Hola de nuevo! Ahora vengo con la entrega de este capítulo. De verdad es que me sentí muy feliz al recibir nueve reviews en el primer capítulo, no me esperaba esa respuesta. Espero no decepcionarlos con este segundo capítulo. Espero que lo disfruten tanto como yo lo hice en escribirlo.
Disclaimer. Beyblade no me pertenece, sino lógicamente no estaría aquí.
Género. Angst/tragedy/psicológico
Advertencia. Contiene toruta psicológica y física, ideas suicidas y lemmon (nada erótico por cierto) Recuerden que es un fic psicológico (o intento de ello), rebemos adentrar a la mente del personaje.
Nota. Siento que en este capítulo he cantinfleado demasiado XD, o en otras palabras escribí y escribí y al final no se si me di a entender. Si encuentran alguna incoherencia o tienen alguna duda favor de comentarmelo, se los agtadecería mucho.
CAPITULO II
Tengo que ver donde los ojos ciegan,
Que comprender donde la mente expira,
Que despertar donde la sombra reina.
Y me quedo en llorar donde la risa,
Y en esperar donde el amor no llega,
Y me quedo en morir donde la vida.
Fragmento de "Soneto de Afanes" de Eugenio Florit y Sánchez Fuentes
Si desde un principio se había escondido era sólo para poder realizar una de las decisiones más determinantes de su vida: ayudar a Yuriy en su sufrimiento. Poco le importó que la enfermera llegara y encontrara el cuerpo inerte del pelirrojo, pues ya no había marcha atrás, él se había ido y ni siquiera la tecnología tan avanzada usada en la abadía, de tan confianza para Boris, era capaz de reinvertir este proceso indefectible. Pronto la sala se llenó de guardias que con la miraba acusaban o se burlaban de Kai, sólo esperaban a su jefe y proceder con el castigo, seguramente cruel y mortal, que recibiría.
Kai lo sabía, de esa manera mataría dos pájaros de un tiro. Era sorprendente que tanto tiempo había gastado las pocas fuerzas mentales en encontrar la solución y el escape del infierno, cuando en un abrir y cerrar los ojos había liberado a su amigo y seguramente le proseguía él.
Pronto entró Boris, no habló siquiera, sólo observó la escena sin inmutarse. Destapó la delgada sábana que cubría al pelirrojo y con un además ordenó que se llevaran al cuerpo.
-Me alegro que la perdida no haya sido tan importante – mencionó cínico rompiendo con el silencio funesto que siempre llegaba cuando él estaba presente – Por favor ponga en orden la habitación
Le dijo a la enfermera, quien sin dudarlo y sin objeciones acató la orden. A Kai poco le molestó el comentario. Muchas de sus preocupaciones tenían nombre y eran "Yuriy". Ahora todo cambió. Sin embargo un poco de envidia se había cruzado en su mente. Saber que él ya se había esfumado de lo que irónicamente le llaman vida era una idea odiosa y a la vez reconfortante.
-Retírense todos – los guardias y Kai se dieron media vuelta – Kai…sígueme
Rió para sus adentros. Era una sensación nueva, una especie de alivio y ansiedad porque llegara la hora de su castigo. Ahora las torturas de Boris se convertían en la solución perfecta para dejarse caer y no existir jamás. Ese dolor que tanto ansiaba, esperaba, anhelaba…todas esas emociones y sentidos que predeterminaban una vida nueva después de que todo acabara, el anuncio de su liberación física y mental. ¿Qué le esperaría después de la muerte? Por supuesto que divagaciones como esa eran los pensamientos principales en cuanto su cabeza se recostaba en la almohada por las noches; pero jamás imaginó que sería todo eso que presenciaría justo cuando cruzara la línea en la que el cuerpo se sacrifica en beneficio del alma, pero seguro es que no era peor que vivir de esa manera. El cielo y el infierno le fueron indiferentes. Siempre le resultaron inverosímiles esas ideas fantasiosas y extremistas de lo bueno y lo malo, pues más que nadie sabía lo complejo que era juzgar algo de positivo o negativo, pues así como existe el amor capaz de dañar, también coexistía su contraparte, el odio, que podría resultar gratificante.
-Joven Kai…de verdad que me sorprende tu forma de actuar. – dijo Boris en cuanto entraron a su gran y funesta oficina – Aunque te conozco más que a tú a tí mismo debo admitir que esto fue algo…inesperado – No había cambio de voz, era inexpresiva al igual que su semblante. Sólo conocía en él la indiferencia, la crueldad y su sádica satisfacción – Debería castigarte por asesinar a uno de tus compañeros – se sentó detrás de escritorio y puso sus manos juntas recargando su barbilla en ellas, pensativo. Era imposible adivinar que pasaba por su mente –
-Entonces ¿por qué no lo hace ahora mismo? – por primera vez se encaró sin temor –
-Creo que no ha comprendido porque estás aquí – se puso de pie y acosador miró el cuerpo de Kai de arriba abajo – Prefiero ver este percance desde varias perspectivas. Si…lo que hiciste esta contra las reglas, no tienes el derecho a decidir cuando deshacerte de tus compañeros; y se que eres consciente de lo que te esperaría cuando lo descubriéramos. Aunque prefiero verlo de esta manera, tu sabes…es bueno ser positivos: hoy me doy cuenta que por fin nuestros métodos de entrenamiento han tenido excelentes resultados en tí, ahora compres que nosotros no estamos para cumplir deseos – se puso de pie frente a él con mirada sarcástica y burlona – No se si esto lo realizaste con conciencia, y por si aún no te das cuenta de lo que acabas de hacer, te lo diré de una vez, aprovechando que ya estamos aquí: Yuriy ansiaba vivir, su mayor tormento era la posibilidad de morir cada vez que le dábamos su merecido ¿por qué crees que nunca lo dejamos ir? Pero tu te fuiste aún más lejos que nosotros y acabaste con su mayor deseo – rió descaradamente. Kai no comprendía - ¡Felicidades Hiwatari! Nos superaste – su semblante de repente se tornó aún mas serio y lo miró amenazante. - ¿ahora lo comprendes? No cumpliríamos los deseos de tu compañero al dejarlo en paz. - se acercó hasta quedar a unos milímetros de su rostro – Se que no temes al dolor, sé perfectamente que deseas morir, por lo menos ser torturado…pero ¿qué crees? No te daremos el gusto
De repente todas las salidas de Hiwatari se vieron falsas. Y no es que no lo comprendiera, sino que le frustraba saber que no tenía el control de sus actos aunque en su mente luchara por tener otras opciones que en la realidad no existían, por lo que inconscientemente se había resistido a la verdad frente a sus ojos.
Ahora sentía que los puntos de comparación entre él y Yuriy no eran tan distantes y diferentes. Cada quien anhelaba de manera distinta su libertad, y cada una se vio tajada en circunstancias, que aunque parecían completamente distintas, en resultado era el mismo.
Ahora varias cuestiones rondaban su mente sin respuestas coherentes. ¿Acaso el desenlace de Yuriy era el más acertado que pudo haberle ofrecido? Por el menos el idóneo resultaba. Pero ¿Qué otra salida pudo haber encontrado? Y es que en situaciones tales la indecisión resultaba frustrante, por lo que se debía de actuar de manera concisa y sin miramientos ni sentimentalismos. Ante todo esto ¿Yuriy lo habría perdonado? Al final de cuentas él mismo se encargó de acabar con su única ilusión. Después de tantas interrogantes paradójicamente la conclusión resultaba otra cuestión¿si Yuriy se había ido porque perturbarse de esta manera? Así que desistió a toda divagación que lo llevara al irremediable "hubiera".
No se condenaría por su actuar ni dejaría que su apresurada mente se clavara en pensamientos que no lo llevarían a ninguna respuesta al tratarse del pasado. Ahora estaba completamente solo, lo que lo llevaba a concentrarse puramente en su hastiada situación, que después de lo ocurrido se había convertido en una presión el cargar con su propia vida. Era una lucha entre la voluntad de sus verdugos y la de sus propios deseos. Se sentía atrapado entre las manos de sus captores mientras su libre albedrío se resbalaba como agua entre sus dedos. Al menos ahora podría elegir en cual de las dos camas de su habitación dormir.
Esa misma noche se llevaron el cuerpo de Ivanov a uno de los rincones del exterior de la abadía. Desde su ventana Kai observó el trabajar de los hombres sin ritual mortuorio alguno. Ni ellos ni él le daban importancia a enterrar mas que los restos de lo que alguna vez fue una persona; era el único punto en el que al menos podían coincidir. El llorarle a un cuerpo inerte sería aún más terrible para él, pues aunque rogara que lo escuchara, mirara o hablara, nada cambiaría. Si bien algunas experiencias vividas ahí dentro eran prácticas, y una de esas enseñanzas era la resignación ante lo inevitable, aunque ya no comprendía si deliberadamente había anestesiado cualquier tipo de empatía. Ya no importaba más, él se había marchado, y ahora era su momento.
Volvió a tomar la navaja, no sin antes admirar su belleza plateada. Pasó sus dedos por el filo y aunque se veía inofensiva aquella lámina cortó un poco de su piel. Gotas de sangre dejaban un camino en sus manos. Era el rojo más hermoso que había visto en su vida, se veía fresca, brillante y deliciosa, comprobando esto cuando pasó su lengua y probó algo de ese vital líquido.
Entonces, sentado en un rincón del oscuro baño, observaba admirado como con cada corte realizado más y más sangre salía, formando curiosos riachuelos que se esparcían en el azulejo blanco. Sonrió al sentir aquel dolor, no entendía como podría disfrutar de esa manera tan masoquista ese hermoso suplicio. Cada gota de sangre era una esperanza nueva. Cada segundo que pasaba anunciaba tan ansiado final. Y lo aceptaba, el dolor cada vez se hacía más insoportable. Su vista se nubló completamente, se sentía sofocado y no era capaz de mover nada. Hasta que al fin se rindió y cerró sus ojos sin oponer resistencia.
¿Dónde estaba la paz? La conocía en teoría pero nunca se le fue presentada. Tal vez por desconocerla no podía distinguir cual sería esa sensación. Pero ¿a quién engañaba? Sabía que al único lugar al que había parado era a la enfermería. Era curioso como las decepciones y el desengaño no tenía límites, pues cuando creía que por fin hasta el fondo había llegado, de nuevo se precipitaba a ese abismo sin final. Abrió los ojos sin resignación. Realmente no quería ver quien se encontraba rodeándole.
Miró al techo. La luz lo cegó, no era la que esperaba, esta le calaba hasta los huesos de una manera opresora y tétrica. Todo giraba. Ni siquiera era capaz de mover un dedo por la debilidad. Ya no sabía que era vida….no sabía que era muerte. Tal vez se encontraba en un limbo entre ellas. ¿Acaso murió lentamente antes de que le pasara por la mente vivir? Entonces cuando pretendía ocasionar su muerte ¿qué era lo que realmente hacía? A todo esto… ¿Cuándo comenzaría a vivir: cuándo muriera o cuándo descubriera el sentido de la supuesta vida?
-Me alegra que hayas despertado – escuchó de la voz de Boris. Ese fue su verdadero despertar – lástima por ti…
No respondió nada. Aunque ¿qué podría decir? Tal vez le dio la razón con su silencio, pero si lo miraba desde todas las perspectivas no había palabra alguna para defender el poco de orgullo que le quedaba.
-¿qué pretendías Kai? Parece que no te quedó claro la lección que le dimos a tu compañerito. Pero estas sólo, aquí no hay nadie que pueda salvarte como le pasó a Yuriy…ni siquiera tu mismo. Te vigilamos Kai ¿creías que dejaríamos que murieras? – Comenzó a caminar alrededor de la cama – Eres nuestro – Kai no pudo evitarlo. Jamás había mostrado su debilidad ni a sí mismo, pero las lágrimas amargas no pudieron contenerse más – así me gusta Hiwatari –Le habló al oído descarado. Para Boris el llanto significaba sumisión y asentimiento – sin duda eres un recluta ejemplar – sonrió cínico y secó con el dorso de sus manos las lágrimas – Recuerda que te estaremos vigilando. Pronto pondremos en tu habitación a otro chico el cual de vigilará para que no hagas algo estúpido de nuevo. Por lo pronto permanecerás aquí hasta que te recuperes.
¿Ahora que haría? Era cierto que cuando una persona tenía la voluntad para no morir se recuperaba, entonces… si se dejaba y escupiera todo el tesón para sobrevivir ¿moriría a pesar de que los médicos hicieran lo posible porque no? Era una buena opción, pero ahora por experiencia sabía que no lo dejarían ganar fácilmente esa lucha. ¿Qué sería menos cansado: rebelarse contra los médicos y durar una infinidad de tiempo en lograrlo, o recuperarse (en contra de su propia voluntad) y salir de esas asfixiantes sábanas blancas y de esa taciturna habitación?
Las semanas que estuvo en cama sólo dormía. No soportaba estar simplemente ahí, moviendo sus ojos, observando la mirada fría de todos los que lo rodeaban. No era que a ellos les importara salvar una vida humana, más bien reparaban máquinas previamente manipuladas.
Si tan sólo desde un principio se hubiera adaptado a ese sistema, ahora no estaría lamentándose por tantas cosas, pensó una vez que regresó a su habitación y encontró a su nuevo compañero ahí, quien parecía cómodo con su estadía en el lugar y hasta con las mismas personas que lo habitaban. ¿Qué tan en el fondo eran sinceros con lo que aparentemente demostraban los chicos de la abadía? Tal vez la diferencia radicaba en que ellos aceptaron su cruz y aprendieron a vivir con ella. Y había intentado vivir de esa manera, pero el afán que tenía en conocer otras emociones llovía sobre su cabeza, ese deseo absorbía las ansias de ser libre, de vivir como cualquier ser humano, con tristezas y decepciones, pero también con alegrías y regocijos. Pero ni siquiera hubo cimientos que formaran el equilibrio necesario para sobrellevar y disfrutar, llorar y reír, turbarse y lograr encontrar un momento de paz.
Estar de nuevo dentro de su habitación disparaba sus nervios. Su respiración se cortaba y un escalofrío recorría su cuerpo desde la cabeza hasta los pies. Se movía de un lado a otro, sin poder controlarse.
-Kai, por favor, ya no hagas eso o también sufriré un ataque de nervios.
-Cállate Bryan, eres un maldito bastardo. Tu voz me intranquiliza aún más.
-Se lo que necesitas
Sonrió con algo de maldad, en sus ojos un destello de malicia pasional brotó de súbito. Se puso de pie y buscó algo entre las pertenencias de su cajón. De ahí sacó una pequeña navaja y se la mostró a Kai. Éste se quedó pasmado y confundido.
-¿no se supone que tu deber es cuidar que no atente contra mí mismo?
-Por eso lo haré Kai. Estas alteraciones son suficientes como para matarte. Y no queremos eso – ironizó despectivo, burlándose cínicamente – dame tus brazos.
Era tan tentadora la propuesta. Ya antes había sentido el regocijo de probar el dulce y delicado filo de esas láminas lujuriosas y sedientas de sangre.
Levantó su brazo derecho, Bryan lo tomó lentamente, mirándole detenidamente. Pasó lujuriosamente su lengua por su labio inferior, esa ansiedad en el rostro de Kai lo excitaba, lo llenaba de un calor que se concentraba debajo de su ombligo. La desesperación en esos orbes carmesíes que rogaban por un poco de dolor exaltaba sus sentidos. El sudor en sus manos blancas llenaba de locura frenética su mente, desplegándose imaginariamente escenas pervertidas de masoquismo que exigía Kai. Entonces miró el objeto de placer entre sus manos, pasó su lengua por el filo delicadamente y después recorrió ligero por las mejillas de Kai, pasando por su cuello y después el pecho sensualmente. Hiwatari vio su mirada, ese brillo sádico y lujurioso en sus ojos, si tan sólo él pudiera disfrutar de esa forma aquellos actos que él sufría.
De repente y cuando menos lo imaginó esa ansiedad se había fugado. Observar la mirada de Bryan y como pasaba la navaja por su piel comenzó a excitarlo. El filo en su piel era una sutil caricia estremecedora. La navaja se convirtió en un instrumento de seducción. Kusnetzov notó el cambio en Kai, sabía lo que esto ocasionaría.
-¿sabes? – Replicó en tono sensual y sádico a la vez – este podría ser nuestro secreto…- hizo un pequeño corte en su brazo derecho, la sangre escurrió seductoramente por su brazo hasta llegar en brillantes gotas hasta el suelo – Pero un favor se paga con las gracias Kai… - hizo otro corte, un poco más profundo, pero si hacer mayor daño –
Kai comprendió. No pasó mucho cuando se encontraban en la cama desnudos. Bryan era quien tomaba la delantera montado en Kai con la navaja en la mano, pasándolo por su pecho y tórax de vez en cuando cortando su piel y tomando la sangre que emanaba de las pequeñas heridas, causando un extraño y placentero dolor al contacto de su piel expuesta y la saliva.
Hiwatari jamás imaginó estar en una posición tan sumisa, y aunque la soberbia le carcomía, aceptaba disfrutar de esa situación. Había aceptado pagarle como una puta a Bryan con placer carnal. Aunque él no era único que recibía saciar ese capricho. Recibía y daba gustoso. Era participe y no sólo espectador del juego que jugaba Bryan.
El dolor al ser penetrado caló profundo. No hubo cuidado alguno en que se acostumbrara a la intromisión, comenzando salvajemente con embestidas que lo desgarraban por dentro, haciéndolo sangrar, y por ende produciéndole placer desmedido. No pasando mucho tiempo los dos se vinieron al mismo tiempo.
Al salirse de Kai, dejó entre sus piernas rastros de su semen mezclado con el de Kai y sangre. Su mirada bien podía intimidar por tan pervertida y sádica. Era como los demás chicos en ese lugar: como buenos perros tenían las mismas características de su dueño. Y es que esa mirada que ahora tenía Bryan era la misma que cuando Boris torturaba a Yuriy. Aunque por alguna razón Kusnetzov le causaba querer realizar sus fantasías mas vulgares. Su mirada no lo intimidaba, sino lo llamaba, lo incitaba. Ahora fue quien le otorgó placer por todo su cuerpo hasta centrarse en su sexo, introduciéndolo completamente a su boca.
Lo que ignoraba es que el supuesto secreto no sería compartido sólo por ellos dos, pues a través de un televisor Boris miraba la escena sentado en su escritorio.
CONTINUARÁ...
Hasta aquí el segundo capítulo. De verdad que espero les haya gustado. No me autocriticaré hasta recibir nuevamente sus comentarios.
Gracias a:
GabZ. Muchisimas gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado. Espero que este capítulo no te defraude.
Darker. ¡ay! tu siempre con tus comentarios extraños XD. Ni siquiera supe si te gustó. Se mas expliscito XD. No te creas. Ya se lo que piensas pero...¡no puedo hacer otra cosa! esto es lo que me sale en ciertos momentos. De todas maneras sabes que soy feliz y se me nota ¿no?
Zhena HiK. Si! soy mala! muahahahahahaha! pero mas que Boris no :p es él quien hace sufrir a Kai...yo no..Me alegra que te haya gustado, espero que este capítulo sea igual
Brychat. Muchas gracias por tu comentario, de verdad me alegra saber de tí y ¡estoy esperando leer algo tuyo! Y ya no me hables de usted - . Entre nosotas debe de haber confianza, así que tuteame con confianza XD (Mira que confianzuda salí ¬¬). Espero que este capítulo no de decepcione.
Marean L. Wolff. Sis! no se si leas este capítulo. Andas muy perdida desde hace tiempo. Bueno. Espero que estes bien y gracias pro tu comentario. Sabes que te quiero mucho y gracias pro los cochinos besos, todavía los tengo bien embarrados XD.
Cagalli Marean tao Hiwatari. Niña!¿cómo estas? siempre es un placer leer tus reviews. Yo no te hago llorar! no te golpeo ni nada de eso...eres tu la que no controla sus lágrimas . . Aunque me da gusto que esto haya tenido efecto en tí XD (que mala soy...pero una mala muy buena ...zape por eso)
Akia-Usagi. Preciosa! no se si decirte que me dio gusto que lloraras o no XD. De hecho pretendía que esto llegara a los lectores Y tu dirás. De todas maneras nos gusta el sufrimiento ¿para que lo negamos?. Gracias por tu comentario y espero que te haya gustado este capítulo.
Ginny. Sis preciosa, adorada, idolatrada, de la vida y del amor (y del Sagrado corazón de Jesús y de los pobres...casi me faltó decir XD). Ya habrá oportunidad de que le des una buena ma -piiiii- a Boris. Yo prefiero hacer sufrir a Kai XD. La verdad es que nos gusta ¿o no? por algo estamos aquí, pa' que negarlo. Gracias por tu comentario. Eres una de las personas que mas me animan en seguir aquí. Te quiero mucho y espero que te guste este capítulo. TE QUIERO!
Gothical S. Oberhauser. Oh si! todo ese bello sufrimiento tan gratificante! Espero que leas este capítulo y que te haya gustado. Y muchismas gracias. (Te iba a decir otra cosa...pero mejor en otra ocasión XD)
Gracias a todos. Espero sus reviews sinceros y criticos. POR FAVOR HAGAN CLICK EN GO. Como no escucho aplaudos ni me caen flores (o jitomatasos XD) necesito saber cual es su opinión de este segundo chap.
Cuidense Y MIL BESOS DONDE SE LOS QUIERAN ACOMODAR y si les quieren poner lugar ya saben donde estoy ;)
