Siento mucho el retraso... Se me estropeó el ordenador y no podía hacer nada D: Además mi hermana se fue de viaje y no podiamos habñar sobre como continuar T^T

Los personajes de Fairy Tail y de Naruto no me pertenecen, yo solo los traslado a un mundo paralelo.

En fin, traigo el capitulo dos ~!


¿Un compañero? Yo no se jugar al futbol

Después de dos horas buscando como una loca, de haber sido perseguida por chicos a los que "había mirado mal" y por chicas que intentaban violarlo allí mismo, consiguió llegar a su condenada habitación.
-¿En el edificio 5? Estúpido recepcionista con nombre de elfo, ¿no podrías haber empezado por ahí? ¿Sabes cuantos condenados edificios tiene este enorme internado? ¡10! Y eso solo de dormitorios… Y mi habitación tenía que estar en el último edificio de los chicos… ¿Por qué se empeñan en hacerme el día imposible?- La chica fue maldiciendo durante todo el pasillo. Los chicos de alrededor se giraban para mirar al loco que hablaba a gritos solo pero a ella no parecía importarle.
Cuando al fin llegó a la puerta de su habitación metió la llave en la cerradura, deseando que se abriera rápido para poder entrar y descansar.
-¿Pero qué?- La llave no entraba.
Revisó el número de la puerta, 533, el número que el elfo le había dicho… volvió a intentar meter la llave, con los dientes arriba, abajo, lo probó hasta de lado y con la llave al revés pero todo fue inútil, no encajaba.
-Ahora resulta que el imbécil ese me ha dado la llave equivocada- susurró mirando la puerta.
-¿Necesitas ayuda?- La voz de un chico la sacó de sus pensamientos, en los que maldecía una y otra vez al elfo de la recepción.
Se giró para comprobar quien era el ángel que le ofrecía ayuda. Un chico de su misma edad, con cabellos y ojos negros estaba delante de ella.
-Si… La llave… La cerradura… Ayúdame- Su voz sonaba temblorosa, sus ojos tenían algunas lagrimas que ella no iba a dejar escapar.
El chico rio, cosa que molesto bastante a Lucy.
-Debe ser porque Natsu ha puesto la llave por dentro… - Se acercó a la puerta y pegó algunos golpes a la vez que repetía el nombre que había dicho anteriormente.
-No puede ser- Pensó la joven asustada- ¿Compañero de habitación?
La puerta se abrió lentamente y algo rosado asomó y suspiró.
-Natsu, tu compañero de habitación acaba de llegar, déjale entrar- Lucy quedó totalmente anonadada, ¿Era real lo que estaba viendo? No, no podía serlo, jamás había visto nada igual pero lo tenía frente a ella, aun así no podía ser verdad, había apartado la vista de él menos de tres segundos para ver asomar una pelusa rosa, no podía ser cierto… El ángel que le había ayudado estaba… estaba… ¿Desnudo? Bien, aun conservaba su ropa interior, aun así la velocidad con la que lo había hecho era algo espectacular.
-Te dejo con tu compañero… Ten cuidado es un poco… especial… Si esa es la palabra- Continuó dándose la vuelta para abandonar ese lugar- Por cierto, mi nombre es Gray, Gray Fullbuster. Llámame Gray.
-Gracias… Esto… Gray… A lo mejor queda un poco raro que te pregunte pero… ¿cómo lo has hecho?
-¿Hacer qué?
-Lo de tu ropa…- Contestó señalando tímidamente hacia el cuerpo del chico, quien pareció sorprenderse.
-No puede ser, lo he hecho otra vez
¿Otra vez? ¿Qué aquello era normal? Como fuera, la pelusa rosa había dejado la puerta abierta así que Lucy entró en la habitación dando las gracias a Gray nuevamente.
-Aquella es tu cama- La voz de su compañero llamó la atención de la joven que lo miró y luego se dirigió a la cama señalada. Se sentó en esta y empezó a maldecir una y otra vez, mentalmente.
El joven de pelo rosado se sentó sobre su cama y maldijo interiormente también, después ambos cruzaron las miradas y quedaron asombrados. Lucy fue la primera en darse cuenta donde había visto ese pelo y esos ojos antes.
-El macarra del autobús- Pensó tirando su cuerpo hacia atrás y poniendo cara de terror.
El joven, por otra parte, continuó observando a su nuevo compañero de habitación, intentando recordar donde lo había visto pero, en vista de que no conseguía acordarse preguntó.
-¿Nos hemos visto antes?
Lucy retrocedió aun más, si había alguien que podía descubrirla ese era él, el chico de pelo rosa con el que había cruzado miradas en el autobús, el mismo que se le había comido con la mirada una y otra vez hasta que habían llegado.
-No puede ser, el día no puede empeorar- Lucy desconocía lo que todo el mundo sabe, si dices esa frase, seguro que empeorará- Piensa rápido, estas hecha para eso.
-
He venido en autobús… Puede ser que nos hayamos visto allí- Contestó a la pregunta con lo primero que se le ocurrió pero aquella respuesta traería otra pregunta, sin duda.
-Ya se quien eres… ¿En el autobús no eras una chica?
¿Cómo se supone que alguien debe responder a eso? Obviamente eso era imposible, aunque en este caso era exactamente lo que había pasado.
-Lucy, estas hecha para pensar así que ¡hazlo!- Se ordenó a si misma la rubia- Mi hermana también venía en el autobús… Puede ser que me confundas con ella, somos gemelos…- Nuevamente la historia de los hermanos le había salvado.
Natsu pareció conforme con la explicación y no dijo nada más, simplemente se tumbó sobre la cama, sacó un mechero y una hoja de papel y empezó a quemarlo.
-No puede ser, comparto habitación con el macarra pervertido del autobús, soy una desgraciada- Dijo para si misma mientras abría sus maletas, al abrir por completo la cremallera de una la maleta se abrió y toda su ropa y maquillaje salió disparada. Seguramente eso era debido a haberla mal cerrado en el baño.
Soltó un pequeño grito e intento recoger toda su ropa femenina para que su compañero de habitación no la viera.
Natsu levantó lentamente la cabeza con unas bragas en la mano, estaban algo quemadas debido a que habían caído sobre el mechero mientras el jugueteaba.
-Esto… ¿Qué es?- Pregunto mirando a Loke quien estaba pensando más rápido que nunca para buscar una respuesta. Sus ojos estaban en blanco y no dejaba de mover las manos estrujando un peluche en forma de "perro" con nariz de zanahoria (Plue).
-Me he equivocado de maleta. Si, eso es. He traído las maletas de mi hermana… Ya te había dicho que ella también se iba a quedar en los dormitorios pero al final ha decidido no hacerlo…- Su voz temblaba con cada letra que pronunciaba, su historia era incoherente ¿Por qué alguien había decidido que no quería ir al instituto el día que se estaba mudando? Nada tenía sentido pero ya había comprobado que a Natsu no le sobraba inteligencia.
-Ah, claro...- La historia parecía haberle convencido. Miró las chamuscadas bragas y las levantó a la vez que las señalaba y preguntaba- ¿Puedo quedármelas?
¿Hablaba en serio? ¿Ni siquiera un pequeño sonroje por haber tenido unas bragas en la cara?
Lucy se acercó a él corriendo y se las arrebató de las manos.
-¡Por supuesto que no!- Grito a la vez que se giraba- ¡Kiaa! Las has quemado- Volvió a girarse hacia el peli rosa señalándole su ropa interior.
-Han caído sobre el mechero… No podía hacer nada- Volvió a responder sin mostrar emoción alguna.
-¿Cómo que no podías hacer nada? En primer lugar ¿Qué haces jugando con un mechero en un lugar cerrado? ¿Acaso eres un pirómano?
Aquella última palabra hizo que Natsu se levantara de la cama y se acercara a ella con una expresión capaz de hacer huir como un gato que acaba de tocar el agua al más fiero de los leones.
Agarró la mano donde la joven llevaba su ropa interior y, usando una fuerza que el joven no parecía tener, la estampo contra el armario. Llevó su mano, aun agarrando la de ella, y la puso sobre la cabeza de la joven, quien estaba boquiabierta, temerosa de lo que pudiera pasarle en ese instante.
-No vuelvas a decir eso- El joven pronunció aquellas palabras, parándose en cada una para que se le entendiera bien.
La chica asintió con la cabeza. ¿Realmente aquello le estaba pasando a ella?
El muchacho soltó la mano de su presa y se fue de la habitación dando un portazo que hasta en el edificio 1 se habría oído.
Lucy calló al suelo y se agarró la muñeca que llevaba roja debido a la fuerza que su compañero había ejercido sobre ella.
-Genial, comparto habitación con un pirómano pervertido agresivo de pelo rosa… ¿El día puede empeorar?
Me levanté y me senté sobre la cama a seguir buscando algo que fuera útil para un chico. Mientras lo hacía empecé a pensar en todo lo que había pasado hasta ese momento.
-No tendría que haberlo hecho… Estuve años intentando tener el pelo largo y ahora por un capricho lo llevo corto como un chico, sin mencionar el daño que hace esta venda en mi pecho…
La chica suspiró y dejó de mover sus cosas. Estaba recapacitando sobre si aquello era normal, sabía que le respuesta era no pero su forma de ser no le dejaba admitirlo sin recapacitar.
Se levantó de la cama y empezó a andar por la habitación, la cual estaba bastante desordenada pero por lo menos no tenía basura visible y, después de conocer al dueño de la ropa que había tirada por el suelo, prefería no cambiar nada de sitio y seguir con los suyo.
Las tripas le sonaron y se acordó de que no había tenido tiempo de comer… Por el cambio de turno de los recepcionistas podía deducir que el horario de comer había sido hacía bastante, por ello simplemente buscó en su maleta unas galletas que había llevado en caso de que algún día no le gustara lo que había de comer, a la hora de las comidas ella era bastante especial. Comió algunas mientras miraba por la ventana el amplio patio que tenía el instituto.
Alguien tocó a la puerta. Lucy escondió rápidamente las galletas, quitando algunas que tiró por la ventana como reflejo al oír los golpes, y se acercó cuidadosamente a la puerta.
-Que no sea Natsu, que no sea Natsu…-Se repetía una y otra vez a la par que avanzaba hacia la blanquecina puerta. A cada paso que daba el suelo de madera crujía débilmente.
Abrió la puerta muy lentamente y asomó la cabeza. Para su suerte, o su desgracia, no era Natsu quien se encontraba al otro lado, si no Gray, el ángel que le había ayudado antes con el problema de la puerta y la llave.
-¿Está Natsu?- Preguntó intentando ver el interior de la habitación.
-Se ha ido hace un rato…- Contestó abriendo la puerta del todo mostrando su cuarto y que nadie salvo ella estaba dentro.
-Vaya… Justo hoy le tenía que dar una rabieta… Me había prometido que me ayudaría con lo de Naruto- Lucy lo miró un poco extrañada, ¿ahora de qué hablaba? Realmente lo chicos eran casos a parte, ya que ella no entendía nada.
-Pues no está…- Añadió aun sin saber que se refería el moreno.
-¡Ya se!-Comentó el chico sonriendo mientras abría más los ojos- Ven tu.
-¿Qué?- Lucy quedó asombrada, ¿Qué fuera ella? ¿A dónde?
-Natsu me había prometido ayudarme en una cosa pero como no está e intuyo que es por culpa tuya, tu e vas a ayudar.
Lo cierto era que tenía razón, era su culpa que su compañero de habitación no estuviera allí pero no le hacía gracia verse involucrada en problemas ajenos.
-Creo que es mejor que busques a Natsu…
-Ni hablar, el partido está a punto de empezar y no quiero que piensen que soy un cobarde- Agarró la mano de la chica, quien solo pudo soltar un inaudible gritito en forma de queja, y se la llevó escaleras a bajo.
Sin saber como, ni por donde, Lucy acabó en mitad de un campo de futbol esperando para empezar un partido.
-¿Y Natsu?- Preguntó un chico rubio.
-Se ha cabreado… Loke le sustituirá.
-¿Yo?- Preguntó el mismo rubio de antes.
-No, él también se llama Loke- Contestó Gray señalando a Lucy.
-¿Empezamos?- Un chico rubio, al parecer quien había organizado el enfrentamiento junto con Gray, empezó a impacientarse.
-Si, si- El equipo que iría con la chica comenzó a moverse y Gray se acercó a ella- Sabes jugar al futbol, ¿verdad?
-Ah, pues… Se chutar un balón…- Contestó ella. Nunca había jugado al futbol, mejor dicho, nunca había jugado con una pelota, era una niña rica, sus sirvientes no le dejaban mancharse o llevar algo que no fuera un vestido bonito que le impedía correr, había visto como otros niños chutaban un balón así que pensó que no podía ser tan difícil.
El partido comenzó. Todo iba fantástico hasta que al chico rubio con el que Lucy compartía nombre, aunque el suyo fuera falso, se le ocurrió la genial idea de pasarle el balón a la joven.
Lucy no sabía que hacer, así que simplemente chutó la pelota con toda su fuerza, sin embargo lanzó el balón en dirección contraria metiendo gol, por desgracia en su propia portería.
Todos se quedaron boquiabiertos, el equipo se quejó de Lucy pero sobre todo del portero quien se defendió asegurando que jamás se habría esperado que el chico nuevo fuera tan tonto de lanzar a su propia portería.
A los dos minutos Lucy volvió a tener la pelota bajo sus pies e hizo exactamente el mismo movimiento que antes volviendo a meter el balón en su propia portería bajo la mirada del portero, quien esta vez si intentó impedir que la esfera pasara la línea de gol, pero fue en vano.
Una vez más todo el equipo se preguntó de donde había salido aquel sujeto.
Sin embargo, lo peor que hizo en el partido fue el tercer gol, una vez más en propia. Esta vez ella se lanzó contra el oponente quitándole el balón por un golpe de suerte, cerró los ojos y rezó para no cometer el mismo error y, cuando chutó, resbaló de tal manera que el balón fue hacia la cabeza de Gray para luego entrar en la portería. Nuevamente el portero intentó en vano que la pelota no entrara.
Aun a pesar de la ventaja que estaba dando al otro equipo no le dejaban abandonar el campo, era mejor si correteaba y molestaba a los oponentes. Sin embargo tuvo que salir del partido en el momento en el que recibió un balonazo en el estomago que la tiró al suelo.
-Los hombres son unos bestias- Se repetía una y otra vez mientras se alejaba del campo para sentarse sobre el mullido césped.
Se dejó caer al lado de un chico moreno. Lo miró durante un segundo y se dio cuenta de que tenía algunas migas en el pelo, seguramente de cuando ella había dejado caer las galletas por la ventana.
Se sintió culpable por lo que lentamente acercó su mano a la cabeza del chico y la tocó quitándole algunas de las migas.
El chico moreno levantó la mano y, con un movimiento rápido, le aparto la suya de la cabeza. Ambos se miraron sorprendidos.
-¿Qué coño haces?- Preguntó el moreno.
Lucy calló en la cuenta de que lo que había hecho no era muy normal.
-Perdón, es que tenías migas de galleta en el pelo…
El chico se pasó la mano por la cabeza quitándose las que habían quedado.
Estuvieron cinco minutos, que para Lucy fueron una eternidad, callados, sin decir ni hacer ni un sonido, hasta que a la chica se le ocurrió romper el silencio.
-¿Sabes? Tienes el pelo muy suave y esponjoso ¿Qué champú usas?- Después de decir aquellas palabras se arrepintió ¿Eso eran cosas que diría un chico? Obviamente no pero a la joven no se le había ocurrido nada mejor.
El joven abrió los ojos como platos e, intentando disimular, se alejó unos metros de ella. Al darse cuenta Lucy pensó una manera de no parecer tan femenina.
-Me llamo Loke, ¿Y tú? ¿A qué curso vas? ¿En qué habitación estas?- Soltó todas las preguntas que se le pasaron por la cabeza de golpe, sin dar tiempo al chico de responder.
-No es asunto tuyo- El chico respondió secamente.
-Ya veo…- Estuvieron otros cinco minutos sin decir nada, en los que Lucy aprovechó para mirar a todo a su alrededor y darse cuenta de lo lento que es capaz de pasar el tiempo.
-Hoy hace un buen día, ¿no?- Pensó- Si, ya, ¿y después qué le digo? ¿Qué el césped es verde?
Giró la mirada hacia el chico y, después de abrir la boca en varias ocasiones para acabar cerrándola de nuevo, dijo algo que en ese momento le pareció normal.
-¿Te gusta el futbol?
-No especialmente- Una vez más su tono fue seco y cortante.
La joven empezó a desesperarse ¿Qué tenía que hacer para empezar una conversación como un chico normal?


Y ahí acaba el capitulo~!

¿Qué os parece?

Al principio no habrá mucho NaLu pero luego irá aumentando considerablemente xD

Contesto Reviews:

ZoraidaEdelweiss: Se que historia es esa O.o Cuando se me ocurrió publicarla miré que no hubiera una igual y la encontré... La estoy leyendo para evitar hacer las cosas iguales o muy parecidas... Pero esta no es una copia, es origen de mi loca cabeza OwO
Por lo del NaruSasu no te preocupes, no habrá muchos momentos, de vez en cuando se verá algo de lejos pero nada más.

TomoOrrow: La historia es más loca de lo que yo soy (y eso ya es decir O.o) No te preocupes, no la dejaré a medias pero ya aviso de que será un poco larga ._.