Capítulo 2. Trabajo inusual

-Este no es un trabajo común. No estoy seguro de que quieras tomarlo una vez te explique de que se trata, y no puedo contártelo sin estar seguro-Dijo Alec. No entendí de qué hablaba, pero la desesperación se apoderó de mí y prácticamente me falto arrodillarme.

-Alec, no tiene ni idea de lo desesperada que estoy, necesito el dinero. Por favor, aceptaré-Dije juntando las manos. El me examinó nuevamente y luego asintió.

-Está bien Bella. Cuántos años tienes?-Preguntó. Me sonrojé. De nuevo.

-23-Contesté. El asintió.

-Veras Bella, este es un Centro de Relajación diferente a los demás. Aquí solo ofrecemos servicios a hombres-Dijo deteniéndose para mirarme. Permanecí en silencio. Con razón el anuncio solo pedía mujeres.

-Nuestros servicios son algo particulares. Nada de lo que te diga aquí puedes comentarlo o divulgarlo entiendes?-Preguntó. Empecé a asustarme, sin embargo asentí.

-El trabajo que te ofrezco es bueno… ser una dama de compañía-Dijo mirándome. Fruncí el ceño confundida. Qué?

-Quiere decir una prostituta?-Pregunté en voz baja. Él se echó a reír.

-No creo que quieras eso Bella-Dijo mirándome.

-Por supuesto que no!-Contesté alzando la voz.

-Entonces no es eso lo que quise decir-Dijo tranquilamente. Mi cara debía verse realmente graciosa.

-Puede ser más explícito?-Pregunté.

-Dar masajes, charlar, consolar, escuchar, compañía Bella, es lo que buscan nuestros clientes-Dijo. Sentí como se me fue el color de la cara y me puse de pie abruptamente.

-Disculpe por hacerle perder su tiempo-Dije tropezando hacia la puerta.

-No necesitabas el dinero? Hay muy buena paga-Preguntó.

-No soy una prostituta-Dije secamente.

-Ya te dije que no es eso lo que te pido que hagas-Dijo. Me giré.

-Entonces que exactamente? Qué tipo de masajes? Qué tipo de charlas? Qué tipo de compañía? No le veo otro significado-Dije comenzando a alterarme. El suspiró.

-Es más sencillo que lo que estás pensando Bella. Tú serás la dueña de la habitación, tú controlarás lo que pase dentro de esas cuatro paredes. Tendrás quien te proteja si la situación se te sale de las manos. No pasará nada que tú no quieras. Solo será con nuestras condiciones-Dijo. Recordé los hombres fuera de las puertas blancas y un escalofrío me recorrió.

-Qué condiciones?-Pregunté.

-No puedo decirte nada más Bella. Sé que necesitas ayuda, pero no puedo ofrecerte más. Sin embargo quiero ayudarte. He estado en tu lugar. Por eso puedes pensarlo y si decides aceptar aquí estaré-Dijo. Lo miré por un momento.

-Gracias, pero no-Dije girándome y abriendo la puerta.

-Te esperaré un día-Agregó. Cerré la puerta detrás de mí y me apresuré a irme. No podía creer a donde me había metido. Murmuré un adiós hacia Jane que me miró y sonrió levemente.

-Espero verte de nuevo Bella-Dijo. No le respondí y me subí al auto arrancando a toda velocidad. Frené estrepitosamente frente a la casa de Jasper y entré directo a la habitación sin encontrarme con nadie en el camino gracias a Dios. Me arrojé a la cama y enterré mi rostro sobre la almohada. Es que Dios me estaba castigando por algo que había hecho? Como demonios fui a escoger la única oferta de empleo donde tenía que "no" prostituirme pero algo muy parecido? Mi vida era una mierda. Era definitivo.

-Bella?-Llamó Jasper detrás de la puerta.

-Pasa-Dije aun con la cara contra la almohada.

-Estas bien?-Preguntó entrando. Alcé la mano con el pulgar hacia arriba.

-Perfecto-Dije. Sentí como se sentó en la cama.

-Quieres contarme?-Preguntó.

-Necesito trabajar para poder pedir un préstamo-Dije.

-Oh. Fuiste al banco?-Preguntó. Me giré para verlo y asentí.

-Lo siento Bella… puedo prestarte dinero sabes-Dijo como si nada.

-Claro que no. Es suficiente con que nos dejes quedarnos aquí. No voy a aceptar tu dinero-Dije bruscamente. Jasper suspiró.

-Tenía que intentarlo-Dijo.

-Lo sé. Gracias Jazz, ya veré que hacer-Dije.

-Por lo pronto puedes venir con nosotros. Alice está por llegar con Emmett y mi primo Edward llegó de Italia esta mañana. Saldremos a comer algo-Dijo sonriéndome. Alice Brandon era la novia de Jasper y Emmett era su hermano mayor, que a su vez era novio de Rosalie. Eran realmente buena personas y muy divertidos, físicamente eran muy parecidos, pero Alice era diminuta y Emmett un grandulón. De Edward había escuchado alguna vez, sabía que era médico y que era hijo del tío de Jasper, Carlisle Cullen. Creo que llevaba en Italia 5 años. Pero yo no tenía ganas de nada.

-Lo siento Jazz. Paso-Dije. Jasper hizo una mueca.

-Vamos Bella, necesitas ver un panorama positivo por un momento, no te dejare aquí regodeándote en la miseria. Arriba-Dijo poniéndose de pie. Suspiré, nunca había podido quitarle a Jasper una idea de la cabeza.

-Bien. Estoy vestida adecuadamente?-Pregunté.

-Perfecta. Alice se alegrará de que usas vestidos-Dijo sonriendo burlón. Rodé los ojos. Olvide decir que Alice era una psicópata de la moda.

-No sé cómo le sigues el ritmo, Alice es un torbellino-Dije saliendo de la habitación con él.

-Eso es porque soy súper perfecta Belly-Dijo Alice en la puerta haciéndonos brincar. De un momento a otro estuvo frente a mí y me apretó en un abrazo.

-Lo lamento Bella-Dijo. Asentí.

-Gracias Aly-Dije en voz baja.

-Estas bien Bells?-Preguntó Emmett con su voz atronadora y dándome un abrazo rompecostillas.

-Emm… respirar…-Dije entrecortadamente. Me soltó de inmediato.

-Lo siento. Siempre lo olvido-Dijo con una sonrisa de disculpa. Le sonreí de vuelta.

-Estábamos en Los Ángeles visitando a la abuela. Nos enteramos hoy. Mis padres te mandan a decir que cualquier cosa que necesiten no duden en decirnos-Dijo Alice. Emmett asintió.

-Gracias chicos. Lo tendré en cuenta-Dije.

-Vamos? Tengo que recoger a Rose-Dijo Emmett.

-Y Jacob?-Pregunté.

-Oh lo olvidaba. Llamó y dijo que se quedaba entrenando Bells, Embry lo traerá-Dijo Jasper.

-Ah bueno. Vamos-Dije saliendo con ellos. Nos fuimos en el Jeep gigante de Emmett para no tener que llevar los demás autos. Una vez recogimos a Rose en su taller a la afueras de Forks, seguimos por la autopista hacia Port Ángeles.

-Sabe tu primo a dónde iremos?-Pregunté a Jasper.

-Sí, debe estar allá. Hace un rato me dijo que ya iba saliendo-Contestó.

-A propósito Bella. Que pasó con ese chico Paul?-Preguntó Alice moviendo las cejas.

-Lo dejamos hace tiempo Al, demasiado monótono-Dije haciendo una mueca. Paul Montgomery había sido mi novio por 2 años, las cosas no funcionaron porque solo nos entendíamos físicamente. No poder conversar con alguien era realmente frustrante. Además Jacob lo odiaba.

-Qué lástima. El chico esta hecho un cuero-Dijo Alice. Jasper la miró sorprendido y Emmett soltó una carcajada.

-Es cierto Jazzy, no eres el único hombre sexy de Forks-Dijo Alice como si nada. Me eche a reír.

-Lo sé Al. Pero bueno, eso no es lo único importante-Dije. Recordando el abdomen bronceado de Paul. El sexo era genial, pero eso era todo. Si empleaba dos frases por conversación era mucho.

-Llegamos-Avisó Emmett aparcando junto a un Volvo plateado.

-Ya llegó Edward-Dijo Jasper señalando el auto. Entramos y un chico de cabellos cobrizos y piel pálida sacudió la mano en el aire.

-Ahí esta-Dijo Jasper comenzando a caminar hacia él. Llegamos a la mesa y el chico se puso de pie. Era alto y un poco musculoso, más bien como Jasper que como Emmett.

-Chicos este es Edward-Dijo Jasper después de darle una palmada en la espalda y que Rose lo abrazara. Definitivamente quien se encargara de la repartición de ADN había sido generoso con ellos genéticamente.

-Edward Cullen-Dijo estrechando la mano de Emmett. Luego le sonrió a Alice y luego me miró fijamente. Sonreí levemente.

-Bella-Dije después de que Emmett y Alice se presentaran.

-Eres italiana?-Preguntó. Negué con la cabeza.

-Mi abuela lo era. Mi madre me puso el nombre por ella-Dije sentándome con las mejillas arreboladas. El asintió.

-Cuéntanos Ed. Que tal Italia?-Preguntó Rosalie. Él se encogió de hombros.

-Supongo que bien. Pasé más tiempo enfocado en la residencia que otra cosa-Contestó. Me pregunté cuántos años tendría. Yo acabé de terminar la residencia, pero tenía entendido que el la acabó y siguió trabajando. Le puse unos 25.

-Así que médico-Dijo Emmett.

-Así es. Puedes ver que está en la familia. Mi padre, Jasper y yo-Dijo.

-Eres pediatra también?-Preguntó Alice. El Dr. Cullen y Jasper eran médicos pediatras.

-Cirujano-Contestó.

-Oh, como Bella-Dijo Alice. Me sonrojé. Edward me miró un poco sorprendido. Decidí no tomar aquello como una ofensa. La gente siempre reaccionaba así. Para ser médico cirujano se debía estudiar un año más y como era más joven que otros me miraban raro. Solo entré un año antes a la facultad. Que de extraño tiene eso?

-Qué edad tienes Bella?-Preguntó. Y ahí estaba.

-23-Contesté simplemente.

-Vaya. Eres muy joven-Dijo.

-Eso dicen-Contesté incomoda.

-Bella es una nerd-Dijo Emmett riéndose. Rodé los ojos.

-Gracias Emm-Dije simplemente.

-De nada Bells-Contestó sonriendo.

-Podemos ordenar? Tengo algo de hambre-Dijo Jasper. Lo miré agradecido, odiaba ser el centro de atención. El me guiñó un ojo. Cuando llegó la carta me quede mirándola más tiempo que los demás. Todo era excesivamente costoso y yo no traía dinero. Me sentía realmente mal.

-Yo invito chicos-Dijo Jasper mirándome y luego a los demás. Ellos asintieron si darle importancia pero a mí me hizo sentir peor si acaso. Sabía que Jazz lo hacía por ayudarme, pero no podía evitar sentirme sumamente pobre. Pobre y aprovechada. Elegí lo más económico de la carta y traté de olvidar el asunto.

-Bella olvidé decirte. El permiso de conducir cuesta 200 dólares. Solo necesita aprobar el examen y una foto-Dijo Rosalie.

-Oh vale. Gracias Rose. Le diré a Jake-Dije volviendo a la comida.

-Entonces Bella. Como es que ya eres cirujano tan joven?-Pregunto Edward junto a mí.

-Entré a la facultad a los 17-Contesté mirando la comida.

-Vaya-Dijo impresionado. Me encogí de hombros. Que podía decir, ser médico era lo único que quería y por eso me encargué de obtener buenas calificaciones.

-Entonces. Vamos a ser compañeros en el hospital? Trabajas con Jasper y mi padre no?-Preguntó.

-No-Contesté simplemente. Ese chico me estaba sacando de quicio. Me estaba recordando todo en lo que no quería pensar.

-Oh. Estas en el hospital de Port Ángeles? No recuerdo que haya otro hospital en Forks-Dijo. Hice una mueca.

-No te importa-Contesté secamente. El me miró sorprendido.

-Claro, lo siento-Dijo mirando su comida. Suspiré. Edward no tenía la culpa de mis desgracias.

-Escucha, discúlpame tú. No he tenido un buen día-Dije. El me miró y asintió.

-No hay problema, he tenido de esos-Dijo sonriendo levemente. Le sonreí de vuelta y terminé de comer. Tal y como Jasper dijo, él se encargó de la cuenta.

-Fue un placer conocerte Bella, espero verte otro día-Dijo Edward antes de que me subiera al Jeep. Me miró fijamente y yo solo pude asentir sin poder despegar la mirada de la suya. No le había prestado atención al color, eran verde esmeralda. Él sonrió y alzo la mano a modo de despedida. Lo imité atolondrada y subí al Jeep.

-Vaya Bella. No pudiste encontrar mejor reemplazo para Paul-Dijo Rosalie en voz baja. Emmett y Jasper iban en la parte delantera mientras que Alice y Rosalie iban conmigo atrás.

-De que hablas?-Pregunté.

-De Edward-Contestó como si nada.

-Apenas lo conozco Rose-Dije negando con la cabeza.

-Por favor Bella, si tuvieron SCO-Dijo Alice con cara de sabelotodo.

-SCO?-pregunté confusa.

-Sexo Con los Ojos-Aclaró Rosalie. Me sonrojé fuertemente.

-Claro que no y eso no existe-Dije.

-Claro que existe, y ustedes lo hicieron-Dijo Alice.

-Alice es anatómicamente imposible-Contesté irritada.

-Pero no mentalmente querida-Dijo Rosalie con suficiencia. Alice asintió repetidamente. Rodé los ojos y no dije nada. Sino esas dos hubieran seguido hablando barbaridades todo el camino. Sexo con los ojos. Que par de mentes. Pobres Emmett y Jasper. Recordé la forma en la que me había quedado pegada a la mirada de Edward. Sentí como la piel se me puso de gallina y sacudí la cabeza alejando esa imagen. No quería pensar en el tiempo que llevaba sin tener sexo y pensar en Edward parecía traérmelo a la cabeza. Miré a Alice y esta me sonreía diabólicamente.

-Ya Alice, deja de pensar en eso-Dije secamente.

-Pero Bella yo no estoy pensando en nada-Dijo con voz angelical.

-Dándole vueltas Bella?-Preguntó Rosalie riéndose.

-No-Contesté bajándome del auto. La casa estaba a oscuras. Supuse que Alice y Emmett se quedarían porque se despidieron de mí y subieron con sus novios al segundo piso. Toqué la puerta de Jacob. No contestó. La abrí para comprobar que estuviera allí pero no estaba. Fruncí el ceño preocupada, era casi media noche. El equipo de futbol americano entrenaba hasta las 10. Miré mi teléfono y no tenía llamadas perdidas. Decidí sentarme en el sillón a esperar un rato, sino llegaba en 30 minutos saldría a buscarlo.

Estaba a punto de salir cuando la puerta se abrió y Jacob entró tras ella.

-Dónde estabas?-Pregunté haciéndolo brincar.

-Mierda Bella, casi me da un infarto-Se quejó.

-Lo siento. Y bien?-Pregunté poniendo los brazos en jarra.

-En entrenamiento-Contestó. Miré que no se había cambiado la ropa deportiva y estaba lleno de lodo y suciedad.

-A esta hora?-Pregunté. Desvió la mirada.

-El estúpido de Embry se olvidó de mí y se fue. Vine caminando-Contestó sin mirarme. Abrí los ojos más de la cuenta.

-Jake! Soy casi 8 kilómetros! Porque demonios no me llamaste?-Pregunté.

-No tenía dinero en el teléfono-Contestó. Sentí como perdía el aire y me dejé caer en el sillón metiendo la cara entre las manos.

-Bella, por favor no te preocupes por eso. No fue nada-Dijo.

-Jake caminaste casi 2 horas. Claro que fue algo!-Dije mirándolo con los ojos húmedos. Diablos, porque mierda nos estaba pasando esto? No tenía 200 dólares para sacarle un permiso de conducir, tampoco para ponerle dinero a su teléfono y mañana no tendría gasolina para llevarlo.

-Bells... vamos no llores. Estoy bien enana-Dijo haciendo una mueca de dolor mientras se acercaba. Me sequé la cara bruscamente.

-Siéntate y quítate los zapatos-Dije secamente mientras entraba en la cocina y llenaba una taza grande con hielo y agua. Volví a la sala y lo encontré como lo había dejado.

-Que te dije?-Pregunté alzando la voz.

-Demonios Bella que carácter-Se quejó obedeciendo. Se me estrujo el estómago cuando vi las ampollas que se le habían formado en los pies.

-Mete los pies aquí-Dije poniendo la taza en el piso. Jacob obedeció y soltó un suspiro de alivio cuando el agua helada toco sus pies. No podía seguir así, sin dinero para pagar una estúpida comida y dejando que mi hermano sufriera por mí culpa. Tomé una decisión.

-Conseguí trabajo-Dije abruptamente. Jake me miró sorprendido. Luego sonrió.

-Bella eso es genial!-Dijo abrazándome. Asentí pobremente.

-Mañana empiezo-Dije.

-He estado pensando y puedo retirar algunas materias para poder trabajar también-Dijo Jacob cuidadosamente. Negué rápidamente.

-No puedes atrasarte. Y tienes que estudiar Jake. Concéntrate en eso. Si con la beca deportiva que tienes es costoso no me imagino como seria sin ella-Dije. Jake se desinfló.

-No puedo dejar que cargues con todo tu sola Bells-Dijo.

-Yo puedo hacerlo. Y tú no vas a impedirme nada. Soy mayor que tu-Dije tratando de bromear. El hizo una mueca.

-Ja ja-Dijo sin gracia.

-Te sientes mejor?-Pregunté. El asintió.

-Siento que hayas tenido que caminar Jake-Dije.

-Lo sé. Estoy bien Bells-Dijo. Metí mi cabeza en su pecho y el me rodeó con los brazos.

-Prométeme que si no puedes con ello me lo dirás-Dijo.

-Lo prometo-Dije en voz baja.

-Bien. A dormir, mañana es tu primer día de trabajo-Dijo con tono que no admitía replica.

-Vale papá-Dije recogiendo las cosas y llevándolas a la cocina. La taza la arrojé a la basura. Dios sabe que había pisado Jake. Seguro a Jazz o Rose no les hacía falta.

-A propósito que es lo que vas a hacer?-Preguntó antes de que entrara en la habitación. Procuré no ponerme en evidencia.

-Oh, terapia física. Ya sabes masajes y eso-Dije sacudiendo la mano como si espantara una mosca.

-Bella la masajista-Dijo en tono burlón. Rodé los ojos.

-Debí dejarte caminar desde aquí-Dije secamente.

-Estoy bromeando Bells. Descansa-Dijo dándome un beso en la frente.

-Descansa Jake-Dije entrando. Me descambié y me puse mi pijama. Puse la cabeza en la almohada y me quedé mirando el techo. Rogué fervientemente que no estuviera cometiendo una locura. Necesitaba sacarme a mí y a mi hermano adelante y lo haría como fuera. Solo debía dejar claro mis límites con Alec Volturi. No podía ser tan malo cierto? Me juré a mí misma no dejar que nada afectara mi ética como médico y como mujer. Me quedé dormida con la resolución en la mente.

-Jacob, apúrate! Me harás llegar tarde!-Grité aporreando la puerta.

-Bella porque tanto alboroto?-Preguntó Jasper bajando las escaleras con su ropa de trabajo.

-Bella no te lo dijo? Hoy es su primer día de trabajo-Dijo Jacob saliendo. Que inoportuno. Jasper me miró extrañado.

-Trabajo? Que trabajo?-Pregunté.

-Solo es algo temporal Jazz. De terapeuta física-Dije aparentando tranquilidad

-Oh, qué bien. Porque no me lo dijiste?-preguntó.

-Lo olvidé-Dije eludiéndolo y poniendo mi atención en Jacob.

-Y bien? Tengo que esperarte más tiempo?-Pregunté.

-Ya Bella tranquila. Estoy listo-Dijo tomando su morral.

-Adiós Jazz. Nos vemos, despídeme de los demás-Dije dándole un beso en la mejilla y evitando su mirada. Sin embargo antes de salir lo vi mirarme suspicaz. Oh mierda, que no se haya dado cuenta de mi nerviosismo.

-Hoy te recojo Jacob. Dile al estúpido de Embry que es un idiota-Dije cuando lo deje en la puerta de la universidad.

-Claro que lo haré-Dijo con seguridad. Sacudí la mano en señal de despedida y arranqué en dirección al centro de relajación. Cuando aparqué respiré profundo un par de veces y luego me baje del auto.

-Bella! Qué bueno verte! Alec se pondrá contento-Dijo Jane en cuanto me vió. La miré fijamente y me di cuenta que sus ojos eran idénticos a los de Alec.

-Alec y tu son hermanos?-Pregunté. Ella sonrió.

-Mellizos-Dijo asintiendo.

-Oh-Dije simplemente.

-Ya sabes cómo llegar-Dijo accionando el ascensor por mí. Asentí y entré. Me bajé en el último piso y camine pasando por los pasillos. Ahora ya entendía los hombres afuera de las puertas y los radios. Cuando estuve fuera de la puerta de Alec trague grueso y toque levemente.

-Pase-Dijo como ayer. Abrí la puerta y en cuanto me vio sonrió.

-Bella! Me alegra verte-Dijo poniéndose de pie.

-Hola Alec-Dije nerviosa estrujándome las manos. El vio mi gesto y rodeó el escritorio.

-Tomemos asiento. Quieres agua?-Preguntó.

-No, estoy bien-Dije sentándome. Esta vez se sentó en la silla a mi lado pero la giró para quedar totalmente frente a mí. Me acomodé de igual forma.

-Bien, no quiero hacer suposiciones que puedan enojarte. Dime que has decidido-Dijo.

-Quiero el empleo-Dije. El asintió.

-Puedo saber porque cambiaste de opinión?-Preguntó. Me miré las manos.

-Lo necesito-Dije encogiéndome de hombros.

-Bien. Mira Bella es muy sencillo, los clientes llaman, piden una cita y nosotros le asignamos una terapeuta. Las sesiones no pueden tardar más de 1 hora. En una hora exacta tienes que hacer tu trabajo, me sigues?-Preguntó.

-Porque?-Pregunté.

-Debemos mantener el cliente interesado-Dijo. Me estremecí.

-Entiendo-Dije en voz baja.

-El cliente paga a nosotros y nosotros a ti, también están los incentivos. Cuando un cliente queda más que satisfecho deja un dinero extra para la terapeuta que lo atendió, ese dinero es exclusivamente para esa terapeuta…-Siguió explicando.

-Cuanto paga un cliente?-Pregunté.

-De 1000 dólares en adelante. Todo depende del servicio prestado, nosotros obtenemos nuestras ganancias y el salario suficiente para la terapeuta-Dijo. Recordé algo que me había dicho el día anterior.

-Cuando preguntaste si ser prostituta era lo que quería. Quisiste decir que hay otras que si lo hacen?-Pregunté.

-No soy un proxeneta Bella. Como te dije, lo que pase en esa habitación es elección tuya. Si quieres asegurar más incentivos hay muchas formas de conseguirlo. El sexo no es la única forma, tu puedes tocar al cliente, pero el cliente no puede tocarte a ti-Dijo seriamente.

-Quieres decir que no pueden acostarse con los clientes?-Pregunté.

-No dentro de estas habitaciones-Dijo.

-Y puedes controlar eso?-Pregunté insegura.

-En realidad no, no puedo evitarlo pero si sucede y me entero, tomo las medidas necesarias. La mala publicidad trae clientes indeseados-Dijo. Asentí.

-Si no es prostitución… porque eres tan precavido?-Pregunté. Él se encogió de hombros.

-Nadie puede probar que no es prostitución Bella. Cuando el cliente entra tiene garantizada intimidad y privacidad, por eso no uso cámaras de video en las habitaciones, pero los rumores corren y puede darme problemas entiendes?-Preguntó.

-Entiendo. Entonces cuanto es el salario?-Pregunté sonrojándome.

-4000 dólares semanales. Mas tus incentivos-Dijo. Abrí los ojos sorprendida. 12000 dólares mensuales y hasta un poco más. No podía imaginar cuánto dinero ingresaba a este lugar.

-Mierda-Dije por lo bajo. Alec se echó a reír.

-Lo sé. Quiero que sepas que el bienestar de las terapeutas es lo primero en este lugar, por eso me aseguro de ser generoso con el salario. Además, nuestros clientes vienen en primer lugar por su labor, entonces… es totalmente merecido-Dijo sonriendo. Lo imaginé más viejo rodeado de un montón de mujeres tipo Hugh Hefner y sus conejitas. Evite estremecerme.

-Solo quiero dejarte totalmente claro una cosa. No permitiré que me pongan un dedo encima, no complaceré de más a nadie ni dentro ni fuera de aquí-Dije firmemente.

-Perfecto Bella-Dijo poniéndose de pie. Lo imité.

-Jane te espera afuera, te enseñara tu vestuario de trabajo y tu habitación además del hombre de seguridad que te corresponde-Dijo.

-Vestuario?-Pregunté. Alec sonrió.

-Recuerdas que te hable de nuestras condiciones? Usar el vestuario es una, las otras ya te las dije no hablar de tu trabajo y no tener contacto sexual con los clientes, que estoy seguro cumplirás a toda regla-Dijo echándose a reír.

-Qué clase de vestuario?-Pregunté. El volvió a reír.

-Jane te dirá. Nos vemos Bella-Dijo sentándose en su escritorio. Bien, esa era mi salida. Murmure un adiós y salí de la oficina encontrándome con Jane sentada en un sillón en el lado izquierdo del pasillo.

-Oh Bella ven por aquí-Dijo caminando hacia una puerta que no había visto. La seguí cautelosa, aun podía irme corriendo de aquí no? No. No podía.

-Bueno Bella dime tu talla-Dijo mirándome.

-Eh…-Dije estúpidamente. Ella me miró de pies a cabeza concentrándose en mi busto. Quise taparme.

-Por aquí. Creo que tengo la sección perfecta para ti-Dijo abriendo una puerta corrediza dentro de la habitación que estábamos. Una gran cantidad de ropa estaba perfectamente acomodada y ordenada por tallas. Jane se paró frente a la laminilla 32C. Me sonrojé acercándome y abrí los ojos más de la cuenta cuando vi que esa no era ropa sino lencería. Montones de ella. Faldas diminutas, pequeños shorts con telas vaporosas y suaves, vestidos rosas cortísimos. Mire a Jane que me sonreía como si estuviera en una tienda de golosinas.

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Bueno gente que piensan del trabajo que tomó Bella? Que harían en su lugar? Dejenme sus comentarios!

Muchas gracias a Carmen cullen93, katyms13, Patito CuLLeN, Damy Cullen, AletwilightForever y mi amiga Karenc2406 por siempre seguir mis historias!