazos contra el suelo; Magnam optó por dejarlo ahogarse, intermitentemente, en el lago; por último Avery, puesto que Mulciber era demasiado nuevo en el grupo como para participar, decidió molestar al calamar gigante lanzando unos cuantos hechizos al agua y cuando éste emergió enfurecido Joseph pateó al Gryffindor de nuevo hasta el lago. Tom lo miró complacido y él sonrió con autosuficiencia "A pesar de ser un desviado, tiene bastante inventiva" pensó divertido.
- Ri.. Riddle.. Mal.. Dito.. -Pronunció con dificultad el chico que era arrastrado por los tentáculos y zarandeado de aquí para allá con fuerza, por el monstruo. Tom apuntó su varita contra él, borrándole la memoria y dejando en su lugar borrosos vestigios de lo que él quería que el joven pensase que había pasado realmente. Acto seguido caminó en dirección al castillo dejando atrás al muy lastimado muchacho. A la mañana siguiente, durante el desayuno, El director Dippet se preparó para dar su discurso.
- El joven Stinson se encuentra en la enfermería, recuperándose. ¡Gracias a Merlín que el calamar no se lo ha comido! Debo recordarles que está estrictamente prohibido salir de la sala común a altas horas de la noche; es una torpeza molestar al calamar del lago, puede parecer apacible pero tiene su carácter. -Comentó el viejo. Eso quería decir que se había tragado toda la pantomima que había montado Tom para que él y sus compañeros pasasen desapercibidos. Albus Dumbledore, sentado a dos sillas del director lo miraba fijamente. ¿Sospechas de mi, Albus? Que mal que no puedas hacer nada contra mía. Tom apartó la vista, aquella mirada penetrante le causaba asco. Una vez terminado el desayuno, todos se dirigían al aula de DCAO pero se detuvieron cuando Nott chocó con alguien derribandolo al suelo.
- Deberías fijarte por dónde vas. Idiota. -Dijo Alistair viendo a la Hufflepuff con desprecio. La chica se levantó y lo miró apenada.
- Lo.. Lo siento mucho.. -La rubia miró al suelo, con la cara enrojecida por la verguenza. Tartamudeaba un poco, a cualquier chico normal se le hubiese antojado adorable; si se fijaba bien en ella no era fea, sus ojos grandes y risueños de un verde perlado, la piel nívea que prometía ser suave al tacto le daban a la chica una apariencia mucho más que angelical- Yo.. No me fijé por dónde iba.. Yo.. -Miró a los lados en busca de ayuda pero nadie se atrevía a interceder. Tom observaba en silencio la escena, todo aquello que fuese puro le causaba repugnancia.
- ¡Y una mierda, lo has hecho apropósito! ¡Bruja, fea! -Bramó Avery al darse cuenta de que Tom la examinaba tan minusiosamente a lo que éste último dejó escapar una sonrisa.
- Déjalo estar, Nott. Si ella dice que es un accidente es porque así ha sido. -Dijo Tom con tono amable. Magnam dejó escapar una risita al notar que Riddle solo buscaba molestar a Joseph y de paso mantener su reputación de chico bueno intacta.- Y tú, Avery.. Esa no es forma de tratar a una dama.. -Joseph se mordió el labio inferior y miró hacia otro lado disgustado. Tom sonrió satisfecho ante la reacción del interpelado. Todos decidieron pasar de la chica y continuar su camino hacia la clase de DCAO.
- Mu.. Muchas gracias. -Dijo la chica con voz cantarina mientras tomaba a Tom de la túnica. Le dedicó una sonrisa radiante y pura.
- No ha sido nada. -Se limitó a contestar él, sonrió amablemente para luego reunirse con sus "amigos". Aquella chica le desagradaba y como siempre que se encontraba con alguien de su clase, deseó corromperla.. Demostrarle que el mundo no era tan hermoso como ella creía. ¡Oh, si el hubiese sabido lo que eso desencadenaría! De haberlo siquiera sospechado, Tom se hubiese mantenido apartado pero.. ¿Quién hubiese creído que aquello podría ser posible? Él no, eso es seguro.
Ya en el aula de DCAO, la cual compartían con los alumnos pertenecientes a Ravenclaw. Se sentó, como de costumbre, junto a Magnam Lestrange.
- ¡Eh! Voltea a ver cómo te observa Katrinna Smith -Le dijo el rubio a Tom, dándole un leve codazo. Luego de haberlo hecho, Magnam pareció ponerse un poco nervioso a la espera de una reacción por parte de Tom pero éste no parecía enfadado, el gesto lo había tomado sin cuidado. El pelinegro volteó a ver a la chica, Katrinna, que se encontraba a unos cuantos puestos del suyo. Sin duda, la joven pelirroja observaba a Tom de una forma lasciva y en el momento en que sus miradas se encontraron ella se relamió los labios, se llevó la punta de la pluma a la boca y la chupó, describiendo un movimiento bastante obseno. Tom le dedicó una sonrisa y ella apretó las piernas.- ¡Joo! ¡Quiere chupártela! Yo si le daría bien.. -Comenzó a decir Magnam quien también observaba a la pelirroja antes de ser interrumpido-
- ¡Lestrange! ¿Podría decirme qué haría si le lanzan un hechizo aturdidor? -Preguntó Galatea Merrythought, la profesora de DCAO, con su cara regordeta totalmente roja a causa de la ira.
- Eh.. Utilizaría un hechizo protector, supongo. -Contestó él con tono aburrido. Tom reprimió una sonrisa internamente mientras que en el exterior mantenía una mirada reprobatoria y los labios apretados como si estuviese en desacuerdo.
- Debería usted seguir el ejemplo del joven Riddle y prestar más atención a la clase. La próxima vez le bajaré puntos a su casa. -Sentenció ella, no sin antes dirigirle una mirada gélida al rubio.
Las quejas ante la "Vieja cara de perro" como solía llamarla Magnam se hicieron presentes al termino de la clase. Todos lo escuchaban divertidos, incluso Tom aunque su expresión no lo demostrase. La pelirroja de Ravenclaw pasó a un lado de Tom y le guiñó, ignorando totalmente la cara de pocos amigos que había montado Avery. Se dirigían a su próxima clase cuando Tom se topó con unos risueños ojos verdes que le miraban con agradecimiento y unos labios sonrosados que le sonreían abiertamente, la joven Hufflepuff le saludó tímidamente con la mano y sus mejillas se volvieron de un rojo brillante, Tom le dedicó una sonrisa amable y a ella pareció paralizarsele el corazón. No pasaría mucho tiempo hasta que ellos volvieran a hablarse puesto que unas cuantas semanas después, una tarde bastante calurosa y aburrida Tom se encontraría en la biblioteca terminando un ensayo para Transfiguración -Clase que impartía Dumbledore- y cómo él realmente detestaba a ese viejo, quería que todo fuese perfecto por lo que estaba relativamente concentrado; claro, eso hasta que la silla contigua chirrió.
- Lo lamento -Dijo ella con una sonrisa penosa- ¿Puedo sentarme aquí?
- Adelante - El chico parecía poco convencido pero la joven no lo notó y si lo hizo no le dio importancia. Permanecieron en silencio durante un rato, cada uno en lo suyo hasta que la muchacha se aclaró la garganta y Tom alzó los ojos para encontrarse con su rostro infantil nuevamente sonrojado.
- Eh.. Mi nombre es Aeryth, Aeryth Lunae. -Dijo ella extendiendo una mano temblorosa hacia él- Soy de Hufflepuff y curso el tercer año.
Tom estrechó su mano y las mejillas de ella enrojecieron aún más. Él maldijo en su fuero interno ¿Es qué la mocosa no dejaría nunca de sonrojarse? De verdad comenzaba a asquearle pero no había nada que pudiese hacer, tenía una reputación que mantener.- Yo soy Tom Riddle. Curso mi 6to año y como verás, pertenezco a la noble casa de Slytherin. - Su tono de voz era bastante cortés. A los ojos de cualquiera podía pasar desapercibido y él lo sabía por ello utilizaba dicha amabilidad para engatusar a quien desease, eso sin dejar atrás el orgullo y selectividad nato de cualquier Slytherin porque demasiada amabilidad también podría levantar sospechas. Ella le dedicó una sonrisa y volvió a sonrojarse; resultaba obvio que aquella chiquilla se había ilusionado con él. Se apresuró a guardar sus cosas y luego la miró- Hablaremos en otra ocasión, debo marcharme. - Y justo cuando ya lo había dicho deseó no haberlo hecho porque los ojos verdes de la rubia se llenaron de ilusión y su entusiasta "¡Por.. Por supuesto!" fue como una patada en los testículos. Se dirigió con cara de pocos amigos a su sala común, donde encontró la paz que necesitaba para acabar con la asignación.
Tom Riddle estaba harto. Siempre que se encontraba a Lunae o a la "zorra fea" ,como solía llamarla Avery, tenía que aguantar la necesidad que parecía tener la chiquilla de hablar con él y sus desesperantes sonrojos. ¡Como odiaba sus sonrojos! Si bien a él le gustaba causar cualquier tipo de reacciones en las personas, medirlas, degustarlas y hasta analizarlas; su revoloteo constante al rededor del joven Slytherin hacían que éste comenzase a perder la paciencia y se preguntase si existía una forma en la que pudiese deshacerse de ella sin poner en tela de juicio su integridad. La cosa se puso más agria cuando una tarde, a la hora del descanso, una joven Hufflepuff muy diferente a la que estaba acostumbrado, un poco más alta que Lunae, de cabello castaño y lacio, ojos azules y aunque también se veía atolondrara al menos no se sonrojaba, se acercó a él y con una sonrisa en los labios le susurró:
- ¿Es usted Riddle, verdad? -Él muchacho asintió aunque estaba bastante seguro de que ella sabía la respuesta, ella sonrió y movió sus pestañas de una forma extraña; si ella estaba tratando de parecer sexy entonces lo estaba haciendo bastante mal, pensó Tom mientras esperaba a que la mocosa acabase de hablar.- Soy amiga de Aeryth. Puede que no lo sepas pero.. A ella le gustas. - Apostilló la castaña en tono confidencial. Tom enarcó una ceja, claramente "confundido" o eso es lo que aparentaba puesto que en su mente encontraba esa información estúpida e innecesaria porque si la chica lo había estado ocultando hasta ahora era una idiota.- No estoy mintiendo -Se apresuró a decir- es cierto, no deja de hablar de ti y..
- ¿Y qué? -Respondió él con tono cruel. La muchacha abrió la boca, sorprendida, y luego volvió a cerrarla. La respuesta de Tom la había dejado sorprendida porque él no parecía ni amable ni cortés (como lo había descrito su amiga)- Es una niña, no puedo corresponderla. -Añadió él con tono amable al notar que debido a la molestia que le causaba el asunto había hecho que se excediera.- Tu eres su amiga ¿No es así? Si te ha dicho eso es porque confía mucho en ti, ahorrale la decepción y ayúdale a abrir los ojos. -Tom sintió arcadas a causa de sus propias palabras pero su rostro no lo demostró. Colocó una mano encima del hombro de la chica y esbozó una sonrisa que la dejó encandilada.
- S.. Sí.. E.. Está bien. -La muchacha se sonrojó un poco y él rodó los ojos de manera imperceptible. Ella hizo una inclinación y salió corriendo a buscar a su amiga o eso pensó el Slytherin que ahora se sentía totalmente relajado. Las cosas habían salido incluso mejor de lo que esperaba, si aquella chica se interesaba en él de la misma forma en la que lo había hecho Aeryth entonces una trataría de sacar del camino a la otra; pero Tom subestimaba los lazos de amistad que unían a esas dos y por ello no imaginó que los problemas apenas acababan de comenzar.
Y eso ha sido todo por ahora. Quizás piensen, al igual que yo, que las cosas se están desarrollando demasiado rápido. Lo lamento, en un intento por meter a todos los personajes importantes en el primer capitulo ésto es lo que ha resultado. Me disculpo y espero mejorar para ustedes en la siguiente entrega.
- See ya ~~
