[Buenas! aquí os dejo con el segundo capitulo que como la inspiración parece estar de mi parte pude escribirlo pronto jeje :D espero que os guste esta historia tanto como a mi escribirla
..:Orenosana:..]
Capitulo 2 – ¿Qué ocurre en la ciudad?-
*Día de Karamatsu*
Aquella tarde el segundo de los hermanos se puso sus mejores vestimentas, a su parecer, una chaqueta de cuero negra, bajo esta una camiseta de tirantes azul con su propia cara impresa en esta, unos vaqueros azules con una correa que tenía una calavera por hebilla y unos zapatos marrones sin olvidarnos de sus fabulosas gafas de sol…que no solían durar demasiado en su cara, tras asegurarse de ir bien peinado y mirarse como más de media hora en el espejo admirando su belleza, salió de la casa con aires de ser un ser demasiado bello para este mundo, en busca de chicas con una sonrisa en su rostro, durante el paseo se encontró con una par de chicas que caminaban tranquilamente, puso dos dedos sujetándose a si mismo su barbilla para después subir esa misma mano y quitarse las gafas de sol de forma sensual, o al menos el creía que eso era sensual
-¡Yoh! Karamatsu girls, ¿qué os trae por aquí my ladys?-
Las caras de las chicas fue de un asco total y absoluto, ¿pero quién se creía que era ese tipo para hablarles de esa forma….o siquiera hablarles? Y encima con esa ropa, ¿Quién llevaba su propia cara impresa en una camiseta? Que hortera por dios, ni se molestaron en decirle nada, simplemente se alejaron, por una fracción de segundo parecía afectarle pero entonces se giro de nuevo a ellas
-no seáis tímidas mis queridas Karamatsu girls, hoy es vuestro día de suerte….os acompañare personalmente, heh-
Se apartó el flequillo de un golpe con la mano siguiendo a las chicas, que al no aguantar el pensar en tener que soportar al doloroso de los hermanos optaron por darle un par de bofetadas
-ni se te ocurra seguirnos rarito, o llamo a la policía-
Tras esto ambas se fueron a paso rápido dejando atrás al segundo de los hermanos que suspiro frotándose el golpe, al parecer fui rechazado….pero no pasa nada, hay más mujeres en esta ciudad, seguro que encuentro alguna Karamatsu girl, tras aquel pensamiento de autoengaño volvió a ponerse sus gafas de sol y continuó el paseo….y siguió por horas pero, ¿acaso había desaparecido todo el mundo? Ya que desde aquellas dos muchachas no volvió a encontrarse con nadie más, era raro….y el ambiente, estaba todo muy tranquilo encima ese atardecer tan rojizo no ayudaba para nada en el ambiente, parecía que el cielo fue teñido con sangre….entonces algo le sacó de sus pensamientos, un grito…pero esa voz….había escuchado ese grito en alguna parte antes, salió corriendo en dirección a donde lo escuchó, rezando por que fueran imaginaciones suyas.
*Día de Choromatsu*
Según fue pasando la tarde sus hermanos salieron de casa cada uno a lo suyo quedándose el solo en esta, la verdad no le importaba mucho, tenía unos cuantos mangas nuevos que quería leerse y otros tantos que quería releer, el tercero de los hermanos vestía en este día con su camisa a cuadros verde y su pantalón marrón, tras llevarse provisiones al cuarto para no tener que salir de este en caso de que le entrara el hambre o la sed y así poder leer ininterrumpidamente….o al menos hasta que le llegara la llamada de la naturaleza, se dispuso a pasar su tranquila tarde sumergido en las historias que contaban aquellos libros ilustrados, hasta que tras varias horas de relatos mágicos una voz familiar le dio el mayor susto de su vida, en esos momentos
-Pajamatsu haz el favor de subirte los pantalones y dejar esa revista guarra-
Fue tal el susto que se llevo al escuchar al mayor de sus hermanos gritar eso de golpe que su manga salió volando contra la pared, incluso palideció del sobresalto, su pulso se acelero yendo ahora su corazón a mil por hora, ¿cuándo demonios se supone que había llegado el mayor? Y más importante ¿desde cuándo era tan jodidamente silencioso? Se giró cabreado al mayor
-¡Osomatsu imbécil! ¡Casi me da un infarto por tu culpa!-
Tras gritarle cogió todo lo que tenía a mano, bolsas de patatas, latas de refresco vacías y demás y comenzó a lanzárselo al mayor que cerró la puerta y se fue corriendo mientras reía, seguía siendo demasiado infantil, suspira y se pone a recoger el desastre que el mismo causo por culpa de Osomatsu, para acabar recogiendo el manga que salió volando, lo acaricia con lagrimillas, del golpe acabó abollado…..mi manga….mi querido y precioso manga, era todo lo que podía pensar acariciándolo mientras lloriqueaba, tras un buen rato decidió salir al salón con su hermano, al parecer seguían solos en casa, bueno sería un buen momento para pasar algo de tiempo juntos….como en los viejos tiempos, entonces el mayor encendió la televisión y tras ver lo que las noticias, no las noticias todos los canales ponían lo mismo, salieron sin pensarlo dos veces en busca de sus hermanos, no podían arriesgarse a que el peligro fuera real y les pasara algo a los demás
*Día de Ichimatsu*
Despertó de echarse una siesta a la tarde viéndose con que sus hermanos salieron de casa salvo Choromatsu y Todomatsu que aun estaban en esta, bostezó algo perezoso, quedarse en casa a lamentarse por la mierda que soy….le sonaba a un buen plan al cuarto de los hermanos, hasta que vio en su mesita la bolsa de comida que tenia para sus amigos, hacia un par de días que no salía a darles de comer….con algo de pesadez por estar aun más dormido que despierto cogió su sudadera gris con el símbolo en lila, sus pantalones de chándal azules con una línea blanca recorriendo estos, sus chanclas lilas y su mascarilla y tras ponérselo todo cogió la comida para sus amigos y salió de casa sin tan siquiera molestarse en peinarse ni nada antes de irse, se reunió con sus amigos los gatos y les fue dando de comer y acariciándolos, ah sí, los gatos son lo mejor, solo estar con ellos le hacia sonreír tranquilamente, y así paso toda la tarde hasta que vio el atardecer, vaya que rojo que estaba el cielo, no recordaba haber visto un rojo tan intenso en el cielo en su vida, por algún motivo se le hizo muy curioso, cuando fue a redirigir su mirada a los felinos ya se fueron todos, es una pena habría querido seguir con ellos, y ya sin nada más que hacer se dirigió de vuelta a casa, la verdad es que tenía hambre, si le quitaría su cena a kusomatsu seguro que eso le molesta, no puede evitar carcajear un poco, la verdad es que la ciudad estaba muy tranquila y silenciosa, era raro pero….que mas da a él sinceramente le gustaba de esa forma, al llegar a casa se topo de golpe con Osomatsu y Choromatsu que parecían tener mucha prisa por salir, Osomatsu fue el primero en decir algo tras cogerle de los hombros
-¡Ichimatsu! Por dios… ¡¿estás bien?! ¿Has visto a los demás?-
¿A qué venía eso? Se empezaba a sentir presionado y eso que solo le hizo dos preguntas, pero aun así le puso nervioso con ese recibimiento por parte del mayor de todos
-Osomatsu le estas poniendo nervioso…no parece que sepa donde están los demás….Ichimatsu está pasando algo raro…y peligroso…tenemos que encontrar a los demás-
El menor de los tres mira a sus hermanos sin terminar de comprender que ocurría pero con tal de que no le insistieran ni presionaran asintió accediendo a salir a buscar a los otros cuatro
*Día de Jyushimatsu*
El quinto de los hermanos fue el primero en irse esa tarde, vestía con su típico uniforme de baseball, sin olvidarse de su querido bate, obvio iba a salir a entrenar toda la tarde como de costumbre
-Hustle Hustle…Muscle Muscle-
Repetía aquello una y otra y otra vez mientras entrenaba empezó corriendo y tras estar durante casi una hora sin parar por nada comenzó a dar con el bate al aire sin descanso contando los golpes hasta llegar a más de cinco mil…..¿acaso este chico era humano? ¿Cómo podía aguantar semejante paliza de entrenamiento y aun así no mostrarse cansado ni borrar aquella a veces escalofriante sonrisa de su rostro? Tras terminar de batear simplemente se dejó caer al suelo jadeando tratando de recuperar el aliento perdido, que quedó mirando el cielo, ese atardecer tan rojo….le estaba dando hambre
-¿me podría comer el cielo?... ¡parece un tomate gigante!-
Estiró las manos al cielo como tratando de cogerlo
-¡¿ah?! Está muy lejos como para cogerlo-
Volvió a reír por su propia inocencia hasta que le rugió el estómago, lo que se incorpora
-tengo hambre…-
Sin más se dirigió de vuelta a casa ¿estaría la cena lista?...eso esperaba, quería comer y mas desde que el cielo tomate le dio hambre
*Día de Todomatsu*
Esa tarde había quedado para dar una vuelta con sus amigas, por lo que estaba en su cuarto arreglándose, se puso su camisa blanca con las mangas enrolladas hasta el codo, su corbata rosa a juego con sus pantalones cortos, unos zapatos marrones y sin olvidar su adorable sombrerito con lazo rosa, tras coger su bolsa y preciado móvil salió de casa poco después que el cuarto de los hermanos, se dirigió tan tranquilo al punto de encuentro que fijo con sus amigas con las que pasó toda la tarde el menor de los sextillizos, estuvieron pasándola en el centro comercial pero pasó algo…a cierto punto de la tarde empezó a formarse revuelo, no querían verse metidos en ningún lio por lo que decidieron irse
-chicas, será mejor que volvamos ya….además seguro que me esperan en casa… (Los inútiles de mis hermanos mayores)-
Esto último fue más bien un susurro para sí mismo, consiguieron salir del centro comercial pero claro, les toco salir por detrás, la puerta principal estaba llena de gente en pánico y aunque la curiosidad le mataba tampoco quería estar atrapado por horas entre la multitud
-esperad chicas-
Se apegó a ellas para hacer una última foto los tres juntos, despidiéndose de las dos pues Vivian en direcciones opuestas, fue entonces cuando se percató del raro ambiente de la ciudad…..que tranquilo estaba todo…. ¿tendría que ver con lo que pasó en el centro comercial? Y ese cielo, empezaba a asustarse, estaba todo demasiado tranquilo y siniestro para su gusto
-….tengo miedo….quiero llegar a casa-
Lloriquea un poco, ahora se arrepentía de haberles dicho a las chicas que se fueran sin acompañarle, entonces escuchó un ruido tras de sí, se tensó aún más de lo que ya lo estaba, girándose un tanto tembloroso, ¿Qué vio? Parecía una persona….pero sus ojos….estaban en blanco apenas tenía ropa pues estaba muy desgarrada, su piel se veía putrefacta y sus cabellos eran blancos completamente, una de las cosas que más llamaba la atención es que le faltaba la mandíbula, completamente….¿un cadáver?¿un zombie? ¿Acaso era una broma? Quedó un momento petrificado, pero al ver que aquella cosa se movía a por él no pudo evitar gritar y salir corriendo lo más rápido que podía para huir de aquel monstruo, chocando al rato con otra persona que también estaba corriendo
-¡Totty!... ¿entonces fuiste tú?... ¿por qué gritaste brother?-
El menor se aferró con fuerza a su hermano temblando
-v…v…vámonos….vámonos karamatsu niisan…..vámonos-
Estaba completamente pálido, el mayor no terminaba de entender pero decidió que sería mejor irse y ya cuando estuviera tranquilo le contaría.
