2. Decepción.

Las podían haber matado si les hubiera apetecido, esa oportunidad que muchos otros villanos solo se atrevían a soñar, ellos la hicieron realidad, sin embargo algo en los tres de manera muy presente les impedía haberlas acabado, y sabían que entre los tres sentían lo mismo.

Los RRB habían ganado, sin embargo, su sensación era lo más alejado de la victoria. Si hubieran sabido que las PPG estaban tan fuera de práctica no se hubieran molestado en crear tal caos. Después de la paliza que le propinaron a sus antiguas enemigas los hermanos volaron sin rumbo fijo hacia las afueras de saltadilla, ninguno dijo una palabra y ninguno parecía saber hacia dónde se dirigía su vuelo, por instinto los hermanos descendieron dándose cuenta que habían volado hasta los bosques.

-¿Y ahora qué?-Pregunto Butch

-Buscamos donde dormir-Le contesto su hermano mayor mirando hacia la nada

-¿En dónde?-Pregunto Boomer queriendo resaltar lo obvio.

Por primera vez Brick conectó, su hermano menor había logrado sacarlo de sus pensamientos. Después de tanto tiempo no tenían donde dormir, donde quedarse, no tenían opciones y los tres hermanos concordarían que el pasado no era una tampoco.

-No lo sé-Respondió

-Pues… podemos desalojar a Peludito nuevamente, está por aquí cerca-Propuso Butch.

Esta vez fue el moreno que saco su hermano mayor de sus pensamientos. Los tres querían evitar ciertos contactos con el pasado, sin embargo la idea de Peludito parecía la más viable en esos momentos. Brick observo el entorno y recuerdos invadieron su cabeza, su hermano tenía razón, estaban en el sendero hacia la casa de Peludito.

-Ya que nadie tiene una idea mejor, parece que la mía aplica-Comento Butch con entusiasmo

Brick no dijo nada y solo siguió a sus hermanos, el recorrido fue casi tan silencioso como el anterior, solo comentarios aislados y chistes entre Butch y Boomer y alguna aclaración de Brick. Durante el pequeño viaje ninguno de los hermanos se preguntó, ni dentro de sus propios pensamientos, porque habían preferido caminar en vez de volar.

Cuando llegaron al claro donde se encontraba la cabaña de Peludito ni la tormenta de recuerdos ni el normal impacto por ver algo que hace tanto tiempo no se ve logro mejorar la impresión que se grabó a fuego en los pensamientos de los RRB: La cabaña si bien nunca había sido un monumento a la limpieza o elegancia, Peludito se encargaba de mantener un mínimo de limpieza, sin embargo el monstruo parecía no haberse esforzado mucho en esos últimos años. Había varias partes rotas, el fango y el moho parecían entes vivientes dispuestos a tomar la casa para sus propias necesidades. Ahora los entusiasmos flaqueaban ante la deprimente visión.

-Esto es una pocilga-Dijo Butch frustrado ante la visión

-Fue tu idea-Le recordó Boomer

-Sí, pero mi idea era más limpia-

Brick se quedó viéndola como niño que recibe un regalo de navidad que no le gusta, era de noche y no querían llamar la atención más de lo que ya estaba, sin embargo la idea de pasar la noche en la calle había ganado varios puntos a favor, la cabaña solo tenía la ventaja del techo y el calor.

-Entremos a ver qué pasa-Dijo Brick rendido ante las opciones de la chimenea y el techo.

Sus hermanos lo siguieron con resignación en sus rostros. Las tablas sonaban como en las películas de terror cuando se pasaba por ellas, la puerta estuvo pronto justo en frente de ellos, sin embargo, se quedaron ahí sin atreverse a entrar. Se miraron los unos a los otros y de vuelta a la puerta, claramente no era el miedo que los detenía, las condiciones de la cabaña parecía atenuarse con cada paso y ahora un nuevo elemento se agregaba a sus dudas: El olor del lugar. El olor nauseabundo de algo podrido, ese olor que casi de manera inherente hace querer vomitar. El tiempo siguió su curso normal y los hermanos estaban conscientes, tenían unos, dos minutos parados ahí y las sensaciones de duda ya les hacían sentir incomodos y como tres idiotas.

-¿Nos quedaremos aquí para siempre?-Pregunto Butch con fastidio.

-Entonces porque no entras tu primero idiota-Le dijo Brick para fastidiarlo

-Lo haría, pero no quiero ser el primero en tener que golpear a Peludito después de hoy-

-¿Tu no quieres golpear algo? ¿No quieres golpear a Peludito?, oye, ¿Qué hiciste con mi hermano?-Le comento Boomer.

-Tengo mis razones-Le devolvió Butch llevándose los brazos detrás de la cabeza.

Brick se le quedo viendo sabiendo la razón de la negativa de su hermano de dañar al prójimo, "Si es que Peludito califica como prójimo" pensó brevemente.

-Bueno tenemos que dormir y si tenemos que dejar medio muerto a Peludito para eso lo hacemos-Dijo Brick como si fuera lo más sencillo del mundo, guiado más por los efectos del recién llegado sueño que por las ganas de golpear a su "prójimo" de dudosa procedencia.

Brick abrió la puerta de la pequeña cabaña, al entrar lo primero que los invadió no fueron los recuerdos, sino, el horrible olor que parecía tener su reinado más adentro que afuera, pues los vientos de la naturaleza pura no le impedían ganar terreno.

La calle definidamente gano la batalla mental de Brick al ver el interior: Todos los muebles estaban destrozados y tumbados por ahí, lo hogareña de la cabaña se había perdido en un desorden de basura, en un rincón no tan apartado había una pila de algo que parecía ser excremento y por la apariencia del mismo no le cabía otro sustantivo. Todo aquel tributo al desorden y descuido fue posible de ver gracias a la chimenea que estaba encendida, los hermanos entonces se dieron cuenta, a pesar de que ninguno había notado el humo ni volando ni caminando: La bestia estaba en el castillo.

El amo no les hizo esperar, de entre la cocina se oía como algo se arrastraba por el suelo acompañado de paso, era algo grande y los hermanos no querían irse, ya no querían aquella suerte de cabaña alejada de la mano de Dios, sino una suerte de curiosidad los mantenía ahí, querían saber que había pasado para que algo tan posesivo como Peludito dejara su hogar de esa manera.

Cuando los pasos llegaron a su destino una figura emergió de lo que los hermanos pensaron debería ser una porquería de cocina. Su curiosidad paso pronto a sorpresa. Peludito tenía el pelaje totalmente rojo como cuando perdía el control, su pelo estaba erizado, sus antenas inclinadas hacia adelante y una manga de su peto jardinero desprendida. Lo que llevaba era un ciervo en su boca mientras las manos reposaban en el suelo dándole la impresión de un raro gorila.

Peludito los vio parados junto enfrente de la puerta de su casa, abrió la boca lo cual provoco que el ciervo cayera, y empezó a gruñirles haciendo que su pelo se erizara más. Sus pupilas estaban dilatadas y mostraba sus dientes. La criatura enderezo su encorvada espalda para empezar a golpear su pecho con ambas manos.

Los RRB miraban la escena impresionados, se veía más amenazante que nunca y parecía haber crecido en vez de envejecido esos años. Peludito se acercó más dando un salto quedando en el centro de la sala comenzando nuevamente a gruñir y a golpearse el torso. Los RRB ante la acción se pusieron en guardia, sin embargo, ninguno de los dos lados daba el primero golpe. Los gruñidos de Peludito y su forma de actuar les hacía difícil a los chicos predecir qué pasaría, no esperaban verlo así, y que esperara tanto para hacer cualquier cosa los había tomado desprevenidos. Después de unos pocos segundos Butch rompió el patrón, mando a la mierda todo lo que había dicho anteriormente y se acercó al centro donde estaba el raro ser, sin hacerle caso a los llamados de sus hermanos.

-Peludito, basta del espectáculo, queremos tu asquerosa cabaña para dormir, solo tienes que limpiarla y no te haremos daño-Le desafío el oji-verde.

-¿! Pero que carajos hace?!-Vocifero Boomer.

-Ya veremos-Le dijo Brick y adelantándose un poco dándole la espalda al menor

-Bien Peludito, ¡obedece!-Le dijo Butch dando otro paso.

EL aludido se le lanzó encima al chico muy rápidamente, Butch se quitó del camino, el sonido que se produjo cuando el extraño animal se golpeó contra el suelo hizo retumbar todo el lugar y destrozo las tablas sobre las que cayó. La bestia se volvió dando zarpazos rápidos hacia la persona del moreno que los esquivaba, algunos con más dificultad que otros. Para sorpresa de todos los presentes Peludito lanzo una patada hacia el hermano del medio, acción que el mismo pudo bloquear a duras penas. Aprovechando el desequilibrio de la bestia Butch logró conectar un puñetazo justo en la cara del ser que cayó sobre si mismo.

-¿Ahora te calmaras?-Pregunto Butch viéndolo con fastidio.

Sin embargo Peludito no se dio tiempo ni a acariciar su lastimada cara pues conectó un puñetazo con bastante fuerza en el estómago del RRB que tenía la guardia baja obligándolo a retroceder, se torció de dolor en el suelo, sintió su qué respiración se cortaba y un pitido comenzó en sus oídos. La bestia en lugar de seguir atacando se limitó a rugir a su caído adversario. Brick y Boomer guardaron la calma observando con detenimiento la pelea. Butch tardo unos segundos en recomponerse, se levantó con una mano en su estómago y una sonrisa torcida aun por el dolor.

-¿Sabes? He estado esperando por un golpe así todo el día- Comenzó a decir el RRB- El ultimo ser en todo este maldito mundo que pensaba me lo regalaría serias tú. Gracias, de verdad- Butch volvió a adquirir una posición de pelea, levantando los puños- Pero lamentablemente no podrás darme más nada, ni tampoco eres la pelea que espero- Finalizó

El oji-verde se lanzó sin pensarlo a la bestia y teniéndolo contra el suelo comenzó a propinarle una seria de golpes en donde podía alcanzar. Instintivamente Peludito se cubría las partes del cuerpo que podía, pero no podía hacer mucho ante la superioridad de su rival. Después de unos segundos en donde la bestia paso de gruñir a gemir Boomer detuvo uno de los puños de Butch, su hermano no se había percatado en que momento el menor se había acercado tanto a ellos. Boomer lo miraba serio y con una expresión cansada.

-Detente antes de que venga control animal-Le dijo su hermano menor

-¿Cuándo me ha importado a mi esa mierda?-Le respondió su hermano

-Sabes a lo que me refiero- Le contesto Boomer

Butch sintió un poco de vergüenza al haberse tomado el comentario tan literal. Soltó a Peludito que paso colocarse en posición fetal y a gemir, y por primera vez vieron algo del viejo Peludito en el nuevo, pues eran claros los gemidos y espasmos del llanto humano ahora presentes en él. Ambos hermanos miraron la escena sintiéndose incómodos. Ni siquiera de niños lo hubieran seguido torturando ante esa situación. Los RRB no pudiendo con la escena, salieron de la cabaña en silencio, cerraron la puerta al salir y esta vez sí salieron volando. El tercer viaje fue silencioso por lo que habían acabado de ver, pero esta vez ninguno de ellos quería hacerle frente a esas emociones de lo recién visto.

-¿Cuál es el plan ahora?-Pregunto Butch realmente preocupado y con sueño, pero la pregunta fue para romper el hielo.

-No quería llegar a esto debido a la atención pero no tenemos de otra- Le contesto Brick.

-¿De qué hablas?- Le pregunto su hermano

-Ya lo veras-

Butch iba a seguir preguntado pero Boomer se adelantó con otro comentario.

-Hombre, pero que ..-

-Ni lo menciones- Agrego rápidamente el oji-verde, interrumpiéndolo.

El resto del viaje fue en silencioso.

Los chicos habían aterrizaron en un hotel de lujo. Se quedaron ahí amenazando a los hospedados con hacerles cosas horribles si se no se largaban y cosas aún peores si le decían a alguien. El trato sencillamente fue la estadía en el hotel por tiempo indefinido a cambio de sus pellejos.

Butch se sentó en un sillón mullido con la vista perdida, en su mente trataba de bloquear aquella imagen, borrarla, pero no podía. Suspiró. Ya se le pasaría cuando se durmiera y sin darse cuenta fue el primero en caer rendido. Boomer dijo que se iría a dormir de inmediato y se encerró en el cuarto que escogió. Debido a lo tarde y las emociones del día los hermanos no estaban para discutir quien se quedaba con cual cierto.

Brick se había encerrado en el primer cuarto que vio, recostándose contra la puerta mientras lanzaba su preciada gorra al suelo. Estaba cansado, pero no por el día, aún tenía fuerzas para pelear cinco guerras si era necesario, sin embargo sus ganas eran otra historia. Hizo un repaso de todo lo que había pasado, desde la pelea con las chicas superpoderosas hasta el encuentro con Peludito. Repaso el viaje con sus hermanos, las emociones y las pocas palabras que compartieron, y en ese recuento, desanimado y pensativo completo la palabra que Butch no le había dejado a su hermano menor.

-Decepción- Dijo Brick en voz alta antes de prepararse para dormir.

Ese día había sido una completa decepción para los RRB.