Disclaimer: Ni Thor ni Loki ni ningún personaje me pertenece, sino que son del MCU, su respectivos cómics y mitología nórdica (ligeramente modificada).
Fecha: Lunes 21 de mayo, 2018.
"El universo no solo tiene una historia, sino cualquier historia posible"-Stephen Hawking.
CAPÍTULO I: DE CÓMO EMPEZÓ SU HISTORIA
Thor tenía alrededor de dos años, y por ello no recordaba como Loki llegaba a sus vidas. Creyó que venían como el resto de los bebés, donde las madres entraban a un aposento y aparecían con una bolita de carne en sus brazos. Eso le intentaron hacer creer en su infancia.
Pero sus memorias, a pesar de su corta edad, no olvidan los irises verdes, inocentes al mirsr y brillantes hacia él.
El príncipe lo adoro desde ese momento.
Era el mayor, por tanto, debía protegerlo. De los gigantes de hielo en especial. No se atreverían a secuestrar a su hermano ni en esta, ni en otra vida.
Odín y Frigga se sintieron aliviados de los balbuceos del niño, pronto futuras promesas de protección y devoción a su hermano. Estaban tranquilos de que no lo rechazara.
Pues la verdad...no era su hermano.
El hijo de Bor le contó a su reina y a Heimdall la verdadera procedencia de Loki. Un gigante de hielo. El hijo de Laufey. Abandonado por sus padres, rescatado por el enemigo, proclamándolo como suyo.
El medio para un tratado diplomático. Ninguno de sus dos confidentes vieron esos motivos con buenos ojos, pero se callaron sus opiniones. En especial al ver lo felices que eran Thor con Loki detrás suyo, sonriendo con cariño e inocencia.
Loki llegaba un poco más arriba de los hombros de su hermano cuando la burbuja se reventó. Para uno de ellos.
Su padre les había mostrado las reliquias de Asgard como lección para aquel día. La historia de como él derrotó a Laufey en Jotunheim, tomando de premio el Cofre de los Inviernos Eternos. Thor juró que los destruiría a todos.
Luego se arrepentiría de esas palabras.
Cuando Odín los creyó esperando por Frigga y sus lecciones, Thor instó a Loki a escaparse.
-Pero mami ya viene-dijo el niño. El rubio hizo un mohín.
-Madre entenderá-dice extendiendo su mano. El ojiverde volvió a negar. El niño suspiró, retirando su mano y con ello la invitación. Se volvió hacis la puerta y dijo-Iré contigo o sin ti. Verás si quieres estar solo.
Eso último provocó miedo en el menor. Se levantó rapidamente y corrió hacia la puerta donde su hermano había pasado.
-¡No me dejes!-dice apunto de sollozar.
Unos pasos más adelante, Thor esboza una sonrisa triunfadora.
Ese fue el primer indicio de quién sería.
Terminaron por jugar a las escondidas en el Salón de Reliquias. Loki estaba contando, y la revelación se presentó mientras contaba del 3 hasta el 10.
Le dijo que contara apoyado en el Cofre, ya que era el lugar más obvio donde su hermano menor lo vería en cualquier punto. Le facilitaba el trabajo.
-Uno...dos...tres...-se quedó en silencio. Luego de volteó al pasillo, con una mano tapando sus ojitos cerrados y la otra apoyada en el cofre-¿Thor que sigue?
-¡Cuatro!-el pelinegro regresó a su posición anterior, mientras Thor se asomó con una sonrisa.
-Cuatro...-el mayor quiso reirse de la ternura de su herma...
Odinson abrió sus ojos desmesuradamente, y su sonrisa se terminó por borrar. Pero no lo hacia la imagen de la mano que habia apoyado en la reliquia, tornándose de un color azul.
-...Nueve...Diez...¡Allá voy!-descubrió sus irises verdes, y lo primero que vio fue al mayor asomado-¡Te vi Thor! ¡Gané!-celebró el pequeño.
-S-Sí...-musito, fingiendo una sonrisa de alegría-Ganaste.
Una mano azul...Loki...su mano cambió de color azul.
Thor hizo lo mismo que su hermanito antes de que Frigga los descubriera y les reprendiera por saltarse la clase.
El más pequeño se mostró svergonzado honestamente, Thor...seguía shockeado.
Miró su propia extremidad. Su mano no se transformó como hizo cob Loki.
¿Por qué? ¿Era una maldición?
Su primer instinto fue el de correr con sus padres y pedir una respuesta, con tal de acabar con la preocupación que hacia mella en él. Mas una segunda voz, le susurraba que, de haber querido decirle algo, lo hubieran hecho. ¡Eran una familia, por las nornas! Si algo afectaba al más joven de los Odinson, debían decirselo también, ¿No?
Asi que hizo caso a la segunda y se detuvo a pensar; necesitaba una explicación que, si iba por sus padres, la negarían. ¿Donde más..?
Chasqueo la lengua (un gesto raro de un niño de ocho años), pensando en cómo no lo pensó antes; La biblioteca del castillo estaba llena de conocimientos de hace eones, por lo que debían contestarle en alguno de los manuscritos.
No lo dudó y fue corriendo en dirección contraria a sus aposentos.
Frigga encontró a Thor leyendo con mucha atención unos pergaminos. Pudo pasar por alto eso, de no ser que vio la calidad de estos y la estantería medio vacía de los más antiguos. Y ella se extrañó de ello; era muy pequeño para leer algo tan complejo, pero la concentración que mostraba, le hacia ver a la monarca que él estaba muy interesado en lo que sea que leía.
Una sonrisa no tardó en aparecer. Su niño ya mostraba signos de un joven estudioso, y aunque ahora sea algo travieso, eso no limitaba su futuro.
Se iba a dar la vuelta, con la intención de regresar más tarde.
-¿Madre?
Ella regresó la mirada para toparse con la azul de su hijo mayor.
-Lo siento mucho, hijo-se disculpa sinceramente-Por favor, sigue leyendo-se encaminaba a la salida de la biblioteca, pero otra vez la voz de Thor la detiene.
-Madre, no te vayas-pidió-Necesito tu ayuda para comprender...-apunta el pergamino, mordiéndose dl labio-Por favor...-
Frigga volvía tras sus pasos hacia su hijo. Al estar cerca se arrodilló. Pidió con un elegante gesto el pergamino, y Thor entendió, entregándoselo. La mujer lo vio con detenimiento durante unos segundos y lo cerro cuando termino de leer la última.
-Esto es un manuscrito rúnico-empieza diciendo-¿Te interesa la magia, hijo?-pregunta y, al mismo tiempo, bromea.
-...Sí, madre-los zafiros se volvieron serios-y mucho.
Se instaló un silencio, en donde el niño pasaba la mirada entre el pspel y su progenitora. Carraspeo-Madre...podrías...tú...?-empieza nervioso.
Una risita, dulce y encantadora, proveniente de Frigga, lo dejó desconcertado-Hijo, no te pongss nervioso conmigo, menos si me pides que te enseñe magia.
Los hombros del menor se relajaron, y rio con ellar-Tienes razón. Siempre puedo contar contigo madre.
-Hijo mío, siempre podrás-jura.
(Y aquello nunca lo olvidaría.)
Odín estaba preocupado por sus hijos. En especial por su hijo mayor y su interés repentino por la magia; Ese detalle se lo compartío su esposa hace unos meses y le dio un sabor amargo.
Él esperaba que su primogénito fuera un guerrero, en toda su plenitud. Hábil en las armas, combate cuerpo a cuerpo, imponente, alguien valiente al que sus soldados siguieran sin dudarlo. Sin embargo, en lugar de eso, su hijo gastaba sus ojos en leer hechizos y aprenderlos, y era más ágil con su habla.
Debían alejarlo de aquello. No solo por él, sino porque, todo lo que Thor hacia, Loki lo repetía. Así que sus vastagos estaban interiorizándose en el arte de la magia.
Cuando le expresó su preocupación a su amada, ella no lo apoyó.
-Nuestro hijos son felices. Aman lo que aprenden y desean más conocimiento-dice-Sé que, como príncipes, en especial Thor, deben tener una base de lo que es defenderse. Pero no porque no se encantaron con las artes de un guerrero en un primer momento, debes obligarlos a que les guste.
-Frigga, tú misma lo dijiste; si no se empiezan a defender por las armas, serán el blanco de los enemigos de Asgard-argumenta con su mujer a su lado. Suspira con cansancio. Los siglos ya empezarán a afectarlo-Entiendo que les guste la magia, pero al menos...que comiencen su entrenamiento. Pausa momentáneamente tus clases, esposa mía.
La mujer lo pensó unos segundos. Debía admitir que él tenía razón. Pues, a pesar de sus gustos por las artes antiguas, no solo podían vivir de ello. Como asgardianos, el saber pelear era fundamental y no quería imaginarse a sus hijos indefensos.
La magia no podría salvarlos de todos los problemas.
-Así será, esposo mío-acepta la monarca. Aunque presentía que los niños no se lo tomarían bien.
Su primer entrenamiento fue un día de otoño. La arena de entrenamiento fue despejada para que los pequeños príncipes comenzaran con la tradición de los Aesir.
Les entregaron espadas de madera, de peso similar para iniciar.
Tyr, amigo de Odín y maestro de los dos, hizo una demostración de los movimientos básicos para blandir una espada. La siguiente vez les enseño como protegerse con su escudo. Después intensificaron con la espada, pasando también por golpes simples a mano limpia.
Si alguno de ellos pudiera decir algo sobre ese entrenamiento sería así: Loki se encontraría...demasiado atento a esas lecciones, sobretodo al descubrir la agilidad con la que se movían algunos de los mayores, además de una motivación personal; para sus '11 años' ya encontraba un gusto propio. Thor, en cambio, sentía que era una perdida tiempo de su verdadero objetivo: descubrir que se equivocó en su primera impresión de esa mano azulada, que no era lo que él creía, y que la información que encontró era errónea. También le disgustaba el ligero favoritismo que Tyr mostraba hacia él por ser el primogénito (y por tanto supuesto futuro heredero al trono), y no al pelinegro que gustaba de oír las estrategias militares del guerrero.
Tyr nunca había visto a Thor tan concentrado en una lucha de espadas contra él. Sentía que, a fin de cuentas, logró el objetivo implícito de su Rey de hacerle olvidar de aquellas artes traicioneras ; para un guerrero como él, que usa la fuerza, cualquier cosa que no se relacione con eso le parecía extraño, y la magia era rara porque solo se pronunciaba algo o hacían ademanes y pasaban las cosa. Era simple a su percepción. Por ello, lograr que el futuro Rey de Asgard se olvidará de tales tonterías sería algo digno de jactarse.
En un momento, su espada (ya no era de madera sino una real) se desvió y dio un golpe a la cabeza del chico. Loki jadeo desde lejos, siendo espectador hasta ese momento. Tyr, por su parte, iba a apuntarle con su arma y señalarle que debía practicar más...
...hasta que la figura de Thor se desvaneció en un haz rojo.
Ahora era él quién jadeo sorprendido. Miró al otro príncipe, quién estabs igual que él.
-¿Q...Q-Qué?-apuntó hacia donde había estado el rubio.
El ojiverde inspeccionó con sus ojos el lugar. Negó con la cabeza y murmuro un "¿Cómo pudiste?". Se aproximó a su maestro, quién tenía un tic en el ojo. Carraspeo para llamar su atención. El mayor vio la mirada apenada del joven.
-Lo lamento, maestro Tyr, pero parece que alguien ha estado faltando a sus lecciones últimamente.
-¡¿Cómo te atreviste a saltarte las lecciones de Tyr, muchacho?!-inquirió Odín ante su primogénito.
Su único ojo mostraba molestia, verguenza y decepción. Eso último le importaba poco a Thor, pues éste miraba a su padre alzando una ceja.
-Padre, creo que mi mensaje mediante mis acciones, fue algo explicito-dice el muchacho entrado en la adolescencia-No quiero asistir más a sus clases-antes de cualquier otra protesta, el menor interrumpió-Es un bruto, que solo piensa que la única forma de ganar una guerra es con violencia, desprecia los trucos y actos inteligentes; No creo que para mí eso sea buena influencia.
-Un buen Rey no busca la guerra, pero siempre esta listo para ella-le dice a su hijo, buscando que entrara en razón.
-Comprendo eso, padre. Pero, en serio. Si un día uno de los nueve reinos nos ataca, ¿debemos atacarlos devuelta o pensar en las opciones adecuadas? -ejemplifica- ¿y si se trata de Jotunheim? Si un día nos atacan, ¿debo invadir su reino y reclamar sangre? No es nada sensato.
Odín se llegaba a sorprender del razonamiento del mayor de sus hijos. Era muy joven pero le daba demasiado peso a los asuntos de los nueve reinos y como tratar con ellos. Decisiones y estrategias diplomáticas.
Muy diferente de Loki, un niño igual o más inteligente, pero que vivía 'acorde' a su edad. Recordar al más pequeño, que de seguro estaba muy preocupado por su hermano, le causó mucha ternura. Una sonrisa diminuta apareció en sus labios con esa imagen.
Miró los ojos azules de Thor, analiticos como los suyos. Su cabello rubio caía hasta sus hombros, pero generalmente lo llevaba tomado para poder leer tranquilo y sin impedimento. En unos años más, se imaginaba, empezaría a verse el inicio de una barba varonil.
Ya pronto sería un hombre. Uno que lo miraba decidido con su idea.
-Tu actitud es arrogante, hijo, al desdeñar a tu maestro y lo que imparte-espeta-...pero veo que en algo tienes de razón. Y si también consideras que no quieres aprender de Tyr, no estas obligado-Thor por poco y sonríe arrogantemente-Sin embargo debes disculparte.
-...Claro, padre-dice, aunque por dentro se muere del disgusto.
Loki lo estaba esperando en el pasillo, afuera del salón del trono. Sus dedos se movían nerviosos e inquietos, hasts que vio a Thor. Sin una marca de cachetada, ni el ceño fruncido por la molestia. Camino hacia él sin muestra de enojo o algo similar.
-Padre me libera de los entrenamientos-dice victorioso-aunque tengo que disculparme con el bruto de Tyr.
-No lo llames así-rio el menor.
El mayor con mucho gusto correspondio su sonrisa.
Ambos fueron en dirección a sus aposentos, en un silencio para nada incómodo. Entonces Loki tose llamando su atención.
-Eres...libre de las lecciones de Lord Tyr, ¿no?-pregunta.
-Así es-hincha su pecho orgulloso y contento-Me quitó de encima la molestia de seguir relacionándome con ese tonto-miro al pelinegro-y tú también puedes...-
El mayor vio como el de cabello de alas de cuervo se mordió el labio y desvió la mirada de él. Eso le dio un mal presentimiento al rubio.
-Hermano-oh oh, no le gustaba ese tono-Creo que...yo seguiré con el entrenamiento.
Los pasos del ojiazul se detuvieron abruptamente. Loki no miró a Thor ej el momento que lo estaba analizando.
-¿Por qué?-Él sabía que al menor le interesaba el are del guerrero, pero no tanto como para...'separarle' de él.
-Bueno yo-empieza diciendo-...y no estoy menospreciando la magia-dice rapidamente- creo que ...es necesario aprender de la lucha. De defenderse a uno mismo.
-Pero yo siempre te protegere-determina el chico. El ojiverde le regalo una sonrisa, de esas que solo Loki le da a él.
-No dudo de esa parte, hermano. Pero, no siempre estaremos cerca y, como dije, es necesario-explica el menor de los príncipes-Además, necesitaba algo que fuera propio de mí.
(Si él supiera. Si ambos supieran).
Pero interiormente, el muchacho enumeraba otras razones: el demostrar que podía sobrevivir a su hermano, y que la sobreprotección en la que el otro la mantenía debía irse desvaneciendo.
-Te prometo no ser un "bruto musculoso", hermano-jura.
Thor se lo queda mirando unos segundos que a Loki se le hicieron eternos, temiendo su veredicto. El rubio se acercó al menor y posó su mano derecha en el hombro ajeno.
-Haz que Tyr muerda polvo, ¿sí?-le pide con una sonrisa maliciosa.
Loki siente que le han quitado un gran peso de encima-Obviamente sí.
El aire tenso del momento se desvanece con las risas de los dos jóvenes. Y al momento de separarse, Thor trata de evitarlo lo más posible, apegándose a su hermano hasta que el otro le dice que había que descansar.
Cuando entra a su habitación la sonrisa desaparece por una mueca tristeza al saber que se estaba separando de su hermano.
Esa fue una de sus tantas mentiras.
Thor, a pesar de que se retraía en los estudios con su madre, de vez en cuando ejercitaba para no tener una figura escualida a futuro. Todo con tal de no recibir burla ni nada que pusiera en duda de que era un príncipe asgardiano a ojos de la gente.
Estúpidos estándares establecidos.
Por ello, su apariencia ya no era...mala a la vista. Escuchaba sirvientas o damas que no se molestaban en murmurar sobre él, elevando su ego un poco más.
Iba de camino a ver a Loki. Había pasado ya un año desde que comenzaron a separar prioridades y Thor siempre iba a ver al menor para observar sus avances y, ¿por qué no?, molestar al cabeza dura de Tyr.
Desde el día que supó de sus faltas que parecía que al hombre le abrieron sus ojos. A él lo miraba con fastidio puro, mientras al menor, le estaba tomando cariño verdadero. Con Loki no le sorprendería, teniéndolo a él de hermano, estaba claro que el más pequeño era alguien fácil de querer.
(Y ese es su objetivo. Que lo quieran y no se sienta solo).
Desde lejos oyó el ruido de las espadas chocando.
Se asomó a la arena de entrenamiento, esperando ver a su hermano y a Tyr (este último siendo derrotado por el más joven, claro). Pero, en lugar de ver la figura musculosa y gigante del maestro, vio una silueta entrada en curvas, delicada en comparación con el tosco hombre. Cabello negro atado en alto, y asentando el golpe que el príncipe menor resistía con ganas.
Era una lucha de fuerzas, en la que Loki terminó empujando a la chica al suelo. Esta volvió a tomar su espada y era su turno de resistir el golpe. Otro empuje y ahora el peliengro se encontraba de espaldas al suelo, con la morena encima.
Carraspeo durante ese duelo de miradas y se rompió la concentración del momento. La joven se levanto y tendió una mano al otro, el cual aceptó.
Loki sonrió a su hermano-¡Thor! Que bueno que me visites.
-¿Qué clase de hermano sería si no veo como eres derrotado en combste por una dama?
-Es un empate-dijeron a la vez los portadores de espada, para después reir. Esa acción le dio una sensación de disgusto.
-¿Donde quedan mis modales? Debo presentartela-hace alusión a la morena que sigue unos pasos atrás del pelinegro-Ella es Brunhilde, mi compañera de armas y amiga; Brunh, este es mi hermano Thor.
-¿El ratón de biblioteca?-insinua la de ojos castaños.
-¡Exacto!-rie, y Thor fuerza una ligera sonrisa para no sentirse fuera de lugar.
-Entonces...¿desde cuando son amigos?-pregunta el rubio, viendo como los otros guardaban las espadas.
-Desde hace unas semanas-dice el menor-Brunh vino un día acompañada de su padre.
-¿Quién es?
-El maestro Tyr-señalo, mientras el mayor escondía su disgusto- Bueno, resulta que escapó de las lecciones de damas de la corte en la que su madre la tenía obligada, y ella le pidió a su padre venir a verlo pelear. Se veía tan interesada, que le pregunte si quería intentarlo. Y...henos aquí-dice.
-Debe parecerle raro que una mujer quiera aprender las artes de un guerrero-insinua la de tez oscura.
El ojiazul enarca una ceja-Al contrario, mientras más rompamos reglas y estatutos, mejor.
Se escucharon desde lejos unas voces que vociferaban el nombre del menor de los hijos de Odín. Loki respondió agitando el brazo y diciendo que ya iba y se gira hacia Thor
-Son algunos de mis compañeros, Fandral, Volstagg y Hogun-explica.
-Ah...comprendo-musita.
-¿Quieres acompañarnos?-pregunta Brunhilde-Ellos quieren dar un paseo por los jardines, de seguro para molestar a alguien.
-Tú quieres ver chicas-dijo el pelinegro para sorpresa del rubio.
Ella se encogió de hombros-Cada uno con sus razones-esta vez miro a Thor-¿Y? ¿Nos acompaña?
-Sí-fue su respuesta inmediata, para alegría de Loki.
Claramente el ojiverde ignoraba que la razón de aceptar, era él mismo, y ver como estaba haciendo amigos que compartían sus gustos y se sentía feliz por ello.
Sin embargo, la sensación de que ese grupo de personas le estaba alejando...no, más bien arrebatando a Loki, hacia mella en su persona.
Estaba fuera de lugar entre esos futuros guerreros, y lo único que lo ataba era el menor; no le importaba tener que acompañarlos y escuchar sus historias de estupideces que hicieron. Todo lo soportaba, con tal de que Loki no fuera apartado de él.
...y al darse cuanta que había empleado la palabra "arrebatar", comprendió que las cosas con Loki se fueron complicando más de lo que él mismo pudo controlar.
Brunhilde sabía que no podía sentirse de esa manera. No por el príncipe. No por el hermano de su amigo. Pero no podía evitarlo...sentía repulsión e incomodidad con el primogénito.
Tal vez lo estaba juzgando demasiado rápido. Las conversaciones con su padre fueron un factor importante; Tyr pasó de querer moldearlo a golpearlo, y eso no le impresionó (suele pasar la mayor parte del tiempo); Sin embargo, al verse por primera vez, no dudó de porque su padre tuvo esos deseos.
El chico quería mostrarse comprensible, pero se veía el claro rechazo hacia su persona. Al principio creyó que era por ser una mujer sosteniendo una espada; rapidamente borró esa idea, porque el rubio se encontraba en una misma situación (irse contra el estatus normal de un asgardiano). Pensó que era por su gusto por las feminas; él no estaba interesado ni mostraba atisbos de asco (no como su madre de mente cuadrada).
Finalmente encontró la razón, y la sensación empeoró: Loki. Su amigo. El mejor que pudo tener. El chico tranquilo con un gran potencial de guerrero y que no le cerró las puertas por su género. Al que, practicamente, le juró lealtad eterna...
...y no lo confundan con amor, por las Nornas. Que tenga rasgos delicados no quitaba el hecho de que tenía algo entre las piernas.
La molestia era porque notaba como Thor se tensaba cada vez que Fandral pedía la atención del menor para ir a cabalgar. O cuando los encontró, a Volstagg y Loki, hablando (más bien el pelirrojo) de grandes festines futuros, y el rubio se alejaba. O de los silencios compartidos de Hogun y el pelinegro, interrumpidos por la petición del ojiazul, diciendo que la reina requería de su presencia.
Brun notaba esos detalles, tal vez por ser mujer o por ser una futurra guerrera desconfiada, donde veía que el mayor de los hijos de Odín disgustaba de la amistad de Loki con los otros...
Deseándolo solo para sí.
Y la morena pasaba tiempo con su mejor amigo para alejarlo de esa posesividad. Aunque aquello conllevara a las habladurías de un inexistente romance, que acabaría con la frágil relación de comadrería entre el primogénito de Odín y la hija de Tyr.
Cuando Thor cumplió los '18', una gran fiesta se hizo en su honor. La mayoría de los invitados eran miembros de la Corte, amigos y conocidos de los Reyes,..pero no había ningún amigo exclusivamente de Thor.
...porque él no tenía amigos.
No se dio el tiempo para eso. Su preocupación por Loki y sus relaciones terminaron por alejarlo de cualquier otro que no fueran el menor y sus padres.
Estaba siendo saludado por una gran cantidad de personas, y desde lejos vio a los Tres Guerreros (compuesto por Fandral, Volstagg y Hogun) junto con la futura Lady Brunhilde disfrutando de jarras de cerveza. Se reían en conjunto, mientras el rubio del grupo y la mujer se acercaban a las doncellas con actitud coqueta.
-Patetico-pensó el rubio, rodando los ojos.
Sus ojos siguieron divagando por entre toda esa masa, hasta que vio a la únicas personas que hacían soportable esa reunión de nobles disfrazada de celebración de cumpleaños.
Frigga llevaba su cabello dorado trenzado de forma armoniosa, siendo embellecida con su vestido celeste y lazo dorado. La personificación del cielo mismo, protector y siempre presente al mirar hacia arriba.
Ella le sonrió y dio paso a la otra persona que...
Oh, nornas. De pronto, la sensación de un revoloteo en su estomágo se hace presente.
Ese era Loki, con su cabello prolijamente peinado hacia atrás (contrario al revoltijo después de un entrenamiento), con una armadura dorada y plateada que no engrotece para nada la figura esbelta del pelinegro. La capa verde le daba elegancia, aunque, Thor presentía, sin ella igual daría esa aura.
Y le estaba sonriendo. Joder, esa sonrisa que era solo para él.
Se disculpó con las personas con las que hablaba, y fue directamente hacia su madre y hermano.
-Feliz cumpleaños, hijo-le dio un abrazo y acarició su cabello maternalmente.
-Gracias, madre.
-Feliz cumpleaños, Thor-el mencionado siente su corazón saltar al escuchar su nombre siendo pronunciado por la voz de Loki, y no su típico "hermano", que usaba siempre.
El menor se aproxima y le da un abrazo. Thor corresponde como su papel le dice que debe actuar y ha hecho por años; esto contrariaba sus deseos internos...nada...fraternales.
Su hermano luego mencionó que ese año le habían dado más regalos que el anterior, pero para el mayor esas cosas eran triviales. Lo que en verdad quería le era prohibido de pedir, a ojos ajenos.
Porque, luego de años de preocuparse por el origen de Loki, le empezó a encontrar cierto beneficio a ello. El no ser familia de sangre le permitía a sus pensamientos a ser libres de remordimiento.
Aunque el verdadero problema es que, para los Nueve Reinos, eran hermanos de sangre. Y contra su deseo de gritar que no era así, su lado racional le ganaba, susurrándole las consecuencias de aquello: el descontento y rechazo del pueblo asgardiano, el de los Nueve Reinos, y principalmente, la causa de una guerra con Jotunheim, por secuestrar a un niño jotun.
No podía hacerle eso a su padre, ni a su madre, ni menosl
a Loki.
No quería imaginarse la tristeza que sentiría.
Pero su parte más egoísta le gritaba que eso se le olvidaría al pelinegro, en especial si por fin podía estecharlo entre sus brazos de una forma más cariñosa; asaltando sus labios con toda pasión arrebatadora.
¿Qué importaba el caos de Yggdrasil, si en eso lograba que Loki lo quisiera de la misma manera que él lo hacia?
Por ello, esa noche no escuchó completamente a su razón,. Y cuando el menor de los príncipes llegó hacia él, diciendo que una doncella rubia lo arrinconó y le besó apasionadamente, no pudo hacer otra cosa que felicitarlo.
Felicitarse a sí mismo por aprender el hechizo cambiaformas, y Loki por no rechazarlo.
Siglos después de los sucesos del cumpleaños, llegó el día en que debían reclamar un arma, Según la tradición Asgardiana, los jóvenes aesir reclamaban el arma que les acompañaría hasta su último aliento en batalla. Obviamente era algo simbólico, pues no siempre duraban.
Además, estaba la superstición de que, el armamento escogido, reflejaría el futuro que deparaba su portador.
Cuando los Tres Guerreros buscaron las que más le acomodaba, Volstagg jugó con su hacha, Fandral se pavoneó con su estoque y Hogun admiró su maza y daga. Claramenre representaban su sobresaliente fuerza, su agilidad, y precisión y sigilo, respectivamente.
Lo de Brunhilde fue especial, dado a que, luego de un largo tiempo, una mujer volvía a empuñar un arma como guerrero; la primera desde la desaparición de las valquirias.
Ella fue directamente a la espada. La primera arma que blandió sería la última con la cual pelearía. Pero algo más llamó su atención.
Para cuando fue con sus compañeros, la acompañaba también un escudo. Era el servicio y lealtad a Asgard.
Si siguieran existiendo, de seguro Brunhilde sería una de las valquirias.
Finalmente, los dos príncipes tuvieron su turno.
Thor inspeccionó, como solo él hace, viendo los pros y contra de cada una.
Muy pesada.
Muy ondulada.
Muy oxidada.
Muy ligera.
Así fue descartando opciones.
Pero entonces se detuvo a mirar dos de ellos. Escondidos y aislados del resto de las armas, como si no quisieran que los encontrarán. Thor las tomó, notando que eran del peso perfecto, fáciles de manejar y guardar.
Esas son.
Se las presentó a su padre y a todos los que vinieron a ver la tradición de ese año. No le paso desapercibido el temor que los presentes trataron de esconder de él. Eran idiotas si creían que podían esconderse.
Odín miraba lo que su hijo mayor sostenía: dagas. Dos dagas, que se acoplaban perfectamente a las manos del rubio.
Pero eso no era de importancia, sino lo que ellas significaban.
Las dagas, y solo pocos lo sabían, categorizaba a los traidores. Porque era fácil estar con alguien y apuñalarlo por la espalda. O degollarlo. O golpearlo.
En conclusión, su primogénito, el hijo mayor, escogió el arma de un traidor. Y el hombre que ya entraba a la vejez, quería negarlo. Pues sí, era travieso, inteligente y astuto, muy bueno convenciendo con las palabras, pero ello no debía significar que...no, no. Mejor ni pensarlo.
Luego se centró en su otro hijo...su otro hijo. El que no era de su sangre, pero que caló en su corazón, olvidándose de su propósito original para con ese muchacho. Conmovido por su inocencia de recién nacido, ternura de infante, motivación y esfuerzo en su adolescencia, por no decir otras miles de cosas, provocaron que Odín llamara con orgullo a Loki como SU hijo.
Alguien digno.
Todo eso pensaba mientras veía al pelinegro de 'diecinueve' inviernos, indeciso ante la variedad de armas.
...entonces se escuchó un estruendo.
Todos escucharon el sonido de algo aproximarse hacia donde estaban, y se posicionaron en defensa, inclusive los jóvenes, estrenando su armamento.
Sin embargo, lo que sea que viniera, los barrió de una, provocando que la mayoría, con excepción de Odín, fueran levantados en el aire y empujados lejos de las puertas. Se encontraban aturdidos...
...pero no tanto como Loki. Éste, se quedo estático en su lugar.
-No...no puede ser-musito, y Thor lo escuchó.
El ojiazul se levantó, afectado por el golpe, y su mirada buscó a Loki.
Como el ojiverde, respingó con sorpresa. Reacciones similares fueron las que siguieron.
Odín camino hacia el menor, quién no salía de su sorpresa. Pues no era para menos ante el arma que se presentaba ante él.
El Mjolnir.
El martillo que hacia resonar los cielos.
El martillo forjado que nunca consiguió ser levantado pues ninguno era digno de ser su dueño.
Hasta ahora.
Odín posó una mano en el hombro de Loki, quién salió del trance en el cual se quedó metido.
-Intentalo-le pidió el Padre de Todo.
Los nervios se transpiraban en toda su piel. Su mano derecha se dirigió al mango de la poderosa arma. Al tenerla ya aferrada, olvidó sus miedos y solo...la levantó.
Se hizo el silencio. Loki miraba expectantes a los presentes, deseando una reacción. La que sea.
Entonces escucha un grito de júbilo. Mira hacia un lado y encuentra a Thor emitiéndolo.
-¡Salve al Dios del Trueno!
Todos le siguieron, gritando felicitaciones, palabras de admiración y otras cosas. Pero al más pálido solo le importó la alegría que Thor expresó por él y el orgullo en el ojo de su padre.
No podía creerlo, ¡Él era el portador del Mjolnir! Con los poderes del cielo y todo ello. Podía proteger Asgard cuando su hermano ascendiera al trono. ¡Todo era perfecto!
...Todo fue perfecto durante varios minutos.
En el anochecer, Thor y Loki fueron llamados por sus psdres. Ambos querían hablarles de slgo importante.
-Padre parecía decepcionado por mi elección-menciona de camino.
-Claro que no-dice contra la afirmación-O tsl vez solo te imaginaba con un arma que fuera igual de grande que tu mente llena de conocimientos.
-Loki, eso ya es un arma-se burla el mayor.
Los dos rién, hasta que Thor señala el martillo-Aunque no lo creas, yo me imaginaba que esa podría ser la única arma que fuera acorde a tu persona.
-¿Por qué?-pregunto interesado.
-Porque contiene un poder inimaginable-empieza-para proteger y destruir, pero su principal razón es la primera. Además, entiendo que siempre que la lanzas vuelve a tu mano, por lo que añado leal. En conclusión, alguien dispuesto a proteger a otros, leal y con una fuerza más allá de lo que cree-termina.
Al voltearse a ver al menor, descubrió que éste evitó su mirada. Apretó los labios en una fina línea y jugueteaba con el martillo.
La victoria hizo mella en él, al descubrir que Loki se puso nervioso por su cumplido. Y los gozo hasta la llegada anunciada para su reunión.
Odín y Frigga miraban a sus dos hijos. Contrario a lo que esperaban ambos jóvenes, no había presencia de sonrisa o alegría.
-Hijos míos-dice-Ustedes fueron testigos de como el menor de ambos fue escogido por el Mjolnir, otorgándole el poder de trueno-Loki ve como Frigga la dedica una fugaz mirads de alegría y orgullo-Sin embargo, el Mjolnir también tiene otra función; solo los dignos pueden levantarla. No cualquiera, tal vez ni yo ni mi esposa podríamos-respira profundamente y la mirada de su único ojo le dio un mal presentimiento s smbos-Por ello, he tomado una decisión.
Y aquello terminaría por desencadenar los eventos que pondrían en la cuerda floja lo que por siglos, Thor y Loki tenían.
-Loki Odinson será coronado en el inicio del otoño como Rey de Asgard.
Si llegaste hasta aquí, ¡gracias por leer el primer capítulo! En serio espero les hasy gustado y quieran dejar review xd
Aclaraciones:
Algunos personajes siguen como están y en los siguientes capítulos también habrá (no spoileare nadita).
Lo que sí habrán notado es la versión invertida de la amiga de Loki: Brunhilde es la Valquiria que aparece en "Thor Ragnarok", y toma el papel que le corresponde a Sif (pista here).
Sí, habrá "Avengers", pero eso diré nada más. Los personajes invertidos y los que no seguirán siendo un misterio.
Sayonara. Goodbye. Tschuws...
