Notas de Mademoiselle Rousseau: Una vez más les dejo saber a quienes lean esta pequeña historia de dos capítulos que no la escribí yo, sino que es obra de mi querida amiga y gran escritora Ana, mejor conocida por estos lugares como Hotaru No Hikaru, pero dado que ella por el momento no publica historias, cuando hace algo me lo pasa a mí para que lo suba en mi perfil.

Anita, gracias por el detalle de escribir una historia con mis personajes favoritos, agradezco enormemente el regalo de cumpleaños, sabes que adoro a Mako y Motoki.

O

ROSAS EN EL MAR

Parte II

O

El tiempo parecía no transcurrir en aquel lugar, por un momento me dio la impresión de que todo lo que me rodeaba permanecía estático e inmutable; como la mirada piadosa de aquel ser angelical. Entre sus manos deje una rosa blanca; como gesto de agradecimiento, por cuidar de ustedes: mis amados padres.

Sé que han sido bastantes años en los que me había sido imposible regresar, pero tengan por seguro: no hay un solo día que no se encuentren en mis pensamientos y oraciones. No puedo evitar extrañarlos y que deseo, que se encuentren presentes en los momentos importantes de mi vida… pero que tonta soy, estoy segura que me cuidan desde el hermoso cielo. Hay tantas cosas que quiero contarles, que no sé por dónde comenzar… Tal vez deba decirles que la Lita que se fue a buscar su destino; ha emergido de su capullo para convertirse en una mariposa que vuela con sus propias alas en busca de su felicidad.

Al cortar el listón verde, vi realizado mi más anhelado sueño. El café se encuentra en un pequeño pero reconfortante lugar de la ciudad, y al frente de este, lo adornaban bellos rosales que yo había plantado. Mi querida amiga Rei me ayuda con la administración, y dos jóvenes se encargan de atender a los clientes. Mina es una chica extrovertida y alegre en cambio Ami es todo lo contrario, pero es muy dulce y amable. Las cuatro nos hemos convertido en muy buenas amigas y el triunfo del café también se lo debo a ellas.

"Roses of the sea"

Es el nombre del café y tiene que ver con una bella anécdota: Debido a mí torpeza tropecé al pisar el largo del vestido. La caída pudo haber sido catastrófica, pero el hermano de Serena me sostuvo entre sus brazos. Accidentalmente nuestros labios se rozaron por unos segundos, inmediatamente mire hacia otro lado, quería evitar que él viera mis mejillas, las cuales; intuía se habían tornado en un intenso color carmesí.

–Señorita, permítame –dijo el cochero mientras me ofrecía su mano.

Al recobrar la conciencia sobre lo que estaba pasando; percibí que me encontraba rodeada por los brazos de mi salvador, mientras él permanecía hincado. No dude y me incorpore rápidamente.

–Muchas grac… ias –dije torpemente y me dirigí inmediatamente al carruaje y le implore al cochero que avanzara.

–Señorita, permítame acompañarla a su…

Fue lo último que escuche decirle al hermano de Serena; palpe mis labios con las yemas de los dedos. Me sentía tan avergonzada que ni siquiera note, cuando llegue a mi destino.

Esa noche me fue difícil conciliar el sueño… Amada madre sé que tú me entenderás mejor que nadie… un desconocido sentimiento se había albergado en mi corazón… aquel abrazo había desvanecido "la soledad"… padres no me malinterpreten, me refiero a un "tipo de soledad que hasta ese momento desconocía…

La noticia de que Serena se había fugado, corrió como pólvora y fue tema de conversación durante varios meses entre las personas que asistían al café, aquel chisme deleitaba a las mujeres de alta sociedad, quienes reprobaban la actitud de mi amiga, algunas no entendía por qué había rechazado tan buen partido, y que ella hubiese preferido mancillar el buen nombre de su familia.

No me arrepiento de haberla ayudado, intuía que mi amiga se encontrara bien al lado de su amado, por otra parte me siento culpable; de que mi ayuda solo haya propiciado dificultades a Serena. Si me hubiese esforzado por encontrar otra solución habría evitado el sufrimiento de Diamond, de sus padres y de Andrew.

Me encontraba tan sumida en mis pensamientos, que me asuste al ver el iris cristalino de Rose, que se encontraba sobre el mostrador.

–Disculpe, si la asuste–tomo la muñeca y me la entrego.

Me sentía tan triste al pensar que la había extraviado, la abrace con mucho cariño, pero al recordar que no me encontraba sola, recobré la compostura.

–Gracias…

–Sé que Rose es muy importante para usted, ya que perteneció a su madre; mi hermana me conto que se la regalo, para que ella no se sintiera sola en el internado. Y que el nombre de la muñeca tiene que ver con el cuento "Rosas en el mar" –tiene una encantadora sonrisa, que simplemente hace palpitar a mi corazón– disculpe mi atrevimiento, como no sabía su paradero le pedí a mi amigo Nicholas que me dijera dónde podía encontrarla, ya que me entere que su esposa es su amiga.

–Serena también me ha contado sobre usted, y sobre todo que lo quiere mucho… en todo caso soy yo la que debe disculparse, por mi comportamiento de esa noche, pero…

–Lo que menos quiero es que se sienta incomoda ante mi presencia. Que le parece, si hacemos borrón y cuenta nueva…

–Entonces… me llamo Lita Grey…

–Encantado de conocerla… Me llamo Andrew Marshall…

Desde ese día, las visitas se hicieron frecuentes, él me informaba sobre las noticias que recibía de Serena. La perspicaz de Mina a leguas le veía que él estaba locamente enamorado de mí, yo no estaba muy segura… pero de lo que si podía dar fe: es que yo me estaba enamorando de él.

La tan esperada confesión de amor, sucedió en el momento menos esperado. Andrew me cito en el parque para entregarme una carta que Serena me había escrito. Recuerdo perfectamente el hermoso paisaje, el imponente lago que reflejaba el inmenso cielo teñido de rosa y azul, todo esto se podía ver perfectamente desde la banca donde nos habíamos sentado. Yo leía en silencio las buenas nuevas, en las que Serena me contaba sobre su nueva vida y lo inmensamente feliz que se sentía al haberse convertido en madre. No pude evitar derramar unas lágrimas de felicidad, Andrew al verme me ofreció su pañuelo.

–Discúlpeme, es solo que me siento tan conmovida por la noticia… Ahora sé que ella es feliz, al lado de su esposo y su hija. Se escuchará un poco cursi… pero ha triunfado el amor…

De repente el beso mi frente, y por unos momento vi sus pupilas color celeste. Me incorpore y me recargue sobre el tronco, para tratar de asimilar el significado de aquel gesto.

–Lita, no puedo esperar ni un segundo más, para decirte que mi corazón es solo tuyo desde el preciso momento en que te conocí. Tal vez no lo recuerdes, pero en una ocasión que fui a visitar a mi hermana en el internado; mientras que esperaba a que ella bajara, escuche un bello vals. Camine como hechizado, hasta el salón de música, y fue cuando me encontré "Mon Angel".

Sonrió y me acorralo entre el tronco y sus bazos, tomo delicadamente mi nuca con su mano y beso mis labios. El viento movía las ramas del viejo sauce llorón, callado testigo del amor que nos profesamos. Andrew se ha convertido en el cielo, donde yo puedo volar con libertad y encontrar la felicidad que ustedes siempre buscaron para mí…

–Andrew, ya termine de conversar con mis padres.

–Me gusta más cuando me dices: "Le ciel".

Él me había dejado a solas con mis padres, había estado sentado sobre la banca de mármol, al acercarme contemple su semblante de infinita paz, abrió lentamente sus parpados, y pude ver sus hermosos ojos que se asemejaban al cielo que nos rodeaba. Caminó con paso lento hacia mí y entrelazo sus dedos con los mío. De nuevo caminamos en dirección hacia las criptas de mis padres.

–Señores Gray, se que ustedes son los seres más importantes para Lita y los dos compartimos el deseo de que fuesen participes de nuestra boda y nos dieran su bendición. Algo me dice que ya contamos con ella, por lo cual les prometo que cuidare de "Mon ange", y la hare completamente feliz.

Hoy era el gran día, en que nos uniríamos en santo matrimonio. Me embargaba una gran felicidad, que por mi mente paso una punzante reflexión. ¿Era posible ser bendecido con tanta felicidad?...

–Lita, te ves hermosa…

–Gracias Ami…

–El vestido es hermoso, tú lo confeccionaste…

–No, Rei; este vestido es un obsequio de Serena…

–Es una lástima que nuestra amiga, no pueda asistir a tu boda… –dijo Rei, mientras me colocaba el velo.

–Ella no quiere causar molestias… por mas que le insistimos que nos haría tan feliz su presencia…

Los padres de Andrew no pusieron objeción a nuestro matrimonio, a pesar de mi condición de huérfana. Ya que no querían perder a otro hijo, ellos sabían que tanto Serena como Andrew eran capaces de todo por tal de defender su amor.

Finalmente nos dirigimos a la iglesia, Nicholas me entrego en el altar.

–Ahora los declaro marido y mujer… Puede besar a la novia…

–Mong ange", te amo…

–Le ciel, te amo…

Sellamos nuestro amor con un beso y nuestros amigos aplaudieron efusivamente.

Al salir de la iglesia, mis amigas me abrazaron y nos felicitaron. El fotógrafo nos esperaba para tomar la fotografía del recuerdo.

Habíamos tenido una recepción sencilla, pero rodeada de las personas que compartían nuestra felicidad. Después de unas horas, un carruaje nos esperaba, Andrew no me quiso decir a donde nos dirigíamos. Cuando finalmente llegamos, el me tomo entre sus brazos.

–"Mon ange" por favor cierras tus hermosos ojos… –lo complació, pero sentía una inmensa curiosidad, sobre la sorpresa de Andew.

–¿Ya puedo abrir los ojos? –era muy feliz entre sus brazos, hasta que finalmente detuvo su caminar.

–Ya puedes abrirlos "Mong ange"… desde ahora este será nuestro hogar.

La casa se encontraba cerca de la magnífica playa, podía escuchar perfectamente el ir y venir de las olas. Me mostro la casa, la cual estaba construida con gran detalle. Por último me llevo a nuestra habitación y me dejo sobre la cama.

–Soy tan feliz… –me susurro al oído, mientras besaba mi frente y me acurruco entre sus brazos, sentía una infinita paz, que me quede profundamente dormida.

Los días pasaron y rápidamente me adapte a mi feliz vida de casada.

–Andrew, se te va hacer tarde para el trabajo… –siguió leyendo su periódico, pero yo insistí y deje la tetera, sobre la mesa del comedor –Andrew… que no me escu…– dejo aun lado el periódico, me sentó sobre sus piernas y me abrazo.

–"Mong ange, es solo que no quiero separarme de ti…

–No me iré a ningun lado… –dije sinceramente y lo bese– Por cierto no se te olvide que, Rei y Nicholas nos han invitado esta noche a la opera… –me incorpore– Ya es hora de que te vayas o sí no Nicholas me va a reclamar que llegues tarde a tu trabajo.

–Esta bien… pero solo si me das otro beso…

–"Le ciel" eres un tramposo…

Parecía que esa noche íbamos a disfrutar de una excelente velada, pero cuando nos disponíamos a entrar al teatro, vi que Diamond bajaba de su carruaje, su mirada lucia críptica. Era muy diferente al atento y feliz joven que conocí años atrás. Del brazo llevaba a una joven, que vestía ostentosamente; opacando su natural belleza.

Ya en nuestros asientos, vi disimuladamente en dirección al palco donde se encontraba el matrimonio Black. La mujer de cabello rubio cenizo, platicaba animadamente, pero Diamond mostraba un semblante de fastidio. Segundos antes de que la orquesta tocara; todos nos percatamos, cuando él se levanto de su asiento y se retiro, ella tratando de cubrir las apariencias se quedo sentada en su lugar como sí nada hubiese pasado. No había duda que él solo se había casado por despecho.

En el intermedio nos dirigimos a lobby, la esposa de Diamond no dejaba de vernos descaradamente.

–Ya vieron al hermano de la perdida de Serena Marshal… –dijo a sus amigas, pero con voz fuerte, para que todos los presentes la escucharan, por primera vez experimentaba una terrible rabia por alguien, ya que estaba ofendiendo a una de mis mejores amigas y con sus palabras hería a mi amado esposo. Mi mano estaba preparada para arremeter una bofetada, pero Rei se me adelanto. Todos guardaron silencio.

–Esto es para que no vuelvas a insultar a mis amigos…

–Acabas de cometer un terrible error al meterte con Esmeralda Black, no saben lo que les espera… –dijo amenazadoramente mientras palpaba su mejilla enrojecida.

–¡Vámonos! –Rei tomo el brazo de su esposo y los cuatro nos dirigimos a la salida.

Lamentablemente Esmeralda había cumplido su promesa.

–"Mon ange" no te preocupes, todo estará bien, este viaje a América, nos beneficiara para ampliar el mercado.

Nicholas y Andrew eran socios, y los negocios no andaban muy bien, debido a las influencias de la familia Black, ya que querían ver destruidos a todos los seres queridos de Serena.

Estábamos desfrutando de un paseo antes de que el partiera. Caminamos por la plaza y tomamos una nieve. Era un magnifico día soleado. Una banda se encontraba en el kiosco, interpretando nuestro vals.

– "Mon ange", me concedes esta pieza…–tome su mano.

Nada parecia enturbiar ese maravilloso día, hasta que la traicionera lluvia hizo acto de presencia, el se quito el saco y me cubrió de la lluvia; bien pudimos cubrirnos en el interior de una tienda. Pero no nos detuvimos hasta llegar a nuestra casa. Que mejor que nuestro hogar para cubrirnos del mal tiempo.

Saque la llave de mi bolsa y abrí rápidamente la puerta, al ver a mi querido Andrew, no pude evitar reírme al ver lo gracioso que se veía con su cabello empapado.

–¡Con que te burlas de mí!

Me hizo cosquillas y yo escape de su divertida tortura, subí rápidamente los escalones de madera, hasta llegar a nuestra alcoba. Trate de cerrar la puerta pero él fue mas rápido y entro.

Con que quieres escapar de mí…

Me atrapo entre sus brazos y ni siquiera me dio tregua para escapar de ellos, aun que yo sabía muy bien que él solo estaba cumpliendo mis ocultos deseos. Quería permanecer así por siempre.

Me rindo le susurre, pero me escucho perfectamente.

Me dejó sobre con suma delicadeza sobre la cama, yo no podía dejar de reírme hasta que el se recostó a un lado mío. Mi corazón se exalto al ver su hermosa mirada. El silencio reino, no necesitábamos decir nada sin embargo nuestros corazones hablaban y nosotros sabíamos lo que estaban diciendo.

Me abrazo y recargo mi cabeza sobre su tórax; pude escuchar los latidos de su carrazón. Con seguridad puedo decir que los míos y los suyos se sincronizaron en un solo latido. Beso mi frente, yo cerré mis ojos. Los truenos retumbaban y por un momento me deje llevar por la fantasía de que representaban nuestros sentimientos. El repiqueteo que creaban las gotas de lluvia sobre los cristales de los ventanales, creaban una sublime melodía. De repente sentí unas pequeñas gotas sobre mis mejillas, trate de abrir mis parpados, pero Andrew comenzó a besarlos, no entendía por qué él estaba llorando, pero como si adivinara mis pensamiento contesto mi pregunta.

–Son lágrimas de felicidad…

Con suma delicadeza sostuvo mi nuca y beso mis labios, yo le correspondí con la misma intensidad. Nos hincamos y volvió a abrazarme, sentí un escalofrió. Me sobresalte al ver que desabotonaba el primer botón de mi vestido…

–Mi Lita... Te amo…

Aquellas benditas palabras desvanecieron todos mis miedos, cada botón fue cediendo, hasta que las mangas del vestido fueron recorriendo mis brazos.

No vislumbraba con claridad lo estaba a punto de suceder, la única certeza que tenia era que Andrew me protegería. Al verme libre de vestido y de los botines., baje la mirada, no me atrevía a verlo a los ojos.

– Eres tan hermosa…

El pulcro color blanco de mi corpiño y del encaje de mi fondo, palidecieron ante la oscuridad que nos rodeaba. Acto seguido, sentí que era mi turno, mi mano tembló al tocar su empapada camisa, él con su mirada me instó a que siguiera. No podía negar que me sentía nerviosa, y con torpeza desabotone cada botón.

–"Mon ange"… desde que te conocí supe que serías, mí "primer" en todo… Mi primer amor… mi primer beso,,, mi primer entrega…

Me atreví a besarlo con una pasión que solo por él podía sentir. Me recostó, y me aprisiono entre su cuerpo. La torrencial lluvia parecia estar en sintonía con lo que estábamos experimentando.

–Te amo y tengo la certeza de que nos amaremos hasta la eternidad… –beso mi cuello.

Las caricias expresaban un acto de amor, que conllevaba a la unión de nuestros cuerpos.

–Ahora nos pertenecemos para toda la eternidad…

–"Le ciel" te amo…

Fueron las últimas palabras que pronuncie hasta que me quede profundamente dormida entre sus brazos.

La terrible despedida se hizo inminente al siguiente día, trate con todas mis fuerzas de no llorar.

–Te prometo regresar lo más pronto posible… –se acerco a mí y sobre mi cuello dejo un hermoso camafeo. Y él tenía uno igual, donde se encontraba mi fotografía y en el mío se encontraba la suya. Nos dimos un beso que significaba un "hasta pronto amor mío".

Al pasar casi tres meses me sentí tan intranquila al no recibir cartas de Andrew. La ponzoñosa de Esmeralda se atrevió ir al café y comentar que mí a esposo le convenía más como esposa una joven llamada Alice Rousseau; amiga de la familia Black. Trate de no protagonizar ningún escándalo.

Lamentablemente hoy se muy bien, lo que es que te rompan el corazón, quizá era un castigo por contribuir a que Diamond perdiera el suyo.

No podía creerlo, él se encontraba besando a una joven que portaba un elegante vestido color rosa pálido. Mi razón me decía que me alejara, pero mi herido corazón exigía una explicación a tal traición.

–Mi Alice… te amo–escuché decirle a Andrew, quien se encontraba de espaldas.

–¿Por qué me traicionas de esta manera? Si yo te amo…

Llore desconsoladamente, al darme cuenta que me encontraba en nuestra alcoba el alma pareció regresarme al cuerpo, percatándome de que solo se había tratado de una pesadilla.

Tome entre mis manos el espejo adornado con rosas plateadas, vi detenidamente mi rostro pálido y la tenue mancha obscura que se empezaba a formarse debajo de mis ojos. De repente recordé todo lo que había sucedido esta mañana, después de no haber recibido cartas de él me preocupe, estaba a punto de salir a buscar a Nicholas para pedirle la dirección dónde él se encontraba para buscarlo, pero el llego justo a tempo cuándo estaba a punto de salir del café. Vi su cara llena de dolor…

"No sabes, como siento darte esta noticia, pero el barco donde viajaba Andrew fue presa de una tormenta terrible y lamentablemente no hubo supervivientes…

No quise aceptar lo que él me estaba diciendo, seguí mi vida como siempre. Las personas se sorprendían al ver que no estaba vestida de luto…No acepte las condolencias de mis amigas… E incluso su familia había aceptado con tanta facilidad la supuesta muerte de mi Andrew… yo no era conformista como ellos. No estaba dispuesta a usar un vestido negro. No aceptaba que el ya no regresara a mi lado…

hasta ahora, que mi razón se resiste a que me siga mintiendo… Aquel espejo roto era el reflejo de mi corazón. Podía ver por los ventanales los abundantes copos de nieve. El ambiente frío en que se convertido mi hogar, ni siquiera lo alumbraba el fuego de la chimenea.

Vi por última vez a mi mejor amigo que marcaba las 08:00 de la noche, me incorpore. Me dirigí a la cocina y tome los ingredientes que necesitaba para preparar mi pastel favorito; chocolate con fresas, no me apresure; todo lo prepare con meticulosidad, antes de que, metiera la mezcla al horno, le agregue el último ingrediente; tome el frasco que en la etiqueta decía: Veneno para ratas. Cuando estuvo listo lo saque del horno, lo adorne con betún y prendí y coloque una velita sobre este.

La pequeña flama se tambaleaba caprichosamente, y vi con apatía como esta se extinguía, coloque la segunda vela e hice lo mismo; vela tras vela se consumió, como mi alma, 23 velas derretidas cubrían el pastel, cuando estaba a punto de prender la última, símbolo de que pronto todo acabaría, vi con ansias el pastel; pronto me comería mi rebanada. Fueron tantas mis ansias que mis manos temblaron y deje caer la vela, esta rodo por debajo del gran reloj de madera. Por el vidrio pude ver una fina caja de madera donde había sido tallado; las olas del mar y en medio de este se encontraban dispersas rosas. Lo que en realidad llamo mi atención fue la tarjeta que se encontraba debajo de la caja música.

Abrí con desesperación la puertecita del reloj, talle mis parpados para asegurarme de que no se trataba de una ilusión, solo tome e sobre, una falsa ilusión se apode mí; de que el acababa de dejar este regalo de cumpleaños., no pude soportarlo más y me deje caer sobre mis rodillas, estos días era incapaz de sentir dolor, pero aquel sentimiento tan humano solo se volvió a apoderar de mí.

Grité con todas mis fuerzas, como si esto me liberara del sufrimiento, llore como nunca lo había hecho, las lágrimas cubrían mis rostro y caían directamente al sobre que sostenía sobre mis manos.

"Mon Ange, no le temas al transcurso tiempo.

Feliz cumpleaños… Mi amor.

No olvides pedir un deseó"

Abrí la cajita y se escuchó nuestro vals, vi con mayor detenimiento y me sorprendió ver unos bellos aretes en forma de rosa, me los puse inmediatamente, subí a la alcoba me lave la cara y del ropero tome el ultimo que él me había visto puesto. Peine con delicadeza mi cabello y baje de nuevo a la sala.

Me senté en el silloncito y tome la vela entre mis manos y la encendí, cerré mis ojos y me dispuse a pedir mi deseo:

"Andrew… Quiero volver a estar a tu lado"

Cerré mis parpados con todas mis fuerzas. De repente escuche la conocida melodía de la cajita musical…

Por un momento temí que todo se tratara de una cruel ilusión, al verlo frente a mi… él me sonrió he hizo que mi corazón volviera a latir de nuevo, como aquella bendita noche en que lo conocí.

Me acerque con cautela, temiendo hacer cualquier ruido, finalmente me abrazo, como tantas veces y nos dimos un sublime beso. Me sonrió y su silueta se fue desvaneciendo poco a poco como la flama de la vela, hasta que desapareció.

De repente sentí la necesidad de detenerme frente al espejo que se encontraba colgado en la pared de la sala; le quite la sábana blanca con lo que lo había cubierto y le dije en voz alta a mi reflejo: "Feliz cumpleaños Lita Grey." –sonreí como hacía mucho tiempo no sonreía y me sentí feliz de cumplir veinticuatro años. Hasta ese momento comprendí que había recibido el más bello de los regalos: la dicha de ser madre.

Fin

O

En primer lugar quiero dejar claro que este es un homenaje a tu pareja favorita y de la cual también me he encariñado gracias a ti. Aquí está tu regalo de cumple, pese a las circunstancias que me impedían terminarlo.

La idea surgió de una canción llamada Rosas en el mar y de una película de Walt Disney (no recuerdo el título); y que se fue nutriendo con nuestras pláticas y por la hermosa fotografía que me mostraste del lago. Además hago referencia al One shot "Carta de despedida". También estoy sorprendida, ya que coincidimos en varias ideas, por ejemplo que Lita y Andrew tuviesen una bebe, (lo cual me sorprendió gratamente) o la idea del lime; espero te haya gustado. Eres mi alma gemela (creativa) de FF.

Por último pero no menos importante, Paty Ramírez de Chiba (made está bien en Nick?) te doy las gracias por leer este "pequeño" One shot, cuídate mucho.

Espero les haya gustado la trama y en especial el final.

O

Notas finales:

Frances

Je t'aime mon amour/ Te amo mi amor.

Mon ange / Mi ángel

Le ciel/ El cielo

15/05/11