Pov. Bella
Nueva York, 3 de septiembre del 2011
Otro día más, un día más de mi maravillosa vida. Hacía 5 años que los Cullen habíamos dejado Forks, y aunque a mi padre no le hacía mucha gracia aceptó pero con la condición de que él viniera para todas las celebraciones importantes. Desde que los Vulturis nos habían dejado con nuestras vidas ya en paz, todo había vuelto a la normalidad. Habíamos decidido mudarnos a los 3 meses y, así comenzó la gira de Alice y Jasper por Europa, creo que ahora andan por Barcelona. Emmett quería llevarse a Rose a África por unos meses para probar nuevos manjares y, Esme y Carlisle decidido volver a hacer una nueva luna de miel, la cual consistía en recorrer todo el mundo, cosa que aún andan haciendo. Por ello mi dios griego, mi niña del alma y yo ahora estamos solos, viviendo como una familia solos, sin los demás Cullen hasta que decidan regresar.
Al principio yo me rehusaba a alejarme de mi familia, pero Edward acabó por convencerme y ahora llevamos viviendo en Nueva York un año aproximadamente. Mi marido y yo decimos decir que teníamos 23 años y por ello podemos contar que estamos casados y con una hija. Edward, al tener tantos diplomas y carreras estudiadas decidido que él sería el que trabajara mientras que yo me encargaba de la casa y de mi hija cuando está no estuviera en el colegio. Esta idea me alegró ya que no me apetecía trabajar y así poder disfrutar más de mi hija y de mi Edward cuando volvía siempre puntualmente a casa a las 3 de la tarde.
Ahora, estoy en casa, lavando los platos de la comida que acaba de comer mi niña. Renesmee ahora mismo acaba de subir a su cuarto a dormir la siesta y la verdad, está muy guapa. Gracias a Carlisle descubrimos una forma de que no creciera tan apresuradamente y que en vez de eso lo hiciera a la par de cómo debía de hacer. Por ello ella tiene ahora 4 años, aunque falta una semana para su 5º cumpleaños, y aparenta como debe ser, 4 años para 5.
De repente siento unos brazos rodearme la cintura y una angelical voz reírse en mi oído
-Hola doctor Cullen- aún siento cosquilleos al pensar en mi marido, uno de los más importantes médicos de todo el hospital "NewYork-Presbyterian". No era tan bueno como Carlisle pero era muy bueno para el tiempo que llevaba, y me sentía llena de jubilo cuando llegaba a casa y me besaba y me contaba todo lo que había pasado en el hospital
-Hola señora Cullen, ¿cómo está nuestra hija?- me empezó a morder el lóbulo de la oreja provocando que me riera y se me cayera el plato. Por suerte no se rompió y solo colisionó con el fregadero haciendo un gran ruido, que seguramente despertó a Nessie
-Valla, aún siendo humana sigo siendo torpe, debería pedir una reclamación- Edward rió en mi oído y me levantó del suelo para llevarme al sofá de la sala de estar. Se podía decir que vivíamos en una casa como la que tenían los Cullen cuando los conocí. Una mansión, todo blanco y muebles de alta calidad- Edward para, vas a despertar a Nessie- me estaba haciendo cosquillas causando que me revolviera y pegara alguna risa subida de tono- Edward- le supliqué en medio de nuestras risas
-Solo si me prometes dos cosas
-Lo que quieras- no paraba de reírme, esto era una tortura demasiado graciosa. Mi Eddy me miró directamente a los ojos y me colocó de manera que estaba encima de sus rodillas, mirándole fijamente
-Primero di cuanto me quieres
-Eso no puedo decírtelo- me miró sorprendido y algo asustado- porque no te quiero…¡te amo con todo mi sin vida corazón!- sonrió con su sonrisa torcida y me beso el cuello
- Y lo segundo, que leas esta carta y me prometas hacer lo que dice
-Vale, no es tan injusto- le cogí la carta que llevaba entre las manos. El sobre era de no muy buena calidad, uno cualquiera y con un sello que me resultaba familiar. Abrí la carta y cogí el papel. Lo que estaba escrito era a ordenador. Leí en alto lo que ponía:
A el señor Edward Cullen e Isabella Swan:
El instituto de Forks es honrado por invitarlos al 5º aniversario de su graduación. Será una fiesta de celebración de los 5 años que han pasado desde que se abrieron al mundo y se celebrará el próximo 5 de septiembre, en el gimnasio del centro. Sería un gran honor que asistieran y recordaran junto a sus compañeros esos años de instituto. Como es tradicional se entregaran los premios de cada aniversario y él que se anime podrá dar algún discurso.
Sería una maravilla que estuvieran en Forks para la fiesta a partir de las 12 de la mañana del 5 y que se quedaran hasta el día 7.
Esperamos que vengan de todo corazón,
Atentamente, el director William L. Chase
-¿Qué cariño, vamos?
-No veo porque no, además así podremos ir a ver a mi padre que hace ya tiempo que no lo vemos
-Genial, sería mejor ir preparándonos- me acomodó en el sofá y yo le mire enfadada- ¿Qué pasa amor mío?
-Pues que te vas sin dejarme terminar contigo, eres malo Edward Cullen- le hice un puchero al estilo Alice y en un segundo estaba de rodillas, a la altura de mis ojos
-Ay mi tontina esposa, yo si que no he terminado aún contigo- dicho esto tomó mi rostro entre sus manos y me besó. Yo entrelacé mis manos en su pelo, como siempre hacía pero el ruido de unos pasos en la escalera detuvo nuestro beso. Alzamos a la vez la mirada y vimos a Renesmee aún en pijama, con una mano restregándose un ojo y con la otra sujetando su peluche de lobo que le regaló Jake antes de irnos de Forks
-Mami, no puedo dormir- mi hija era tan tierna. Con su pijama todo rosita y con estampados de lunas, estaba para comérsela a besos
-Ven aquí- rápidamente Nessie estaba entre los brazos de mi marido, él cual empezó a cantarle la nana que había compuesto para ella. A los minutos mi hija quedó dormida entre sus brazos con una sonrisa en el rostro- Que guapa que es, se parece a ti Bella
-Que tonterías dices, es como tu Edward, solo tiene mis ojos
-Y esa torpeza tuya- me reí al recordar la torpeza con la que me caracterizaba cuando era humana
-Venga doctorcito, llevemos a Nessie a su cama y preparemos las cosas para mañana
-¿Nos marchamos mañana?- me preguntó mi dulce esposo nada más haber salido del cuarto de nuestra hija. Me rodeo la cintura con sus brazos y con los dientes me apartó un mechón que me caía por la cara
-Si, mejor no ser la coletilla del pueblo demasiado tiempo
-Cierto, Dios nos libre de los cotilleos de Stanley- Edward rió en mi oído haciendo que me estremeciera
-Si…, ¿Alice y Jasper vendrán?
-Nop, recuerda que Alice está en España con eso de la gira de ropa y tiene secuestrado a Jasper. Emmett tiene a Rosalie probando la sangre de león, tigre y demás. Y si aún recuerdo creo que Esme y Carlisle están por Australia
-¡Que pena, hace tanto que no los vemos!
-Tranquila amor, me ha contado un pájaro que vendrán para tu cumpleaños
-Otra fiesta de cumpleaños al estilo Alice, genial- Edward rió ante mi comentario y me dio un beso en el pelo. Se separó de mi y fue a llamar al hospital para pedir días libres. Yo mientras, fui a hacer las maletas y a prepararme mentalmente de cómo debo comportarme ante la gente de Forks y de su reacción al verme tan cambiada- Prepárate Bella para que todos hablen de ti
