Aquí traigo el capítulo número 2.

Gracias por darse el tiempo de terminar de leer el capítulo principal :3

Como bien se habrán dado cuenta, suelo ser muy formal al principio; Sin más, espero que sea de su agrado.


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Capítulo 2

Mirara a donde mirar, mi vista no encontraba a la persona de tan encantadora voz… Sentía aún el retumbar de la melodía dentro de mi mente, no me molestaba en absoluto… Era un tonada llena de sorpresas relajantes; El recordarla me hacía pensar que tal vez podría olvidarla con el tiempo, lo cual provocaba en mí el sentir algo de miedo y desesperación; Todo parecía formar en mí un eclipse donde la distribución de emociones no paraba de golpear mis sentidos. Sin entender por completo la situación en la que me encontraba, dejaba de darle importancia al sentir el ligero retumbar de palabras dentro de mi cabeza.

- Disculpa, ¿Quién eres?

Volteé tan pronto aquella voz me sacó de mis pensamientos, me preguntaba si aquella persona tuviese alguna relación con la persona que me prestó su ayuda involuntaria.

- Se supone que nadie tiene el permiso de llegar a este lugar.

No… Tal vez aquella persona tuviera alguna relación con el autor de tan enigmática melodía. De nuevo me pierdo entre frases, estoy divagando de nuevo y no sé la razón; Estoy en un lugar completamente desconocido, y tras capturar la atención de la chica frente a mí… Parece ofendida, incluso llegué a pensar que había cometido algún crimen.

- Lo siento en verdad, no sé dónde me encuentro.- Dije sorprendiéndome a mí misma de la seriedad y las expresiones que mi propio rostro hizo sin pensar.

Aquella persona parecía no comprender lo que de mis labios salía. Pero por lo visto parecía agradarle mi expresión de completa confusión. De pronto ella sonrió y comenzó a reír, realmente le parecía graciosas mi situación… Me relajé luego de ver en su rostro una pizca de alegría.

- Espero perdones mi falta de sensibilidad.- Me quedé muda ante sus palabras, ¿tendría que decir algo a aquello?- Todos conocen la prohibición del jardín.

- Lo siento, no era mi intención.- Ella seguía sonriendo.

- Oh, no te preocupes. Me presento, soy Rosalya de Ainsworth, el jardín es parte del palacio, vivo junto con a mi amado esposo Leigh Ainsworth.

Mi pensamiento no hizo más que rescatar lo que se encontraba a mí alrededor; No podía creer la gran magnitud de este lugar, realmente hermoso, que era desvelado por mis ojos. Observé de nueva cuenta a Roslya, y pude percatarme que tras su presentación, ella esperaba la mía. Ella se inclinó en muestra de saludo, así que hice lo mismo.

- Mi nombre es Lilith Laurent, perdona que haya irrumpido en el jardín, sin embargo quisiera pedir tu ayuda puesto que no sé cómo es que he llegado hasta este lugar.- Sentía como las últimas palabras retumbaban dentro de mi cabeza "no sé cómo es que he llegado hasta este lugar".

- Tal vez sólo te has perdido en las calles, te ayudaré a regresar a casa.- A Rosalya no parecía importarle gastar de su tiempo ayudando a una persona que acabara de conocer.

Lo que creo que no entendía es que no había llegado hasta allí por perderme de dirección sino por alguna causa extrañamente ilógica.

- No soy de este lugar. No sé si puedas entenderlo puesto que yo tampoco lo comprendo del todo. Sólo aparecí repentinamente aquí y me supongo que no es mi época original.

- ¿De qué estás hablando? ¿Quisieras contarme, Lilith?

- Es algo realmente confuso; Yo estaba…- Rosalya rio.

- Aquí no, acompáñame.

Rosalya tomó de mi mano y jaló para hacer que mi cuerpo se moviera del lugar al cual parecía permanecer plantado desde hace unos minutos; En todo el transcurso sólo pensaba en una cosa: "Me alejaba del lugar en el que escuché la canción de mis sueños".

Tal vez mi mente había estado demasiado atrapada como para poner atención a las ropas que Rosalya traía puestas, eran por cierto, muy parecidas a las mías, con un poco más de tocos y puntos de precisión; Lo miraba con gran admiración, una pieza de arte, combinado a un dulce violeta. Sólo podía explicar que el lugar en el que me encontraba no era extraño para las ropas que cargaba, hacía sólo indicarme que la época era errónea, ¿qué tal sí de alguna rebuscada y extraña manera había vuelto a un lugar del pasado?

El camino era bastante largo, al menos eso me pareció por tantos bellos objetos que encontré por el mismo. Sin muchos más puntos de relevancia Rosalya tuvo que atraer mi atención para decirme que habíamos llegado a la entrada principal del palacio, verdaderamente enorme.

- Éste es el palacio Ainsworth, sígueme.

¿Realmente encontraría aquí a esa persona? No estaba de más soñar.

Al entrar funcioné como un tipo de imán, puesto que las miradas de todo aquel que pasara por el lugar estaban dirigidas a mí. Sin importar la gran penetración de miradas a mi alrededor, sólo podía ver como Rosalya caminaba por los pasillos sin importarle su alrededor.

- Creo que primero te presentaré a Lysandro.- Rosalya me sonrió y me encaminó hasta una habitación con perfectos decorados, matizados en combinación con los valiosos objetos que adornaban la habitación.

Recorrí la habitación en tanto su esplendor, las luces del lugar parecían algo tenues pero no parecía hecho a propósito, tal vez y esto era lo mejor… Oh, eso…

- ¿Rosalya?- Aquella voz.

Mi nerviosismo aumentó, y mi cuerpo no hizo más que voltear hasta el lugar a nuestras espaldas.

Él era esa persona...


Agradezco nuevamente de su tiempo. Espero y no pase mucho tiempo para el siguiente capítulo (aunque eso depende de mi ¬¬).

Bueno, dejo que se diviertan, sin más por el momento... Me despido :3