Ángela entro a la oficina de Brennan, la vio sentado en el sillón con las rodillas encima del sillón y con la cara pegada a ellas. Estaba llorando desconsoladamente, Ángela sintió una pena tremenda al ver a su amiga así, se le acerco y la abrazo.
- cariño, se lo que sientes, no llores así por favor, odio verte así – intentaba calmarla
- Ánge ¿porque? ¿Porque tuvo que cambiar todo? ¿Porque? – le dijo entre sollozos – sé que él lo dijo, me dijo que cuando volviéramos las cosas cambiarían, ¿pero porque tanto? explícame que por primera vez no entiendo algo
- cariño, se lo que estas sintiendo y te voy a decir el por qué pero no te vayas a enfadar conmigo por favor
- está bien – le dijo levantando la cara y mirándola de frente a los ojos, Ángela pudo ver que los ojos de su amiga estaban rojos
- está bien, empiezo, mira tú en ese viaje a Maluku, al verte tan lejos de él, descubriste sentimientos escondidos hacia él, descubriste que… - pero fue interrumpida por Brennan
- que lo amo ange, que lo amo como jamás pensé que amaría a alguien, y odio sentir esto por él, odio porque es muy tarde mi reacción, porque ya lo perdí, porque el ya paso página, el ahora esta con Hanna, el me olvido ange, me olvido – le dijo aun llorando
- sssh…., cálmate cariño, tu sabes eso, tú no sabes si él ha pasado pagina
-Ángela él está con Hanna, el ya ni se preocupa por mí, no me invita comer ni nada, el me olvido, el amor que me dijo que sentía por mí era mentira, una mentira que me hace sufrir mucho
- no era mentira, simplemente él se sintió herido y busco un refugio.
- Ángela, porque tuve miedo? Porque no fui capaz de aceptar lo que sentía?
- porque has sufrido mucho, tenías miedo de darle tu corazón y luego sentir esto que estas sintiendo ahora… la única diferencia que existiría en si tú te hubieras atrevido y luego él te hubiera fallado, es que hubieras conocido el amor, y no te estarías haciéndote estas preguntas.
- creo que mejor me voy a casa- dijo poniéndose de pie.
- mejor vamos a comer y luego yo te llevo.
- no Ángela, no soy un niña pequeña, me se cuidar sola- mientras se dirigía a la puerta- pero prometo comer algo llegando.
En el despacho solo se encontraba una Ángela consternada, pero decidida a darle su espacio, tal vez una o dos horas como máximo, y luego la llamaría. Mientras Brennan se dirigía a su casa, Ángela tenía razón, pero lo pasado en el pasado se quedaría. Sin darse cuenta se dirigió a el parque en el que solían ir los chicos Booth, y en el que tantas veces estuvo ella con ellos. Se sentó en una de las bancas y al fin dejo a su alma desahogarse. Ella no se había dado cuenta, pero en ese parque también había dos hombres, uno de ellos se le acercó para ver si se encontraba bien, pero el otro solo la observaba, gozando el hecho de que ella sufriera.
-¿Disculpe se encuentra bien? ¿Necesita algo?- dijo mientras le ofrecía un pañuelo- No pude evitar ver que usted está sufriendo.
- No creo que sea lo correcto espiar a la gente- exclamo Brennan pero al darse cuenta de que hirió los sentimientos del hombre, intento componerlo- lo lamento, es solo que he dejado ir al hombre de mi vida. Él ahora se encuentra con otra mujer.
- Pues valla que pequeño es el mundo, yo también he perdido al amor de mi vida- le sonrió- creo que el destino nos ha juntado aquí por algo.
- Yo no creo en el destino- dijo una sonriente Brennan al recordar que eso mismo le había dicho a Booth.
- ¡oh! pero que descortés he sido, no me he presentado, me llamo Patrick- mientras extendía la mano hacia Brennan.
- Yo me llamo Temperance, mucho gusto.
Así fueron pasando los segundos, hasta convertirse en horas. Y después de mucho platicar y reír, llegaron al punto en el que sus bocas se unieron con desesperación, no era un beso de amor, era un beso necesitado, solamente de dos personas que querían olvidar. El desamor y la soledad los llevaron a querer más, el ambiente se tiño de pasión, pero este no era un lugar adecuado.
-Tal vez deberíamos ir a mi apartamento – dijo algo exhausta
-¿Estas segura? – le respondió entrecortado
-Sí, creo que deberíamos irnos ahora.
Mientras una desesperada Ángela intentaba sin éxito llamar a su amiga, pero después de muchos mensajes en el buzón de vos y otros intentos por llamarla a su casa se dio por vencida. Decidió que era el momento de llamar a los refuerzos.
-booth – contestaron al otro lado de la línea
-oh gracias a dios que contestas, estoy muy preocupada, Brenn no aparece
- Tranquila angela, respira. Ya la intentaste llamar?
- No claro que, solo te digo que no aparece porque mi sensor mágico me lo dijo- declaro con ironía
-Ya te entendí, tal vez esté en su casa durmiendo
-Deja ya de decir cosas estúpidas Booth, ella siempre contesta
- Esta bien, ¿ya comió?
- No, no pude lograr que fuera conmigo, prometió que comería en su casa pero no me fio.
- Voy para su apartamento, dejare mi cita con Hannah para otro dia, le llevare comida Thai.
- Cualquier cosa me llamas.
- Nos mantendremos comunicados.
Booth se dirigía rápidamente a comprar la comida y después al apartamento de Brennan, al llegar decidió esperar a recuperar un poco el aliento para tocar.
Pero cuando fue a tocar la puerta, escucho que el ascensor se paraba, así que voltio a ver pensando que era un vecino pero se dio con una enorme sorpresa.
Vio a Temperance con los pelos revueltos besándose con un hombre rubio, alto, musculoso y de ojos claros, se quedó con la boca abierta, no podía creer lo que estaba viendo.
Cuando estos dos terminaron su beso, y Temperance sacaba la llave de su apartamento, vio que allí estaba un Booth sorprendido, inmediatamente ella se alejó un poco de Patrick
- e… este… Booth… ¿Qué haces aquí? – pregunto algo nerviosa
