Eren entró a la oficina de Erwin después de que este le indicara que podía pasar y escuchó con atención la misión que se le asignaba. Levi se encontraba parado a una lado de la ventana, con los brazos cruzados y miraba hacia afuera, solo hablaba cuando Erwin le pedía su opinión.

Eren evitaba mirarlo. Había escuchado la discusión entre Erwin y Levi, ya que ambos habían alzado la voz bastante, en especial al final. Eren estaba consciente de la situación, y quería probarle a Erwin que podía ser un soldado comprometido sin importar su relación con Levi.

-Partirán de al de inmediato. Eren estarás a cargo, sabes lo que eso significa, ¿verdad?-

-Si señor-

-Es posible que tengan que usar sus habilidades como titanes-

-Comprendo señor-

-Muy bien, en ese caso, puedes retirarte para informarle al resto del escuadrón 104 sobre la misión. Yo hablaré personalmente con Hanji para decirle que no haga pruebas con ninguno de ustedes hoy, no quiero que se debiliten más de lo necesario-

-Cómo ordene comandante-

Eren se despidió de su comandante y salió de la oficina, seguido por Levi. Caminaron hasta la torre norte, donde se encontraba el escuadrón 104 trabajando en la limpieza de la torre. Eren los convocó en una habitación para explicarles la misión.

-Heichou-dijo Armin dirigiéndose a Levi, quien esta atrás de Eren- ¿Que sea Eren el que nos explica esto… significa que usted no irá?-

Eren se tensó y no se giró para mirar a Levi, quien se paró a su lado y puso sus manos sobre la mesa.

-Esta misión se le fue asignada a Eren por el mismo comandante Erwin. Durante esta expedición, tendrán que responder ante él. Ya que todos ustedes irán al norte, me quedaré aquí para proteger el cuartel en caso de peligro. No podemos dejar bajar la seguridad del cuartel general tan solo porque este disminuyendo el número de titanes.- Todos asintieron en silencio- ahora, largo, vayan a prepararse que partir de inmediato-

La habitación se vació de inmediato, dejando solos a Eren y a Levi.

-Levi…-comenzó Eren.

-Eren, ve a prepararte. Estás a cargo, así que te sugiero que vayas planeando una estrategia con tus subordinados y revises que todo esté listo para el viaje- dijo Levi, dandole la espalda a Eren.

El castaño quiso decir algo, ¿pero qué podía decir él? Hace tan solo una hora en que estaban planeando una visita al pueblo juntos, hace un par de horas más estaban ambos acostados en la cama, pero ahora todo eso se veía tan lejano. Su deber como soldados nunca había sido tan doloroso, pero ahora el deber con la humanidad se había convertido en una carga terriblemente pesada en sus hombros y sus corazones. Eren cerró los ojos por un momento, y por un instante tuvo la esperanza de que Levi lo tomaría en sus brazos y le diría que todo estaría bien, que solo era una misión, que realmente podían amarse sin fallarle a todo el Escuadrón de reconocimiento, a la memoria de su madre y a la humanidad; pero Levi no lo hizo, permaneció parado en medio del cuarto, dándole la espalda a Eren sin decir una sola palabra. El chico se giró hacia la puerta y salió con paso decidido, a enlistarse.

Levi escuchó los pasos de Eren alejarse y cuando estuvo seguro de que este estaba fuera de su alcance, golpeó la mesa con todas su fuerzas.

-Maldición- masculló. Intentó reprimir el dolor que comenzaba a surgir en su pecho. En cualquier otra ocasión, se diría a sí mismo que tendría que ser fuerte, que Eren volvería una vez completada la misión, sin embargo, siempre estaba el riesgo de que algo saliera mal, de que Eren fuera herido o muriese en la misión, y él no estaría allí para salvarlo, pero inclusive si lo estuviera, no podría hacer eso, su deber o el mismo Eren se lo impedirían. Si tan solo entendiera lo mucho que lo amaba, lo que sacrificaría por él… pero una vez más, Eren jamás lo perdonaría por abandonar la misión para salvarlo, el muchacho era tan terco e idealista y parte de esas características suyas que lo volvían loco e incrementaban ese dolor en su pecho, también lo hacían amarlo.

Por otro lado, si sobrevivía y la misión era un éxito, Eren sería reasignado al cuartel general del norte. Eso se lo había explicado Erwin a Levi antes de dejar pasar Eren a su oficina, por lo que Levi no vería más al muchacho. Eren se estaba convirtiendo en un adulto al igual que todo el escuadrón 104, y ahora que los nuevos reclutas habían llegado, era tiempo que avanzaran.

Eren estaría en el norte, seguramente con su audacia y duro trabajo, sería ascendido con rapidez, pero aún así vería rara vez a Levi. El cuartel general y el cuartel del norte rara vez se visitaban entre ellos, solo estaban comunicados por medio de mensajes y normalmente si había una visita al del norte, el comandante era el que hacía el viaje. Erwin realmente tenía toda la intención de tenerlos separados, él había dicho que no le importaba la relación que tuvieran Levi y Eren, pero si ese fuera el caso, ¿entonces porqué insistía en mantenerlos a esa distancia?

Para Erwin siempre ha sido claro su deber y su propósito de seguir el lema del escuadrón de reconocimiento, "Por la gloria de la humanidad" y Levi no podía culparlo, ya que él debería hacer lo mismo como soldado, además de que debía su lealtad a Erwin pues él lo había encaminado, lo había sacado de las calles, de ser un ladrón cualquiera en las ciudades subterráneas y la había otorgado una misión en la vida. No podía culparlo, no podía odiarlo

Maldijo nuevamente, tomó aire y recobró la compostura. Tenía que ser fuerte, por él, por Eren.


Este capítulo es bastante corto, pero lo corté porque lo que sigue tomó vida propia, por lo que subiré en unos momentos.

¡Muchas gracias por sus reviews y por tomarse el tiempo de leer esta historia!

Nos vemos en el siguiente capítulo :)