Estoy escuchando a mi Omega llorar en los pasillos de Shield y todo por un maldito comentario de que está un poco gordito.
Se que no le gusta que comente sobre su peso, pero se me salió y me causó gracia el intento de abrocharse los pantalones.
Volvi no hace unos minutos de una misión y lo primero que quería era apapachar a mi Omega y haci lo hice.
Llegue a las instalaciones de Shield, lo saqué de su taller y nos enserramos en nuestra habitación, donde le hice el amor hasta sasiarnos. Por desgracia para mi le hice el comentario cuando se estaba abrochando el pantalon.
—¿No crees que estas un poco gordito cariño?— eso desató a la Magdalena que tengo enfrente.
Me intenté acercar pero me miró dolido, aunque para mi ésto es realmente estúpido, me puse serio.
—Antony ya dejate de cosas, eso de que estés un poco gordito no tiene nada de malo, te vez realmente adorable— relajé mi semblante al ver sus preciosos ojos lagrimear.
Se acercó a mi tan rápido —no estoy gordito, estoy embarazado— me calleron como misiles las palabras y una alegría me invadió por lo que lo abraze con fuerza y lo recosté suavemente en la cama.
—¿Que crees que estás haciendo Steve? —
—Tu que crees cariño, vamos a selebrar la noticia, voy a hacerte el Amor—
—Estoy felíz—
—Enserio, no estás molesto de que esté gordito?, ya no seré atractivo, paresere una foca—
—Nada de eso, te verás realmente precioso. Mi Amor—
