Capítulo 1 (presente)
-estoy harta de esta guerra-
-yo he visto cientos de guerras iguales-
-y todas acaban con miles de muertes?-
-básicamente; pero eso es mejor para ya sabes nosotros… nadie se preocupa por los cadáveres en los caminos- Gire la cabeza para ver a Serana, siempre dice eso con tanta facilidad que me sorprende.
-voy a poner fin a esta locura, solo están haciendo lo que los Thalmor desean directa o indirectamente, idiotas- el viento dificultaba subir los escalones así que trate de acelerar el paso.
-siempre eres así, quieres ser el héroe y es lo que me gusta de ti, bueno y tu cabello- Sonreí nerviosa un leve sonrojo apareció por el cumplido.
-lo se Serana, y sabes que a mí me gustan tus bonitos ojos- ahora fue el turno de ella para sonrojarse.
-un vampiro sonrojado!- sonreí -mira qué curioso-
-cállate y sigue caminando- mi risa fue discreta pero no imperceptible.
Me alegraba estar cerca de ella porque así me siento segura y fuerte, más en éstos momentos difíciles.
Los diarios que tengo en mi poder pueden hacer un cambio en esta guerra, terminandola y concentrándose en lo importante.
No los use durante la primera reunión porque Alduin era un problema mayor, pero él devorador de mundos está muerto y la guerra continúa en Skyrim; espero que con la muerte del emperador será más fácil conseguir paz…
-espero que los diarios nos sirvan de ayuda- Serana me tomo de la mano en muestra de apoyo
-Va ser un largo día- a pesar de que hace una hora el sol estaba en su punto más luminoso; en Alto Hrothgar apenas había luz y la nieve impedía ver cualquier cosa.
-no puedes gritar para que pare la nieve? En verdad me molesta no ver nada- le hice una seña de que se tapara los oídos y con el mínimo esfuerzo el grito salió de mi garganta.
-LOK VAH KOOR!- en cuestión de segundos el cielo empezó a volverse soleado y también sería señal para los barbas grises que voy en camino.
-ahh! Mucho mejor, gracias Zanox-
-ya estábamos a punto de llegar así que no importa- tal vez para mí no era nada pero Serana parecía más feliz porque podía ver algo.
-hoy estás muy fría con todos. Quieres hablar antes de llegar a la reunión?-Serana tenía razón pare un minuto para pensar lo que tenía que decir.
-me preocupa que es lo que me pedirán a cambio de la paz y ya sabes, no es fácil ir y decir "vamos a declarar la guerra contra los Thalmor"-
-siempre estaré a tu lado cuidándote- Sentí la fría mano de Serana buscando la mía.
-gracias- me acerque a ella y le di un gentil beso en la boca.-te quiero Serana- le dije al separarnos -yo también te quiero-
Al llegar a las puertas de Alto Hrothgar Arngeir nos estaba esperando.
-ya están todos sangre de dragón, la reunión empezará cuando tú digas- entramos a Alto Hrothgar para calentarnos un poco, aunque el monasterio es solo un poco menos frío que afuera.
-gracias Arngeir, alguna novedad?-
-he estado escuchando gritos toda la mañana pero en general están tranquilos- Me dirigí a la sala de reuniones, todos tenían mala cara y parecía que en cualquier momento sacarían las armas y se mataran.
Acaricié el mango de mis espadas con nerviosismo, un tic que no sabía que tenía hasta que Vilkas lo mencionó un día cuando estábamos entrenando.
Cuando me vieron todos los presentes se sentaron en sus respectivos lugares.
-los llame solo con las personas de mayor confianza por una razón- Me acerque al general Tulio y le entregue un diario y después a Ulfric para entregarle el otro faltante, lo dos miraban los diarios con desconfianza hasta que empezaron a leerlos.
-de dónde los has sacado?- el general tulio parecía sorprendido pero aun así autoritario.
-encontré estos y otros diarios en la embajada Thalmor, no necesitan saber cómo-
- lo que dice en estos diarios es cierto?- Ulfric también estaba sorprendido pero era menos reservado como el general.
-es más que evidente, los Thalmor solo quieren dividirnos, pero tengo un plan- Tulio y Ulfric se miraron por unos momentos y luego me miraron a mí.
-qué es lo que propones?- dijo Ulfric aunque por su sonrisa creo que sospechaba mi respuesta.
-quiero que vayamos a la guerra contra los Thalmor, pero no podremos ganar si vamos solos, tenemos que unir a todo Tamriel para lograrlo tengo a dos generales que se odian, un imperio dividido y dragones por todos lados, no puedo hacer mucho con eso-
-quieres unir Tamriel; cuando está más que dividida, vencer a los Thalmor; que son más fuertes que nunca y sin ayuda de un emperador, no será fácil sangre de dragón- el general tenía razón pero estaba harta de que los Thalmor nos quieran dominar.
-sé que los diarios no dicen mucho, pero con solo esa información quedan claras sus intenciones, primero necesitamos poner fin a la guerra civil en Skyrim para poder derrotar a los Thalmor.
-todos aquí queremos lo mismo pero aun así necesito más, si voy a ayudarte en esta locura primero demuéstrame que podemos arreglar las cosas-
-qué es lo que propone general- dije desafiante llevo dos años arreglando las cosas en todo Skyrim, soy arrogante lo sé pero cualquier cosa que me proponga lo lograre.
- pon fin a la guerra civil de Skyrim, mata a Ulfric y te ayudare sangre de dragón-
-si crees que puedes matarme estas muy equivocado- Ulfric desenfundó su espada listo para atacar.
-SILENCIO!- lance un hechizo de parálisis y los dos cayeron petrificados al suelo.
-podría cortarles el cuello a los dos en este momento así que si quieren seguir con vida es mejor que se calmen- poco a poco el efecto del hechizo se fue quitando y los dos hombres se levantaron del suelo y por lo que veía más tranquilos.
-matar a Ulfric no sirve de nada, necesito Skyrim unida si lo matamos la guerra será más intensa, hay alguna manera de firmar la paz Ulfric?-
-quiero que Skyrim sea gobernada por nórdicos, que el culto a Talos sea permitido de nuevo y quiero a los elfos fuera-
-o sea que quieres ser rey supremo no Ulfric?- el general tulio no me estaba haciendo las cosas fáciles.
-y porque no le dan el trono, mientras Skyrim sea parte del imperio qué más da quien lo gobierna?- Serana dijo esto al borde de estallar, veo que la política no es su fuerte.
-Elisif tiene más derecho al trono que Ulfric y no creo que se ponga muy contenta que el asesino de su marido sea el rey supremo de Skyrim- la legada Rikke miraba a Ulfric con odio como si ella realmente sufriera de la muerte del anterior rey.
-entonces lo de un matrimonio queda descartado- dijo Galmar fastidiado de la reunión.
-un momento, parece que el destino nos sonríe- dijo el general tulio tenía una sonrisa un tanto extraña como si su cara hubiera olvidado sonreír y esta era una vaga imitación.
-tal vez lo del matrimonio pueda funcionar-
-general no estará pensando en serio que Ulfric y Elisif…- la legada Rikke estaba al borde de la mesa tan alterada por la idea y me hice una nota mental de averiguar qué tiene contra Ulfric.
-Ulfric y Elisif es que estas loca? Me refiero a la sangre de dragón- Ulfric y Galmar estaba discutiendo la propuesta mientras que el general y Rikke trataban de convencerlos.
-estoy segura que los Jarls apoyaran esta decisión; después de todo ella es Thane de todas las comarcas y nos salvó de Alduin- Rikke trataba de hacer entrar en razón a Ulfric mientras que Galmar analizaba la situación.
-solo aceptare si la sangre de dragón está de acuerdo- todos me miraban en silencio pero mis ojos solo se posaron en los de Serana.
-necesito unos minutos a solas con Serana- me levanté de la silla tome de la mano a Serana y salimos al patio.
-tienes que aceptar ese matrimonio- me dijo con calma.
-pero te prometí que te esperaría- la abrace con fuerza tenía miedo de que me odiara.
-que es una promesa rota por la paz de un país?-
-pues no pienso romper mi promesa-
-deja de ser tan necia! Skyrim te necesita y le das la espalda!-
-no quiero ser tratada como ganado, no quiero ser propiedad de alguien ya viví eso una vez y no pienso repetirlo de nuevo-
-imagino cómo te sientes pero es por un bien mayor, tú eras la que quería vencer a los Thalmor- me quedé unos momentos viendo el cielo despejado -ser reina suprema de Skyrim, nunca pensé que esta reunión acabara de este modo-
- la verdad yo si lo pensé , eres la indicada además Elisif es una idiota, mira que tener un vampiro en la corte no es muy inteligente por su parte en cualquier momento trata de controlarla y bueno ya sabes lo que sigue-
-entonces eso me hace idiota también, porque si acepto tu serás mi mago de la corte-
-tendré que hacer una reverencia cada vez que te vea?-
-y siempre que te diga algo dirás "si mi reina"- las dos nos empezamos a reír.
-además siempre que tu marido se ponga pesado podemos darle una poción de sueño-
-eso sería muy divertido, podríamos pintarle la cara para que parezca un oso- estaba segura de que nuestras risas se podían oír hasta para Paarthurnax.
De repente Ulfric abrió la puerta del patio y se acercó a nosotras.
-podemos hablar sangre de dragón?- mire a Serana y ella se fue discretamente no sin antes darle una mirada a Ulfric.
-de qué querías hablar Ulfric?-
-bueno todos en el consejo están de acuerdo que sería una buena solución a la guerra, y venía a decirte que aceptaras este matrimonio aunque te llevó años de ventaja, pero prometo respetarte- Ulfric estaba hablando un poco demasiado rápido para mi gusto si no fuera por su voz firme diría que está nervioso.
-tengo dos demandas- Ulfric guardó silencio al instante -quiero saber qué es lo que piensas de mí, sin importar la guerra; quiero solo lo que tu corazón dice de mi- el cabello rubio de Ulfric se balanceaba por el viento frío de la montaña pero él no parecía molestarle nada el frío, era algo que me seguía sorprendiendo de la gente en Skyrim cuando llegué me moría de frío pero después de la muerte de Kodlak me había acostumbrado tanto a Skyrim y su clima como si toda la vida hubiera estado aquí.
-la verdad eres una mujer fuerte que haces lo que necesitas para conseguir algo, pero me preocupan tus lealtades… Es como si fueras alguien que no desaparece en el paisaje siempre llamas la atención pero tú parece que solo estuvieras en un sueño… Casi como si no fueras de este mundo-cuando Ulfric ya no dijo nada hable yo - mi segunda demanda es que Serana la mujer con la que estaba siempre estará conmigo; será mi maga de la corte y no tendrás secretos con ella de nada.-
-esa mujer Serana, es algo importante para ti por lo que veo-
-me iba a casar con ella cuando estuviera lista, pero ahora tú serás mi esposo-
-por mi parte no me importaría estar los tres juntos- mire a Ulfric sorprendida - si quieres le pregunto- lo dije en tono de broma -prefiero seguir de una pieza si no te importa- pensaba que el líder de la rebelión no sabía hacer bromas pero ahí estaba escondido en alguna parte el nórdico tradicional que tiene sueños simples, me gustaba esa parte de él pero el problema era el Jarl de Ventalia que odiaba a cualquier otra raza que no fuera nórdica, como lidiar con un hombre así.
-yo también quiero saber algo- dijo Ulfric con un tono serio. -quiero saber toda tu historia, y que es lo que piensas de mi- medite un momento mi respuesta - mi historia es demasiado larga para contarte en este momento y lo que pienso de ti es complicado-
-que tan complicado?-
-digamos que no me decido por una cosa, eres un gran guerrero; pero un asco en la política, eres un gran líder; aunque odias a las otras razas y eso no me gusta-
-tienes muchas opiniones de mí-
-te dije, es complicado- los dos empezamos a caminar a la puerta, teníamos que darle una respuesta al general para poner fin a la guerra.
Ulfric me abrió la puerta como cortesía y en eso un pensamiento cruzó mi mente y lo dije como lo pensé -también creo que eres bueno en el sexo y te imaginé una vez en un sueño- cuando me di cuenta de lo que dije no voltee a verlo por la vergüenza y tampoco supe cuál fue su reacción.
Al llegar con el general Ulfric y yo dimos nuestra respuesta, los barbas grises nos hicieron el favor de convocar a los otros Jarls de Skyrim y en una semana estaban todos aquí.
