La redención de una diosa

2.- Una casa para Kaguya

Era de noche en el parque, bajo la luz de una lámpara, en una banca del parque, una pequeña niña jugaba con una muñeca con pequeño vestido color blanco, mientras cuatro jóvenes hablaban cerca de ella con mucha intriga.

- Si ella va a mi casa, todos empezaran a sospechar algo por sus ojos – dijo Hinata

- Mi departamento es muy pequeño para ella – dijo Naruto

- Yo no dormiré con ella – dijo Sasuke sin poner más pretextos

- Supongo que será en mi casa – dijo Sakura toda resignada – pero debemos turnarnos para que duerma en otras partes

- Mañana que hablemos con Kakashi-Sensei, podremos plantearnos más soluciones – dijo Naruto

- Bien, nos reuniremos mañana a las 9:00 a.m. frente a las oficinas del Hokage – dijo Sasuke – iré a dormir en el complejo Uchiha…

- Nada de eso, vendrás conmigo, así podremos conversar teme – dijo Naruto mientras lo abrazaba de manera amistosa

- Tsk, como quieras

- Bien, vamos primero a acompañar a las chicas – dijo Naruto tomando la mano de su novia

- Kaguya-chan – hablo Sakura – ya nos vamos

- Como digas Onechan – dijo la pequeña peli blanca que se ponía de pie y tomaba su bolso con algunos libros y ropas

Sakura cargo a Kaguya cuando noto que ya estaba muy cansada. Al llegar a la casa de la peli rosa, se despidieron recordando su reunión de mañana. Sakura se aseguró que sus padres estuvieran dormidos y con cautela llevo a la pequeña a su habitación. Le coloco una ropa para dormir y la llevo a su cama. La pequeña cayó dormida de manera muy rápida en la cama. Sakura decidió tomar un baño para refrescarse. Al salir, vio a la pequeña aun dormida, pero tenía lágrimas en los ojos. Sakura se recostó a su lado y al colocarse frente a ella, la pequeña se aferró a su compañera de cama.

- ¿Qué sucede Kaguya-chan? – pegunto la peli rosa con nerviosismo

- Tengo miedo – dijo la pequeña

- ¿Por qué tienes miedo?

- No conozco a nadie aquí, ¿y si no les agrado? – dijo Kaguya muy nerviosa

- Descuida – dijo Sakura mientras acariciaba su pequeña cabecita – te prometo que nadie te molestara o se las verán conmigo

- Gracias Sakura-Onechan. Te quiero – dijo la pequeña haciendo que un instinto maternal brotara en la peli rosa

- Yo también te quiero, ahora descansa – dijo Sakura – mañana será otro día

Las dos se quedaron dormidas, dominadas por una enorme tranquilidad. Al amanecer, Sakura se levantó sin despertar a la pequeña que aun dormía. Fue a buscar un cambio de ropa para ella y para Kaguya, pero entre las ropas empacadas por Toneri, solo había vestidos muy ceremoniales, lo cual no era apropiado para una niña. Sin más, tuvo que elegir el más adecuado, en eso la pequeña despertó y Sakura le ayudo a vestirse. Una vez arregladas, bajaron a la cocina. Sin ser vistas, Sakura tomo unas cuantas frutas del cesto en la mesa del comedor y salió de su casa despidiéndose rápido de sus padres sin decir nada más, dejando a los dos muy confundidos.

- ¿Qué fruta te gusta Kaguya? – pregunto Sakura mostrando varias opciones a la pequeña

- Mmm, creo que las manzanas son mis favoritas, sobre todo las rojas – dijo la pequeña con mucha educación

- ¿Desayunabas de estas en tu otra casa?

- La verdad, toda nuestra comida era preparada – dijo la pequeña tomando la manzana – nunca he comido una manzana entera

- Vaya, eso no me lo esperaba – dijo la peli rosa muy confundida

- ¿A dónde vamos Sakura-Onechan?

- Iremos a que conozcas al Hokage – dijo Sakura señalando la roca Hokage y la oficina debajo de ella – él es el líder de la aldea

- Entiendo, como mi tío Toneri es el rey de su castillo

- Más o menos, solo que la aldea es más grande y hay más familias

- Debe ser muy difícil – dijo la pequeña mientras mordía la manzana

Al llegar a la entrada, Sasuke y Naruto ya estaban ahí y al momento, Hinata llego llevando un bolso con ropa para Kaguya. Los cuatro entraron, cubriendo a la pequeña para no ser vista por nadie. Al llegar a la oficina del Hokage, los primeros en entrar fueron Naruto y Sasuke, para suavizar las cosas. Dentro, se hallaba su viejo maestro, totalmente solo, detrás de mucho papeleo.

- Hola chicos, es bueno verlos – dijo el peli plateado - ¿Cuándo llegaste Sasuke?

- Llegue anoche – dijo el Uchiha con seriedad

- Lo bueno es que estas bien, ahora debo asignarte otra misión, asi que dame unos días…

- No será necesario Kakashi-sensei – dijo Naruto interrumpiendo – ya estamos en una misión en estos momentos

- ¿En serio? ¿Qué clase de misión? – pregunto el Hokage un poco sorprendido

- Para decirle – dijo Naruto – es necesario que guarde un poco la calma

- Mmm, no sé qué planeas, pero de acuerdo, te seguiré el juego

- De acuerdo. ¡Pasen chicas! – dijo Naruto hacia afuera

Al oír eso, Sakura y Hinata entraron y al hacerse a un lado, apareció Kaguya terminando de comer su manzana. Al verla, Kakashi entro en shock al reconocer a la antigua diosa destructora y malvada, pero los jóvenes ninjas le hicieron ver que no había peligro. Después de informar sobre su resurrección y las intenciones del Sabio de los seis caminos y su hermano para que tenga una nueva vida, además del inconveniente de su hogar, Kakashi tuvo mucho que pensar y después de un rato, decidió planear con todos sobre lo que harían. Después de unas horas, los jóvenes estaban frente al escritorio del Hokage mientras la pequeña estaba sentada en un rincón leyendo un libro sobre cuentos infantiles.

- Bien – empezó a hablar Kakashi – tenemos la ventaja que nadie, además de nosotros sabe sobre ella y su apariencia, eso nos permitirá disimular, pero tampoco es para que salga mucho de su hogar

- ¿Con quién puede vivir? – pregunto Naruto

- Obviamente Sakura no podrá ocultarla siempre y en el complejo Hyuga sería un peligro, además que sus departamentos son pequeños muchachos – dijo el Hokage

- Bueno, no me da el dinero para comprar una casa propia – dijo el rubio todo deprimido

- Naruto, tú tienes una casa propia

- ¡¿QUÉ?! – dijo el rubio totalmente sorprendido

- La casa que perteneció a tus padres, es totalmente tuya, solamente está abandonada, así que si quieres, pueden usarla para que vivan los cinco bajo el mismo techo o se turnen para cuidar de Kaguya – explico Kakashi

- ¿Por qué nunca se me dijo de eso? – dijo Naruto totalmente sorprendido

- Nunca lo preguntaste – se excuso el peli plateado – todos pueden apoyar a Naruto con la limpieza y cada uno se encargara del cuidado y entrenamiento de Kaguya

- ¿Qué haremos con las otras aldeas? – pregunto Sasuke

- Mientras no les afecte, no hay problema – dijo Kakashi

- Entonces, ya está decidido – dijo Sakura – ahora, debemos ir a limpiar y a comprar comida y ropa para Kaguya

- Yo te acompaño – dijo Hinata

- Entonces Sasuke y yo empezaremos la limpieza – dijo Naruto

- No vine a limpiar, vine a vigilar a… - pero antes de terminar su frase, sintió que alguien jalaba su capa

- Sasuke-Onisan, yo le ayudare a limpiar si quiere – dijo Kaguya quien lo miraba con inocencia – mi tío Toneri me enseñó a mantener mi habitación limpia ¿Puedo ayudarles?

- Tsk. Descuida – dijo el Uchiha desviando la mirada – yo puedo hacerlo

- Además – dijo Sakura apoyando a Sasuke – debemos ir a comprarte ropa ¿Quieres venir con Hinata y conmigo?

- De acuerdo onechan – dijo la pequeña

- Bien, entonces cuídenla y si necesitan otra cosa, no duden en venir a hablar conmigo – dijo el Hokage despidiéndose de los ninjas

- Gracias Kakashi-sensei – dijo Naruto mientras abría la puerta para salir, en eso, la pequeña Kaguya miraba al peli blanco

- Usted…- empezó a verlo la peli blanca con una expresión seria, alertando a los demás – debe ser muy fuerte para ser el líder de todas las personas

- No pequeña – dijo Kakashi mientras le acariciaba la cabeza – solo me preocupo por ellos y los protejo

- De acuerdo – dijo Kaguya mientras tomaba las manos de Sakura y Hinata

Todos salieron de la torre de Hokage y se quedaron conversando afuera.

- El teme y yo iremos a limpiar la nueva casa y revisaremos todo – dijo Naruto

- Entonces nosotros compraremos comida y ropa para Kaguya – dijo Sakura – iremos con ustedes al terminar

- No tardaremos mucho – dijo Hinata – les ayudaremos al llegar

- Descuida – dijo el rubio – ya habremos terminado para cuando lleguen ¿Verdad Sasuke?

- Perdemos el tiempo mientras coqueteas con tu novia – dijo Sasuke caminando hacia la residencia Uzumaki

- ¡Oye espérame! – grito Naruto tratando de alcanzar a su amigo

- Hinata-Onechan ¿Qué es novia? – pregunto la peli blanca confusa

- N-no es importante – dijo Hinata toda nerviosa

Mientras las chicas se dirigían a hacer las compras, el dúo de chicos llego a la residencia Uzumaki, la cual era muy grande. Al abrirla, notaron que todo estaba en su lugar, solo había mucho polvo. Abrieron las ventanas y las puertas para que el aire refrescara el lugar. Cada ninja empezó a sacudir varios muebles y estantes, quitando el polvo de todo el lugar. Naruto empezó a limpiar el piso superior, encontrando una pequeña oficina de su padre, llena de pergaminos, armas y fotos, haciendo que lo invadiera la nostalgia. Al ver una foto de sus padres juntos, por un momento se imagino a Hinata posando junto a él en una foto como pareja, lo cual lo lleno de felicidad. Mientras, Sasuke sacudía un mueble usando un trapo seco. En eso, noto una foto del padre de Naruto, junto a varios representantes de clanes, entre ellos su padre. Al principio, se intrigo, recordando el pasado de su clan. Dio una vista a todo lo que le rodeaba, preguntándose si el merecía una vida como esa. De pronto escucho los pasos del rubio bajando por las escaleras y coloco la foto en su lugar.

- Mi padre sí que tenía muchos pergaminos con técnicas increíbles – dijo Naruto colocando una caja polvorienta sobre una mesa

- ¡Idiota! Acabo de limpiar esa mesa – dijo Sasuke con ojos de furia

- Per-perdón, no era mi intención – se disculpo el rubio, pero vio que su compañero se quedó fijo acercándose a la caja

- ¿Tus padres tenían esto? – dijo Sasuke tomando una foto de la caja

- ¿Qué es? – al verla el rubio, se sorprendió.

En la foto, estaban los padres de Naruto, al lado de Mikoto Uchiha, la cual cargaba a un bebe en manos y a su lado, un pequeño niño, el cual no era más que Itachi. Sasuke no pudo pronunciar ninguna palabra, hasta que su amigo se acercó, haciendo una seña con su mirada para decirle que conservara la fotografía, a lo cual, el solo asintió con la cabeza. Después de eso, siguieron limpiando y sacudiendo todo a su alrededor.

- Entonces – dijo Naruto hacia su compañero - ¿aún le guardas rencor?

- No – respondió Sasuke sin desviar la vista de su labor – es una niña inocente ahora

- Ella busca la redención por sus actos y por amor a sus hijos – dijo Naruto pensativo

- Hasta una madre puede equivocarse – dijo el Uchiha reflexionando – por eso son especiales

- Entonces, ¿Vamos a entrenarla? – pregunto el rubio

- A su tiempo, yo aún tengo algo que hacer

- Sakura-chan estaría feliz si te quedaras

- Eso lo sé, pero no puedo quedarme mucho tiempo – dijo Sasuke – hasta entonces, hare lo que pueda para hacerla feliz

- De acuerdo – sonrió el rubio satisfecho

Después de unas horas, ambos chicos terminaron exaustos por la limpieza. Mientras esperaban a las chicas, Naruto leía viejos pergaminos con técnicas inventadas por su padre, dejándolo maravillado, mientras que Sasuke leía viejos archivos con información de los Uchihas, en especial, sobre su familia, aprendiendo un poco de la historia de su clan. Después de un rato, las chicas llegaron, quedando impresionadas por la labor de los chicos, pero esta desapareció, al verlos totalmente empolvados y sentados en la sala con mucha tranquilidad. Hinata y Sakura empezaron a preparar la cena, mientras que Naruto y Sasuke peleaban por querer tomar un baño primero, divirtiendo un poco a la pequeña. Ya llegada la noche, todos se encontraban cenando. Naruto alababa la cocina de su hermosa novia, mientras que ella se sonrojaba, mientras Sakura se apegaba mucho a Sasuke, tratando de llamar su atención en vano, mientras Kaguya quedaba impresionada por la comida, la cual era muy diferente a la que comía con Toneri. Terminada la cena, Kaguya se retiró a leer uno de sus libros, mientras sus cuidadores hablaban en el comedor con un poco de té.

- Hay tres habitaciones – dijo Naruto – en uno pueden dormir Hinata y Sakura-chan, Kaguya puede dormir en otro y…

- Supongo que compartiré habitación contigo – dijo Sasuke resignado – si no hay de otra…

- Tranquilo teme – dijo Naruto interrumpiendo al Uchiha – eres un invitado en mi casa, bueno de mis padres, así que no es necesario que te tortures. Duerme en una habitación y yo volveré a mi departamento

- Naruto-kun – hablo la oji perla preocupada

- ¿Acaso crees que aprovechare tu casa de esta forma? – dijo Sasuke un poco enojado – no me trates como si fuera un rey…

- ¡Te trato como mi amigo! – dijo Naruto levantando la voz, dejando a todos sorprendidos – sé que no estarás aquí mucho tiempo, pero quiero que lo disfrutes y descanses lo necesario

- Naruto… - dijo Sakura muy sorprendida

- Esta casa, ni siquiera yo la conocía hasta ahora – empezo a reflexionar el rubio – pero se convirtió en el hogar de una pequeña niña y quiero que lo disfrute, al igual que ustedes, porque seremos una familia para ella

- Entonces tú también debes estar aquí para ella – dijo Sasuke – no te alteres tanto, lo mejor será pensar las cosas…

- Lo mejor sería dormir en parejas – dijo Hinata toda apenada – Yo con Naruto-kun y Sakura-chan con Sasuke-kun

- … supongo que eso estaría bien – dijo Sakura toda apenada, pero agradecida por la idea de su amiga

- Tsk, bien, aunque preferiría dormir en la sala – dijo Sasuke totalmente derrotado

Después de eso, cada pareja tomo una habitación. Las chicas llevaron a Kaguya a su nueva habitación y le explicaron que si necesitaba algo, debía pedírselo a ellos. Después de un rato jugando con ella, la peli blanca se quedó dormida. Cada chica se dispuso a dormir, sin poder ocultar sus rostros totalmente ruborizados. Hinata llego a la habitación donde su novio se hallaba sentado al borde de la cama viendo una foto, pues la habitación había pertenecido a sus padres. Después de recostarse y apagar las luces, ambos estaban tan apenados que no eran capaces de verse de frente, pero queriendo romper el hielo, ambos voltearon por completo y sus miradas fueron suficientes para quedar totalmente hipnotizados por la mirada del otro. Después de compartir unas cuantas palabras por lo ocurrido en el día y algunos besos y cariños, ambos durmieron juntos en un abrazo.

Mientras, Sakura entro en la habitación, para encontrar a su compañero ya dormido, dándole la espalda. Sabiendo cómo era e Uchiha, solo apago las luces y se recostó. Miraba su espalda, queriendo que volteara y la viera, pero dándose por vencida, se acercó lentamente a su oído y con delicadeza le dijo: "Buenas noches, Sasuke-kun" y después de esto, le dio la espalda. Pero antes de quedar totalmente dormida, un brazo se extendió sobre ella, abrigándola y empezó a sentir una respiración detrás de su cuello. Antes de poder voltear, sintió una respiración en su oído y después lo escucho: "Buenas noches, Sakura. Si te volteas, me iré de inmediato". Esas palabras bastaron para que el corazón de la peli rosa, se tranquilizara y pudiera conciliar el tan esperado sueño. Y por primera vez, en esa casa, los jóvenes ninjas disfrutaron de un agradable descanso, preparándose para un nuevo día, en compañía de la pequeña Kaguya.

Continuara…

Nota del Autor:

Buenas queridos lectores y compañeros lectores. Con un feo retraso, les traigo el siguiente capitulo de esta intrigante y facinante historia. Debo admitir, que es un gran reto pensar en una personalidad para Kaguya, no quiero hacerla tan inocente como Himawari, asi que ya se me ocurrira algo. Adelanto, solo seran como minimo seis capitulos de esta historia, ya que no deseo alargarla. Son libres de opinar sobre la historia, aportar sus ideas, las cuales seran bien recibidas y se agradecera por cada una. En fin, tambien los invito a pasar por mi perfil y leer mis otras historias. Prometo un capitulo nuevo para la hisotria de Himawari, mientras que de los ninjas caballero, aun esta en un lapso de espera por busqueda de inspiracion.

Sin mas, me despido, dando gracias de nuevo por tod y que tengan un buen dia

Atte.

Emperor92