Disclaimer: Los personajes de TWD no me pertenecen.
Hola! Pienso entrega capítulos seguidos para lograr el enganche con mi historia, y luego subir un capítulo o dos a la semana, dependiendo de mi trabajo.
Gracias a mi primera fan isolinaadams, estoy más que agradecida por tu mensaje!
Ahora los dejo con el segundo capítulo!
Pasaron la noche dentro del baúl. Al principio Maggie se tapaba la boca con ambas manos conteniendo el llanto y miedo. Todo el auto se movía ante el paso de la gran horda que los había escuchado. Vidrios rotos, truenos, lluvia, fuertes golpes en el baúl de torpes caminantes era el coctel supremo para volverse loco.
Al cabo de una hora y media, se acostumbraron al ruido y movimiento. Parecía que no iban a poder atraparlos, pero que si iban a estar ahí encerrados un largo rato. Daryl miro el rostro de la muchacha, tenso. "Duerme" le dijo sin pronunciar sonido. Si no dormía, cuando salieran de ahí, no sería capaz de dar dos pasos sin desmayarse. Maggie asintió y con afecto le dio un apretón a la pierna de Dixon, que rápidamente la corrió de ese lugar. Maggie notó el resto pero estaba muy cansada para pelear en realidad con él.
Al salir el sol, no se escuchaba más a los caminantes. El baúl había sido excelente idea, hasta Daryl mismo pudo descansar un poco. Salieron del lugar, encandilados por la fuerte luz del sol y suspiraron.
- Y ahora qué?- Volvió a insistir Maggie estirándose mientras acomodaba su ropa. Había dormido en mala posición pero dormido en fin. Rebusco entre las cosas de la guantera del auto y encontró unos lentes de sol.-
- Volvemos al bosque… La horda ha tomado otro camino. Buscamos comida, agua y refugio.- Daryl comentó mientras buscaba algo de uso dentro del auto abandonado. Saco unas latas vacías, un fierro para trabar el volante y más basura para hacer fuego.-
- Me refería a buscar el autobús escolar…-
- Y yo a sobrevivir.- Termino de poner un par de cosas en una bolsa y la miro desafiante.-
- Idiota.- Murmuró Maggie molesta. Esa actitud de "sobrevivir" "todo está bien" la tenía por las nubes de molesta.- Vamos por los demás, Daryl.- Pidió Maggie con actitud cansina.
- Están todos muertos.- Dejo escapar Daryl, harto de su afán de ir por los demás.-
- Cállate!- Gritó Maggie e inmediatamente se cubrió la boca mirando alrededor.- Lo siento.- El largo tiempo que pasaron dentro de la prisión la acostumbro a una vida sin privaciones, una vida donde podía expresarse a su modo.- Vamos a buscarlos.- Insistió tratando de no ponerse a llorar como el día anterior.-
- Vamos a ir al bos…-
- Bien.- Interrumpió Maggie al hombre con testarudez.- Tu ve al bosque. No te necesito.-
Daryl la miro de arriba a abajo y sonrió de lado con una mirada burlona. Sacó su cuchillo del cinturón, Maggie retrocedió dos pasos, pero el sólo se lo entregó sin mirarla a la cara. Maggie con el ceño fruncido y evidente confusión, lo tomó y se dio vuelta, caminando por la carretera en busca de su familia. El "arreglo conveniente" de usarse para sobrevivir les había durado muy poco.
Daryl pateó un espejo retrovisor, haciendo mucho ruido, mientras se metía al linde del bosque, haciendo que Maggie volteara.
- Idiota.- Murmuró la chica enojada. Comenzó a caminar según lo que ella creía que era, el camino hacia el bus. Estaba todavía cansada, tenía hambre, sed, pero sabía que jugar al campamento en el bosque no iba a ayudar en la búsqueda de Beth y Glenn.- Bien. Yo puedo sola.- Se dijo a si misma mientras se hacía una coleta en el pelo y suspiraba caminando con paso determinado. Tomó los lentes de sol, se los puso y aunque nunca lo admitiera, se sentía tan fuerte como Sarah Connor en ese momento (NA: La de Terminator 1 y 2, no la de la última entrega xD)-
Al cabo de 40 minutos encontró el bus a un lado de la carretera. El corazón trepó hasta su garganta. ¿Por qué demonios el bus estaba parado? Debían seguir hasta el prado verde que habían marcado en el mapa de la prisión dos semanas atrás. Dejo de caminar, y quedo parada a unos 200 metros del mismo. Ella sabía que era ese bus por la gran cruz roja que le había pintado ella hace tiempo. No había dudas.
Tragó saliva con la garganta rasposa y carraspeo antes de caminar hacía el bus con cautela. Algo no estaba bien, y cada maldita fibra de su cuerpo agotado lo sabía.
Miro en todas direcciones, agudizando el oído, buscando algo que le diga que su familia estaba bien, pero nada. No podía negar el ruido a caminantes que había dentro del vehículo escolar. Esos gruñidos desesperantes, cada vez más evidentes, hicieron que la piel se le ponga de gallina y un sudor frío recorriera su espalda.
Cuando estuvo a pasos del bus, levanto la vista hacia las ventanillas, y con mucho miedo, dio un golpe seco a una de ellas. No pudo contener el grito cuando uno caminantes se aplastaron entre sí, pegados al vidrio, queriendo atacarla aparecieron. Se quedó estática, desesperada, mirando cada uno de esos rostros, intentando reconocer a su hermana, prometido, alguien de los que en algún momento en su vida amo.
Sabía que adentro había más caminantes de los que estaban en la ventana, mirándola. Sólo que no sabía cómo demonios haría para sacarlos a todos y chequear. Maldijo por lo bajo, Daryl seguro sabía que podían hacer.
Después de pensar 10 minutos interrumpidos por un Walker y los gruñidos desde adentro del bus, resolvió romper alguno de los vidrios de las ventanas y con el cuchillo que Daryl le obsequio apuñalar uno a uno. Lamentablemente algunos walkers se quedaban atorados en los vidrios y no dejaban que los otros caminantes se acercaran. Maggie grito frustrada. Tenía miedo, dolor. Si seguía matándolos, pronto llegarían zombificadas las personas que ella amaba, y nada en el mundo la había preparado para eso.
La sensación que su cuerpo sentía, esa devastación total, fue la misma cuando el Gobernador le pidió que se quitara el sostén o le llevaría la mano de Glenn cortada. Se sentía sola en el mundo.
Recordó que en su camino al bus, había encontrado a una familia que Woodbury que hasta ayer vivía en la prisión, a un costado del camino, siendo devorados.
Tenía un plan.
Volvió por ellos y con sumo disgusto y dolor, dislocó y corto un brazo del padre de la familia. Eso funcionaría como cebo, dentro del bus, y ella podría sacar de a uno a los caminantes y chequear lo peor. Tenacidad ante todo.
Luego de 8 caminantes muertos, mucho sudor y gritos; el trabajo estaba terminado.
Maggie se dejó caer en el piso.
Glenn, Beth ni Judith estaban en el bus.
Eso solo podía significar que habían escapado, y el abanico de opciones allí eran muchos, y todas malas. ¿Cómo sobrevivirían una niña que nunca tuvo fuerza física para defenderse, un hombre en recuperación de una influenza fatal y un bebé que lloraría ante la primera señal de hambre o incomodidad?
La respuesta era que no sobrevivirían. Así de simple.
Bajo la mirada al suelo, cubierto de sangre espesa y ese característico olor metálico. Daryl tenía razón, estaban todos muertos. Tenía que admitirse a sí misma, no deseaba encontrar sus cadáveres. Sería echar más leña al fuego de desolación que abarcaba en su pecho. Escucho a lo lejos unos gruñidos y por primera vez en su vida, no tuvo voluntad de defenderse; rio irónicamente, ya que cuando Beth se cortó las muñecas, ella le reprocho lo débil y estúpida que estaba siendo y ahora ella misma, estaba dispuesta a dejarse comer por unos carroñeros, sin voluntad de seguir. No tenía porque.
El arrastre de pies se hizo más evidente y ella miro el brillo del cuchillo, que estaba tirado en el suelo. En el mango rezaba la frase "Para el veneno de esta, no hay remedio en la botica". Sonrió de vuelta, "Para un corazón roto tampoco". Y cerró los ojos.
El primer flechazo falló pero hizo que ella se levantara del suelo y tomara el cuchillo para defenderse. Quién sabe si era por inercia o qué. El segundo flechazo le dio justo en el ojo al asqueroso caminante y ella arremató contra los otros dos caminantes que quedaban.
No quería mirarlo, sentía vergüenza de sí misma.
- A qué demonios crees que juegas, Maggie?- Daryl tenía las venas del cuello marcadas y una mirada que pocas veces había visto.- No era que podías sola? He?- El tono de voz del sureño era de reproche, enojo.-
- Están todos muertos.- Susurró ella aún en estado de shock.-
- Y por eso qué? También te dejaras morir?- Daryl recuperaba las flechas entre los muertos y limpiaba con el borde de su camisa.- Demonios, Maggie.- Continuó haciendo lo suyo, escuchando como ella lloraba sin contención y dejándola ser.-
- Muertos.- Repetía Maggie abrazándose la panza, mientras el sudor corría por su frente y el sol la hacía sufrir leves mareos.- Muertos.-
- Vámonos.-
- No iré a ningún maldito lado contigo.- Dijo Maggie conteniendo la bronca. Ella tuvo que haber vuelto con su familia, no huir con Dixon, Dios sabe dónde, solo para comer una maldita serpiente y pasar la noche en un baúl.-
- Y a dónde más irás? A quién más tienes?- Dijo con cizaña un Daryl muy cabreado. Estar furioso, matar caminantes, era su manera de lidiar con todo lo que paso 24hs atrás. Sólo funcionaba así para el.-
- Eres un imbécil.- Dijo Maggie secándose las lágrimas y empujando levemente su hombro.-
- Si, el puto imbécil que te hará sobrevivir.- Dijo Daryl sin mirarla y tomando su brazo.- Vamos.-
- Suéltame, demonios!- Maggie forcejeaba pero era evidente la diferencia de fuerzas entre ambos. Ni siquiera falto de sueño y mal alimentado este hombre perdía poder.- Dije que no iré contigo!-
- Y yo digo que sí. Deja de comportarte como una maldita inmadura y vamos.- Amenazó Daryl muy cerca de su rostro. Podría jurar que Maggie tenía 8 pecas marrones en el puente de su nariz, debido a la cercanía.- No es momento de llorar.-
- Nunca lo es, pero quiero llorar a mis muertos.-
- Llóralos con el estómago lleno mejor, así no me sirves.-
Ambos pensaban en otras personas durante ese enfrentamiento. La única vez que Glenn fue un maldito insensible con ella, fue después que Merle los secuestrara. Durante semanas, estuvo distante, enojado, monosílabo y Maggie no entendía que pasaba. Ella fue casi abusada, ¿Por qué demonios él debía enojarse o alejarse de ella? Se sintió sucia y desagradable de sí misma por semanas. Cuando no debería ser así.
El, pensaba en Beth. Cuando perdió a Zack, su primera reacción fue abrazarlo. Y eso fue el único contacto físico real que tuvo con alguna persona durante el apocalipsis. Ni con Carol llego a ese tramo de intimidad. Aunque él no estaba preparado para eso, fue reconfortante no sentirse solo la mano derecha de Rick.
Pero allí estaba con la otra Greene, que todo lo que hizo estas putas 24hs fue llorar, enojarse, llorar, dormir y llorar de vuelta. Su actitud era muy diferente a la de su hermana. Beth no lloraba, no lo enfrentaba y siempre le sonreía a todos. Maggie, muy recelosa de su círculo interno, nunca dejo entrar a nadie más a su vida. Tenía los ovarios bien puestos para enfrentarlo como una igual para él y le discutía cada maldita decisión que él tomaba.
En la prisión se equivocó, había tomado a la Greene equivocada.
- A qué te refieres?- Maggie hipo la frase entrecortada, mientras Daryl dejaba que se zafara de su agarre.-
- Encontré un campo de golf, antes de verte en tu actito de adiós mundo cruel.- Dijo un poco más calmado. Maggie endureció el rostro. De todas las personas en la prisión ¿Por qué Daryl Dixon?- Hay un lugar grande, y un camión de abastecimiento de comida, algo encontramos seguro.-
Maggie no dijo nada y señaló el camino haciendo una reverencia para que el la guiara. No tenía fuerzas para discutirle más. Tomó el cuchillo del suelo y corrió unos pasos tras él. No entendía el afán de conservarla con vida. Si se iban a pelear cada vez que se hablarán, evidentemente era mejor estar solo que mal acompañado.
Resolvió que lo acompañaría, para comer algo, tal vez cambiarse la ropa y decidir qué rumbo tomaría su vida. Así no podía pensar.
Daryl, quién no tenía esos sentimientos tan revoltosos como Maggie en la cabeza, sólo pensaba en comer, lo que fuera pero comer. Sobrevivir y si tenían suerte, podría dormirse hasta una siesta mientras Maggie vigilaba. Estaba queriendo encontrar devuelta ese sentido de redención en su vida, y la única persona que tenía bajo a su cuidado ahora era Maggie. La maldita que no se calla la boca y es un dolor en el trasero, Maggie.
Y esto fue todo por ahora. Mañana trataré de subir otro! Gracias!
