Sonrió acariciando con el suave rostro del de ojos verdes, grandes y brillantes, como dos pares de joyas, hermosos, sin embargo su vista le jugaba una mala pasada pues aun no lograba aclararla del todo.
-¿quien…eres?- pregunto jadeando, arrastrando cada una de las silabas, el pecho le dolía.
-aun estas demasiado débil, acabas de volver de la muerte, no hables yo no soy nadie importante- susurro Kyle besando con delicadeza la mano cálida del humano, tenía que irse, si no lo hacia la tormenta no terminaría y por más que odiara admitirlo, no podía estar mucho tiempo en tierra, ya le costaba mucho mantener la respiración, y había obsequiado su vida alterna.
Antes de que el pelinegro volviera a decir una palabra le acallo con un suave beso, este sin soportar mas el dolor en su pecho cayo inconsciente, Kyle escucho unos gritos y pasos apresurados, seguramente buscaban a su príncipe, se arrastro hacia el mar, su hogar, miro atrás, viendo por última vez a su amado, sus mundos eran demasiados distantes como para que pudieran estar juntos.
-¡Kyle!- el llamado desesperado de su hermano menor le aparto de sus pensamientos, con un fuerte dolor en el pecho se hundió en el mar, nadando con prisa hacia el palacio, su padre estaba demasiado enojado, ¿Cómo reaccionaría si se enterara de que su hijo mayor había desobedecido sus reglas?
-prométeme, que esto no se va a volver a repetir- pidió Ike a su hermano mirándolo con intensidad.
Kyle sonrió falsamente, asintiendo.
-lo hare- mintió, Butters sonrió negando sabía que no sería así, conocía muy bien a su amigo y sabia que lo volvería a hacer de nuevo.
Al llegar al palacio el rubio se separo de ambos príncipes, el iría al salón directamente, Kyle y Ike tenían que cambiarse, ambos hermanos nadaron con prisas a la habitación que compartían, allí el pelirrojo se puso su corona, las pulseras y collares de oros necesarias, odiaba usar esas cosas, tomo una especie de pareo de cadenas doradas usándolas en la cintura.
Se miro en el espejo con algo de recelo, no le gustaba para nada usar tantos accesorios pero debía de admitir que le quedaban bastantes bien, peino su cabello rojo, su piel blanca hacia un hermoso contraste con sus ojos, cabello y cola verde, tenía un vientre bastante plano, justo debajo de su ojo tenía un pequeño lunar que todos solían alagar, y pequeñas pecas se esparcían a través de su cuello y espalda.
-¿si su majestad termino de admirarse podemos irnos?- Ike se burlo de este comenzando a nadar a la salida, Kyle sonrió y le siguió, el pelinegro al igual que el tenia pulseras y collares, al igual que ese odioso pareo.
Al llegar a la enorme puerta que daba paso al salón los guardias dieron una leve reverencia al que en poco años seria su nuevo rey, este les sonrió avergonzado, aun no se acostumbraba a eso, la enorme puerta se abrió atrayendo todas las miradas hacia los príncipes, todos sonrieron aplaudiendo, el ojiverde sonrió en agradecimiento comenzando a nadar a través del salón yendo hacia su padre, quien le miraba con el ceño fruncido.
-Kyle, hijo mío, ¿puedo saber el porqué la tardanza?- le riño, apretando el tridente con disimulo, la mujer a su lado también le miro con el ceño fruncido, Kyle suspiro.
-lo siento Padre, me distraje y olvide la fiesta, lo lamento prometo que no volverá a pasar- se disculpo más que por compromiso que por sentirlo, para nada quería estar en esa fiesta.
-solo porque es tu cumpleaños número 18 y es algo especial dejare pasar este accidente- dijo el hombre levantándose de su enorme silla, todos miraron al rey sonriendo, contentos y Kyle alzo una ceja.
-¿especial?- pregunto el ojiverde, Ike levanto los hombros y su madre le cayó con la mirada.
-Hoy mi hijo mayor cumple 18 años- anuncio sonriendo- hemos hablado en el consejo y debido a la inteligencia que este posee, tengo el placer de anunciar que recibirá la primera parte de sus dones- termino mirándole sonriendo, Kyle abrió los ojos sorprendido, no pensó que tan pronto recibiría la primera parte de sus poderes.
Kyle sonrió alegremente, y su padre le entrego un anillo con una hermosa piedra incrustada.
-felicidades- le dijo abrazándolo, Kyle correspondió el abrazo sonriendo estaba contento.
La fiesta continua con alegría, pero Kyle no podía dejar de pensar en aquel chico de ojos azules, ¿estaría bien?, si el consejo se enterara de lo que había hecho de ninguna manera le habrían permitido recibir parte de sus poderes tan pronto.
Le había entregado su vida a ese humano, sin conocerlo siquiera, ¿Por qué había hecho eso? Se aparto de la muchedumbre que le felicitaba, con alegría, este solo les sonreía falsamente mientras nadaba con prisa huyendo del salón, respiro hondo cuando estuvo solo, miro por la ventana el reino, su reino, ¿podría gobernarlo? Había sido imprudente.
-¿está bien su majestad?- una voz profunda le saco de sus pensamientos, giro encontrándose con un rubio de ojos azules.
-Estoy bien, Trent, solamente me siento algo presionado, ¿podre acaso ser un buen Rey algún día?- suspiro mirándolo, conocía a Trent desde niños, siempre habían estado juntos, aunque el ahora era un guardia.
-lo serás, estoy seguro de eso, ¿Qué es lo que te hace pensar que no?- le pregunto alzando una ceja.
Lo miro mordiéndose el labio, ¿se lo contaba?, siempre había confiado en Trent desde hace años seria una ofensa no confiar en él.
-no debes contarle esto a nadie- le aclaro sonrojándose.
Trent le miro indignado, ¿no confiaba en él?
-soy su fiel sirviente majestad, pero antes que eso, su fiel amigo- le dijo acercándose a él- ¿Qué sucede?- le presiono.
…
-debería estar orgulloso de su hijo… es de verdad muy inteligente nos ah ayudado mucho- agradeció el príncipe de un reino cercano al rey, este le sonrió, era cierto su hijo era muy inteligente, y había ayudado mucho a los reinos amigos, además de que era amado por todo el que lo conociera, sin embargo este estaba hoy extraño algo decaído, eso no le gustaba para nada.
Acaricio su tridente algo extrañado, las puertas del salón se abrieron con brusquedad dejando entrar a un hombre de cabellos castaños, seguido de 4 hombres más.
-¡tú!- grito el rey tomando el tridente y levantándose pero el otro solamente levanto uno de sus manos sonriendo.
-¿qué sucede acaso no estoy invitado?- pregunto sarcástico el chico comenzando a acercarse, seguido de los otros.
-tiburones…- bufo la reina algo asustada, pues estos eran sus más grandes enemigos, y que estuviesen aquí no era nada bueno.
-que es lo que quieres…- le amenazo frunciendo el ceño.
-oh vamos, solíamos ser amigos ¿no lo recuerdas?- Gerald bajo el tridente un poco, si este quisiese problemas ya hubiese sangre.
-¿Qué quieres?- volvió a preguntar.
-es algo bastante curioso no crees, que nuestros hijos cumplan años el mismo día…- comenzó nadando hacia este.
-ve al grano- frunció el seño y Randy solo sonrió.
-creo que deberíamos hablar en privado…- pidió mirando con molestia a la pelirroja, realmente la odiaba, ella le había quitado lo que más quería.
…
-¿Trent?- Kyle zarandeo al rubio quien le miraba sorprendido.
-¡le diste tu vida!- grito y este le tapo la boca siseándolo.
-no le di mi vida, estoy vivo- el pelirrojo rodo los ojos, quitándole las manos de la boca de este- el punto está en que, debo superarlo él es un humano, y ya no, nos podemos volver a ver, ni siquiera sé porque hice eso, fue algo estúpido- termino de decir el ojiverde.
-no lo creo, yo también daría mi vida por alguien que amara… esa regla de que no podemos darla es estúpida, te admiro por ser tan valiente… y – guardo silencio, no estaba seguro de decir eso, Kyle le miro expectante- ya sabes ¿de verdad eres tan inteligente? Tu anillo- fue lo que le dijo.
El pelirrojo bajo la vista hasta este, y lo recordó, ahora tenía parte de sus poderes lo que significaba que podía convertirse en humano… bueno solo por poco tiempo pero lo suficiente para verlo, sonrío abrazando al rubio que se sonrojo.
-por cierto, ¿Quién te gusta?- pregunto Kyle al rubio quien se sonrojo por completo.
-¡Kyle! ¡Los tiburones están aquí!- grito Ike llegando hasta su hermano jadeando, Kyle se levanto rápidamente, nadando hacia la sala, Trent miro al pelinegro y sus mejillas ardieron, ¿Cómo le decía que le gustaba su hermano? Lo iba a matar.
…
Antes de que el hombre le volviera a preguntar este le silencio con un dedo, mientras llamaba con su mano a su hijo, un pelinegro de ojos azules.
-el es Stanley mi hijo, sabes es una lástima que después de ser tan unidos ahora estemos tan separados…- fingió tristeza- por eso eh pensado, que ¿Por qué no unir nuestros reinos?- termino de decir sonriendo.
-¿co…mo?- pregunto anonadado.
-como tú y yo siempre quisimos, en sagrado matrimonio…- termino de decir.
Continuara…
Chan, Chan, Chan ¿debería escribir una novela? Soy tan dramática y cliché, haha es que esta historia es súper cliché y no hayo como agarrarla (si voy inventando a medida que escribo) ¿Qué relación tuvieron estos dos? ¿Qué hará Kyle? ¿Permitirá que su hijo se case con un tiburón? Todo esto en el próximo capítulo de tu novela favorita… ok no, gracias por sus comentarios me inspiran mucho, espero y sea de su agrado este cap, nos leemos el próximo martes bye.
