Capítulo beteado por Laura Segura, Betas FFAD.
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Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y la historia son de mi autoría.
El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen." William Shakespeare.
Capitulo 2
Bella's POV
—Aún tiene tanto de mí, que no sé cómo hacer esto —dije con los ojos cristalinos. Tanya me tomó de la barbilla y me obligó a mirarla—. Me robó el corazón y yo sé que una parte sigue con él. Si lo hubieras visto, lo primero que hizo cuando me vio fue sonreírme.
—No hermana, no caigas de nuevo, no lo hagas. Recuerda lo que te hizo el ultimo día que lo viste —dijo con un deje de odio en su voz—. Es el más cabrón hijo de puta que he visto, te mintió, te utilizó, te deseó la muerte. Date cuenta, Isabella, tuvimos que ir por ti al día siguiente y lo peor, recuerda lo que pasó tres meses después —dijo ya con lágrimas derramándose por sus mejillas, yo inmediatamente me quebré y la abracé.
Rose se nos unió y luego dijo— Recuerda todo lo que sufriste ese día...
—Soy tu hermana de sangre, Bella, y a mí también me dolió, ¡por Dios!, era mi sobrina, tu hija, recuerda, él la mató...Él mató a su propia hija.
—Sí, lo hizo... por eso tengo que hacer esto. Él mató a mi bebé, por culpa de esa perra. Yo tengo que hacerlo... porque él la mato, lo voy a hacer por mi bebé, por ella solamente —dije recordando aquel día...
FlashBack
—Aléjate, Isabella. Te lo pido o sino atente a las consecuencias —dijo Heidi, amenazadoramente.
—No te tengo miedo —le dije yo.
—Bueno, tú lo decidiste. Estoy embarazada, ese siempre fue su sueño, no se lo arruines, cariño, lo matarías, lo sabes.
Cerré los ojos. Pudieron ser minutos los que estuve así, no lo supe, pero los abrí cuando alguien gritó…
¡Llamen a la ambulancia!
Heidi se tiró por las escaleras eléctricas y estaba sangrando en el piso de abajo, inmediatamente bajé, al momento llegó la ambulancia y yo fui con ella. Lo único que me dijo allí arriba fue "te lo dije".
…
No sé cómo ni cuándo, sólo sé que Edward se encontraba frente a mí, su cara reflejaba la furia y odio. Yo me paré dispuesta a explicarle lo sucedido, cuando él me tomó de los hombros y me aventó contra la silla de nuevo, sentí un dolor punzante y muy fuerte en el vientre a causa del golpe.
— ¡¿Por qué, Isabella?! ¡Perdí a mi hijo por tu culpa! ¡Aventaste a Heidi por las escaleras, eres vil, te odio, ojalá y te mueras, te quiero fuera de mi vida, desaparece! ¡DESAPARECE DE MI VIDA, TE ODIO! —Me dijo con el odio reflejado en su voz, e igual en su mirada. Sentí morir en ese momento. Volvió a zarandearme con fuerza y yo no podría aguantar mucho, lo sabia. Abracé mi vientre esperando que esto sólo fuera una pesadilla.
…
Tres meses después…
Estaba hecha una basura, acurrucada bajo las sabanas de mi cama, llorando. Llorar. Llorar. Llorar, era mi pasatiempo favorito desde que llegué a Francia de nuevo. Un día después de eso, mi hermana Tanya y mis primos Jasper y Rosalie, vinieron por mí. Les conté a mis amigos todo lo que viví en New York. Alec estuvo siempre allí para mí, y se lo agradecía. Hoy tenía que bajar a cenar, así que salí de la cama y me alisté para bajar. Casi no veía mis pies, así que bajé con cuidado de no caer, entré al gran comedor y me senté en mi lugar. Todavía nadie llegaba, así que me puse a pensar en los tres meses que habían pasado.
Cuando acababa de cumplir cinco meses, tuve un sangrado, la doctora dijo que era a causa de los golpes que sufrí pero yo no quería creerle, así que desde entonces pensaba mejor en lo que pasó aquel día. Ahora tengo siete meses, con Rose, Tanya, Valerin, Vanessa y Angie ya teníamos la habitación de mi niña, toda mi familia ya quería que naciera y yo igual.
— ¡Buu! —Grito alguien a mi lado, provocando que diera un salto en mi asiento.
— ¡Ethan! ¡Pídele disculpas a tú tía, la asustaste! —Le gritó Vanessa a su hijo, y él me miró pidiendo disculpas.
—Lo siento, tía Isa.
—No te preocupes, sólo no lo hagas de nuevo, ¿va?
— ¡Va! Te quiero mucho, tía. ¿Cómo está mi prima? —Preguntó, abrazando mi vientre.
—Bieeenn…. —dije, al mismo tiempo que sentía algo correr por mis piernas y un dolor en el vientre. Grité, grité y grité como si la vida se me fuera en ello, y Jasper llegó corriendo. Al ver la sangre correr por mis piernas, me miró con horror.
Fin del FlashBack
…
Entré con paso decidido al comedor, con Tanya y Rose. Paseé la mirada por todo el comedor y allí estaban todos, tal como lo había predicho mi querido tío. Todavía no empezaban a cenar, sólo estaban platicando y, todos al darse cuenta de nuestra presencia, se callaron. Mi tío inmediatamente se levantó y se puso delante de nosotras, jaló a Tanya al frente y dijo:
—Ella es mi otra sobrina, Tanya Swan, hija de Renata y hermana de Isabella. Son mellizas. Se parecen a la mamá y ni se diga de Charles, le encantaba mimarlas a las dos —dijo presentando a Tanya. Ella, por puro instinto, se puso rígida y mantuvo su mirada fría hacia todos.
—Tanya Swan, ni una palabra más ni una palabra menos, ahórrenselas —dijo ella, cortante.
—Tanya —le reclamó Esteban.
—No, sabes que no me gustan estas cenas, lo sabes.
—Okey, calma chicas. Bella. —Entró Vanessa como siempre, le sonreí.
— ¿Qué pasa, nena?
—Alec me dijo que… —se sonrojó— Que no pudo venir porque le salió un viaje de improviso, que tú… pues que tú… —más sonrojos, señores.
— ¿Que ella qué, Vane? —Le preguntó Rose.
—Pues que guardaras los fósforos para cuando regrese —dijo rápidamente. Sabía a lo que se refería, pero decidí jugar un poco con todos presentes.
— ¿Fósforos? —Pregunté, fingiendo no saber nada.
—Sí, hermana. Fósforos significa condones.
— ¡Ah, ya! —Reventé a carcajadas— Está bien. Dile que lo espero en el depa en cuanto llegue, ¿va? —La miré a los ojos.
—Eh, claro.
—Bella —me llamó Tanya, y yo la miré— Madame 2, Perra 0.
Sonreí y pregunté— ¿Por?
—Quien tú ya sabes, está que echa humo por la orejas.
Volteé a verlo y sí señores, Edward me miraba enojado y ¿Decepcionado?
—Tomen asiento, por favor —dijo Renata.
Nos sentamos y yo fui la primera en hablar— ¿Dónde están Ethan e Isa?
—Arriba —me contestó Royce—. Bella, te tengo que decir algo.
— ¿Qué pasa? —Levanté una ceja, incitándolo a que continuara.
—Hoy me encontré con…. adivina quién —movió sus cejas, divertido.
— ¿Con que tú pene se cayó?
Rose soltó una carcajada.
—No, es en serio. Adivina con quién.
—No sé, dímelo tú.
—Está bien, me encontré con Diego, ¿se acuerdan de él, chicos?
— ¡¿Con Diego, es en serio?! —La primera en reaccionar fue Rose.
—Ajá, mi querida Rosie, con el mismo.
—No lo puedo creer, era uno de los nuestros y ¡¿El imbécil apenas se digna a aparecer?! ¿Dónde vive? —pregunté.
— ¿Enojada, mi querida Isabella, eh? ¿O Ansiosa?
Puede que un poco de las dos, después de todo, tuvimos una pequeña aventura en la habitación de Renata. Solté una risita al recordar sus primeras palabras.
"Te apuesto a que tu habitación es muy bonita y ni se diga de tu cama, guapa"
— ¡Lo sabia! Sólo deja que mi hermano se entere de lo qué estabas recordando y estás muerta, señorita Swan —dijo Royce, con sorna.
— ¡¿Qué?! ¡Cállate, o le digo a Rose que no has follado con nadie desde que terminaron!
— ¡¿Por qué lo dijiste?! —Me gritó enojado. Se levantó y subió.
— ¿Puedo hacer una pregunta? —Preguntó ¿Esme?
— ¿Qué pregunta? —dije
— ¿Quién es el hermano de Royce?
Tanya susurró en mi oído— Bingo.
—El hermano de Roy es Alec, él es piloto, por lo tanto casi no está en casa y si lo está, se la pasa con mi hija, querida —le contestó Renata.
— ¿Así que es tu novio, Isabella?
Abrí mucho los ojos y empecé a ahogarme con el vino. Rose golpeó mi espalda hasta que me compuse.
— ¡¿Qué?! ¡No, no, no. Sólo somos amigos! —Cuando dije eso, me golpeé mentalmente. Tanya y Rose se golpearon la frente.
— ¡Claro que son novios! ¡Viens, Isabella! —Gritó Tanya, enojada. Yo me encogí en mi lugar— Él es como mi hermano y tú lo rechazas y lo rechazas, ¿que acaso no recuerdas lo primero que te dijo? Aún cuando tu estúpida yegua casi lo mata.
— ¡Oye!, mi Ponky no es estúpida —la defendí, recordando aquel día.
FlashBack
Entré brincando a la casa con todos detrás de mí, estaba feliz, no, feliz era poco. Hoy lo conocería físicamente.
— ¡Bells, tranquila! —Me gritó mi padre, divertido, cuando azoté la puerta y me dirigí hacia mi madre, mirándola expectante.
—Está atrás montando tu Ponky.
Dicho eso, tiré mi mochila y me dirigí hacia atrás. Quedé con la boca abierta, estaba en shock.
—¡Alec! —Grité con horror y corrí hacia él, estaba tirado en el césped, ya que, literalmente, salió volando de mi yegua— ¿Estás bien? —Pregunté, acariciándole la mejilla.
Me miró a los ojos y sonrió divertido—Eh, sí. Eso creo. No le agrado a tu Ponky, ¿eh? ¿Alguna vez te he dicho que me encantan las morenas, nena? —Solté una risita y lo abracé.
—Alec —dije con un suspiro.
Fin del FlashBack
—Bueno, está bien. Ese día Ponky sí fue estúpida, y sí recuerdo lo primero que me dijo —dije, soltando una risita y sonrojándome.
— ¿Y qué te dijo? —Preguntó Rose, con sorna reflejada en su voz.
— ¿Alguna vez te he dicho que me encantan las morenas, nena? —Me sobresalté al escuchar su voz, solté una risita y volteé a verlo, corrí y lo abracé.
—Alec —suspiré.
(1) Vestuario de Bella en la cena:
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