Este fic me encanta escribirlo, pero parece no entusiasmar a los lectores... Cuelgo el segundo capítulo del fic con la esperanza de que alguien más lo lea y me deje algún review, pues es la única forma k tenemos los escritores de saber si nuestra pequeña pérdida de tiempo merece la pena o no.
En este cap ya ocurren otras cosas, no todo es calcado al manga original y presenta a un personage nuevo, Ayaki, de la que sabremos más cosas más adelante.
Ahí va
2-. ¿Los Sombrero de Paja son los criminales? Los guardianes de la Capital de Agua
Los tres capataces y Aiko se sentaron en unas improvisadas gradas de madera cubiertas con un gran toldo para dar la mala noticia a los mugiwara: su quilla estaba rota. Así que nada de reparaciones. Nuevo barco como única opción. Mientras Nami y Luffy aceptaban la noticia un hombre altísimo, con un exagerado bigote negro y unas oscuras gafas de sol, entró en escena, llamando a Iceburg para anunciarle una visita.
Agentes del gobierno, que aunque Iceburg trató de rehuir acabaron hablando con él. El hombre del bigote se unió a los demás capataces y a Aiko.
- Esos tipos siempre están incordiando- se quejó Pauly- ¿Qué querrán esta vez de Iceburg-san?
- Eso a ti no te incumbe- dijo Hattori-, debe ser algo de política.
- ¿Debería atizarles?- Preguntó el del bigote, luchando contra un pelo que salía en su cabeza cono un pincho.
- Déjalo, Lulu…- dijo Kaku, escondiendo su cara bajo la visera de su gorra- Son agentes del gobierno.
- Siempre están viniendo a ver a Ice-san…- dijo Aiko, sentada tras Kaku- Y no me gustan demasiado esos agentes… Es como si quisiesen algo importante de Ice-san…
- Pero Iceburg no quisiera dárselo- Hattori acabó la frase por ella.
- No me gustan esos agentes del gobierno- dijo Aiko otra vez, cuando paseaba de camino a su casa.
Lucci, a su lado, se cruzó de brazos y asintió.
- A mi tampoco. Pero no deberías meterte en esas cosas- era él quién hablaba, no su paloma.
La chica morena que los observaba desde las alturas dejó escapar un pequeño gemido de sorpresa.
- Lo sé- Aiko se abrochó bien la chaqueta que llevaba- ¿A dónde dices que vas?
- Tengo un asunto que arreglar con unos clientes- dijo le hombre, sin dejar de andar.
Se pararon frente a una casa incrustada entre otras dos rematadamente idénticas a esa, con la única diferencia de unas flores en el balcón del primer piso.
- Pues cuando acabes ven- pidió ella, sonriendo abiertamente.
El hombre la despidió con la mano y echó a andar calle arriba. Aiko suspiró y metió la llave en la cerradura. Entonces vio una sombra bajar por una fachada y pararse en el suelo. Se quedó paralizaba. Nos sabía si gritar, pues suponía que Lucci aun no estaba lejos, o esperar a ver qué era.
La figura oscura empezó a acercarse a ella lentamente y Aiko se asustó. Estaba decidida a gritar cuando escuchó su voz.
- Aiko-chan…- reconoció esa voz profunda al instante- Como has crecido.
- ¿Ayaki-chan?- Preguntó la otra, agudizando su vista para reconocerla físicamente.
Pronto distinguió la melena negra y larga de su mejor amiga.
- ¿Qué demonios haces aquí?- Preguntó recibiendo un achuchón de su amiga.
- Estoy en la isla con mi tripulación pirata- dijo la morena, sonriendo-. No has cambiado nada, Aiko. Estás como siempre.
- ¡Y tú!- Aiko abrió la puerta de la casa- ¡Estás tan guapa como siempre!- empujó la puerta- ¡Oye, pasa y tomamos algo mientras hablamos!
La otra asintió y siguió a la rubia adentro.
- Menuda casa- comentó al entrar y ver la entradita-. ¿Es tuya?
- No- contestó Aiko metiéndose las llaves en el bolsillo-. Es de mi padre. La planta baja es suya, la del medio es para que yo viva y a la segunda es donde se ha ido Lulu. Se casó el año pasado.
- Vaya…- Ayaki siguió a Aiko escaleras arriba, hasta que encontraron una puerta de madera oscura-. Le vi en el muelle.
- ¿Has estado en el muelle?- Aiko abrió la otra puerta- ¿Cuándo?. He estado todo el día allí.
- Cuando mis nakamas intentaban reparar su barco yo os estuve observando.
- ¿Desde donde?
- Me subí a una maquina enorme- admitió Ayaki, con auténtica malicia en su mirada-. Tenía gana de veros antes de hablar con vosotros. Te vi a ti, a Lulu, a Iceburg, y bueno, mucha de la gente que conocí.
- ¡Que loca!- Aiko entró en su piso- Haber bajado, te hubiese presentado a los nuevos.
- Hablando de nuevos…- Ayaki entró al piso y un fuerte olor a flores la invadió- ¿Quién era ese que te acompañó hasta aquí?
- Lucci.
- Sí, eso lo oí en el muelle- Ayaki se sentó en la primera silla que tuvo a su alcance-. Pero… ¿quién es?
- Un capataz de la Galley-la- respondió Aiko, quitándose la chaqueta y entrando en la cocina.
- Sí, vale- Ayaki perdía la paciencia. Conocía a su amiga. Alzó la voz para que la otra la oyera-. ¿Qué es para ti?
- Eres una chismosa- dijo la otra, saliendo con dos vasos y una botella de cola.
- Habla- Ayaki endureció el tono con el que hablaba. Su amiga sólo sonrió-. ¿Es tu amante o algo así?
- Ayaki…- Aiko sirvió la bebida- Sí, algo así.
- Pensé que no hablaba con nadie directamente- dijo Ayaki con sorna-. Y hace un momento hablaba de lo lindo.
- Bien, conmigo sí que habla- comentó Aiko-. Digamos que con nadie más, que yo sepa.
- Por cierto…- Ayaki dio un sorbo a la cola- ¿Cómo demonios has dejado que Pauly empezara a fumar?
- Aaaaah, Pauly… Me tiene harta con los puros… Pero insiste en que con ellos está más guapo.
- Por eso se peleaba con el chico este de la paloma- razonó la morena.
- ¿Cómo?
- Pauly, que se pelea con el de la paloma por que está contigo- repitió Ayaki-. ¿Él lo sabe?
- Sí, casi todo Water 7 lo sabe- admitió la rubia-. Los capataces de Galley-la siguen siendo tan famosos como cuando te fuiste, o incluso más. Así que ellos son bastante famosos entre las mujeres. Deberías ver el éxito que tiene Pauly.
- Pauly… Él está enamorado de ti- sentenció Ayaki, dejando el vaso en la mesa de un golpe.
- Otra vez con eso…- Aiko se pasó una mano por los cabellos- No lo está… Jamás ha intentado nada conmigo. Y antes de Lucci yo estaba sola, podría haber intentado algo.
- ¡Ni se te ocurra!- Ayaki rió a carcajadas- ¡Acostarte con Pauly sería casi incesto!
- ¡Ayaki!- Aiko río también con la ocurrencia- ¡Nunca me acostaría con Pauly! Le conozco desde que éramos casi bebés de cuna, es como mi otro hermano.
- Lo sé.
- Si Lulu y su padre no me hubiesen acogido no sé dónde estaría, y no conocería a Pauly seguramente- La expresión de Aiko se volvió nostálgica-. Y Pauly es un hermano para mí. Se pelea con Lucci porque me quiere proteger. No está enamorado de mí.
- Está enamorado de ti desde que teníais menos de diez años, Ai...- insistió la morena, sirviéndose otro vaso de cola como si estuviera en su casa- Te tenía por una chica lista… Si seguro que el tipo este de la paloma…
- Lucci- la corrigió la otra.
- Como sea- Ayaki resopló-. Seguro que ese también se dio cuenta.
- Claro, todo Water 7 se ha dado cuenta menos yo. ¿Eso me quieres decir?
- En cierto modo, sí- dijo Ayaki, harta de llevar años intentando demostrar que tenía razón.
- Cambiemos de tema, por favor- Aiko fue a buscar otra cola-. No hablemos de Pauly…
- Vale, cuéntame cosas del mudito- demandó ayaki, con una sonrisa maliciosa de oreja a oreja.
- ¿Cosas?
- Sí, como le conociste, todo…
- Pues le conocí hace casi 5 años- empezó Aiko-. Él, Kaku y Califa llegaron casi a la vez a Water 7. Empezaron a trabajar en Galley-la inmediatamente. Eran buenos.
- Sigue- pidió la morena, ansiosa de algún cotilleo, como en sus viejos tiempos.
- Entonces Blueno abrió su bar, que nos queda cerca del astillero, y Lulu y yo empezamos a ir a desayunar allí cada mañana con Pauly- siguió ella-. Y cada maldita mañana Lucci y Kaku estaban allí desayunando.
- ¿Y?
- Pues él empezó a gustarme, y el resto de la historia ya te la imaginas- concluyó Aiko, empezando a sonrojarse.
- Quiero ir a ver a tu padre mañana si puedo- dijo entonces Ayaki, mostrando que estaba conforme con la información obtenida.
La puerta de repente se abrió y la figura de Lucci apareció en la puerta. Dejó su sombrero en el perchero de la entrada como si fuese algo habitual y entró en la sala donde Aiko y Ayaki tomaban cola. Las miró a ambas, primero a la intrusa, luego a la rubia.
- Hola- saludó Aiko, sorprendiéndose de que llegase tan temprano.
Ayaki alzó una mano a modo de saludo y se levantó. Apuró su vaso de cola y lo dejó sobre la mesa.
- Eso significa que yo me voy.
- No tienes por qué irte, Ayaki- dijo su amiga, levantándose también.
Pero Ayaki ya había pasado por el lado de Lucci y estaba cerca de la puerta. Aiko la siguió y la acompañó abajo.
- No tenías que irte- le reprochó la rubia a su amiga, algo molesta.
- No sé por qué…- contestó Ayaki- Y no me hagas mucho caso, pero… no me gusta nada ese chico.
- Ayaki…- pero su amiga ya se había perdido en la negrura de la noche.
Aiko subió las escaleras de su casa pesadamente. ¿Qué le había querido decir su amiga?
Encontró a Lucci en el sofá y a Hattori sobre la mesa.
- ¿Cómo ha ido eso?- Preguntó sentándose a su lado.
- Bien- contestó él-. Ya hemos cumplido la mitad del trato con ese cliente.
El timbre de la puerta la despertó de golpe. A parte de timbrazos oía ruidos, y salió de la cama volando cuando oyó la voz de Lulu. Lucci estaba ya cerca de la puerta y la abrió, completamente vestido, para sorpresa de Aiko.
- ¿Qué pasa?- Preguntó a su hermano postizo la rubia.
- Es Iceburg-san- dijo Lulu casi sin poder hacerlo.
- ¿Ice-san?- Aiko avanzó a Lucci- ¿Qué le pasa?
- Anoche…- empezó el hombre- Anoche intentaron asesinarle.
- ¿¿Cómo??- Gritó Aiko, incrédula- ¡¡Imposible!!
Hattori llegó volando a toda velocidad y se posó en el hombro de Lucci.
- Vayámonos, Aiko- dijo la paloma en cuanto tocó el hombro del chico.
- Esperad que me vista- la rubia salió corriendo hacia su habitación. Lucci la siguió.
- Nos vamos Lulu y yo- informó-. En cuanto puedas ven.
- Iros…
Aiko se vistió a toda prisa, se arregló y cogió algunas cosas, y cuando pensaba salir por la puerta encontró a Pauly subiendo las escaleras como loco.
- ¡Pauly!
- ¡Es Iceburg-san!- Exclamó el rubio tirando de ella.
- Lo sé, Lulu vino antes- explicó ella, llegando ya a la calle-. Se fue con Lucci hará cosa de quince minutos.
- Lulu me ha llamado hará cosa de un minuto- dijo Pauly-. He salido volando de casa.
- ¿Quién demonios querría asesinar a Ice-san?- Preguntó Aiko mientras corría de la mano del chico.
- ¡No tengo ni idea!- Gritó él, enfadado, preocupado y sobretodo lleno de ira y venganza.
Llegaron a la Galley-La Company, a la residencia de Iceburg y lograron entrar tras más de diez minutos de sortear y esquivar periodistas. Al entrar Aiko se dio cuenta de que Pauly no le había soltado la mano desde su casa. Frente a la puerta de su habitación Lulu y Kaku hablaban en voz baja sentados en un banquito de madera, pero al verlos llegar entraron sigilosamente al cuarto de su alcalde. Aiko entró la última, y le impresionó ver la enorme pomposidad de ese cuarto, al que jamás había entrado. Vio a Iceburg tumbado en su cama, completamente consciente, y Califa con un pañuelo bajo los ojos y a Lucci al lado de la secretaria. Instintivamente se acercó a él. No quería acercarse a Iceburg.
Pauly sin embargo si lo hizo. Se sentó junto a la cama de su jefe.
- ¿Quién?- Preguntó con la garganta cerrada de la rabia- ¡Demonios!. ¿Quién?
- Una de las tripulantes de los Mugiwara- se limitó a decir Califa, sollozando.
- ¿De la banda de Sombrero de paja?- Preguntó Pauly, estupefacto.
Aiko, que miraba a Iceburg sin creer nada, dio un respingo al oír eso. Intentaba evitarlo, pero las lágrimas bajaban por sus mejillas silenciosamente. Se medio escondió tras Lucci.
- ¿En serio?- Pauly no creía que esa gente estuviese tras algo así.
- Sí, afirmó la secretaria, con la mano en las gafas para subirlas-. He investigado el nombre de los criminales. Le dije a Lucci que lo confirmara con el gobierno. Así que…
- Sí- confirmó la paloma-. Cuando contacté con el gobierno me dijeron que era nakama de la banda de los mugiwara.
El silencio reinó entonces. Sólo se escuchaba algún sollozo de Califa. Pauly agachó la cabeza, derrotado. No podía creerlo, pero iba a buscar a ese chico con sombrero de paja e iba a hacerle pagar su descaro.
Tras unos momentos de discusión en la que no sacaron nada en claro excepto que iban a hacer pagar ese acto, Tilestone entró gritando a pleno pulmón en la habitación.
- ¡¡OI, ES TERRIBLE!!
- ¡Hablas demasiado alto, Tilestone!- Exclamaron todos los presentes, excepto Iceburg, que descansaba, Lucci y Aiko, que seguía llorando en silencio.
- ¡Sois todos unos insolentes!- Gritó Califa, echa una furia- ¡Hablad más bajo!
- ¡OH, ICEBURG-SAN!- Gritó Tilestone, ignorando a la secretaria por completo- ¡GRACIAS A DIOS QUE HAS DESPERTADO!
Pauly, cabreado y harto de tonterías, lanzó al hombre fuera de la habitación de un puñetazo.
- Cállate ya, maldita sea!- le dijo cuando lo hubo sacado- Se escucha hasta en el balcón.
- ¡¡ES VERDAD!!- Gritó de nuevo el último de los capataces- ¡¡LO SIENTO!!- Entonces el enorme carpintero se incorporó: ¡¡LO OLVIDABA!!. ¡¡ES TERRIBLE!!. ¡¡ESCÚCHAME!!
- Habla desde ahí, no entres al cuarto- le dijo Pauly en un serio tono amenazante.
- EL PIRATA DEL SOMBRERO DE PAJA DE AYER ESTÁ LUCHANDO CON FRANKY EN EL MUELLE UNO. ¡¡ESTÁN DESTROZANDO EL ASTILLERO!!
Pauly pareció estallar de ira en su interior y Tilestone acabó su frase con un grito que hizo volver a saltar a Aiko.
- Mugiwara…- murmuró la paloma, mientras su dueño se cruzaba de brazos.
Los capataces salieron al muelle a toda velocidad. Califa se sentó en la silla que antes ocupaba Pauly y Aiko salió tras ellos corriendo a más no poder. Los alcanzó cuando salían por la puerta y Lucci la agarró de ambos brazos.
- Quédate aquí- le dijo Hattori, extraordinariamente seria.
- ¡No!- Gritó Aiko- ¡También quiero decirle cuatro cosas a ese chico!
- ¡Aiko!- Pauly se interpuso entre ellos- Vuelve ahí dentro, maldita sea.
- Pauly… Yo quiero…- empezó la rubia. Clavó sus ojos negros en los de Lucci, que la miraban autoritariamente. No se dejó intimidar.
- Aiko- la paloma susurró-. Ve a dentro.
Al fin la chica cedió y volvió a entrar en la enorme mansión. Se sentó en uno de los bancos de la entrada y, sin ser religiosa, rezó porque cada uno de esos hombres que amaba volvieran enteros.
Y se acabó xDDDDD
gracias por los 4 reviews del primer cap, k ya es todo un logro TT
kat basted: gracias por leerle y espero k sigas haciendolo :P
maytelife14: Gracias por leerme y dejarme un review TT algo de ZoRo no creo k haya pero en un capitulo saldrán los mugiwara, seh xDDDD aunk no en los 7 primeros caps, k son los k llevo escritos xD gracias otra vez
Halane: sin tus reviews la vida no sería del mismo color, loca!! Gracias por estar siempre ahí, mi niña
Maru: tu has visto nacer y crecer este fic, así k no tengo más k darte las gracias por todo. Te kerré siempre.
Y nos vemos en el tercer cap, lleno de emociones donde se desata toda la trama de Water7, con sorpresas y lágrimas
Ja ne!
