Almas Perdidas
Capítulo 2. Actualidad
3 de Octubre de 2015
9:30 am.
Habían pasado ya dos meses desde el incidente en el cumpleaños de Sasuke, trate de ir a verlo en ese entonces pero no podía, no sé por qué pero el día después de mi muerte fui a mi hogar para ver a ototo, pero el lugar donde se encontraba mi casa no era más que una casa gris distorsionada, lo cual me parecío muy raro ya que nuestra casa era completamente azul con bordes negros, no podía entrar, y además el demás vecindario se encontraba normal, a color y sin distorsiones. Pase 2 días seguidos enfrente de mi casa, no podía dormir no se a qué razón se debía, y no vi salir ni entrar a Sasuke no se qué fue lo que le haya pasado. Todo era y es muy confuso. Como no vi a Sasuke en ningún lado, me rendí, y fui a la ciudad lugar donde actualmente estoy.
Es una linda mañana de domingo y estoy en un parque, me encuentro sentado en una banca, el día es soleado, los niños juegan, corren y ríen, parecen muy felices.
Creo que soy una especie de fantasma, aunque no cruzo las paredes, no floto, y cuando me quejo las personas no me oyen, pero si me pueden atravesar, entonces esta situación provoca en mi muchas preguntas como, ¿esto es lo que pasa después de la muerte?, y si es así, ¿no puedo ver a las demás personas que mueren?, ¿no hay un cielo en el cual descansar?.
Esta situación me tiene muy frustrado, no entiendo nada, no hay nadie que me pueda explicar nada…..alto.. si aún sigo aquí eso significa que tengo algo pendiente por hacer?. Tal vez. Una vez escuche decir a alguien sobre los fantasmas que se quedan y no obtienen el descanso prometido una vez finalizada su vida en la tierra, que tal vez se quedan porque no hicieron lo que debían hacer que tal vez era tener que decir algo o hacer algo, y como no consiguen ayuda están condenados a pasar el resto de sus días en la tierra como almas perdidas.
No quiero pasar mi eternidad vagando en la tierra sin saber que es lo que me falto hacer, necesito saberlo pero no hay nadie que me pueda ayudar! Estoy solo!.
Creo que a partir del día en que fui asesinado, estoy condenado a pasar el resto de mis días vagando en la tierra con una razón no muy específica.
El tiempo pasó rápido, no me he levantado de esta banca de madera color verde un poco vieja. Veo como una madre con sus hijas están acostadas en el cesped viendo las nubes y dándoles forma no están muy lejos de mi asique puedo escuchar lo que dicen.
-Mami mira esa tiene forma de un corazón!-Dijo la más pequeña señalando una nube. Parece que tiene solo 7 años de edad.
-No mamá mira la que está por haya! Esa tiene forma de un perrito!- Grito la mayor, se ve de unos 10 años.
-Vamos niñas que es hora de almorzar!-Dijo la madre parándose y yendo a la mesa que estaba atrás de donde yo me encontraba.
-Si mamá!- gritaron ambas niñas levantándose y siguiendo el mismo camino que la madre.
Y la más pequeña se detuvo aún lado de mi banca.
-Estas triste?- Dijo la niña mirando en mi dirección, Voltee para ver de quien se trataba pero no había nadie detrás mío.
-Si te estoy ablando a ti!- Me señalo mirando a los ojos, llevaba un vestido rosa con flores amarillas, era castaña con ojos color miel. Se ve muy tierna.
-Disculpa?-Le pregunte a la niña un poco sorprendido de que me dirigiera la palabra.
-Hibari! Ben acércate ya está el almuerzo, apresúrate o si no se enfriara!- Le grito la madre que se encontraba detrás de mí,
-Si mami!- Respondió la niña y se dirigío con su madre.
Esa niña me podía ver? No me lo esperaba, me quedare hasta que termine de almorzar para que me pueda hablar. En tu vida como "Fantasma" no diario encuentras a niñas de 7 años que te puedan ver asique por que no esperarla.
…
Termino de almorzar, y cuando sus padres y su hermana mayor se dirigieron a los juegos infantiles ella se quedó sentada a lado de su abuela dibujando en la mesa de madera. Me levante de mi banca para poder sentarme junto a ella pero se levantó y fue corriendo a sentase bajo el árbol castaño atrás de su mesa de madera, su abuela estaba tejiendo asique me dirígi a pararme enfrente de ella para ver si podía verme de nuevo, me agache para sentarme de rodillas en frente suyo.
-Hola! Eres tú la persona triste de hace un rato!-me dijo mirándome con una linda sonrisa en su infantil rostro.
-Pu-puedes verme pequeña?-Le respondí señalándome con mi mano derecha. Estaba sorprendido, ella me hablaba.
-Claro por qué no abría de verte?-Dijo con cara de confusión.
-Porque la mayoría de las personas comúnmente me ignoran y suelen atravesarme.
-Oh eres un… hay olvide lo que dijo la abuela..
-Un…?
-Alma! Si eso era justo lo que quería decir.
-Un alma?
-Si! Exacto.
-Y dime pequeña como es que me puedes ver? No te doy miedo?
-No claro que no! Mi abuela dice que hay que ser amable con ustedes.
-Oh entiendo y como es que me puedes ver?
-Amm no lo se desde que tengo memoria hablo con las almas, mi abuela es la única en mi familia que lo sabe ya que una vez intente decirle a mis padres pero solo dijeron que eran mis amigos imaginarios.
-Y dime Hibari ¿sabes por qué las almas se quedan en este mundo después de la muerte?
-La abuela dice que es porque no hicieron algo importante.
-Crees que tu abuela pueda ayudarme? Llevo mucho tiempo siendo un alma y la verdad es que me gustaría irme.
-Vale pero ella ya no los puede ver, mas aun los escucha
-Y por que?
-Se a quedado ciega, mira te llevare con ella y le hablaras, le diras todo lo que necesites saber ok? Amm cual es tu nombre?
-Me llamo Itachi.
-Bien vamos!- grito y se paro de donde estaba sentada, se dirigio hacia su abuela y le susurro algo al oído.
Mientras me levantaba podía ver como la niña se iva y me decía adiós con la mano dirigiéndose con sus padres. Cuando llegue a un lado de la señora podía ver sus ojos blancos. Tenia un aspecto calido se ve muy amable, su cabello es gris con mechas blancas agarrado en una cola de lado, vestia un sueter color vino y falda negra con botas y medias negras.
Me sente aun lado de su silla de ruedas.
-Hemm….-Dije mientras la señora dejaba de tejer.-Perdón pero tengo una pregunta.
-Lo que quieras- Dijo con una calida sonrisa.
-Como es que puede tejer si usted esta ciega..?
-Oh veras llevo mucho tiempo haciéndolo asique no hace falta verlo para saber que estoy haciendo.-Me respondió con una pequeña sonrisa.
-Aaa ya veo lo siento…
-No te preocupes no hay por qué disculparse..amm cuál es tu nombre?
-Itachi.. Itachi Uchiha.
-Un gusto yo me llamo Saori.
-Perdone pero usted sabe que soy?
-Claro que si, eres un alma más que se quedó atrapado en este mundo.
-Sabe cómo es que me puedo ir?
-Si.
-Y que es lo que tengo que hacer?
-No es lo que tu debas de hacer es lo que el elegido tenga que.
-Y usted puede ayudarme?.
-No lo siento, hace mucho tiempo ayude a un alma que apreciaba mucho pero, a causa de ello perdí mi vista.
-Am perdone pero no lo entiendo.
-Mira te explicare Itachi. Existe una leyenda sobre las almas perdidas que se quedan en este mundo debido a que en vida no pudieron hacer algo importante. Y para que se puedan ir y descansar en paz, los elegidos tenemos que ayudarlos pero una vez que lo hacemos perdemos uno de nuestros cinco sentidos una vez que la tarea es terminada. En mi tiempo ayude a dos almas como tu pero a cambio de eso perdí mi vista y mi gusto.-Concluyo con un leve suspiro, mientras algunas personas se detenían a mirarla, seguro piensan que habla sola o que esta loca.
-Entonces su nieta puede ayudarme..
-Si pero apenas es una niña pequeña, y perdóname por ser egoísta pero no quisiera que la privaras de algún sentido. Ella ya a pasado por mucho, sus padres la an creído loca debido a las almas que ella ve.
-Oh si.. entiendo. No le pediría algo asi-Respondí mientras volteaba a ver a la pequeña Hibari.
-itachi dime..
-Si?-pregunte mientras regresaba la mirada hacia la señora Saori.
-En verdad necesitas hacer lo que tienes pendiente?
-Le respondería con gusto eso pero no se que es lo que tengo pendiente. No conocera a alguien que pueda ayudarme?
-No.. lo siento hace mucho que no conozco a otro elegido.
-Entiendo-Respondí mientras bajaba la mirada hacia mis manos un poco desanimado. Tendria que pasar toda la eternidad vagando en el mundo?
-Espera.. Puedes ir al Hospital.
-Mmm? Y eso de que serviría?
-La ultima vez que estuve ahí conocí a una chica que según ella también los podía ver no se si aun se encuentre ahí pero no pierdes nada.
-Como es que se llama?-Dije con una gran sonrisa en mi rostro
-No recuerdo…..Ammm Haruno-san.
-Haruno?-Ese apellido me retumbaba en la cabeza creo que ya lo había oido antes pero no se en que lugar.
-No te puedo decir sus características físicas!-Dijo mientras reía.
-Jajaja claro.
-Bueno cual es el hospital?
-Es el que se encuentra a tres calles de aquí, es el mas sercano.
-Vale entiendo, y si no la encuentro? Como sabre quien es?
-Te recomiendo que hagas lo siguiente. A las personas que trabajan en ese hospital les molesta el ruido asique solo yega y ponte a gritar, la persona que te mire te dira que calles y te ayudara.
-Esta tal Haruno trabaja en el hospital o es un paciente?
-No recuerdo muy bien…. Me parece que es una paciente.
-Bien me dirigiré aya rápidamente-Mencione mientras me paraba.
-Te deseo mucha surte itachi-dijo la señora volviendo a tomar sus dos agujas para continuar tejiendo.
-Gracias En verdad muchas gracias Me puede despedir de Hibari cunado vuelva?
-Con gusto.
…
Salí del parque dirigiéndome al hospital que la señora Saori menciono antes, estaba corriendo entusiasmado, me pregunto si esa chica me querra ayudar. Es una paciente no se que tan grave este o si tenga alguna enfermedad, y si la tiene y es grave no le pediría que me podría hacer algo asi.
Llegue enfrente del hospital es un edificio gigante de 5 pisos color blanco con ventas plateadas y es muy extenso, la mañana de domingo calurosa y soleada había desaparecido el cielo se lleno de nubes grises y empezaron a caer gotas de lluvia, no las podía sentir.
Y entoces entre, por dentro es todo color blanco, sillones grises, enfermeras ablando con los doctores, pasientes caminando con sus batas, familiares sentados en la sala de espera, , no se que clase de ruido haría pero…espero encontrar esa chica.
