Disclaimer : Harry Potter y sus personajes pertenecen a JK y asociados , todos los derechos se reservan a sus respectivos dueños. Yo solo soy dueña de personajes que no reconocen y de las horas de ocio que le dieron vida a esta historia.
Summary: Todos vuelven al colegio a cursar su último año después de la guerra. Por órdenes de la nueva directora se deben realizar cambios para unificar a las casas, a partir de ahora tendrán que compartirlo todo, dormitorios, clases, traumas y secretos y hasta momentos íntimos. ¿Un beso robado no cambia nada, cierto?
Parejas: Draco x Harry, Zabini x Ron , Hermione x Pansy. Mas parejas a lo largo del fic.
Notas de la autora: Hola a todos, me siento feliz porque les está gustando esta historia, gracias por sus reviews, por sus follows y sus Fav. Espero que este capítulo igual sea de su agrado y ya saben que sus comentarios me ayudan a crecer y mejorar.
Bueno voy a contestar los Review que no pude responder.
Amber: ¡Gracias!, espero que te guste este capítulo y que lo disfrutes mucho. Saludos
CuquiLuna.3 : Hola, Gracias por dejarme tu review y me alegro que te esté gustando la historia y espero que disfrutes este capítulo.
El murmullo y los pasos apresurados le hicieron salir de la niebla del sueño que luchaban por mantenerlo preso. Abrió sus ojos y extrañado parpadeo varias veces, no reconocía el lugar en el que estaba. Se incorporó solo para ver como sus compañeros de habitación se alistaban.
Entonces lo recordó.
-Buenos días Harry- le dijo Adam, terminando de colocarse se corbata azul.
-Buenos nos días Adam. ¿Qué hora es? – pregunto soltando un bostezo mientras se tallaba los ojos.
-Aún es temprano, pero si no quieres llegar tarde más te vale ganar tu lugar para ducharte- murmuro ya listo – Fui el primero-
- ¿Quién se está bañando? – pregunto buscando sus lentes en su buro, tirando varias cosas en el proceso.
- Se metió Zabini así que aún faltan Neville, Charles, Justin y tu – dijo sentándose en su cama, esperando a sus demás compañeros.
- ¡Rayos! – murmuro Harry poniéndose de pie. Los mencionados ya estaban en la puerta del baño, golpeándola con desesperación.
Miro a sus compañeros, si fue raro dormir con ellos era aún más despertar todos juntos. Cada uno le gritaba demasiadas maldiciones a Zabini para que se apurara mientras los otros que ya habían tenido la fortuna de bañarse ya estaban terminando de vestirse.
Por lo regular las mañanas en Gryffindor eran violentas, todos corriendo y aventándose para ganar el baño. Todos aquí parecían menos rudos y agradeció eso. Estaba tan de buen humor que poco le importa a llegar tarde a la clase de…
-Neville- le llamo - ¿Qué clase tenemos a primera hora? –
-No tengo ni idea. Supuestamente nos darán nuestro horario en el desayuno- por la mirada que le dirigió Harry supuso que no tenía ni idea de lo que le acababa de decir – Lo dijo la directora en el banquete. Por eso es muy importante que lleguemos a tiempo al desayuno-
Después de la explicación Harry se dirigió también a la puerta y tocó lo más tranquilamente posible - ¿Podrías apresurarte Zabini? – pido de forma educada pero no tuvo respuesta alguna.
- ¡Zabini! Ya sal maldita sea- grito Charles ya harto de esperar.
Todos volvieron a golpear la puerta del baño esta vez con Harry incluido. Esto no podía estar pasando, llegaría tarde en su primer día al desayuno que no debía perderse por nada del mundo solo porque una serpiente decidió tomar un largo baño.
Una vez que estuvieron listos Neville y Harry salieron corriendo. Los Ravenclaw y los Slytherin ya se habían ido al comedor y podían escuchar los pasos acelerados de Justin e Irving.
En cuanto entraron notaron como la mayoría de los alumnos más jóvenes ya no estaban así que les fue fácil encontrar a sus amigos en la mesa de Gryffindor.
- ¡Harry! – le riño Hermione por su tardanza - ¿Qué te sucedió? –
-Lo siento, lo siento. Se nos hizo tarde- dijo tomando asiento al lado de Ron siendo imitado por un Neville aun recuperando el aliento.
-Incluso yo llegue antes compañero- le dijo Ron con burla - ¿Tan malo fue? –
-No realmente, estuvo bastante bien ¿Cierto Neville? – le preguntó a su amigo.
El chico asintió – Si, de hecho, fue bastante bien. Creí que estar en Slytherin sería más difícil, pero todos nuestros compañeros son agradables. Incluyendo a los Slytherin-
- ¿Con quién les tocó? – pregunto Ron entusiasmado – A mí me tocó con completos desconocidos. Bueno menos Nott. Y obviamente Dean. –
- Creo que nunca habíamos hablado con algunos, pero nos tocó con Justin, Zabini y Malfoy – dijo Neville sirviéndose un vaso de jugo de calabaza.
- ¿Malfoy? – pregunto Ron con una expresión llena de compasión por sus amigos – Eso es terrible-
-En realidad no. Malfoy fue bastante educado, solo nos limitamos a convivir un poco- murmuro sirviéndose huevos revueltos - ¿Cómo te fue a ti Hermione? –
La castaña hizo un gesto de fastidio – Fue bastante… estresante. Lavender no paraba de leer las cartas para todas y resulta que a ella va a reencontrarse con un amor del pasado- sus cejas se arquearon mientras le dirigía una mirada molesta a Ron.
- ¿Por qué me miras así? Yo no pienso volver con ella- se quejó el pelirrojo.
-Como sea. Me toco con Pansy Parkinson y Daphne Greengrass, así que me fui a dormir temprano para evitarlas- Hermione parecía estar especialmente estresada.
- Sólo dale tiempo, seguro que te haces amiga de alguna de las otras chicas- dijo Harry intentando darle ánimos.
Guardaron silencio cuando vieron a la directora Minerva McGonagall ponerse de pie. Los alumnos que quedaban le miraron atentos. – Buenos días alumnos, quiero agradecerles la buena voluntad que están demostrando al hacer la transición más fácil. Me da una idea de lo maduros que son y por ello estoy convencida que este año les será de gran ayuda para su formación. No sólo por los conocimientos académicos que adquirirán sino porque también aprenderán a respetar a personas con ideologías diferentes, con sentimientos, pensamientos, conductas diferentes. Es de vital importancia para el futuro de nuestra comunidad mágica que ya no existan prejuicios que nos lleven a la desunión. –
Eran ciertas las palabras de la directora y por eso mismo muchos de los alumnos aceptaron toda la locura de mezclarse entre las casas.
-A lo largo del año habrá actividades específicas para los alumnos de quinto, sexto y séptimo, dichas actividades se les irán avisando cuando llegue el momento. - la profesora sonrió ligeramente mirando a sus alumnos. A todos los conocía desde que eran unos niños de once años. Verlos le llenaba de orgullo – Como notaron a ninguno de ustedes se les ha asignado un horario de clases y la razón de ello es que quiero que ustedes elijan las materias que cursarán este año. Todas las materias serán optativas. –
Los murmullos llenaron el comedor. Estaban entusiasmados, podían elegir sus materias y no tener que preocuparse por los exámenes y los deberes de las materias en las que no eran buenos.
La directora levantó sus manos para hacerlos callar. – Sin embargo las clases que elijan las tomaran los demás miembros de su habitación designada.- ¡No era verdad! Todos se callaron con una expresión de pánico – Los ocho estudiantes de cada habitación tomarán las mismas clases así que les pido que se junten con sus compañeros en la mesa de la casa a la que pertenecen en este año–
Harry miro a sus mejores amigos entrando en estado de pánico, era una completa locura. Las materias de último año servían para prepararlos para los EXTASIS y sus respectivas carreras. Sus compañeros querían cosas diferentes a las que él quería. Todo sería una locura.
-Bueno, lo mejor será que hagamos lo que nos dice la directora- dijo Ron poniéndose en pie, estirando su mano para llevar a su novia con su equipo. Neville y Harry se encaminaron a la mesa de Slytherin. Se sentaron enfrente de Draco y de Zabini. Enseguida llegaron los Ravenclaw que tomaron asiento a su lado y los Hufflepuff frente a ellos.
Miraron a su alrededor, las cuatro mesas estaban revueltas. Ya no había ningún color que predominará en ellas. Eran una mezcla perfecta de los cuatro colores.
De un movimiento de varita de parte de la directora aparecieron unas hojas de pergamino que rápidamente se acomodaron una en cada grupo de ocho chicos a lo largo de las mesas.
-La primera hoja son las clases disponibles, vean el listado y decidan las materias. La segunda hoja es una hoja de horarios para que anoten las materias que cursarán durante este año. Les sugiero que decidan con sabiduría -la mujer repasó las cuatro mesas con la mirada – Para los alumnos de séptimo. Las materias que pongan en el horario serán los EXTASIS que cursarán por lo que les pido que decidan sabiendo que de este momento dependerá su futuro, las inscripciones a las escuelas que desean y la aceptación a sus carreras. Tienen dos horas para decidir y una vez lo hayan hecho cada grupo me entregará su horario para que yo les dé una copia a cada uno. - la directora con un gesto de su mano hizo que todos los profesores salieran del gran comedor. – Dense prisa para que se alistan a su segunda clase del día de hoy – Les dijo antes de desaparecer por la puerta.
Las voces comenzaron a escucharse demasiado alto, quejas, reclamos y maldiciones por toda la situación. Harry alzó su cabeza para buscar a sus amigos, pero al no verlos decidió mirar a sus compañeros.
Draco y Zabini miraban la lista de materias. – Bueno, lo más importante es saber que carreras quieren estudiar y ver que materias son indispensables para poder estudiarlas. – sugirió el rubio.
-Las carreras que dijimos ayer son… Leyes- dijo Adam señalando a los Hufflepuff que rápidamente asintieron- Sanadores- Zabini asintió- Herbolaria- dijo señalando a Neville – Historiador – señaló a su compañero Ravenclaw-… faltan ustedes- les dijo a Harry y a Draco.
Ambos se quedaron perdidos en sus pensamientos - No lo sé – murmuro Harry – Podría ser Auror- dijo ya nervioso.
-Bien ¿Y tú Drake? – Zabini le miró fijamente. Sabía la decisión tan difícil que su amigo tenía que tomar, no sólo era elegir una carrera era elegir una forma de vida. La que él quería o la que sus padres querían.
-Si tengo que decir algo seria… Pocionista- termino diciendo, mirando hacia abajo y con las manos temblorosas. Zabini le abrazo ligeramente sonriendo.
-Está bien, ahora debemos decir que materias son esenciales para poder estudiar nuestras carreras. - Adam tomó la lista de materias, leyéndola en silencio. – Para Leyes Mágicas sería… Historia de la Magia y Estudios Muggles. Esas son las materias obligatorias de ustedes dos- les dijo a los Hufflepuff.
Charles se cruzó de brazos – En mi caso también es Historia de la Magia y Runas Antiguas- Harry creyó que su cabeza comenzaba a dolerle solo de pensar en todo lo que tendría que aprender para pasar esas materias que sonaban horribles.
-Para nosotros son Encantamientos, Pociones y Alquimia- dijo Zabini refiriéndose a la carrera de Sanador. – Para la de Draco es Pociones, Alquimia y Herbología-
-Para mía es solo Herbología- murmuro Neville.
-Para mí sería Defensa contra las Artes Obscuras, Pociones y Encantamientos- Harry estaba a punto de un colapso al decir sus materias.
Se quedaron en silencio cada uno valorando lo que harían, eran demasiadas materias y todas muy diferentes. Podían elegir todas, pero entonces estarían en clases demasiado tiempo sin mencionar que todos tendrían que presentar EXTASIS en cada una de las materias.
-Serían Historia de la magia, Estudios Muggles, Runas antiguas, Encantamientos, Pociones, Alquimia, Herbologia y Defensa Contra las Artes Obscuras. Ocho materias – Justin tomó la hoja de horarios y la lista de materias. – Quedaría: Lunes y Miércoles: Historia de la Magia, Estudios Muggles y Alquimia. Martes y Jueves: Encantamientos, Pociones, Defensa Contra las Artes Obscuras y Herbologia. Viernes y Sábado: Pociones, Alquimia, Defensa Contra las Artes Obscuras y Runas Antiguas. -
-Voy a reprobar-murmuro Neville – Ese horario es demasiado complicado-
-Si sacamos alguna materia uno de nosotros no podrá estudiar lo que desea y eso sería muy injusto- dijo Charles – Solo tenemos que organizarnos. En teoría cada uno de nosotros somos buenos en una o dos materias porque son las que nos gustan así que podemos enseñarnos entre nosotros-
-Podríamos, pero de cualquier manera será muy difícil cumplir con ese horario, los deberes, las horas dobles, los EXTASIS y los exámenes de admisión a las universidades – razonó Blaise diciendo aquello que todos pensaban, pero se negaban a decir en voz alta.
-Podríamos sacar algunas materias-propuso Justin mirando de reojo a los Slytherin.
-Eso significaría que alguien no estudiará lo que quiere- agregó Draco – No sería justo. -Repitió.
-Casi todas las materias son necesarias para dos o más carreras, con excepción de… - Adam releyó las materias.
-DCAO- dijo Harry cabizbajo. – Si quieren podemos sacar esa-
- ¡De ninguna manera! – grito Draco – Tienes derecho a estudiar lo que se te dé la gana, ¡Te lo ganaste! - la exaltación del rubio hizo que todos dieran un pequeño salto. Harry parpadeo algo confundido, ¿Draco lo estaba defendiendo?
-Las otras opciones son Estudios Muggles y Runas- dijo Zabini – Si quitamos alguna Justin, Irving o Charles no podrán estudiar su carrera. De cualquier forma, el sueño de uno será sacrificado-
Las palabras del Slytherin le retumbaron por unos segundos. No era justo que el sueño de nadie fuera sacrificado, la única salida era que todos se esforzaran y ayudarán para pasar las materias y que todos tuvieran la oportunidad de hacer lo que más querían hacer.
Sin pensarlo mucho Harry tomó la hoja de horarios, sacó una pluma y su tinta y prosiguió a escribir el horario que ya habían hecho.
- ¿Qué haces Harry? – pregunto Justin algo alarmado al ver la pelinegro escribiendo en su única hoja de horario.
-Nadie se va a sacrificar, nos ayudaremos para pasar las materias. Trabajaremos como equipo y al final del año cada quien hará lo que más desea hacer- respondió sin dejar de escribir. Sería duro y pasaría muchas noches sin dormir, pero esa era la decisión correcta- Podremos hacerlo si lo hacemos juntos-
Los Ravenclaw sonrieron aprobando la idea, igual que los Slytherin y los Hufflepuff. Sería muy difícil, pero trabajarían unidos para pasar ese año.
¡Ya está decidió! Vamos a entregar nuestro horario para poder prepararnos para nuestra primera clase-exclamó Charles animado.
-Estudios Muggles- dijo Adam sonriendo intensamente.
Los ocho se pusieron de pie para del gran comedor. Varios grupos ya estaban listos igual que ellos y muchos seguían organizándose.
Harry vio a Hermione negando efusivamente con la cabeza y a Ron dictándole algo a Nott. Esta vez les había ganado a ambos, se había coordinado más rápido que ellos con sus compañeros de habitación.
Salieron del comedor y enseguida vieron a la directora que estaba esperando pacientemente a sus alumnos. Dándoles indicaciones y entregando horarios a los que ya estaban listos.
Aguardaron solo unos minutos para estar frente a ella.
-Buenos días jóvenes- Les saludo - ¿Hubo algún problema? – pregunto mirándolos fijamente, queriendo saber si todo había resultado bien para el equipo.
-Ninguno directora- dijo Harry – Este será nuestro horario de este año- le entrego la hoja.
La profesora lo reviso detenidamente – Es un horario muy complicado por las materias que eligieron- les dijo después de leerlo.
-Lo sabemos, directora- murmuro Neville.
-Debo advertirles que los EXTASIS son exámenes muy complicados y al final del año los ocho tendrán que presentarlos y aprobarlos -los intensos ojos de la directora parecían querer intimidarlos para hacerlos cambiar de opinión - ¿Quieren reconsiderarlo y sacar alguna materia? – les pregunto.
-No directora, si lo hiciéramos uno de nosotros no podrá estudiar lo que quiere y eso sería injusto-dijo Justin siendo apoyado por Irving que asentía enérgicamente.
- Ninguno de nuestros sueños será sacrificado. Trabajaremos muy duro- Una sonrisa curso el rostro de la profesora al escuchar las palabras de Harry.
-Muy bien, si es su decisión entonces les deseo éxito en este año. Saben que pueden contar con mi apoyo y el de cualquier profesor- McGonagall parecía tremendamente orgullosa mientras hacía copias del horario con leves movimientos de su varita. Entregando uno a cada miembro de ese equipo. – Vayan a prepararse para su siguiente clase. Que tenga un gran día –
Los ocho se quitaron para dejar pasar a los siguientes alumnos. Se quedaron pegados a la pared sin decir nada, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
Justin se aclaró la garganta levemente – Me retiro, voy a la biblioteca. ¿Vienes Irving? – el pelirrojo asintió siguiendo a su amigo – Los vemos en clase-exclamó el tejón alejándose con paso lento.
Zabini y Draco también se despidieron, diciendo que tenían cosas que hacer antes de la primera clase.
Harry y Neville esperaban que los Ravenclaw también se despidiera, pero ellos simplemente se quedaron ahí, conversando entre ellos con tranquilidad.
- ¿Esperamos a Hermione y a Ron? – le preguntó Neville.
-Sí, quiero ver que tal les fue - Harry esperaba que todo saliera bien para sus amigos, que todo fuera tan fácil como fue para él.
-Seguro que les va bien. Después de todo son tus amigos-Adam tenía el don de la palabra. Siempre hablaba con tanta propiedad y consideración que te hacía sentir que estabas hablando con alguien más grande. Harry se preguntó si todos los Ravenclaw tendrían ese don.
Incluso Charles con su personalidad extrovertida parecía tener las palabras correctas para animarte, jamás había tratado con ellos, pero agradecía profundamente todo lo de los cambios de habitación o no los habría conocido, habían expandido su pequeño círculo de amigos.
Ron salió con su grupo y los vio hablar con la directora McGonagall, tardaron menos que ellos, se despidieron y cada uno tomo su camino en silencio. Dean y Ron se acercaron a ellos, saludándoles amistosamente.
- ¿Todo bien? – pregunto Harry.
-Bastante bien, no nos costó ponernos de acuerdo por qué la mayoría de mi grupo quieren ser Aurores, incluso Nott- lo último lo dijo en un susurro.
-Eso sí es una sorpresa- murmuro Neville. No se esperaba que el Slytherin quería estudiar esa carrera, claro que tampoco había hablado mucho con el como para saber sus aspiraciones. El castaño miro distraídamente hacia un lado y fue cuando recordó que sus amigos Ravenclaw estaban con ellos- Lo siento. Chicos ellos son Charles y Adam, están en nuestra habitación. -
Los Griffindor se acercaron más para saludar con un apretón de manos, presentándose cada uno.
-Increíble. ¡Ron Weasly! El segundo miembro del trío dorado-exclamó el rubio - ¿Qué se siente ser el mejor amigo del salvador del mundo? –
El pelirrojo miro algo extrañado al chico, sin saber muy bien que responder.
-Perdónenlo, es bastante intenso con personas famosas- dijo Adam de nuevo soltando un suspiro de cansancio. – Debes dejar de hacer eso, solo asustas a la gente-
-No puedo evitarlo, es parte de la historia – Charles no entendía como Adam podía regañarlo, es decir, era Ron Weasly.
Harry y Neville comenzaron a reír – Es un buen chico, quiere ser historiador así que quiere saber todos los detalles sobre la guerra y las personas que participaron en ella. – les explicó Harry. La verdad se sentía muy contento con los nuevos amigos que estaba haciendo, le parecían interesantes y agradables.
-Bueno, me despido. Te veo en clase Ron-dijo Deán alejándose de ellos.
- ¿Que clases tienes? – le pregunto Harry.
-Cursare Pociones, Encantamientos, DCAO, Aritmancia y Transformaciones- por la cara de decepción de parte de su amigo supuso que muchas materias serían diferentes - ¿Y ustedes? –
-Historia de la magia, Estudios muggles, Herbologia, Alquimia, Pociones, Encantamientos, Defensa Contra las Artes Obscuras y Runas Antiguas-respondió Neville.
-Están conscientes de que van a morir con ese horario, ¿verdad? – les pregunto viéndolos con lastima – Son demasiadas materias, demasiado difíciles. ¿Por qué no eligieron menos? –
-Pues queremos estudiar cosas diferentes así que vamos a cursar las materias reglamentarias para que todos podamos presentar nuestros respectivos exámenes de admisión en nuestras carreras- explicó Harry como si fuera la cosa más obvia del mundo.
El pelirrojo negó con la cabeza – Van a morir, chicos-
En ese momento salió el grupo de Hermione, se acercaron a la profesora, pero ninguna de las chicas le entregó el horario – Tenemos un problema directora- dijo la castaña.
La directora se enderezó en su silla - ¿Qué problema señorita Granger? – pregunto.
-No podemos armar el horario- respondió educada mente.
-Una tarea que más de la mitad de sus compañeros han logrado. ¿A qué se debe esto? – Les preguntó a todas.
- ¡Es una controladora! – grito Lavender señalando a Hermione – No quiere quitar ninguna de sus horribles materias para poder meter las mías-
- ¡Eso no es verdad! – chilló Hermione.
Las dos Gryffindor comenzaron a discutir entre ellas por lo que la profesora se puso de pie haciendo que guardarán silencio inmediatamente - ¿Qué sucedió señorita Parkinson? – le preguntó a la Slytherin ya que estaba indignada por la conducta de las leonas.
-Granger eligió muchas materias innecesariamente, lo mismo que las Ravenclaw además de que se niegan a tomar la materia de adivinación que desea Brown- le explicó, no estaba acusándolas, solo decía la verdad.
-Queremos cosas diferentes. No podemos ponernos de acuerdo- dijo una de las Hufflepuff.
La directora miro a las chicas con desaprobación – Esperaba más de ustedes. La prueba consistía en poder poner las necesidades de otros sobre las propias. ¿Saben que hay un grupo que va a presentar 8 EXTASIS? De los cuales 6 son considerados los exámenes más demandantes solo porque desean que todos los miembros de su equipo puedan estudiar la carrera que eligió cada uno-
Las Slytherin negaban con la cabeza disgustadas – No es por nosotras directora- murmuro Greengrass. – Ellas no se deciden- dijo señalando a las Gryffindor y a las Ravenclaw.
-Ustedes no van a estudiar nada, solo esperarán a que un hombre les dé una sortija y las mantengan- dijo Lavender enojada.
- ¡Qué fue lo que dijiste! – grito enojada Pansy. Acercándose a la castaña con ánimos de golpearla.
- ¡SILENCIO! No tolero estas faltas. 10 puntos menos por cada una de ustedes- las chicas callaron enseguida, lo que menos querían era quitarles puntos a sus casas – Vayan a su habitación y mañana por la mañana quiero el horario en el desayuno, si no está hecho y todas de acuerdo con el entonces las mandare de nuevo a su habitación. Cada día que pasen sin ponerse de acuerdo será un día completo de clases que perderán y no se los recomiendo porque cada maestro dará trabajos especiales y complicados- las chicas parecían conmocionadas, Hermione tenía la boca abierta y Lavender estaba a punto de llorar- Ahora retírense-
Los chicos miraban asustados a la directora y a sus compañeras – Creo que mejor los dejamos con sus amigas. Necesitan su apoyo- dijo Charles despidiéndose siendo seguido por Adam.
- ¡Oh por dios! – murmuro Ron, su novia lo vio y corrió hacia sus brazos comenzando a llorar. – Tranquila- le susurro sonando su espalda.
- Eres una perra- la voz de Pansy les hizo voltear a verla – Nadie quiere estudiar esas tonterías y no aceptas lo que las otras quieren-
Lavender se pudo roja de coraje – No es mi problema que sean tan patéticas en Adivinación. Es lo que me gusta hacer y lo que quiero estudiar-
-Si lo quieres estudiar esta bien, entonces solo mete adivinación y deja que las demás elijan lo que quieran- dijo Grengrass – Cada materia que quiere Granger has dicho que no. Mejor arregla tu situación con ella y deja de jodernos a todas-
-Tienen razón, por culpa suya vamos a perder un día de clases-dijo una de las Ravenclaw de cabello rubio. – No tenemos tiempo para esto, solo deja que Granger escoja sus materias y todas aceptamos meter adivinación, pero no más clases que tengan que ver con esa basura-
- ¡Es mi futuro! – las chicas siguieron discutiendo a pocos metros.
Harry acaricio el cabello de Hermione para calmarla - ¿Qué pasó Herm? –
-Es que… Lavender quiere estudiar artes de adivinación, aceptamos una clase de adivinación, pero ella no quiere quitar Astronomía ni Aritmancia así que discutimos. No quiere aceptar materias para Aurores ni de Leyes así que todo fue un desastre- se tallo los ojos apartando las lágrimas – Un día chicos, perderé todo un día de clases solo por esto. –
-Tranquila Herm, te pondrás al corriente en un par de horas-dijo Ron intentando animarla.
-Es una chiquilla caprichosa. Decía que no a todo lo que yo proponía- siguió quejándose de la otra Gryffindor.
-Parece que no eres la única que piensa eso-murmuro Neville. Las Slytherin seguían discutiendo con Lavender.
La castaña miro a sus compañeras de cuarto y sonrió ligeramente – Las dos apoyaron mis ideas. Ninguna sabe bien lo que quieren hacer, pero no querían cerrar sus opciones al no cursar materias importantes. – las dos Slytherin habían sido muy comprensivas y amables, apoyaron que Hermione quería meter materias que le ayudarían a entrar a una buena institución de educación superior mágica.
Eso les sorprendió, jamás pensaron que las chicas de Slytherin apoyarían a su amiga.
-Tengo que ir a mi habitación y hablar con las chicas. No pienso perderme otro día de clases- dijo la castaña saliendo de los brazos de su novio – Ustedes también. Tienen que irse, vayan a sus clases y aprovechen este día-
-Tranquila, toda va a arreglarse- le dijo su novio tomando sus mejillas para atraerá y darle un lento beso.
Harry y Neville esperaron a que la parejita se soltara para poder despedirse de su amiga.
Los cuatro tomaron caminos diferentes, Harry dio un largo bostezo y eso ya era malo, apenas empezaban las clases y él ya se sentía cansado.
El aula de Estudios Muggles había cambiado. Solo estaba la mesa del profesor, no había ni una sola silla así que todos los alumnos estaban pegados a la pared, expectantes.
Una mujer de cabellos rubios atados en una larga trenza entró al salón – Buenos días jóvenes – saludo y para sorpresa de todos se acercó al pizarrón tomando un trozo de gis, comenzando a escribir su nombre de forma Muggle. – Soy la profesora Rose Burbage – Draco se puso más pálido de lo normal y tuvo que agarrarse a la pared – Puede ser que mi apellido les suene, soy hermana de la profesora Charity-
Recordaba a esa profesora, había perdido la vida durante la guerra. Más específico, en la mansión Malfoy después de haber sido torturada por enseñar esa materia.
-Impartiré la materia de Estudios Muggles, se que muchas personas pueden pensar que esta materia es absurda o poco interesante, pero en realidad es de suma importancia que entiendan y valoren esta materia. Buscaré enseñarles lo hermoso que es el mundo muggle y como se asemeja al mundo mágico – murmuro la profesora, paseándose por el salón y repasando los rostros de sus nuevos alumnos.
-Como notaron no hay ninguna silla y eso se debe a que esta clase en particular no las necesitan. Primero quiero que se vean entre ustedes, obsérvense, conózcanse por que ustedes serán compañeros en esta materia por todo un año. Hay veces que pasamos todo el curso sin realmente darnos cuenta a quien tenemos al lado- la profesora espero a que sus alumnos repasaran el salón con la mirada, viéndose entre ellos- Bien, elijan a la persona con la que peor se han llevado en su estancia en Hogwarts –
Los chicos se miraron entre ellos y siguiendo las instrucciones de la profesora procedieron a juntarse. Harry camino hasta ponerse frente a Draco saludandolo con un gesto de la cabeza – Sorpresa- murmuro en broma sacándole una leve sonrisa al rubio.
-Tan inesperado, Potter- respondió poniéndose al lado del pelinegro.
-Ahora escuchen bien, la persona que está a su lado será su pareja durante todo el semestre. Esta persona que creen detestar se convertirá en la única persona con la que van a hablar durante mi clase. Decidirán absolutamente todo juntos y harán todos los trabajos juntos-
Las caras de horror no se hicieron esperar. Se miraron como si la profesora estuviera diciendo las cosas más locas del mundo.
La profesora llegó a su escritorio y coloco sus dedos sobre un bonche de hojas – Van a tomar dos hojas y dos lápices, uno para cada uno y anoten doce cosas que hacen que una persona se vuelva amigo para ustedes. Lo que se les ocurra, puede ser una actitud que les agrade, una experiencia que compartir, cualquier cosa y esta lista la guardarán durante todo el curso. ¿Alguna duda? - todos permanecieron callados- Ahora pasen por sus materiales por favor-
Harry y Draco caminaron y se formaron para tomar los materiales - ¿De qué sirve esto? – pregunto Draco algo malhumorado.
-Creo que quieren formar lazos entre los alumnos – respondió el ojiverde – Sólo hay que seguirle la corriente-
Tomaron sus hojas y lápices y volvieron a su lugar. Los alumnos siguieron parados sin saber muy bien que hacer.
- ¿Profesora? – pregunto una chica de Hufflepuff - ¿Dónde nos sentaremos para escribir? –
La profesora giro sobre sus zapatos y volvió a su escritorio para recoger sus cosas.
Todos miraron sorprendidos a la maestra por no responder… no, ni siquiera parecía que la hubiera escuchado.
- ¿Profesora? – pregunto Zabini levantando su mano, pero fue ignorado.
- ¿Qué rayos? – murmuro Charles buscando con la mirada a Adam.
Los alumnos estaban confundidos, Zabini ya inquieto comenzó a caminar hacia Draco o al menos lo intento por que el joven se estampó contra algo invisible, cayendo hacia el suelo.
- ¡Blaise! – grito Draco intentando correr hacia su amigo, pero igual que él se estampó contra algo invisible - ¿Qué diablos? – murmuro poniendo su plata contra lo que parecía una pared. - ¿Qué está pasando? –
Harry camino despacio hacia el lado contrario de Malfoy con una mano en alto y deteniéndose cuando tocó una pared. – Son paredes. Estamos encerrados- dijo caminando por todo lo largo del lugar hasta llegar al otro extremo con Draco. Dándose cuenta que estaban en una especie de cubo, podía ver a los demás alumnos percatarse de lo mismo, pero ya no lograba escuchar ni una palabra de lo que decían, vio sus labios moverse, pero ningún sonido salía de ellos.
- ¿Qué es esto? – exclamó Draco sintiéndose repentinamente acalorado.
- ¿Qué fue lo que nos dijo? Las instrucciones que nos dio ¿Cómo era? – pregunto el pelinegro.
- ¿Lo de que debíamos escribir doce cosas que hacen los amigos? – Draco comenzó a caminar en el reducido espacio en el que se encontraban.
Harry negó con la cabeza – Antes de eso… dijo algo como… que serias la única persona con la que podía hablar-
El rubio miro a Harry asintiendo – si, dijo algo como eso-
-Tal vez… ya comenzó su clase, nos dio una instrucción y ya nos dijo que solo hablaremos entre nosotros entonces hay que hacer lo que nos dijo que hiciéramos para poder salir de aquí- lo que Potter decía tenía sentido, pero aun así Draco no podía quitarse esa sensación de no poder respirar de manera normal.
El de lentes se sentó en el suelo con su lista y su lápiz, siendo imitado por Draco, ambos pensando en completo silencio.
¿Qué cosas hace con sus amigos? Pensó en cómo fue que se unió con Ron y con Hermione, nunca se había puesto a pensar en eso ya que las cosas se dieron muy rápido. Rápidamente se volvió inseparable de Ron y de Hermione.
Recargando su hoja en el piso y colocándose boca abajo en el suelo escribió la primera cosa que le vino a la mente.
"Vencer un miedo juntos" y había vencido tantos al lado de sus dos amigos, ese chiquillo asustado fue desapareciendo al sentirse apoyado y animado por sus amigos.
Draco se acomodó igual que él, frente a frente. No podía ver que escribía, pero al verlo tan concentrado supo que estaba tomándoselo enserio.
"Contarle mis secretos" no había cosa que no supiera de sus amigos. Se conocían a la perfección y era maravilloso saber que podías ser tú mismo con otra persona.
"Quedarme despierto riendo" fueron muchos amaneceres que paso con Ron riendo y hablando de tantas cosas ridículas y tantas confesiones.
"Quedarme profundamente dormido a su lado" Harry jamás había conocido la sensación de dormir con un amigo hasta que conoció a Ron, era algo único y encantador.
Este ejercicio le hizo pensar en lo afortunado que era de tener a dos amigos que harían lo que fuera por él. Se sentía bendecido y amado.
Dejó de ver su hoja para fijar su vista en Draco, el chico mordía su labio distraídamente mientras hacía girar su lápiz sobre sus dedos. La imagen se le hizo tan irreal que involuntariamente soltó una risotada.
El rubio le miro y subió una ceja, preguntando en silencio - ¿Qué es tan gracioso? –
-Lo siento- se disculpó aún entre risas.
- ¿De qué te ríes? – le preguntó ya sintiéndose molesto. No le gustaba que se burlaran de él y menos si era el chico que tenía frente a él.
-Lo siento es que… haces muchas muecas y nunca me había fijado que las hacías- le explico sonriendo.
- ¿Qué muecas hago? – no era nuevo que le dijeran que hacía caras, pero no esperaba que el pelinegro se fijará en el para notar esos detalles.
-Mmmm… Cuando de concentras muerdes tus labios, cuando te avergüenza miras hacia el lado izquierdo y cuando te enojas miras el techo. Tuerces las cejas cuando algo te intriga y te tiembla el labio inferior cuando estas nervioso- era como si Potter se hubiera quedado viéndolo fijamente durante años – Siempre te cruzas de brazos cuando vas a iniciar una pelea –
-Tú haces caras cuando duermes- dijo para molestarlo.
-Eso es falso. Nunca me habían dicho tal cosa- murmuro sonriendo, le hacía gracia ver a Draco a la defensiva. - ¿Cómo sabes eso?
Draco subió y bajó los hombros – Anoche cuando te quedaste dormido en el sofá de la sala común-
El pelinegro pestañeo asombrado - ¿Me quede dormido en el sillón… contigo? – pregunto.
-Lo hiciste, tuve que llevarte en brazos a la habitación porque no querías despertarte- respondió distraídamente mientras releía lo que tenía anotado en su hoja.
No noto como las mejillas de Harry se pintaban de un suave color rosa. No podía creerlo ¿En qué momento se quedó dormido? Además… Malfoy lo había cargado hasta dejarlo en su cama. ¡Qué vergüenza!
El rubio le miro y enseguida pareció notar lo avergonzado que estaba, era imposible no notarlo cuando tienes toda la cara de color escarlata – ¿Me cargaste? – pregunto avergonzado.
-No pesas mucho- dijo simplemente, quitándole importancia. – Hay que acabar esto par a poder salir de este… ¿cubo? –
Agradeció en silencio el cambio de tema. Aún le faltaban muchas cosas en su lista y por más asombrado que estuviera se negaba a aceptar que Draco y el acababan de cumplir uno de los puntos de su lista.
Siguieron escribiendo cada uno en silencio, Draco se detenía cada dos por tres, permanecía unos segundos mordiendo su labio y volvía a escribir.
Le dio la impresión de no saber bien que escribir y eso era una locura, desde que lo conoció Draco Malfoy estaba rodeado de personas, sabía de muchas chicas y chicos que querían estar junto al rubio, o solían quererlo.
Tal vez desde el final de la guerra eso cambió, ahora que ponía atención se dio cuenta que los Slytherin se habían replegado, casi como queriendo pasar desapercibidos.
-¿Y… estas bien? – pregunto Harry, verdaderamente curioso por saber que pasaba por la mente de Malfoy.
- ¿A qué viene eso? – contestar con una pregunta, una clásica maniobra de evasión.
-Sólo… quería saber si estás bien, ya sabes… ahora que la guerra acabó y tuvimos que volver… todo eso- comenzó a balbucear, al inicio parecía seguro de preguntar, pero esa valentía se fue deshaciendo poco a poco.
Draco le miraba, con sus intensos ojos azules que parecían zafiros. Se perdió unos segundos, jamás se había percatado de lo lindos que eran esos ojos o de lo largas que eran sus pestañas. - ¿Por qué quieres saberlo? – pregunto.
El pelinegro desvío la mirada parpadeando un par de veces y subió los hombros – Solo quiero saber si estás bien-
No se esperaba que la sonrisa del rubio fuera tan luminosa – Estoy mejorando- respondió sinceramente.
Harry también sonrió – Me alegro y sé que no somos cercanos ni nada de eso, pero… si necesitas algo… pues- volvió a enredarse con sus palabras.
-Gracias Potter- murmuro el rubio con aparecimiento.
Siguieron con la tarea hasta terminarla, el ojiverde fue el primero en acabar y espero pacientemente a que el otro acabará. Cuando lo hizo levanto la mirada y asintió levemente haciéndole saber que también había acabado, se pusieron de pie con las hojas en sus manos.
-Terminamos profesora- dijo Harry inseguro si obtendría alguna respuesta.
-Bien hecho joven Potter, joven Malfoy. Quiero que guarden esas hojas con cuidado, será de vital importancia – la profesora camino hacia ellos hasta entrar en su pequeño cubo – Como se dieron cuenta sus compañeros no escuchan lo que les digo, así como ustedes no pueden escucharlos. Ahora comienza la primera prueba de reintegración-
Harry y Draco le miraron llenos de nerviosismo ¿Apenas comenzaba? – Harry tu viviste parte de tu vida con los muggles así que quiero que instruyas a Draco en el mundo no mágico-
-Claro no hay problema- respondió el pelinegro.
-Draco tú conoces más del mundo mágico así que tú le ayudaras a Harry en ese punto. - la mirada de la profesora le hizo sentir escalofríos, tenía los mismos ojos que su hermana y eso le traía muy malos recuerdos. - ¿Señor Malfoy? – al no recibir respuesta la profesora se preocupó un poco tocando el hombro de su alumno - ¿Señor Malfoy, se encuentra bien? –
Draco estaba temblando, con los ojos fijos en la nada y la expresión llena de pánico. Su rostro palideció y sus ojos se tornaron vidriosos.
-Malfoy- dijo Harry acercándose al rubio. – Lo que ves no es real, todo está bien- le tomo el brazo para sostenerlo, parecía que en cualquier momento el chico se desvanecería.
-Señor Malfoy, respire. Tranquilo, no pasa nada- la profesora intentó acercarse, pero en cuanto lo hizo el rubio dio un salto hacia atrás con el rostro aún más asustado.
- ¡No! No se acerque – Harry se puso frente a Draco – Mírame, todo está bien, solo respira, poco a poco, inhala… exhala- el pelinegro le decía que hacer para tranquilizarlo, lo había visto antes, lo había sentido antes, pero no entendía que fue lo que le detonó ese ataque de pánico. – Profesora, necesita aire-
Enseguida la instructora quito el hechizo y todos los alumnos volvieron a escucharse entre ellos, enseguida notaron que algo estaba mal.
- ¡Drake! – grito Zabini, dejando su lugar y salir corriendo para llegar con su amigo.
-Señor Zabini, deje que el señor Potter se encargue-dijo la profesora tomando la túnica del Slytherin para detenerlo, parecía que el Gryffindor tenía todo bajo control.
Harry se acercó a Draco hasta que sus frentes se tocaron – Estas bien, solo mírame- los ojos de ambos se conectaron – Respira profundo, todo está bien-
-No… lo… esta-murmuro entrecortadamente – Yo estaba ahí y no hice nada- sus temblores se hicieron aún más intensos.
Sin pensarlo rodeo el cuello del rubio pegándolo a su cuerpo –Shhhh, solo respira. Concéntrate en mí y respira-
Los alocados latidos del corazón de Draco fueron calmándose hasta ponerse en completa sincronía con los de Harry, instintivamente rodeo la espalda del otro con sus brazos, apretándose más en ese cálido y reparador abrazo. Poco a poco el aula ya no le parecía tan calurosa y pequeña, poco a poco la imagen de la profesora Charity desapareció de su mente junto con la realidad, solo podía percatarse del chico que le abrazaba, dándose cuenta que era más pequeño que él, percatándose su delicioso aroma y de la calidez de su piel. El mundo se detuvo y sólo era consciente de lo cómodo y seguro que se sentía al estar con Harry.
-Shhhh… todo está bien Draco- sus palabras calmaban su ansiedad y así de pronto volvió al mundo. Estaba en una clase, su primera clase de ese año con la hermana de la profesora que vio morir en su casa, esa mujer que suplicaba por ayuda y por la cual no hizo nada.
Estaba en medio de la clase teniendo un episodio de los tantos que le asaltaban y ahora era abrazado por Potter, el héroe del mundo mágico. Ese pensamiento le hizo despertar, empujando al chico lo suficiente para dejar de percibir su aroma.
Su rostro adquirió un tenue rubor de vergüenza. - ¿Señor Malfoy? ¿Se siente mejor? – la profesora se acercó a él, acariciandole la espalda. Asintió aún algo disperso. – Señor Potter acompañe al señor Malfoy a la enfermería para que descanse un poco-
-Claro- respondió el moreno tomando el brazo de Draco como si fuera un ser de cristal, temiendo romperlo. – Vamos Malfoy-
Sentir la mirada de todos era espeluznante, no podía distinguir a ciencia cierta con que emoción le miraban, pero él creía que era lástima y odiaba ese sentimiento.
Camino como un zombi, dejándose llevar por un Potter que ahora le rodeaba los hombros con un brazo, buscando protegerlo. Nada podía protegerlo porque lo que le hacía daño vivía dentro de él, envenenado su mente y destruyendo de a poco su espíritu.
El camino a la enfermería era largo y sabía que no le podrían ayudar en mucho, tal vez dándole una poción calmante y de esas tenía bastantes en su baúl. -No tienes por qué acompañarme- murmuro sintiéndose incomodo por el abrazo del Gryffindor.
-Es mi deber, ya escuchaste a la profesora- respondió haciendo un extraño tono que Draco jamás había escuchado. Parecía que intentaba imitarla.
-No es tu deber abrazarme- le dijo sacudiendo sus hombros – La profesora no te ordenó abrazarme todo el camino-
-Tranquilo, esto no es tan vergonzoso como el que me hayas cargado hasta mi cama como una princesa -
- ¿Princesa? – lo dijo en burla y sonrió al ver que Potter cambia su cara en un gesto de horror. Eso sí lo hizo reír. –Toda una damisela-
- ¡No lo menciones! – grito avergonzado.
Se quedó en silencio mientras seguían caminando, aun siendo abrazado por Harry - ¿Siempre haces eso? –
- ¿Qué cosa? – dijo el ojiverde algo perdido.
- Decir lo primero que se te cruza en la mente para quitar la tensión- ya lo había visto hacer eso, siempre soltando cualquier cosa para cambiar el tema rápidamente y no era que no lo agradeciera solo que era un detalle que le llamaba la atención.
Pareció meditar un poco su respuesta. – Suelo hacerlo… es que… comprendí que algunas cosas no deben de hablarse hasta que la persona esté lista y si aún no lo está es muy molesto que te estén preguntando, es incomodo – había muchas cosas de las que Harry no desea hablar y comprendía que Draco debía sentirse igual. No iba a ser un entrometido.
-te lo agradezco – murmuro el rubio. – No necesito ir a la enfermwria-
-¿Qué? La profesora dijo que te llevara a la enfermería, que necesitas que te revisen y… -
Le interrumpio – No pueden hacer nada, tengo unas pociones en la habitación ñ, iré a tomarme una y estaré listo para la siguiente clase-
Harry le miro dudativo - ¿seguro que estarás bien? –
-Si Potter, no seas pesado- dijo con fingida molestia – necesito estar solo un rato-
El moreno aun no estaba seguro de dejarlo solo pero también podía comprenderlo así que asintió levemente – de acuerdo, volveré a clase para no atrasar os, te veo en Alquimia- le dijo alejándose lentamente mientras se despedía con la mano.
-está bien- también se despidió sonriendo le un poco mientras daba media vuelta, continuando su caaamino hacia su habitación, necesitaba recostarse un poco y beber la poción, quería dejar de sentir sus manos temblorosas cuanto antes.
Harry permaneció ahí, viendo la espalda de Draco alejarse, aun sin saber si había hecho lo correcto al dejarlo ir. ¿Pero que más podía hacer? No era que ellos fueran amigos ni nada por el estilo, quizás hubiera sido mejor que Zabini le acompañará, seguro que con el moreno se sentiría más cómodo. Giro sobre sus pasos para regresar al salón, en verdad iba a hacerlo, deseaba hacerlo, era lo correcto pero…
-No, no quieres estar solo-murmuro. Esa era una de sus verdades, cuando a él le sucedían sus ataques de pánico no quería estar solo, aquneu eso fuera lo que sus labios dijeran no era verdad. Apuró el paso para llegar cuanto antes pero no se dirigió al salón.
Llegar a la puerta de la sala común de Hufflepuff fue sensillo pero no tenía la contraseña, no podía entrar, refunfuñando sacó su varita de entre su túnica y cerrando los ojos murmuro – expecto Patronum –
El humo blanco de su varita se fue expandiendo hasta tomar la forma de un ciervo – Ve con Hermione- le ordenó y después le dijo el mensaje– Necesito que salgas de tu sala común, me urge hablar contigo-la creautura se evaporó y atravesó la puerta de la sala común, al menos sabia que su mejor amiga si estaba dentro.
No pasaron ni tres minutos cuando la puerta salió dejando ver a su amiga - ¿Harry, estas bien? – le pregunto corriendo a abrazarlo - ¿Qué sucedió? ¿Por qué no estás en clase? –
-luego te explico Herm, necesito hablar con Parkinson y Greengrass, llamarlas porfavor- le dijo ansioso.
La castaña le miro sin entender pero al verlo así le tomó de brazo para entrar a Hufflepuff. No reparo en el lugar solo en apresurar a Hermione la cual subió las escaleras y bajó seguida de las dos Slytherin en nada de tiempo. Conocía a Harry y sabía que fuera lo que fuera, era urgente.
-¿nos llamaste potter? – pregunto Greengrass con los brazos cruzados y el rostro lleno de desdén.
-Es Draco- enseguida el semblante de ellas cambio – se puso mal en clase y me pidieron que lo llevara a la enfermería, dijo que no era necesario, que quería estar solo y beber una poción… yo no creo que deba estar solo. – murmuro, enseguida las dos chicas corrieron hacia la puerta.
Los cuatro salieron al pasillo – La contraseña es… - Les dijo
-Gracias Potter- dijo Parkinson antes de seguir su camino, ambas corriendo lo más rápido que podían.
No se molesto en seguirlas y Hermione decidió quedarse callada al lado de Harry, repasando lo con la mirada, su amigo estaba ansioso y preocupado y eso no era buena señal.
Le tomó del brazo para jalar lo de nuevo dentro de la sala común. – Ven, necesitas respirar – le dijo sentándose con el en el sillón. - ¿estas bien? –
-¿Qué? Si yo… fue Malfoy el que se sibtio mal – dijo el de lentes aclarando se levemente la garganta.
-¿enserio? Por que no haz parado de temblar desde que llegaste- le dijo tomándolo de las manos.
Harry no se había percatado de este pequeño detalle hasta ese momento, sus manos y sus piernas temblaban, su fuerte respiración y un terrible miedo en su garganta – sólo calmate, respira hondo- le dijo su amiga creyendo que estaba teniendo otro ataque, no seriabkanorimeranvez que le sucedía con Hermione.
-Estoy bien, de verdad- le dijo apretando su mano – Solo… -
-¿solo que? – le preguntó soltando su mano para acariciarle el cabello con cariño.
-Lo vi en su cara, sufrió un ataque de ansiedad como los míos, tenía miedo y… no quería que estuviera solo- Hermione le abrazado y el se recostó sobre su hombro sintiéndose seguro. Las únicas dos personas que conocían sus más terrible miedos y sus más hermosos sueños eran Ron y ella, sus hermanos. A ellos podía decirles todo y sentirse amado, sabía que con la presencia de ellos sus ataques eran más cortos y eso quería que le sucediera a Malfoy.
Tal vez la presencia de alquilen a quien conocía desde niño podría calmarlo y hacerle sentir que todo estaría bien.
-Me alegro que esa parte de ti no cambie – Hermione le sonrio mientras le acariciaba la espalda - ¿Ya estas mejor?-
-Si, gracias Hermione – repsondio calmadamente.
-Bien, entonces ponte de pie y ve directo a tus clases- el empujon que le dio le hizo caer del sillón. Se volteo para quejarse por la falta de delicadeza d eparte de su amiga, -Ni me digas nada. Vete de una vez, ¿Cómo puedes desperdiciar esta oportunidad? ¡ya quisiera yo poder ir a clases!- le recrimino su amiga - ¡Ve!-
-¡Ya voy! ¡Ya voy! – grito Harry poniéndose de pie y acomodándose la ropa –De verdad Mione, estas loca-
-¡Callate y corre!- grito la castaña.
CONTINUARÁ…
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