Muchas gracias por el recibimiento Henry Maverick! Tambien me encanta la pareja de Hunter y Sebastian. Son increíbles. Realmente espero que te guste lo que sigue y de lo que trata este fic. Ahora se sabrá qué pasó con Hunter.
Muchas gracias a quienes leen y siguen este fic!
Anixita
Silbaba en medio de los libros. Lo que más le había pedido la bibliotecaria de turno era que no hiciera ruido. Sin embargo, no le tomó el peso a sus palabras, incluso silbaba más fuerte motivado por molestar a la mujer.
Lo que no se esperaba era el golpe que llegó directamente a su nuca. El que lo tiró de cara al libro que leía hace minutos sin entender. Se sobo con fuerza y miró a todos lados, no había nadie, incluso la mujer no estaba y cuando quiso salir del lugar, la puerta estaba cerrada.
No quiso creer que lo habían olvidado en ese sitio. Ella siempre revisaba antes de cerrar y sólo iban a ser las ocho de la noche. No tendrían por qué cerrar, no cuando ese sitio estaba abierto las 24 horas en una escuela privada.
-¡Hola!-grito en contra del vidrio de la puerta, pensando que así alguien lo escucharía y abrirán la puerta. Pero no se escuchaban pasos ni nada, estaba atrapado-ya es hora de la cena-susurro viendo su teléfono, el que casi no tenía carga y al que no le llegaba la señal-son las ocho-en ese momento el pomo de la puerta se movió como si alguien tratará de entrar, pero él miró hacia afuera por el vidrio polarizado y se dio cuenta de que no había nadie.
-Mierda-dijo conteniendo la respiración y dando unos pasos hacia atrás. Chocó con un estante y varios libros cayeron a su alrededor-tengo que salir de aquí-murmuró viendo que el movimiento en la puerta no se detenía y a cada momento era mayor.
-¡Auxilio!-gritó fuerte y sintió como alguien golpeaba la puerta y seguía moviendo el pomo-¡Auxilio!-grito desgarrando su garganta en el transcurso y sintiendo que algo lo tomaba por el pie y lo tiraba de cara al suelo mientras lo jalaba en sentido contrario, trato de anclar sus manos al piso, pero lo que fuera que lo tenía sujeto era mucho más fuerte que él.
Se sentía un idiota. Sobre todo por cómo había actuado con Sebastián, el castaño tenía razón al exigir que hicieran de su relación algo público. Después de todo, eso no molestaría a nadie y si sus padres se enteraban no podrían hacer nada desde Londres o donde estuvieran.
Claro, eso lo pensaba estando en medio de esa oscuridad. No había puertas ni ventanas, el techo estaba muy alto y desconocía cómo había ido a parar ahí. Por suerte eso sirvió en algún momento de despensa, por lo que había algo de comida, aunque no tenía idea de cuánto tiempo estaría ahí.
-Sebastian-murmuró para darse fuerza, pero no lograba pensar con claridad. Algo le decía que pensar en el castaño le permitía mantenerse cuerdo.
En ese momento, una luz llegó por encima de su cabeza y levantó la mirada, vio que alguien era jalado al interior, por lo que sólo se preocupó de ponerse debajo para recibirlo, cuando cayó a sus brazos los gritos del muchacho cesaron y la puerta se cerró.
-Estamos atrapados-murmuró Hunter bajandolo.
El otro chico sólo atinó a alejarse y cuando logró tranquilizar su respiración y enfocar algo la vista, fue que sacó su teléfono e iluminó por unos segundos al rubio.
-¡Qué haces aquí!-gritó el muchacho sorprendido. Pero Hunter palmeo su teléfono para que dejara de iluminar-Sebastián está hecho un alma en pena desde que no estás-dijo sobre gesticulando y guardando el aparato.
-Descuida, podrá conseguir otro amigo-dijo empuñando las manos mientras miraba el suelo.
-Claro, pero tu eres su novio-dijo con una sonrisa.
-Como sabes eso Nick-susurro sorprendido.
-Son demasiado obvios. Además, un Duval siempre sabe estas cosas-dijo guiñando un ojo, gesto que el rubio no pudo ver.
-¿Quién más lo sabe?-susurró algo asustado por la respuesta.
-Todos. Insisto son obvios-dijo con una mueca, notaba el miedo en el rubio.
No dijeron nada por algunos segundos, hasta que Nick se dio cuenta de que tenían que encontrar un modo de salir.
-Antes de que preguntes, si hubiera una forma de salir ya la habría encontrado y tampoco tengo idea de quien nos tiene aquí. Sólo que tengo algo de comida porque antes usaban este lugar como despensa.
-¿Y si me lanzas al techo?
-¿Y qué con el golpe abras la escotilla y salgamos?-dijo terminando de formular el pensamiento del otro chico.
-Es una opción.
-Bien. Si da resultado no molestaré más a Jeffrey-dijo respirando con fuerza.
-Descuida. Jeff te ama, eres su amor imposible y admira hasta cuando respiras-dijo con resentimiento.
-Entonces, cuando salgamos de aquí nos encargaremos de que deje de pensar eso y le daremos más razones para que te adore a ti con locura-dijo acercándose y quedando delante del otro chico.
-¿Harías eso por mi?-murmullo suave e ilusionado.
-Sí. Además, no queremos que Sebastián ejecute a tu novio-dijo sonriendo en medio de la oscuridad-Te sujetare de la cintura y te lanzaré hacia arriba, debes ir con los brazos extendidos, si no abre estaré aquí para recibirte.
-Bien. Hagámoslo-dijo decidido y sintió como Hunter lo sujetaba de la cintura y con una cuenta hasta tres lo lanzó con todas sus fuerzas hasta arriba. Eso bastó para abrir la puerta, pero Nick volvió a caer a los brazos del rubio.
-Lo intentaré de nuevo. Pero ahora debes tratar de sujetar el borde y subir-dijo bajandolo y respirando con fuerza. Ahora que tenían luz Nick logró ver que Hunter estaba más pálido y delgado de lo que recordaba-uno, dos, tres-dijo lanzandolo y vio como el castaño se sujetaba del borde mientras trataba de subir. Después de varios esfuerzos logró llegar arriba.
Sin embargo, la puerta se cerró y sólo pudo escuchar que Nick decía que pediría ayuda, que no podía abrir. Sólo suspiró agotado, y decidió sentarse a esperar, porque después de ese esfuerzo no podía seguir de pie. Definitivamente algo lo estaba consumiendo y aún no sabía lo que era, tal vez era lo paranormal de la situación. Aunque su última visita al doctor le había dicho que estaba enfermo.
