Disclaimer: No me pertenece la historia de Los Juegos del Hambre, es de Suzanne Collins.

Capítulo 2- Peeta's POV

Después de desayunar acompañé a Katniss a su casa y cuando llegamos encontramos la puerta abierta, ella asustada entró corriendo y yo detrás de ella. Cuando entramos vemos a la vieja Sae en la cocina.

-Niña ¿dónde has estado?- dice Sae sin darse la vuelta hacia nosotros.

-Fuí a casa de Haymitch pero no lo encontré y cuando iba a salir me topé con Peeta y me invitó a desayunar a su casa.- Al momento en que dijo Katniss mi nombre, Sae dejó lo que estaba haciendo (que supongo era comida), y volteó a vernos sorprendida.

-Hola Sae, ¿cómo han estado tú y tu nieta?-

-Hola Peeta, bien gracias, y tú, ¿cómo has estado?-

-Pues, bien en lo que cabe.- dije con una pequeña sonrisa triste.

-Lamento mucho lo que están pasando los dos, pero quiero que sepan que si necesitan hablar con alguien que no sea Haymitch de vez en cuando, ya saben donde encontrarme.- nos dijo con un poco de tristeza en su voz, pero también sinceridad.-Bueno chicos, tengo que irme, sólo quería pasar a prepararte el desayuno Katniss, pero veo que ya lo hiciste, entonces simplemente te dejo la comida.- dijo Sae con una sonrisa.

-Gracias Sae, no te hubieras molestado.- le dijo Katniss.

-No es ninguna molestia niña, hasta luego Peeta, que bueno verte.- nos dijo con una sonrisa mientras se dirigía a la puerta.

-Adiós Sae, lo mismo digo.-le dije mientras salía por la puerta.

Cuando Sae cerró la puerta miré a Katniss.

-Así que Katniss Everdeen no puede hacer su propio desayuno eh.- le dije en tono burlón y levantando una ceja con una sonrisa en mi cara.

-La verdad es que no había salido de mi cuarto en días, hasta que hoy decidí visitar a Haymitch y coincidió en que tú también saliste a verlo y pues, te sabes el resto de la historia.- me dijo un poco avergonzada pero con tono de reclamo.

-Oh, eso quiere decir que tu cuarto está peor de arreglado.- dije en tono divertido.

-¡NO!... bueno... tal vez.-dijo volteando la cabeza hacia otro lado.

-Ven, arreglemos este desastre.-dije tomándola de la mano.

Tiene mucho que no hago eso, tomarla de la mano. Extraño estar con ella, el veneno de rastrevíspula no ha desaparecido por completo, he tenido unos cuantos ataques pero han sido muy pequeños, y he recuperado unos pocos recuerdos y sé que no es un muto, y también sé que mi amor por ella no ha muerto. Pero tengo que esperar para avanzar con ella, ha perdido a Prim, su mamá no está aquí con ella en el distrito, los únicos que la visitan son Sae y su nieta y Haymitch creo. Quiero que vuelva a confiar en mí, creo que ya lo hizo al aceptar desayunar conmigo, pero en serio quiero que me quiera en serio, ya la he perdido varias veces, no quiero que vuelva a pasar, pero pimero quiero tener de vuelta su amistad.

-No es tu obligación ayudarme a limpiar Peeta y lo sabes.-

-Sí, lo sé, pero quiero ayudarte, además no tengo nada más que hacer hoy así que seré tu ayudante en la limpieza.- dije con una sonrisa, mientras de la mano la guiaba hacia la sala.

-Pero las cosas de la limpieza no están en la sala, están en la cocina.- me dijo con una pequeña sonrisa.

-Por eso decía que las cosas para limpiar están en la cocina.- le dije jalándola conmigo hacia la cocina nuevamente con una sonrisa divertida.

Ella se rió un poco y fue ella quien de la mano me llevó hacia donde estaba todo para limpiar.

De una pequeña puerta sacó la escoba, un recojedor, una cubeta, jabón líquido y un trapeador.

-Puedes llenar la cubeta con agua Peeta ¿por favor?-

-Claro, no hay problema.- dije con una pequeña sonrisa.

Cuando terminé de llenar la cubeta con agua regresé y me acerqué a ella.

-Oye Katniss...-

-Mande...- y cuando volteó a verme le arroje la cubeta encima.

-¡PEETAA! Eres hombre muerto.-

Muerto de risa salí corriendo de la cocina hacia la sala y me escondí detrás de un sillón.

-Peeta, ¿dónde estás?-

-Aquí.- dije cuando pasó por el sillón en el que estaba escondido. La atrapé en un abrazo por la espalda y ella al principio se puso un poco tensa, pero después se relajo. Le di la vuelta para que quedaramos frente a frente. Le puse un mechón de cabello destrás de su oreja.

-Te ves hermosa.- demonios pensé en voz alta.

-Amm... gracias.- se sonrojó.

-Lo siento, pensé en voz alta, no debí...-

-No, no, Peeta, está bien.- me dijo.

-Katniss, sé que es muy pronto para decirlo pero aún te sigo amando, pensé en primero poder tener por sentado tu amistad, pero Kat, no puedo evitarlo, aún te amo.- dije decidido a afrontar lo que viniera después.

-Peeta... Los últimos meses en que no estuve contigo, cuando Snow te secuestró, fuí un desastre... en todo. Y cuando comenzaste a regresar en tí, mis esperanzas fueron creciendo y no pude dejar de pensar en tí. Peeta no sabes cuanto te extrañé todo este tiempo. Y estoy muy segura de lo que voy a decirte... Peeta Mellark... Yo también te amo.-


Gracias por haber leído. Les pido perdón por haberme tardado 5 meses en actualizar, honestamente se me fue la inspiración y cuando tenía una idea no podía escribir o por la tarea, o por otras cosas. Pero hoy por fin logré darme un tiempo para poder actualizar. Quiero que sepan que tal vez me vuelva a tardar milenios en actualizar y les pido perdón. También tuve un problema porque no sabía como subir más capítulos, pero ya aprendí :D jajaja. Trataré de subir capítulos aunque no sean tan largos como los primeros dos pero les prometo que no abandonaré la historia. Espero sus comentarios, díganme ¿les esta gustando la historia?

Atte: MG.