Un encuentro inesperado y un intento de confesión
Marceline: F-finn ¿qué haces aquí? – dijo la vampiresa impresionada por la repentina visita que tenía en frente suyo, que para completar se trataba de la causa de todo su dilema.
Finn: que acaso tengo que tener una razón para venir a visitar a mí mejor amiga – le contesto el chico con una alegre sonrisa en su rostro – además hace tiempo que no nos vemos y tenía ganas de verte…te extrañaba marcy – dijo con un tono de voz algo nostálgico
La peli negra ante las palabras del rubio solo se quedó callada, sentía un nudo en la garganta, quizás porque muy en el fondo le dolía el que le dijera que era su mejor amiga, ya que con eso solo le hacía creer que nunca tendría algo más que una amistad con este y eso la decepcionaba en parte, pero con las últimas palabras que le dirigió el humano, le hacía sentir una felicidad que pocas veces había experimentado y podría jurar, aunque fuera imposible, que sus mejillas se encontraban sonrojadas y que su corazón volvía a latir una vez más.
El joven noto que algo extraño le sucedía a su amiga, estaba con la mirada perdida y en silencio, eso no le daba una agradable sensación, estaba demasiado pensativa y eso era raro en ella o tal vez solamente el muchacho se preocupaba demasiado; para asegurarse volvió a hablarle a la chica:
Finn: marcy, marcy ¿Te encuentras bien? – le pregunto el rubio algo preocupado, agitando su mano cerca de su rostro para llamar su atención, pero nada sucedía provocando que este se inquietara más por el estado de la vampira, iba a hablarle de vuelta pero en ese momento fue interrumpido por la voz de la mujer:
Marceline: h-he….ha finn, yo lo siento…es verdad no necesitas ninguna razón para visitarme héroe – dijo la vampiresa volviendo por fin a la realidad, mientras miraba al joven con una pequeña sonrisa de lado que se dibujaba en su rostro – además es cierto no nos veíamos hace tiempo….yo también te he extrañado – dijo estas últimas palabras en forma de susurro para luego continuar – ven pasa niño – le dijo con su típico tono de voz burlón, haciéndose a un lado para que el rubio pasara a su casa
Luego de esa pequeña charla, el joven se sentó el sillón rojo de la mujer, que con el tiempo había dejado de ser tan incómodo, mientras esta se dirigió flotando para posicionarse cerca de donde estaba el muchacho para luego preguntarle:
Marceline: y como ha estado mi héroe favorito de pacotilla, ¿has tenido alguna gran aventura últimamente? – le pregunto la peli negra, intentando tener una charla amena con el rubio, para intentar olvidar el problema que la confundía y también porque estaba de más decir que le alegraba mucho volver a ver al humano que hace tiempo no veía.
Finn: emmmm….si he tenido una que otra aventura interesante, mas por encargos que me hacia la dulce princesa jeje, eso me mantuvo muy ocupado y por eso no podía visitarte más seguido marcy – dijo el humano con una sonrisa nerviosa.
Marceline: parece que la rosadita te tuviera de sirviente – dijo con un tono burlón en su voz – pero no es necesario que te disculpes…no te obligo a que vengas a visitarme, solo somos amigos….pero tampoco es para dejarme olvidada niño tonto – dijo estas últimas palabras dándole un pequeño golpe en su hombro.
Finn: jeje ya sé que no estoy obligado a visitarte, pero….pero contigo la paso muy bien, me divierto mucho contigo marcy – le dijo dedicándole una cálida sonrisa a la vampiresa, que hizo que esta se pusiera algo nerviosa ante el comentario del chico, pero luego este agrego ya con una voz algo triste – además me he estado sintiendo muy solo últimamente – pronuncio estas palabras con una expresión melancólica en so rostro.
La vampira se alarmo un poco por las últimas palabras del chico, que sonaban un poco sombrías para su habitual forma de ser alegre y vivaz, se preguntaba qué era lo que lo puso así, aunque en su interior ya sabría la posible respuesta de este lo mismo decidió preguntar:
Marceline: ¿porque te sientes solo finn?, acaso no tienes al pulgoso de Jake…y a tu novia también – dijo estas palabras con un pequeño dejo de incomodidad.
El rubio solo atino a suspirar ante la respuesta de la mujer y bajar un poco la mirada, para luego volverla a dirigir al rostro de la inmortal y contestar:
Finn: claro que tengo a Jake el es mi hermano, pero ha estado más ocupado con su familia últimamente y no lo culpo, es algo muy importante para él y lo entiendo y en cuanto a mi novia – en ese momento hizo un pequeño silencio antes de continuar – bueno nosotros…terminamos hace algún tiempo – se notaba al humano acongojado al decir esas palabras y recordar ese momento que no quería volver a repetir.
Marceline: yo…lo siento finn, no quería…no quería que te pusieras triste – le dijo la peli negra, poniendo una mano en su hombro y haciendo que levantara la mirada para verlo directamente a esos ojos azules como el cielo y dedicarle unas palabras de aliento – pero mira quizás esta vez tu relación con la princesa flama no funciono, pero eso no quiere decir que estarás solo….me tienes a mí – dijo esta última frase sin percatarse de sus palabras, pero cuando lo hizo se corrigió rápidamente – digo que me tienes a mí y a tus amigos entiendes, no estás solo finn y no tienes por qué sentirte así – termino de hablar para dedicarle una pequeña sonrisa reconfortante, a pesar de que se sintiera algo avergonzada por sus palabras.
El muchacho se quedó callado, analizando las palabras que le había dicho la vampiresa para luego sonreír de manera alegre y acercarse para darle un abrazo.
Finn: gracias marcy, gracias por levantarme los ánimos – dijo el muchacho – te quiero mucho marcy….eres mi mejor amiga – decía estas palabras mientras continuaba abrazando a la mujer, que está por su parte sintió que esas palabras solo le provocaban dolor y desilusión.
Marceline: si tu también eres mi mejor amigo finn – pronuncio estas palabras de forma desganada, correspondiendo el abrazo del humano.
Luego de unos momentos, se separaron de dicho abrazo y permanecieron en silencio por un momento, hasta que fue roto por la peli negra:
Marceline: oye finn porque no vamos a buscar alguna aventura para divertirnos, asi cambiemos un poco los ánimos – dijo ya de manera mas animada y vivaz la mujer.
El chico ante tal ofrecimiento respondió con gran entusiasmo:
Finn: ¡claro!, es una gran idea marcy, además tengo ganas de tener una aventura divertida y emocionante – contesto eufórico este.
Marceline: bueno entonces que esperamos, ¡vamos! – Dijo al momento de tomar su bajo-hacha y dirigirse a la puerta de su hogar – vamos o te quedaras parado como un bobo.
Finn: jeje ¡sí! Es hora de divertirse, ¡vamos por una aventura! – dijo estas palabras para acercarse luego a donde se encontraba la mujer, listos para salir del hogar pero sin antes decirle a esta – ¡oye yo no soy bobo! – le dijo al percatarse de la forma que se había referido la vampira a él.
Marceline: jaja si claro no eres bobo, solo eres un niñito inocente – le contesto, mientras se dirigía flotando hacia la salida de la cueva, dejando atrás al joven.
Finn: ¡Hey, espera! – dijo para luego acercarse corriendo hacia donde se encontraba la peli negra, y al estar cerca de ella, se percató de que esta no traía protección alguna – oye marcy ¿porque no trajiste algo para protegerte del sol?
Marceline: fácil, porque ya no hay sol tonto – le dijo de forma divertida al humano, que luego de ese comentario se dio cuenta que el sol ya estaba por terminar de ocultarse.
Finn: valla el tiempo vuela cuando estas con buenas compañías – dijo el muchacho con entusiasmo – entonces no perdamos más tiempo y vamos a buscar una aventura marcy – le hablo a su compañera mientras empezaba a caminar hacia el bosque.
Unos minutos después de haberse adentrado al bosque, todo parecía estar demasiado calmado, no había ningún incidente y nadie pedía algún tipo de ayuda, eso desanimo un poco al héroe que esperaba con ansias poder encontrar una aventura que hiciera que se olvidara de una vez por todas del desamor que tuvo con su ex novia.
Finn: ¡diablos!, no es posible que ahora no haya ninguna a ventura ni nadie a quien ayudar….esto es aburrido – bufo molesto el chico porque no pudieron encontrar anda divertido en todo el tiempo que estuvieron recorriendo ese bosque.
Marceline: haaa ¡ya deja de quejarte quieres! – Dijo un poco fastidiada la mujer por la actitud del humano – todavía tenemos tiempo finn, ya aparecerá algo
El joven luego de escuchar las palabras de su "amiga", ya un poco más calmado dijo:
Finn: bueno es verdad….voy a ser paciente entonces – dijo este un poco resignado a tener que esperar a que la acción llegase.
Pero como si fuera arte de magia o una jugada del destino quizás, se escuchó un grito que provenía de un lugar no tan lejos de donde se encontraban.
Finn: ho si llego la hora de la acción – dijo muy entusiasmado mientras echaba a correr hacia donde provenía el grito, empuñando su espada de sangre de demonio.
Marceline: valla sí que tienes suerte héroe, pero por fin podre divertirme un rato – dijo la peli negra que seguía al rubio levitando cerca de él.
Luego de escasos minutos de haberse dirigido con prisa a donde se escuchó ese grito, llegaron al lugar, que específicamente era la aldea de los duendes, y lo que vieron dejo completamente impresionado al humano, mientras que la vampiresa le intrigaba la presencia de ese extraño ser que creía extinto.
Finn: ¡q-que es eso! – Dijo el chico con total asombro en su voz – marcy acaso tu sabes q es eso – le pregunto, apuntando directamente al monstruo que atacaba la aldea.
Marceline: si finn sé que es…..eso es un ciclope – dijo esta aun intrigada por la presencia de ese ser – pero creía que estaban extintos hace mucho tiempo…que raro.
El joven aún seguía impactado por lo que sus ojos veían, había luchado con miles de monstruos pero nunca había visto algo como eso, pero eso no quería decir que no pudiera vencerlo. Su asombro no duro demasiado porque escucho más gritos de ayuda que provenían de dicha aldea así que el rubio se encamino a enfrentar a ese ser abominable que estaba destruyendo el lugar, mientras le decía a la vampira que lo siguiera.
Finn: vamos Marcy, es momento de luchar – dijo muy decidido y confiado el muchacho en enfrentar al monstruo.
Marceline: jaja no te cansas nunca de las aventuras héroe – le dijo esta mientras seguía al chico con su bajo-hacha en mano.
Finn: ¡nunca! – le dijo entusiasmado en comenzar la pelea.
Acto seguido el joven se encontraba frente al gigante ciclope, que seguía destruyendo todo sin prestarle atención a héroe y la vampiresa, pero sintió que alguien le había golpeado la cabeza, al girar se encontró con el humano que le dijo de forma provocativa:
Finn: ¡oye estúpido gigante!, será mejor que dejes de hacer eso si no quieres que te den la paliza de tu vida – el rubio noto que ese horrible ser no reaccionaba a su provocación, entonces un poco ya molesto por la situación se volvió a dirigir al ciclope – valla yo creía que eras rudo grandote, pero solo eres un cobarde asustadizo – le dijo con sorna y malicia, haciendo que el monstruo reaccionara ante sus palabras.
Se notaba al ciclope furioso por el insulto del humano, ya que un rápido movimiento dirigió su puño con gran fuerza y velocidad hacia donde se encontraba su enemigo, el joven apenas pudo reaccionar ante el movimiento de su adversario, logrando esquivar su ataque, pero no se percató a tiempo de que el gigante volvió a atacarlo, pero esta vez parecía que quería aplastarlo, ya que dirigió su puño contra el chico, que apenas se salvó de esta pero no por su propios medios ya que la peli negra se dio cuenta a tiempo del repentino ataque del monstruo, logrando salvar al héroe de morir aplastado, tomándolo de un de sus brazos y levitando con gran rapidez hacia arriba del ese peligroso ser.
Marceline: eso estuvo cerca, más te vale tener más cuidado la próxima vez finn si no quieres terminar hecho puré – le reprocho la mujer a este – además esto es cosa seria no hay que tomarlo a la ligera.
Finn: bueno tienes razón marcy, perdón por preocuparte – le dijo algo apenado por si acción, dedicándole una sonrisa sincera.
Marceline: b-bueno está bien, no era necesario que te disculparas tonto – dijo ella, que se encontraba nerviosa por cómo se había dirigido el joven a ella recientemente, ya que aunque no lo quisiera admitir la sonrisa del rubio era algo que la tenía completamente cautivada a la reina vampiro; ya recuperando la compostura prosiguió – mira solo tienes que apuntarle en el ojo ¿entiendes?, ese es su punto débil.
Finn: está bien lo hare, pero ¿qué vas a hacer tu marcy?
Marceline: yo voy a distraerlo, mientras tu buscas una forma de golpearlo donde más le duela – le dijo decidida, mostrando sus colmillos en esa sonrisa confiada.
Finn: bien pero te cuidado quieres – le dijo algo preocupado por ella.
Marceline: no te preocupes niño, necesitara más que un golpe para hacerme daño – le contesto ya dirigiéndose hacia donde se encontraba el ciclope.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, esta le propino una patada detrás de la cabeza y le dijo.
Marceline: Hey estúpido, ven si te atreves e intenta atraparme sin que te mate primero – la provocación de la mujer tuvo respuesta inmediata, ya que el gigante, furioso, empezó a querer golpear a la vampira, propinando golpes al aire o a algún árbol que se encontraba cerca de la zona, pero no lograba darle a su objetivo, que se movía con gran agilidad.
Marceline: ja parece que no eres la gran cosa después de todo – dijo con burla en su voz – creo que podre acabar contigo sin que finn intervenga – luego de decir esas palabras, volvió a golpear al monstruo, esta vez con un puñetazo en la cara para luego impactar con su bajo-hacha en el hombro del ciclope, provocándole una profunda cortada, haciendo que este gritara de dolor y callera al suelo.
La peli negra sonrió victoriosa pensando que ya había acabado con el gigante, en ese momento iba a decirle al humano que ya era necesario que interviniera, pero no se percató que en ese instante en que se distrajo, el monstruo se levantó de vuelta y ya completamente encolerizado le propino un gran golpe, que hizo que saliera disparada hasta impactar fuertemente contra uno de los tantos arboles del bosque cerca, no sin antes de haber destrozado algunos por la fuerza del impacto que recibió.
El rubio al ver esa escena, se preocupó desmedidamente por la vampira, pero también estaba sumamente furioso con ese gigante, que en ese momento solo quería acabar de una vez con él.
Finn: ¡MARCY! – dijo afligido el chico por el estado de su amiga, pero luego se dirigió al ciclope con una mirada llena de ira y grito – MALDITO DATE POR MUERTO – y al terminar de pronunciar esas palabras fue corriendo directamente al monstruo, empuñando con fuerza su espada, esperando poder acabar con esto de una buena vez. Pero para su mala suerte no la tubo tan fácil el tampoco, porque el ciclope se dio cuenta de lo que pretendía hacer el joven, que por actuar impulsivamente se había convertido en un blanco fácil para este, asi que espero a que se acercara un poco más para luego darle un manotazo con gran fuerza al héroe, haciendo que saliera despedido hacia la dirección en donde había caído la peli negra.
Luego de haber impactado contra un árbol, pudo levantarse a duras penas, algo atontado y dolorido por el golpe que recibió, para luego buscar con la mirada a su compañera, que para su suerte logro encontrarla rápido cerca de donde él se encontraba y como pudo se dirigió lo más rápido posible a donde ella se encontraba.
Finn: ¡marcy!, ¿te encuentras bien? – dijo este, ya al lado de ella con gran preocupación que se notaba en rostro y voz.
Marceline: si, si estoy bien finn – le dijo esta ya levantada pero aun algo adolorida por el golpe – te preocupas demasiado héroe, ya parece que faltaba poco para que te pusieras a llorar como niña – dijo en tono burlesco al muchacho, que al escuchar sus palabras se sonrojo levemente.
Finn: lo siento – dijo aun apenado, pero rápidamente cambio de tema y hablo algo frustrado – ¡haaa demonios!, ya estoy cansado de este estúpido ciclope – termino de hablar el chico que se veía algo cansado por la situación, ya que sin darse cuenta el tiempo había pasado rápido y podría decir que ya era casi media noche.
Marceline: si yo también estoy cansada de este estúpido…..pero no te preocupes finn porque ya tengo un gran plan que hará que ese monstruo haya deseado nunca haberse encontrado con nosotros – dijo con orgullo la mujer y con mucha confianza en sus palabras.
Finn: bueno pues entonces cuéntamelo – le dijo este un poco impaciente, a lo que la vampiresa se acercó a hasta el para contarle el plan.
Marceline: bien lo que haremos es…
El ciclope, que se había recuperado por los golpes recibidos, se encamino a volver a destruir todo lo que había a su paso, pero se detuvo cuando escucho una voz familiar que le hablaba desafiante.
Marceline: ja te dije no podrías conmigo tonto.
El monstruo al escuchar eso de dio vuelta rápidamente para golpear de vuelta a la peli negra, pero no encontró nada y al volver la vista hacia su antiguo objetivo, la vampira apareció para propinarle un golpe mucho más fuerte que el anterior en la cara, haciendo que este se tambaleara y callera al suelo de espaldas, en ese momento la mujer se dirigió al rubio y le dijo.
Marceline: ¡ahora finn!, acabalo – le dijo en forma de orden al chico, que empezó a correr paridamente hacia donde había caído el ciclope, salto con gran destreza y dirigiendo la punta de su espada al rostro del monstruo dijo:
Finn: ¡toma esto estúpido! – hablo al momento de enterrar su espada en el ojo del gigante, haciendo que este gritara de dolor y callera rendido ante sus oponentes.
Al ver que el monstruo ya no se movía, el héroe saco su espada del ojo del ciclope y se dirigió a donde estaba la vampiresa esperándolo.
Finn: ¡si lo hicimos! – dijo el chico con gran entusiasmo y alegría – de verdad que tu plan funciono marcy.
Marceline: pues claro que iba a funcionar niño, si quien crees que lo planeo – dijo está vanagloriándose de su logro, pero luego agrego – ¿así que te gusto esta aventura finn?
Finn: jaja claro estuvo genial, y todo gracias a ti – dijo para luego abrazar efusivamente a la mujer, que ante la repentina acción de este, se quedó quieta en su lugar, pero correspondiendo rápidamente el abrazo del joven, que no paso mucho tiempo para que se separara de ella y dijera - bueno será mejor que valla a casa, hoy sí que fue un lleno de diversión – dijo el con una sonrisa alegre en su rostro.
Marceline: te acompaño, ya que eres tan torpe que puede pasarte cualquier cosa – le dijo mientras flotaba a la dirección de la casa del chico y reía por lo que le había dicho.
Finn: ¡oye! Yo no soy torpe – le reprochó a la mujer, que ya se encontraba alejada de el – ¡hay espérame! – termino de hablar el rubio para alcanzar a la peli negra.
Luego de la caminata de regreso, ya se encontraban en la casa del árbol del muchacho, que como le había dicho antes Jake no se encontraba en casa y al parecer B-MO se había quedado dormido por esperar a que el rubio volviera. Ya dentro de la casa el chico se dejó caer sobre el sillón de su sala, en tanto que la vampiresa también se sentó en este, ya cansada de tanto levitar.
Luego de que se sentaran el joven hizo una pequeña mueca de dolor, haciendo que la mujer se preocupara por él.
Marceline: finn ¿te encurtas bien, acaso te duele algo? – le pregunto con gesto de preocupación, a lo que este solo la miro con una sonrisa divertida y le dijo:
Finn: y ahora quien es el que se preocupa demasiado – le dijo burlonamente, haciendo que esta se apenara.
Marceline: haaa cállate niño – bufo la mujer algo fastidiada, al momento en que el humano reía por cómo se había puesto la peli negra.
Finn: jaja está bien marcy, solo fue una broma – dijo tranquilo el muchacho.
Luego de eso hubo un momento de silencio, que invadió completamente el ambiente, pero dicho silencio no resultaba incomodo, es más podría decirse que ese tiempo de calma permitió que la mujer aclarara su mente y tomara valor para de una vez por todas decir algo que aún no quería aceptar por más obvio que fuera.
Marceline: o-oye finn yo quería decirte algo – dijo al momento en que hizo un pequeño silencio para calmar sus nervios y continuar con su confesión – finn yo – pero no pudo terminar de hablar ya que sintió algo que se apoyaba en su hombro y al ver que era solo pudo sonreír tiernamente ante la escena.
El rubio se encontraba durmiendo apoyado en el hombro de la peli negra, se lo veía tranquilo por sus facciones y también podía verse una pequeña sonrisa que se formaba en sus labios. La vampira que contemplaba esta escena con ternura, le saco su gorro blanco con orejas de oso, de manera delicada para así no despertarlo, luego se apartó de el para posicionarlo de forma cómoda en el sillón sin despertarlo, y antes de irse acaricio suavemente su cabello y beso su mejilla cálidamente para luego por fin irse, no sin antes decir:
Marceline: buenas noches héroe….que descanses – dijo dulcemente la mujer para luego salir por la ventana y dirigirse a su hogar con una sonrisa de felicidad por el día te compartió con ese humano que la tenía tan cautivada, a pesar de que su intento de confesión fue fallido, no podía quejarse de nada ya que este día fue simplemente fantástico para ella, pero en su mente también los acontecimientos vividos hoy, habían dejado más dudas que certezas en la vampiresa sobre si el chico algún día correspondiera sus sentimientos, pero no dejaría que eso amargara su felicidad, porque por lo menos podía compartir tiempo junto a él y momentos que nunca olvidaría, pero quizás el curso de los acontecimientos venideros le darían una luz de esperanza a esta rebelde enamorada.
Bueno hola otra vez aquí les traigo otro capítulo de este fic, que por lo visto no es nada triste comparado con el anterior jajajaja, espero que este capítulo sea de su agrado y nos veremos en la próxima entrega de este fic que se titulara "malos entendidos".
Sin más que decir me despido hasta la próxima.
