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Kanna: Hola a todos a.C. regreso para seguirle a este fic que veo que gusto
ch.ka: menos mal¬¬
Kanna: ¿oye no te cansas de molestar?
ch.Ka: ¿tu te cansas de escribir fic yaoi de beyblade?¬¬ ((sarcasmo))
Kanna: mira que a veces eres insoportable ¬¬, has algo mejor con tu vida, y deja de molestar...mejor presenta el Cáp.
ch.ka: a.C. esta el Cáp. 2 esperando que les guste, les dejamos
Kanna: sean bienvenidos y disfrútenlo , con mucho cariño: Kanna
DISCLAIMER: Beyblade no me pertenece, este es un fic hecho por fan's y para fan's, todos los derechos de la serie y manga pertenecen a Aoki Takao/ BB3 Proyect / Tv Tokio, este fic no es hecho con fines lucrativos, y como siempre lo he dicho, son solo divagaciones de mi ya afectada mente
Advertencia: Este fic narra una historia yaoi/shonen-ai relación chico por chico, si no gustas de la lectura por favor deja este fic.
Gracias...n.n
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Fallen Ángel
Autor: Neko-jin
†¥§Knn§¥†
CAAP. 2
"Secreto bajo la luna"
Una tarde normal como cualquier otra, el sol brillaba en lo alto, y los pajarillos cantaban, el castillo Kinomiya se alzaba majestuoso por entre las montañas, un lugar poco usual para un castillo pero que brindaba una hermosa vista majestuosa del lugar a sus residentes.
Su cabello negro-azuloso fue mecido suavemente por el viento, mientras veía al horizonte con una expresión enigmática, desde la orilla de la terraza, algo estaba cambiando podía sentirlo, el viento se agitaba inquieto, y solo el podía pervivirlo, sus ojos marrón se cerraron buscando una respuesta pero le pareció inútil, después de meditar un poco se dejo caer rendido en un sofá cercano en la misma terraza, se quedo contemplando el cielo azul, viendo pasar varias nubes blancas, y sonriendo a sus formas de terciopelo y algodón, cerro los ojos y suspiro suavemente, su corazón salto por que al volver a abrir sus orbes, unas idénticas a las de el le miraban con algo de enfado y reproche...
-"Hitoshi, hermano...su alteza"...-balbuceo algo confundido, poniéndose de pie asustado y reverenciando al mayor, señor de la casa
-"Takao otra vez pensando en tonterías"...-regaño aquel tan parecido a el, su piel deliciosamente bronceada, esos ojos bellamente marrón, de atracción misteriosa, solo su cabello le daba una gran distinción de él siendo el de su hermano mayor, de un azul, hermosamente mas claro y cenizo.
Takao levanto la mirada algo inseguro, e intentando retrasar lo mayor posible el regaño de su hermano, cavilando en ello un fuerte brazo le tomo por el cuello, al momento que sentía un fuerte escozor en su cabeza, su hermano mayor le frotaba la cabeza a modo de castigo demostrándole que no estaba molesto con él, estallo en carcajadas y tomo a su hermano por la cintura intentando derribarlo y no teniendo mucho éxito, fue por fin hasta que su hermano le soltó que pudo descansar un momento, fijo sus orbes marrón en las de su hermano y le sonrió...
-"las formalidades no te quedan Takao"...-sonrió el mayor de los Kinomiya
-"¿que quieres decir con eso?"-miro a su hermano falsamente indignado y algo resentido
-"no me malentiendas Takao, solo digo que eres..."-callo un momento buscando un adjetivo adecuado para su hermano menor
Takao miro a su hermano dudar un poco, y un falso reproche se pinto en su rostro, acentuó un poco más su seño fruncido y miro furibundamente a su hermano...
-"tiene que ser un adjetivo 'muy', especial para que lo pienses tanto"...-aclaro
Hitoshi estallo en carcajadas al ver a su hermano, con tan curiosa expresión, había intentado lucir molesto, pero aquel puchero en su rostro lo hacia lucir mas ingenuo que molesto, cosa que causo mucho gracia al joven de piel acanelada...
-"Hitoshi"...-llamo Takao en clara advertencia
-"esta bien...esta bien dejare de reír"...-dijo el mayor en un ultimo aliento y cambiando su expresión por una completamente seria-"ahora dime ¿en que pensabas?"...-
Takao bajo un poco la mirada, intentando hallar una respuesta, y evitando un poco la mirada exigente de su hermano, cruzo sus brazos y tamborileo un poco su dedo índice en el brazo
-"he tenido un presentimiento"...-comenzó arrastrando un poco la frase-"algo que me perturba hermano, he sentido cambios algo diferentes, es algo inexplicable, no es algo que pueda expresar, es mas bien... una sensación,...un..."-
-"sentimiento..."-interrumpió el mayor avanzando hasta la barandilla de la terraza y recargándose ahí, no le fue difícil adivinar ya que esa misma sensación podía percibirla, fijo su mirada en el horizonte, buscando una respuesta a esa emoción...
-"si, así es"...-afirmo el Kinomiya viendo pasar a su hermano, un destello triste se poso en su mirada al ver a su hermano con esa expresión, pocas veces lo veía tan analítico.
-"yo también lo percibo, un viento azotador, caliente, y destructor que sopla desde el este"...-hasta ese momento su expresión se torno misteriosa y mítica, como si su propia mirada pudiese ver algo mas allá de las montañas en las que ahora se encontraban
-"Hitoshi ¿crees que sea algo por lo que deba preocuparme?"...-ese tono serio en el no era propio de su personalidad
Hitoshi volteo lentamente con una expresión, de falso fastidio, miro a su hermano menor de una manera de falso enojo y susurro...
-"Tu no te preocupas de nada, lo mas importante para ti es comer todo lo que hay en el castillo"...-aquel comentario aligero aquella sensación de preocupación que comenzaba a formarse
Takao levanto ligeramente su puño en una falsa amenaza, y miro resentido a su hermano, mientras este sonreía inocentemente, Takao se cruzo de brazos y dio un ligero gruñido al no poder decir nada en contra de su hermano, y cediendo totalmente a su expresión...
-"si me gusta la comida, pero, no es lo único que me importa"...-aseguro el Kinomiya dando la espalda a su hermano
Sin duda alguna esa era la manera en la que le agradaba ver a su hermano, sin duda alguna Takao era su mas preciado tesoro, la persona que podía arrancar una sonrisa sincera nacida de lo mas profundo de su alma, sonrió tiernamente con la expresión que solo un hermano mayor procura ocultar, camino lentamente sin hacer ruido y evitando el que Takao lo percibiera, Takao era para el, su motivo de todo la razón de su vida y una promesa del pasado, su pequeño hermano que lentamente se volvía un hombre...
Sintió los fuertes brazos de su hermano rodearle y capturarle suave y sutilmente por los hombros, dejo su barbilla recargada en su hombro y suspiro débilmente cerca de su oído, provocando un escalofrió que estremeció al 'pequeño'...
-"lo se"...-susurro quedamente el Kinomiya mayor
La expresión de Takao se suavizo y sus ojos se entrecerraron tiernamente, era un cariño muy especial el que tenia por su hermano, un cariño y admiración muy especial que solo el y su hermano, comprendían...
-"Hitoshi"...-
había avanzado sutilmente hasta su hermano y se había apoyado en el, una leve sonrisa se esbozo en su rostro, al sentir su cuerpo tensionarse, había susurrado quedamente algo a su oído solo para estremecerlo un poco mas, sabia que su hermano se ponía nervioso con su presencia, mas no era otra cosa que pura admiración por él, cuando el le llamo, se separo por completo de el, teniendo la mirada confundida de su hermano menor un brillo singular, sonrió de manera condescendiente e intento darle a un poco de consuelo al menor.
-"sea lo que sea que se aproxima, saldrás adelante"...- le aseguro
Hitoshi empezó su camino fuera de la terraza, dejando a Takao algo perdido y confuso por sus palabras, se detuvo a la entrada y aun dándole la espalda a su hermano le indico:
-"Takao, esta noche Hiromi vendrá de visita al castillo, procura no entretenerla mucho"...-esta ultima frase fue llena de un completo tono de resignación y complicidad
Un sonrisa lasciva se pinto en sus labios, algo travieso paso por su mente cuando recordó la figura de su prometida, la cortesana que por tantos años había sido su amiga desde la infancia, hacia pocos meses que su hermano la había destinado a ser su esposa, Takao no objeto nada por que realmente no había nada que objetar, no estaba enamorado de ella, pero no tenia ningún inconveniente mientras hubiese alguien calentando su cama y con lo estricto que era su hermano, reducida su diversión así como sus posibilidades de oportunidad con otras chicas. Recargo sus brazos en la barandilla viendo como el sol rojo se hundía detrás de las montañas, y permaneció quieto y en silencio hasta que la noche se hizo presente...
Miraba por el enorme ventanal, la luz de las velas era tenue y opaca dejando la habitación un poco oscura, sus ojos se mostraban reflexivos y atentos un leve suspiro lleno de cansancio salio de sus labios cuando a través del ventanal vio un carruaje detenerse a las puertas del castillo, sus ojos se estrecharon cuando vieron bajar a una mujer que cubría su cabello con fino velo blanco, la siguió con la mirada hasta que por fin se perdió en las puertas, cerro los ojos y espero pacientemente. Varios minutos después aquella mujer que había visto descender era anunciada por uno de sus sirvientes, apareció en el marco de la puerta del enorme estudio en el que se encontraba, volteo de lleno sin alejarse del ventanal, la miro unos segundos...
-"pasa Hiromi, por favor siéntate"...-indico amablemente señalando la silla frente al escritorio de madera
Con paso ligero se acerco y cuando estuvo cerca del moreno, este le tomo la mano y beso en ella a modo de cortes saludo, inclino su cabeza en grácil reverencia y se sentó obedeciendo
Su mirada volvió a fijarse en el ventanal, el silencio se hizo presente por unos momentos hasta que un sutil suspiro del rey rompió con el...
-"y la situación sigue igual Hiromi?"...-su voz se escucho ronca y llena de preocupación, se giro para verla directamente a los ojos esperando una negativa por su parte pero toda esperanza se borro cuando resignada cerro los ojos en muda negación
-"ya veo"...-
El silencio volvió esta vez prolongándose llenando el ambiente de un poco de tensión, Hitoshi vio su semblante preocupado en el reflejo del ventanal, sus ojos brillaron afligidos, tenia que hacer algo pronto. Las consecuencias de que la joya estuviera en ese estado era algo que escapa a sus manos, pero aun así no podía permanecer despreocupado por la situación.
Algo dudosa de sus palabras Hiromi comenzó con una voz temblorosa y nerviosa, debía poner al tanto a su majestad de la situación, era su deber aunque no le hiciese con gusto, se sentía un poco molesta ya que ese deber solía alejarle de Takao, alejo aquellos reproches de su mente y volvió su mirada a Hitoshi, la incredulidad se hizo presente pero la contuvo
-"la joya"...-dijo con la voz algo ronca-" no ha dejado de brillar es como si reaccionase a algo, o a..."-
Hitoshi le impuso silencio sabiendo de ante mano lo que seguía giro a verla duramente, su propia brusquedad había acallado a Hiromi, y le había sorprendido su rostro se hallaba pálido y temeroso, sus ojos se cerraron al notar la expresión sorprendida de la cortesana y con un tono perturbado mezclado con un una amabilidad aristocrática siguió
-"no podemos adelantar conclusiones...aun no sabemos lo suficiente del asunto, dime le has comentado algo a Ren"...-
Hiromi cerro sus ojos y después los abrió lentamente, sus ojos castaños, temblaron llenos de algo que pudo haber sido culpa...
-"no, alteza"-comenzó pausadamente-"no he dicho nada a nadie"...-
Hitoshi respiro algo fuerte, mas calmado
-"muy bien, no podemos decir nada, esto es un asunto que solo incumbe a la familia Kinomiya"...-aseguro de manera firme
Hiromi le miro algo confundida pero sabiendo que no podía contradecir a su soberano, espero sumisa y callada a que el siguiese hablando, fue cuando lo escucho en medio del silencio un grito en el pasillo
-"señora Hiromi, ¡mi señora!"...-
La puerta se abrió de golpe mostrando a uno de los lacayos, de la cortesana muy agitado y respirando dificultosamente, Hiromi se puso de pie algo exaltada por la actitud de su mozo. Hitoshi se quedo algo pasmado por la intromisión, pero el mozo se puso de rodillas casi adorándolo
-"perdone su alteza, traigo una noticia muy importante"...-dijo asustado
-"pues dila ya que esperas"...-anuncio vivamente
-"la fortaleza, en donde estaba la joya, ha sido destruida"...-
El semblante de Hiromi, y el de Hitoshi palidecieron al mismo tiempo, mientras la duda afloraba en la perturbada mente de Hitoshi al parecer seria una larga noche.
Hiromi sintió descender su pulso a un punto casi muerto, sintió su cuerpo estremecer ante la noticia, su deber y única misión era cuidar la fortaleza, junto con la joya del dragón, aun no daba crédito total a las palabras, a la terrible noticia, eso que significaba que había fracasado terriblemente, si así era...su sangre se volvió pesada y su fino rostro sudo frió, se puso de pie exaltada, dando un fuerte golpe con su palma en el escritorio mirando temerosa al lacayo...
-"¿la joya salvaron...la joya?"...-
Sintió al aire congelarse en sus pulmones cuando noto la leve expresión del soldado. El cuerpo de Hitoshi se tenso al ver al lacayo sudar frió, sus ojos se entrecerraron llenos de impotencia y una sensación corrió por su cuerpo, la incredulidad se abría paso peligrosamente por su mente intentando nublarla, el sutil sonido de Hiromi cayendo derrotada en la silla fue lo que le trajo a la realidad, le miro un poco preocupado, su tez palidecía, y su rostro en definitiva mostraba su horror...
Sintió esa mirada en ella, no necesitaba preguntarse nada, la mirada marrón le hizo dudar, aun sin mirarle, le intimido sentir la presencia de Hitoshi en toda la habitación, se volvía extrañamente gigante y aplastante, tal vez era mas el fantasma de su culpa, que la presencia de Hitoshi, pero aun así no podía dejar de pensar en las atrocidades que podría estar formulando la mente de 'su' rey, solo una opción quedaba para ella, castigo por su descuido, le miro a los ojos resignada ya, mas su respiración paro al ver al joven mover sus labios lentamente...
-"Hiromi..."-comenzó haciendo que su cuerpo se tensara a su voz-"¿comentaste tu llegada a alguien?"...-dijo en tono in criminoso
La expresión de Hitoshi se volvió algo que la castaña, no quiso interpretar, sus facciones se volvían fantásticas en la oscuridad, pareciendo un animal feroz que acecha en las sombras trago duro y respiro pesadamente, para con voz temblorosa por fin hablar
-"No alteza"...-el aire en sus pulmones se agoto al terminar de hablar e inevitablemente su voz se quebró por el temor
La mirada de Hitoshi, vacilo entre Hiromi y el lacayo, por fin se detuvo en el ultimo, cerrando sus ojos intentando ocultar un poco su molestia, en voz llana siguió...
-"¿Que saben?"...-
El lacayo dudo, pero comprendió que no podía negarse a nada que le pidiera su gobernante, aun por muy increíble que pareciera, cayo de rodillas como pidiendo un perdón por adelantado, agacho la cabeza y siguió
-"No mucho alteza"...-dijo pausadamente-"la fortaleza, desapareció, fue quemada totalmente y nadie sobrevivió...nadie"...-titubeo el lacayo al pensar que su historia realmente sonaba extraña y sin sentido sus manos temblaron al no recibir ninguna palabra de su rey...
Un enorme rayo ilumino la habitación, la expresión de Hitoshi se volvió sombría por breves instantes, sus ojos brillaron llenos de furia e indignación, sus facciones endurecieron presas de cólera y su rostro se mostró amenazadoramente inhumano, para cuando la luz ceso su semblante había sido remplazado por uno mas tranquilo, y sereno, ocultando perfectamente aquella cólera que su interior guardaba camino hacia la puerta fuera del estudio, aun dando la espalda, se dirijo a sus acompañantes
-"Hiromi regresa lo antes posible, necesitare todos los detalles y un informe detallado para cuando llegue a las tierras del Oeste, lacayo, que se arregle todo para mi viaje, supe que mañana por la noche el rey daría un baile ¿no es cierto?"...-
Hiromi asintió levemente a la pregunta de Hitoshi el por su parte, solo se mostró analítico, pero enigmático...
La figura de Hitoshi se perdió en las penumbras y Hiromi por fin pudo respirar tranquila, trastabillando, el lacayo salio del lugar a cumplir los deseos de su rey...
Hiromi descanso al no sentir la presencia de Hitoshi, al parecer su rey aun quería que dejar sus asuntos con ella para después, por el momento, solo debía pensar en cumplir sus ordenes, relajo sus hombros y masajeo un poco la zona de su cuello, la tensión comenzaba a cansarla, pero ahora tenia un segundo respiro, al menos podía hacer todo lo posible por contentar a Hitoshi...
Una sombra llamo su atención alguien estaba en el marco de la puerta, dio un ligero salto, cuando pensó que Hitoshi había vuelto, pero de inmediato noto que se había equivocado, un joven se aproximaba a ella, se levanto de la silla dándole la bienvenida...
-"Takao, como sabias que yo"...-dijo ensoñada
La simple presencia de su prometido, le daba animo y fuerza a su estado, se sentía segura y protegida con su presencia daba gracias al hecho de ser la futura reina, pero daba mas gracias por ser correspondida por el hombre al cual pertenecía su corazón...
Sus palabras cesaron, al sentir unos labios besarle suavemente, cerro sus ojos para devolver el contacto, se aferro al cuello del joven, intensificando el beso, sus labios fueron suavemente mojados por la boca de Takao, al pedir permiso con su lengua, la castaña accedió dándole un desenfreno de sensaciones, mientras las manos curiosas de Takao se posaban en su cadera, para comenzar un peligroso descenso, rozo con la yema de sus dedos los muslos de Hiromi, y a pesar de tener esa molesta prenda, Hiromi pudo sentir ese sutil contacto como si las manos de Takao desprendiesen un calor que siempre le hacia sentir diferente.
Su respiración comenzó a agitarse, cuando Takao levanto lentamente la caída de su vestido, solo para darse mas espacio en acariciar la piel desnuda debajo de esta, su lengua aun jugaba con la suya, intentando ganar dominio sobre la otra. Sintió el suelo desaparecer bajo sus pies, Takao le cargo para sentarla directamente en el escritorio de su hermano, y poder seguir explorando las formas de las piernas de Hiromi, sus manos juguetearon hasta los muslos de chica, soltó los labios de Hiromi, cuando, ella le abrazo con sus piernas, provocando una leve fricción de ambas caderas, Hiromi respiro profundamente cuando Takao comenzó a besar su cuello trazando un camino corto de su cuello a sus hombros, comenzaba a desabotonar el vestido, cuando la escucho suspirar...
debía poner un alto, no podía negar que las caricias de su prometido comenzaban a volverla loca, pero ese no era un momento adecuado para eso, cuando escucho a su propia respiración agitarse, opuso un poco de resistencia en vano, las manos de Takao solían hacer maravillas en ella, no importaba que situación pasase, ni cuan difícil fuera, si Takao comenzaba con uno de sus 'arranques' ella simplemente no podía ponerles fin, su vista comenzó a nublarse cuando sintió los labios húmedos de Takao posarse en su cuello, suspiro, y sintió las manos aventureras del moreno subir hasta los botones de su vestido, tenia que hacer algo para detener esa situación...
-"Takao...la...fortaleza...ahhh...desaparecido"...-dijo entrecortadamente, desesperada por no perder la cabeza y poner un alto a la situación
Takao detuvo su labor para mirar completamente confundido a su prometida, la vio todavía agitada por sus juegos, se alejo un poco de ella y la miro fijamente a los ojos buscando una respuesta...
-"¿que quieres decir con eso?"...-dijo fríamente
Hiromi se sintió extrañamente incomoda con la actitud algo indiferente que tomaba con ella pero aun así seguía siendo parte de la realeza y debía contestar...
-"alguien se llevo la joya tengo que partir de inmediato, necesito averiguar los detalles"...-
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Se deslizaba ágilmente por los corredores de palacio volando ágilmente entre las estructuras, aquellas alas platinas, resplandecían de vez en cuando, haciéndolo correr el riesgo de que fuera descubierto, voló por los jardines, y se detuvo en un lugar en especifico que llamo su atención, se recargo en la pequeña plataforma de la enorme ventana, y pudo observar al Rey desayunando junto con el joven príncipe, así permaneció un rato mientras, al parecer nada llamaba su atención, hasta que un sutil sonido llamo su atención, sus alas se separaron bruscamente de el, y tomaron la forma de un halcón este se poso en su brazo en cuanto el lo extendió, aquel halcón chillo de una forma bastante sutil indicándole a su amo que mirara de nueva cuenta.
El joven pareció comprenderlo, y llevo su vista hacia el comedor de nuevo, fue cuando lo percibió, un anciano, criado del lugar, algo encorvado y desalineado, caminaba en dirección al príncipe, por un momento casi logra pasar desapercibido, mas al notar esa extraña aura negra a su alrededor, logro captar toda la atención de aquel espía.
-"es muy astuto, parece que no me equivoque y, tendré un gran desafío"...-dijo cándidamente
Observo la acción rápidamente pasar, el joven príncipe había notado a su 'invitado' mas rápido de lo que el hubiera esperado, revelando así la 'identidad' del ladrón, tomando lujo de detalle, presto atención hasta que el ladrón desapareció en una enorme nube de vapor.
Al parecer todo lo que había llamado su atención había terminado, y cuando se disponía a marchar de nueva cuenta, lo noto, un hermoso pelirrojo, había entrado en la sala.
Su humor se perdió por completo, su corazón salto lleno de odio y repugnancia, cuando viejos recuerdos llegaron a su mente. Cerró los ojos intentando borrar rastro de todo aquello que en esos momentos le aturdía, y volvió abrir sus hermosas orbes lavanda más tranquilo y sereno.
-"así que el gran hechicero Yuriy Ivanov trabaja en este castillo"...-
Acomodo sensualmente su cabello en una seña claramente arrogante y presuntuosa, y fijando sus ojos en el pelirrojo trazo un plan directo a su conveniencia.
Escucho a su fiel compañero trinar en forma de alerta, y fijo su vista en la dirección en la que el ave le indicaba.
Vio un extraño destello, una suave luz roja surcar el cielo, de inmediato se percato de la verdadera identidad de aquello, silbó de una forma alta y clara, dando una seña clara, a su fiel halcón, el extraño se lanzo rápidamente, cayendo en picada por el enorme ventanal, rápidamente un halcón volvo a su lado, se volvió una nube gaseosa, y poco antes de que su dueño llegara al suelo, justo a tiempo, se convirtió en alas que llevaron a su amo tras su objetivo.
Volando a una velocidad increíble y asombrosa, dio fácilmente alcance a aquel destello que había llamado su atención, y como su intuición le había indicado, el ladrón del Fénix volaba utilizando la misma técnica que el, unas hermosas alas rojas salían de su espalda, y dejaban un pequeño rastro de ceniza encendida, algo dentro de si le indico que algo era diferente, entre ambas técnicas había mucha diferencia a pesar de notarse iguales.
Su rostro se congelo al sentir esa presencia volar detrás de él, entendió que no podía ser alguien de palacio, nadie lo había seguido de eso estaba seguro, giro su cabeza, algo inseguro, sus ojos temblaron al ver a aquel hombre encapuchado volando justo con la misma técnica que el usaba, a pesar de no poder claramente sus ojos sintió aquel escrutinio correr por su ser aquel sujeto intentaba analizarlo, noto de inmediato intentaba encontrar alguna debilidad en él, le miro retadoramente regresando el desafió...
Extraño... aquel ladrón lucia menos amenazante de lo que había llegado a pensar, aquella mirada rubí lucia diferente a cualquier otra, escondía muchas cosas, mas daba la impresión que mostraba todo lo que había que saber de ella.
"esa mirada es amenazante, lo entiendo, me matará si lo cree necesario"...
Noto como aquel ladrón lo había visto despectivamente antes de devolver su mirada al camino, sin duda alguna eso lo molesto bastante, causando emociones encontradas, satisfactoriamente encontradas, le consideraba poco y le subestimaba eso le molestaba, pero al mismo tiempo su confianza excesiva y su presunción le causaban una emoción enorme...
Como se atrevía a subestimarlo, nadie hacia eso, sintió la furia correr en su sangre, mas una satisfacción hizo estremecer su cuerpo, nadie en mucho tiempo había significado un reto para el, tal vez esta vez lograría divertirse; sus ojos lavanda se estrecharon de forma diabólica, y una sonrisa torcida se apodero de su semblante, acelero su paso enormemente, una extraña formación de viento apareció al mismo tiempo en el que sonreía, el viento comenzó a moverse en forma de círculos a su alrededor, sentía su adrenalina correr desaforada. Sin duda se divertiría, junto sus manos en su pecho y una extraña burbuja se formo lanzo la burbuja de viento hacia el ladrón.
Una fuerte explosión retumbo en el cielo.
había visto a aquel sujeto seguirle, no lo considero mas que una enorme perdida de tiempo, si en verdad lo quería primero tendría que atraparle y hasta ahora nadie había podido hacerlo, con una desprecio asombroso, regreso su vista al camino, y continuo, ignorando la presencia de su seguidor...
El viento a su alrededor comenzó a sentirse extraño, parecía haber cobrado vida, fue cuando escucho, un pequeño silbido como si una cierra partiera el viento a su alrededor, miro el lugar del que provenía, su espalda, y lo noto una enorme daga de viento se dirigía a él, sus reflejos inmediatos fueron extender su palma frente a aquel objeto, como si le indicase un alto, sus oídos registraron una enorme explosión.
Una luz cegadora brillo antes del impacto, tuvo tiempo de lanzar una pluma, directamente hacia la daga logrado partir el viento por la mitad y así reduciendo su poder considerablemente.
Unos instantes pasaron para recobrar sus sentidos, sus oídos zumbaban aun por el fuerte sonido tan cerca de el, no tuvo tiempo para mas.
Un cuerpo había salido de nube de humo que se había formado, un reflejo platinado le había tomado por sorpresa, emprendió de nuevo la huida.
¿Había querido su atención? pues bien ya la tenia, pero su cabeza aun marcaba otra prioridad inmediata: huir.
Aleteo una vez para salir a toda velocidad, aprovecho ese leve movimiento, y en una fracción de segundo, exploro el terreno, volaba sobre una región frondosa, perfecto era lo único que necesitaba, se dejo caer en picada.
Lo miro aletear, y sin previo aviso dejarse caer en picada, había sido muy hábil en cortar su daga de viento, y reducir así el impacto, esperaba que se defendiera, mas noto que para él no era su prioridad, así que no desgastaría energía en el.
Imito su acción y dejo caer en picada, un poco antes del suelo, en un ágil movimiento, el ladrón lo evito, haciendo un ángulo de 90° y volando casi al ras del suelo.
Aquello se había vuelto una persecución... el ladrón miro por el rabillo del ojo, esperando ver la forma en la que estrellaría su acechante.
Su decepción no se hizo esperar cuando miro al joven hacer lo mismo que el, y para su mala fortuna seguir su rastro.
Aumento la velocidad de vuelo, esquivando árboles ágilmente, evitando estrellarse en ellos y haciendo todo lo posible para lograr que su acechante se estrellara en ellos, intentando cubrir su visión del árbol el mayor tiempo posible, mas al aparecer sin tener mucha suerte en realidad.
En un último intento, tomo un par de plumas de sus alas, y las lanzo directamente, a la base del tronco de 2 árboles y logrando así derribarlos desde la raíz.
Vio al ladrón pasar en medio de 2 árboles muy grandes, basto que el pasara para que dichos árboles comenzaran a derrumbarse y comenzar a caer exactamente encima de el, haciendo un movimiento hábil logro esquivarlos, y salir con vida.
Cayo de lleno en el suelo, un suave escozor en sus plantas de los pies le indico la fuerza con la que había aterrizado en ellas, cayendo en una posición de cuclillas, apoyando solo una de sus manos en el suelo.
Lentamente se levanto, y le miro alejarse, una hermosa sonrisa llena de satisfacción alumbro sus facciones de manera candida, estiro su brazo y aquellas alas desaparecieron tomando de nueva cuenta la forma de un halcón.
Este se poso gustoso en el brazo, y miro a su dueño...
-"no te preocupes Falborg, al parecer tendremos que caminar"...-dijo irónicamente, mirando el camino que el ladrón había llevado, y que ahora estaba vació.
Sus ojos lavanda brillaron llenos de un sentimiento... aterrador...
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Había salido de prisa aquella noche, era su segunda noche en el carruaje tardaría casi cuatro días en llegar al palacio de las tierras del Oeste, pero no importaba mientras pudiese lograr sus objetivos antes marcados. Su actitud siempre había sido un misterio para todos, su forma de ser era cautivadoramente peligrosa, incluso para lo suyos, muchas veces sus acciones eran malinterpretadas, era muy buen rey lo sabia, todo ello se veía claramente reflejado en su pueblo, en su gente, era respetado mas no temido, podía ser intempestivo y algo cruel, pero que rey no lo era en algún momento, sabia que todo lo que su familia tenia era por el respeto que habían ganado a través de las generaciones, pero, acaso no era gusto un leve castigo a quienes intentaban hacer su voluntad, aun creía que su régimen era lo mas indicado para mantener un orden y guía...
Sus ojos marrones temblaron cuando las preguntas aparecieron, no quería volverse un severo dictador ni quería infundir miedo, pero debía hacer respetar su voluntad, era un rey, la equivocación era un privilegio del cual el no podía disfrutar, y lo peor de todo es que esas preguntas habían surgido en el momento justo en el que Hiromi le había hecho saber la extraña reacción que comenzaba a tener la joya de su pueblo, la escama del dragón, uno de los mayores símbolos de su pueblodesde pequeño le había llamado la atención la propia historia de su mundo, muchas dudas quedaban aun al aire, y al parecer no tenían repuesta, un ejemplo era el proceder de las joyas, tan misteriosas, y con un historia perdida en el pasado, si, conocía las leyendas acerca de los 4 grandes pero, no dejaban de ser leyendas, aquel conocimiento se había perdido en el transcurrir del tiempo, como combatir a eso, la piedra había comenzado a brillar una semana antes del accidente...
Se había conmocionado, y había perdido casi la cabeza intentando entender por que ocurría eso, pero no hallo ni siquiera una efímera respuesta.
Miro a Takao, y sonrió tiernamente al recordar la manera tan aferrada de su propio hermano al seguirlo, no era extraño Takao solía dejar todo y a todos por el, movió la cabeza cuando su mente evoco a Takao parado en su habitación viéndolo hacer sus maletas y diciendo que no iría a ninguna parte sin el, su vista volvió a fijarse en el camino, Takao era lo mas importante en su vida, mas grande que su reino, mas grande que todas sus riquezas su mayor tesoro, había decidido no tener hijos para poder cederle el trono a su hermano cuando el muriera, además pensó amargamente que aunque quisiera casarse, no podría, ya que su corazón pertenecía a una persona, no muy común...
Takao despertó, cuando el carruaje se tambaleo por el camino, noto la expresión pensativa de su hermano, pero se percato que no era del todo normal, pudo percibir su angustia. Se sintió atado de manos completamente quería expresarle a su hermano su apoyo y comprensión, pero, Hitoshi solía ser muy impredecible como para saber de que manera reaccionaria, desde pequeños Hitoshi cuidaba de el, le procuraba y lo hizo mucho mas después de la tormentosa muerta de sus padres, durante la caída de los reinos oscuros, su hermano había subido al trono cuando a penas tenia 9, y el solo tenia 6 aun así, había cuidado de el y había velado por su seguridad día y noche, le quería mucho y le admiraba como a ningún hombre de la tierra, y simplemente en verlo algo demacrado le partía el alma
-"Hitoshi, ¿por que no duermes un poco?"...-dijo el Kinomiya algo preocupado por su estado
Sonrió tristemente al ver la aflicción del rostro de su hermano, lo que menos deseaba era preocupar a Takao, e intentando confórtalo un poco asintió.
-"si intentare dormir un poco me hace mucha fal"...-sus palabras se cotaron súbitamente y el aire escapo de sus pulmones al sentir un fuerte golpe
Se tambaleo cuando el carruaje se detuvo abruptamente, miro a su alrededor aun aturdido por el golpe, escucho el sonido de los caballos alebrestados por alguna razón, y, abrió la puerta para examinar los alrededores, el cochero intentaba vanamente tranquilizar a los animales pero estos parecían muy asustados.
Bajo por completo y tiro su capa de fino terciopelo al suelo y color vino, la niebla oscura del bosque reducía alarmantemente su visión, miro hacia todas direcciones, algo o alguien perturbaba sus sentidos y los ponía en una alarma extrema, los sonidos de los cuervos cantando a su alrededor sonaban como gigantescas alarmas en su cabeza, y se revolvían monstruosamente con los sonidos de los caballos asustados, se quedo estático en su lugar al notar sutilmente que todos los sonidos comenzaban a desaparecer, todo quedaba en silencio, un caballo resoplo quedamente mas tranquilo...
Su hermano había salido del carruaje, y el intento seguirlo se detuvo en la puerta, al sentir esa extraña y asfixiante presencia, algo estaba haciendo callar a las aves e incluso había calmado a los animales, Takao miro a Hitoshi confundido, su garganta se seco al sentir como el aire a su alrededor se volvía pesado...
-"que...esta..."-
Las palabras de Takao fueron interrumpidas, una sombra se había tambaleado por los árboles y había caído directamente sobre la espalda de su hermano, derribándolo completamente al suelo, su expresión se congelo al ver a ese sujeto sujetar por la espalda y presionándola hacia suelo para evitar ser visto, dio un paso dispuesto a ayudar a su hermano pero pareció inútil, escucho un sonido parecido a un susurro y al momento sintió su cuerpo congelarse, como si una extraña fuerza le atara todo el cuerpo, sus ojos se posaron indefensos en la aterradora escena, el temor le invadió cuando su mente solo pudo ordenar un pensamiento: el asesinato de su hermano...
Hitoshi sintió ese peso en su cuerpo, justo en su espalda, su rostro se estrello en el suelo causándole, un feo rasguño en la mejilla, intento voltear la mirada para observar a su agresor pero fue inútil, su agresor le tenia sujetado fuertemente e imposibilitaba cualquiera de sus movimientos, llevo su mirada rápidamente hacia la puerta del carruaje, su corazón se oprimió en su pecho al ver a Takao con la mirada fija en el, y con aquella expresión de terror en su rostro, su rostro había palidecido, pudo percibir la inmovilidad de su hermano cuando noto como sus labios temblaban para decir alguna palabra, cerro fuertemente los ojos, y Hitoshi comprendió que era un esfuerzo vano, su agresor le había inmovilizado...
Puso todo su esfuerzo en soltarse, reunió todo su energía y esta se presento como un aura de color azul que rodeaba su cuerpo, el calor generado por su propia energía era demasiada fue tanta que comenzó a quemar las manos de su atacante...
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Por fin era de noche, y el desasosiego aun no le dejaba dormir, extraños pensamientos le asaltaban, preguntas caóticas sin sentido y sensaciones difíciles de ignorar...
Tenia una extraña sensación cada que percibía el aroma del olivo, era como si le recordase algo, ¿pero que? su mente y cabeza dolían al intentar recordar, intentando una y otra vez hasta sentirse derrotado.
Además el dolor en su pecho se volvía cada vez mas insoportable, la decepción le provocaba un nudo en la garganta aquella mirada rubí le había marcado, algo tan rápido que incluso le parecía estupido, aun se cuestionaba el hecho de que le fascinara, le encantara, esa mirada rubí era mística, atrayente, obsesiva, era tantas cosas que le resultaban intrigantes algo que era...en una sola palabra: irresistible, pero después había llegado la decepción esa mirada pertenecía a alguien tan insulso y bajo como un ladrón, un ladrón que se había mofado de el, pero entonces por que tenia esa sensación que le aturdía hasta volverse un tormento? Por que sentía que su recuerdo le nublaba el juicio, era algo simplemente ilógico...
¿Te has enamorado? pregunto una sutil voz en su cabeza, de inmediato negó cualquier posibilidad de respuesta, no, el no se había enamoradose había dicho intentando confortarse, pero no, no había funcionado del todo como el esperaba...
Froto su rostro ya desesperado, debía enfriar la cabeza para pensar bien las cosas, era un simple ladrón, un simple ladrón, se decía una y otra vez, el inevitable recuerdo de su encuentro con el, llego a su mente, no podía llamarlo un simple ladrón, había demostrado en cierta manera, que era un hombre de palabra, pensando en todo ello, nuevas dudas se presentaron, había entrado al castillo y nadie se había dado cuenta, ni siquiera Yuriy había notado su presencia, y aun así pudiendo robar la joya sin que nadie mas lo supiera, pudiendo acabar con el palacio como lo había hecho con la fortaleza, no lo había hecho, por lo menos eso demostraba que cumplía sus promesas...
Se dejo caer en su cama pesadamente, ya no podía seguir dando vueltas al asunto, aquella frustración que era causada por su acto inconsciente de defender al ladrón le torturaba y le hacia sentir vació, no quería encontrar motivos, solo quería respuestas a preguntas sin sentido, y tener presente en su mente la mirada rubí, no ayudaba mucho en su estado, ya no quería cerrar los ojos, no quería ver esa mirada rubí, no quería verla tan claramente, incluso en la oscuridad de su recamara podía verla, cerro los ojos casi por inercia agotado de su mente irracional, su corazón se oprimió al ver esa mirada tan clara fija en el...
Abrió los ojos y miro fijamente la luna, tan misteriosa, y hermosa, lejana y fantasiosa, la luna era incluso el acertijo relacionado con el, por que elegir el día de luna llena, ¿acaso tendría algo que ver con el?
volvió a levantarse y abrió el ventanal de golpe, un fuerte golpe, una ráfaga de aire muy violenta le recibió, desato su cabello y lo acario meciéndolo, sintió una enorme paz recorrerle a pesar de todos los problemas daba gracias al estar en ese momento y ser testigo de la belleza que le rodeaba, la luna se mostraba hermosamente nácar e iluminaba todo su reino dando un espectáculo acogedor, las pequeñas chozas al igual que el lago cercano eran bañados, el lago resplandecía como la plata y se mostraba tranquilo...
Al fin comprendía un poco, aceptaba lo que sentía mas no lo justificaba pelearía contra el ladrón del fénix y no se dejaría vencer...
Miro a la luna sincerándose con ella y haciéndola su cómplice al revelarle todo su sentir, ese secreto que guardaría, la promesa que había hecho y que la luna seria su única testigo...
Un suave toquido llamo su atención, y descubrió la presencia del otro lado un poco extrañado Rei cedió el paso, no era común recibir una visita a tan altas horas de la noche...
-"pasa, maestro"...-anuncio el príncipe
La figura de Yuriy se abrió paso por la oscuridad de la sala, camino hasta el balcón en donde se encontraba el joven de cabello negro, y se recargo en la barandilla
-"¿acaso no puedes dormir?"...-pregunto quedamente
Rei sonrió como de costumbre, e imito a su tutor
-"parece que no soy el único, a ti también parece conturbarte el asunto del ladrón"...-
La pasividad con la que hablo, le impresiono poco, sabía que Rei no dejaría que algo así le afectase en su manera de ser, cerró los ojos y medito un poco, Rei por su parte no quiso interrumpir el mutismo de su mentor, y solo siguió observando el paisaje
-"¿que hacías ayer por la noche en el jardín?"...-
Necesitaba saber era algo que le molestaba y no le dejaba tranquilo, había evitado las preguntas hasta el momento oportuno, pero con toda la algarabía en verdad no había podido encontrarlo, por eso le había parecido mas conveniente buscar a Rei en su habitación y así poder hablar a solas con el...
-"¿En el jardín?"...-pregunto Rei confundido el no recordaba haber salido de su habitación en toda esa noche, el baile y la noticia del ladrón le habían cansado y el solo había estado en su habitación o ¿no?
Noto su expresión confundida, y como lo había sospechado Rei no tenía ni la más mínima idea de lo que había hecho, suspiro resignado y prosiguió
-"ayer por la noche, desperté por un llamado, en un principio no lo entendía, pero me di cuenta de que eras tu, te encontré en los jardines, recostado e inconsciente debajo de un árbol..."-
El no recordaba nada de eso, ni siquiera se había percatado en el momento que había dejado su cama, levanto los hombros confundido y Yuriy prosiguió
-"me preocupa como te afecte este asunto con el ladrón del fénix"...-
Rei le miro de vuelta intentando dar razón a sus palabras, Yuriy miro la profundad de sus ojos confundidos, se perdió en sus ojos volviéndolos ajenos, sus orbes claramente mostraron esa mirada lavanda, el dolor oprimió su pecho por su doloroso recuerdo, ahora tenia algo mas importante en que pensar, así que...
-"¿que quieres decir con eso?"...-interrogo el joven príncipe
-"a que... considerando, que tu sensibilidad a estas cosas, podría causarte problemas, el ladrón del fénix es muy poderoso, y al parecer su poder te afecta de alguna manera que no comprendo bien"...-termino
Rei sonrió al gesto de preocupación de su tutor, pero aun así, la inquietud se poso en su pecho, ahora tenia una dificultad mas, si Yuriy no sabia como le afectaría, tal vez debería intentar por sus propios métodos, oculto a la perfección sus intenciones y tomo la mano de Yuriy en la barandilla, los ojos perplejos de su tutor se abrieron mostrando su sorpresa, y aunque solo fue por unos instantes Rei se percato de un leve sonrojo que tiño sus pálidas mejillas...
-"estaré bien, probablemente solo un poco sonámbulo, pero nada grave"...-su voz se volvió un bálsamo a los oídos de su tutor, y este mas tranquilo sonrió al príncipe, llevo su paso a la salida de la alcoba de cierta manera esa cercanía con Rei nublaba su mente la similitud con el era mas de la que podía soportar, quedamente dio las buenas noches y salio sin esperar una respuesta...
-"buenas noches"...-susurro Rei dulcemente a la nada mirando la puerta...
Misterioso se dijo Rei, al ver a su tutor salir con tanta premura, volvió su mente a la luna pensando en las palabras de Yuriy, si eso le afectaba tanto tal vez no era por las razones que Yuriy creía...
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Sintió un enorme alivio, cuando vio a su acechante hacer esa maniobra tan arriesgada, y a pesar de que había evitado los troncos de esos árboles, había perdido su pista, levanto el vuelo perdiéndose en las copas de los árboles, cuando estuvo seguro de que nadie le seguía volvió a tomar rumbo a su destino.
Voló por un rato mas, y en un lugar bastante hermoso, un bosque frondoso y lleno de vida, rebosante de árboles frutales animales y demás, el ladrón hizo su parada, cayo en mitad del bosque frondoso, quito perezosamente su pashmina, se dejo caer cerca de un árbol recargándose en su tronco, y apoyando sus manos en su nuca, comenzó a relajarse cerrando aquellas gemas color sangre.
Un sutil sonido casi imperceptible le hizo abrir sus hermosas orbes carmesí, un pequeño cosquilleo casi imperceptible, cerro sus ojos ignorando el sonido y de un movimiento rápido extendió su mano, y capturo al responsable de aquel sonido.
Le había tomado por las muñecas y había tirado en el suelo quedando encima de su 'agresor' unos hermosos ojos azules, le miraban llenos de alegría, un pequeño cuerpo yacía recostado en el suelo, unas pequeñas pecas, eran cubiertas por 2 pequeñas manitas.
-"aun haces mucho ruido Max"...-susurro el ladrón
El pequeño aludido comenzó a reír de forma juguetona, el ladrón retiro su cuerpo del pequeño se sentó de nueva cuenta y cuando el pequeño lo hubo imitado y sentado junto a el revolvió sus cabellos rubios con una mano.
-"me alegra que hayas llegado Kai"...-sonrió el pequeño al tiempo que inclinaba su cuerpo hacia Kai, y le miraba con los ojos brillando de emoción pura, listo para escuchar otra de las grandes aventuras de su acompañante.
Su mirada inexpresiva aquel carácter huraño, y hostil, no parecía intimidar ni un poco al pequeño rubio, por el contrario para el parecía de lo mas normal, Max tomo la mano de Kai sujetando sus dedos, este se soltó de una manera algo brusca, solo para acariciar su cabello rubio una y otra vez, este solo se dedicaba a disfrutar de las caricias que el bicolor le ofrecía, levanto su vista mirando su rostro, y una pequeña duda le asalto, no sabia la razón exacta de por que a Kai le gustaba esconder su cara, si era muy bonita a su opinión, aquellos ojos carmesí lo hacían ver tierno, sus labios finos y chiquitos lo hacían ver lindo, aquellos triangulitos azules en sus mejillas le daban un encanto algo gracioso, ladeo un poco su cabeza intentando analizar las cosas desde otro ángulo, pero no, por mas que lo pensaba no sabia la razón del por que ocultaba su rostro, tal vez era un juego, pensó inocente y mientras pensaba todo eso el pequeño Max paseaba sus manitas por el rostro del chico mayor, sabiendo que todo aquello no le molestaría, sonrió cuando termino su inspección, y fijo sus ojitos azules en el chico.
-"Kai... ¿por que siempre cubres tu rostro? a mi me parece bonito"...-dijo inocente el chico
El bicolor miro extrañado por un momento al pequeño, su ceño se frunció y sus hombros se tensaron, Max solía ser muy curioso con todo lo que el hacia, sabia que para Max no había nada mas intrigante que el, pero en muchas ocasiones la curiosidad del pequeño le dejaba en aprietos como ahora, cerro sus ojos buscando las palabras para hacer entender al pequeño. Hasta que encontró la más adecuada para ello.
-"por que si yo no lo hiciera, sucedería lo mismo que paso con tus padres, ¿lo recuerdas?"...-un ligero toque nostálgico acompaño a su voz, mostrándola un poco arrepentida
El pequeño Max abrió sus ojos al recordar las atrocidades pasadas, gritos, y gente corriendo, una imagen sin coherencia, su madre dándole un beso en la mejilla Kai llevándolo de la mano y el llorando por todo eso, hundió su rostro en el pecho de Kai, y asintió. Sus manitas se cerraron casi por inercia en la camiseta de Kai, mientras se sentaba en sus piernas, y acomodaba semi recostado en su pecho...
-"ahora entiendes por que nadie puede ver mi rostro"...- hablo tan quedamente que su tono se mostró tierno y protector
Max aun era muy pequeño para entenderlo del todo, pero aun así una fuerte incertidumbre se azotaba en su pecho al oír hablar a Kai así, no sabía muy bien por que, pero podía asegurar que Kai siempre se ponía triste por alguna razón que el no sabia...
Max se acurruco en el pecho de Kai mientras asentía de nueva cuenta, recargo sus manitas en el pecho del bicolor, y permaneció callado.
La noche comenzaba a hacer su aparición, el sol se despedía por el oeste, y la luna comenzaba a saludar en el este, Kai noto que la temperatura comenzaba a bajar, y Max se había quedado dormido, en su pecho después de su pequeña platica, había notado como el pequeño había juntado algunos leños y los había apilado hábilmente, formando una fogata. Lo mas probable es que quisiera verlo encender la leña, Max era un niño muy inteligente, a pesar de su corta edad, desde el día en que su madre lo había dejado a su cargo, había sido su responsabilidad, en un principio era molesto, Max hablaba, y había ocasiones en las que lloraba por nada, hacia caprichos por que en un principio le costaba creer en la muerte de sus padres, solía crisparle los nervios con sus travesuras, y aunque en un principio había parecido mala idea, Max se fue acercando a el, y haciéndose querer por el, esa sensación de ser niñera o nodriza desapareció, conforme Max se acercaba a el, por la razón que fuese ahora era su familia, pero, aun había muchas cosas por hacer, miro el rostro de Max aun dormido, sus manos se apretaban con fuerza en su pecho, y sus labios se curvaban hacia abajo en una mueca triste, tal vez no había sido buena idea recordarle acerca de sus padres, mas sin embargo era una verdad inevitable, si el se mostraba como quien era, pondría en riesgo la vida de Max, aparte de la suya, y no estaba dispuesto a que sucesos tan horribles como los que el había vivido se repitiesen en el pequeño rubio, Kai miro aquellos leños apilados, el reflejo de la fogata se diviso en sus ojos, y una extraña flama que brillo en los ojos del chico encendió los leños dándole luz, y calor junto con el pequeño; al mirar el fuego siluetas de su propio pasado tomaron forma, intentando asustarlo, cerro sus ojos esperando desaparecieran aquellos pensamientos, que desde la oscuridad le amenazaban
Max comenzó a despertar al sentir ese reflejo de luz bajo sus parpados, abrió sus ojitos azules pesadamente, sintió algo calido en lo que estaba recargada su mejilla levanto la vista y noto como un par de ojos carmesí le miraban, sonrió ampliamente y aunque Kai no le devolviese la sonrisa, Max pudo sentir los brazos de Kai rodeándole con un poco mas de fuerza.
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sintió ese escozor en sus manos y tubo inmediatamente que soltarle, Hitoshi aprovecho esa oportunidad para quitárselo de encima y lanzarlo por el aire, dio un leve impulso con sus pies y salto hacia un costado manteniéndose a salvo, observo a su agresor pero de inmediato tuvo un impedimento, su agresor usaba una capa extremadamente larga y vieja que cubría la mayoría de los rasgos de su rostro, lo único visible fue su estatura un poco mas alto, y de una complexión mas delgada, gruesos guantes de cuero y medio dedo cubrían sus manos, y un pantalón gastado de color café mas una camisa holgada y algo manchada complementaba su misterioso atuendo...
Hitoshi le miro con recelo a la expectativa de su próximo movimiento, sus ojos centellearon furicos al notar a su hermano Takao aun inmóvil y con una expresión sorprendida por su maravilloso escape, sus manos se colocaron justo al frente de su pecho en una poce defensiva, miro con desden a aquel sujeto y sin mas se abalanzo en contra de el...
El extraño dio un giro hacia su espalda y apoyándose del tronco de un árbol cercano subió prontamente a la copa de los árboles, se colgó de una rama, dando un gran impulso hacia adelante logro plantar sus pies en un rama aun mas fuerte, Hitoshi le miro en tan singular maniobra, e imitándolo cayo en una rama cercana, a mano desnuda se abalanzo contra el extraño buscando un poco, algo que le dijese que ocurría en su confundido entorno.
Le había cerrado el paso, sin ninguna dificultad, sin mayor esfuerzo extendió una de sus palmas y una pequeña esfera de energía cambiante, en tonalidades azules; se formo en su mano con máxima cautela esta fue lanzada en contra del encapuchado, mas cual seria la sorpresa del soberano al ver que su magia había sido detenida y con una sola mano la había retenido y después desvanecido en una mínima fracción de segundo, ahora el momento del extraño para el contraataque, dio un salto hacia una rama justo encima de la cabeza del Kinomiya cuando se hallo en una posición adecuada a sus intereses, lanzo una pequeña daga de color purpúreo, que al momento de impactarse en contra la rama del árbol la quemo y partió en fracción de segundos. Hitoshi sintió la firmeza de la rama desaparecer y evitando caer de lleno en suelo, su cuerpo dio un semi-giro en el aire, cayendo así de rodillas en el suelo, causando un pequeño cráter en el lugar justo en el que había impactado...
Takao miro aterrorizado como el extraño acumulaba energía en sus manos aprovechando la caída de su hermano, su mente grito cuidado mas su boca se vio completamente imposibilitada a hacer cualquier sonido, la esfera de energía estrellaría contra su hermano a penas y este tocase el suelo, las cosas comenzaban a salirse de control cuando Takao, perdido en su desesperación, su mente suplico ayuda para su hermano, sintió un calor extraño pero muy familiar que por el momento no supo identificar, la flexibilidad de su cuerpo era despertada sutilmente por esa sensación de alivio en el, y que era producida por el extraño cosquilleo, tuvo la sensación de sentir una presencia parada justamente a su lado, mas aquel lugar se hallaba vació, dio las gracias mentalmente y sus pies se movieron por inercia, se lanzo justo al momento en que su hermano caía al suelo y se arrojo a el para quitarlo del trayecto de la esfera...
Hitoshi pudo sentir el fuerte golpe que le propino el cuerpo de su hermano menor, escucho cerca de el un estruendo que le aturdió por instantes, ni siquiera el había previsto el movimiento de su hermano y ahora lo lamentaba, sus ojos se habían cerrado al sentir ese golpe y aun le costaba mucho enfocar bien todo a su alrededor, podía saber que Takao era quien se hallaba recostado en sus piernas por aquella mancha homogénea que veía en lugar de cabellos, por el prendedor de su familia que en esos momentos acariciaba y no necesitaba ver para saber que se trataba de el...
Obligo a su mirada reaccionar y cuando al fin lo hubo hecho, vio con tristeza que no se había equivocado su pequeño Takao le había protegido de un ataque cobarde y por la espalda daba gracias que Takao hubiera reaccionado y nada le hubiese pasado, debido al esfuerzo antes realizado había quedado inconsciente pero se hallaba bien, con leves rasguños en su acanelado cuerpo pero al parecer nada grave...
Acaricio sus cabellos aprovechando la gran cortina de humo que por momentos le daba un poco de seguridad y resguardo, aunque se mantenía al tanto persiguiendo la presencia del agresor aun en las ramas, sutilmente dejo a Takao debajo de unos cuantos arbustos a salvo de cualquier ataque o posible búsqueda, su mirada se levanto orgullosa y fría hacia las ramas habían herido su orgullo al verse protegido por su hermano, y habían usurpado su dignidad al atacar a su hermano y protegido, dio un enorme salto y en poco tiempo ya se hallaba en las ramas mas altas de los árboles, sus ojos cerrados en posición solemne y su cuerpo tenso delataban la furia que su cuerpo contenía, sabia a la perfección donde se hallaba solo esperaba una oportunidad de derribarle, escucho el leve crujir de una rama y supo que el momento esperado había llegado, lanzo un pequeño rayo que broto de su dedo índice hacia la rama próxima, y como lo había sospechado el intruso la había pisado y por consiguiente caído al vació, vio como su espalda se estrellaba brutalmente en el piso, y como su agresor se quejaba por el dolor provocado, se lanzo al vació cayendo justo encima de el como una fiera, lleno aun de rencor al recordar a Takao le tomo por el cuello y le azoto con fuerza
-"dime quien demonios eres"...-su voz había sonado demasiado ronca y grave como para ser considerada paciente hubiese hecho correr a cualquiera mas aquel sujeto pareció causarle gracia, comenzó a reír de manera altanera y bastante burlona...
-"el tiempo vendrá"...-
Como si de un fantasma se tratase aquel sujeto desapareció en las manos de Hitoshi, aun sorprendido intento decir palabra alguna pero su garganta misma parecía haberse secado y su mente se hallaba extrañamente en blanco...
Lo último que resonó fue su risa, como un eco lejano y malvado que se perdía en medio de la niebla...
Trastabillando se acerco a el joven Kinomiya le miro con preocupación al notar que aun no recobraba el conocimiento, su pulso bajo al tomar a Takao entre sus brazos y sentir su cuerpo tan frió, al parecer su hermano había gastado energía de mas al intentar salvarlo. Sus ojos temblaron y cristalizaron cuando al imagen de un Takao mas indefenso y mas pequeño se fijo en ellas, el recuerdo de su hermano y una promesa presente, le agobio y oprimió su pecho como un dolor inexplicable, se prometía día tras día como la primera vez, que: nunca se permitiría dejar morir a Takao mas ahora estaba el sano y salvo gracias a la valiente intervención de su hermano...
sintió un temblor en su mejilla, la mano de Takao le acariciaba lentamente dándole apoyo, y diciéndole con la mirada que se encontraba bien aunque claro era que su estado lo delataba Hitoshi se sintió algo confortado por la ternura e ingenuidad de su hermano, retuvo su mano en su mejilla y dejo que esta le acariciara...
-"Tonto"...-susurro tan quedamente al inclinarse hasta los labios de su hermano, se detuvo cerca de ellos inhalando fuertemente el aliento de Takao, y fundiéndose con el, un hermoso resplandor calido y de color dorado salio de la boca de Hitoshi al exhalar justo en la boca de su hermano para lentamente aquel hermoso resplandor comenzara a entrar por su boca, Takao respiro fuertemente al sentir esa energía entrar lentamente por su boca sintió su cuerpo calentarse y comenzó a sentirse mejor, Hitoshi miraba con afanoso deseo los pequeños labios de su hermano, una corriente que se volvió algo magnético e irresistible, por fin termino por consumirle hasta cumplir su deseo, era su cordura y razón en batalla de su deseo, sin poder evitarlo mas dejo a su deseo continuar hasta por fin lograr ese anhelado sueño de tocar sus labios, y conseguir un sutil roce con los suyos...
Takao había perdido toda noción de lo que pasaba su hermano había robado su aliento y lo había devuelto con mas energía, aun así su cuerpo se sentía pesado y anhelaba descansar, lo ultimo que registro antes de quedar profundamente dormido, fue una agradable sensación en sus labios, y algo mas, una imagen un joven de cabello anaranjado vestido de blanco, un ángel que poseía una ala blanca y hermosa, su otra ala era negra como la noche misma, aunque le daba la espalda sus ojos azul tormenta le miraron de una forma cariñosa y condescendiente, sonrió tiernamente para el, y desapareció. Aun en sueños Takao se sintió feliz por tan peculiar sueño, algo dentro de si le dijo que podía volverlo a ver, y dormido se atrevió a sonreír.
El contacto fue leve y fugaz, pero fue suficiente para marcar el inicio de un tormento en el, una nueva condena después de un turbio recuerdo, de un doloroso pasado, se retiro casi infantilmente de los labios de su hermano, y termino por alejarse un poco dejándolo respirar, o acaso ¿habría sido aquella sensación de perdida que le invadía otra vez? fuese el motivo por el cual se había retirado ahora su cabeza necesitaba volver a su razón, se tiro pesadamente a un lado del Kinomiya menor y miro con alegría como su hermano comenzaba a hacer pucheros como cuando dormía placidamente...
Se puso de pie y acerco al cochero que había quedado inconsciente tras la primera explosión, el hombre comenzaba a despertar y para fortuna de el, se hallaba bien, por unos momentos había considerado la posibilidad de ir a casa pero, al ver bien al hombre lo mejor era seguir para conseguir ayuda y asilo para su hermano un lugar donde lo dejasen descansar...
Camino al lugar donde había tirado su capa y lentamente la recogió, dejando caer algo mas al suelo, dos plumas que se acomodaron una encima de la otra, una pluma blanca debajo de una mas negra, sintió algo extraño como si alguien acariciase su mejilla, pero antes de que su mente pudiese registrarlo se esfumo, miro las plumas y no pudo evitar que mas recuerdos asaltaran su mente
-"Brooklin"...-aquel susurro se perdió junto el viento...
Levanto la mirada al cielo la luna se hallaba casi en llena y daba mucha luz al bosque, la niebla que en un principio le había molestado rápidamente se disipaba, se inclino a tomar las plumas en sus manos y las dejo reposar en sus palmas mientras devolvía su mirada al cielo
-"acaso tu me ayudaste... ¿acaso tu?"...-
Su propia mente le impuso silencio, y solo atino a apretar fuertemente las plumas aun en su mano, rogando por que una esperanza llegara a su vida...
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Caminaba por el bosque oscuro tranquilamente, su vista no tenia problema alguno en su andar, no llevaba ninguna prisa, se conocía y sabia que tarde o temprano le hallaría, muchas veces había estado ya en ese bosque, además, su fiel compañero buscaba desde las alturas, su ave era demasiado peculiar, pensó distraídamente, a pesar de ser un ave, Falborg poseía la capacidad de seguir rastros, y no cualquier rastro, su ave era capaz de percibir el rastro que dejase cualquier energía, y el ladrón había dejado sin saberlo un rastro para el, claro siendo el mejor, tenia que atrapar al mejor, a una leyenda, ahora que recordaba su encuentro, aquel ladrón parecía aun muy joven, creyó que no excedería los 25 años, muy joven aunque, muy buen reto, había logrado penetrar en castillo no una vez si no 2 prácticamente se había mofado de todos en palacio y eso le resultaba divertido, sus labios se torcieron hacia abajo, cuando recordó la imagen de Yuriy entrando en el comedor, el había cambiado toda su estrategia, su primer idea era: atrapar al ladrón, cobrar la recompensa, el dinero y las mujeres, pero al ver a Yuriy eso había cambiado, una vez el había jurado que cuando volviese a encontrarlo, le acabaría lenta y dolorosamente, ahora solo podía cumplir con ese objetivo, fuese cual fuese el precio a pagar, Yuriy tenia cuentas pendientes con el.
Ahora una valiosa oportunidad se presentaba, hacia ya años no sabia de su paradero, pero ahora por un capricho del destino se encontraba con el, oportunidad perfecta para llevar a cabo su venganza, tenia a la mano una arma, esperaba, lo bastante poderosa para acercarse a Yuriy, el único problema era el precio de esa arma, era astuto y esta vez tendría que valerse de esa astucia si quería que las cosas funcionasen a su manera, pero algo le decía que seguramente lograría su objetivo y volvería realidad su anhelo...
Falborg trino de manera sonora mientras comenzaba a planear hacia su dueño, le tendió el brazo gentilmente y su ave se poso en el.
-"y bien... ¿donde esta?"...-
Falborg trino una vez mas, y fijo sus ojos crisalidos en su amo, una sensación corrió en su cuerpo como una señal, que el entendió, miro hacia su mano izquierda y emprendió de nuevo la marcha, después de un rato de larga caminata, comenzó a divisar una pequeña luz, una fogata sin duda, pensó, se acerco con cautela y se mantuvo escondido detrás de un árbol, cual seria su sorpresa al ver al ladrón, le reconoció por su aura, y le sorprendió ver su rostro, facciones delgadas y detalladas, piel suave y nieva, labios finos y delgados, sin duda un mangar, su vista se detuvo en el ovillo que se hallaba en el pecho del bicolor, si no mal se equivoca un pequeño niño de aproximadamente 4 años se hallaba placidamente dormido en el pecho del chico, y lo mejor de todo a el no parecía molestarle, noto como el pequeño se movía y comenzaba a despertar, una sonrisa maliciosa cruzo por sus labios, y una idea se poso en su mente, sin duda alguna esto le facilitaría las cosas, ahora que sus planes cambiaban, el destino parecía favorecerle...
-"vaya...pensé que alguien que viera el rostro del ladrón del fénix no viviría para contarlo, mas a.C. parece haber un sobreviviente"...-
Aquella voz retumbo en todas las direcciones, haciendo un eco que evito identificar su procedencia, se puso de pie de inmediato y coloco a Max detrás de si, miro rápidamente por la copa de los árboles, a los alrededores y no encontró nada, un frió viento, justo al frente de él, le azoto el rostro y fue donde dejo su vista estática mirando expectante...
Una sombra salio de detrás de los árboles, un hombre encapuchado, y misterioso salía lentamente de las sombras dejando que la luz de la fogata le iluminara un poco...
Su semblante permaneció inmutable, pero por dentro la preocupación y la incertidumbre se mezclaban dándole terror, nadie, absolutamente nadie en su vida había logrado sorprenderle, nadie había sido tan astuto como el para seguirle el rastro, no era descuidado, y mucho menos confiado, pero entonces como había podido hallarle, le miro por unos momentos fijamente, se sintió familiarizado con su esencia, tratando de recordar, esa presencia ya la había sentido, su mente se ilumino al evocar un sucedo no muy lejano su acechante del cielo, aquel hombre era el mismo que le había retado...
-"¿quien demonios eres?"...-siseo Kai molesto, y con una mirada algo perturbada y furibunda
Aquel invitado, había sonreído de una manera macabra y espeluznante, congelando su ser, si no fuese por esa barrera de hielo que era su carácter hubiese cedido a pesar suyo.
Sonrió de manera triunfante, aunque su sonrisa fue algo diferente, ahora comprobaba el temor de su voz y ciertamente podía notar un leve destello de profunda preocupación en sus amatistas, parecía un pobre gato erizado atrapado en un callejón sin salida, o al menos eso pensaba, seria completamente divertido ver si su teoría se hallaba en lo cierto, y ¿por que no? hasta se divertiría en el proceso de comprobarlo, agacho sutilmente su rostro cubriendo mas sus facciones, mientras la sonrisa en su rostro parecía crecer...
-"soy un humilde caza recompensas que se gana la vida, he capturado a los ladrones mas sanguinarios y dementes, he viajado por el mundo desde las costas del Sur hasta las montañas del norte y todas mis hazañas se han convertido en leyenda desde la caída de los reinos oscuros, siendo yo el único sobreviviente"...-su voz firme desafió sutilmente a Kai
Mientras hablaba dejaba caer su capucha suavemente, sus labios algo gruesos pero delineados terminaba de hablar cuando el levanto la vista mostrando sus bellas y despiadadas orbes lavanda, su cabello se acomodo mejor después de retirar la capucha, un hermoso lavanda que contrastaba a la perfección con sus ojos, facciones algo toscas que se enmarcaban sutilmente, una sonrisa torcida se poso en su rostro al ver los rostros de sus invitados, y un silencio algo perturbador les mantuvo a la espera.
La mirada de Kai endureció de extrema manera, y un sudor frió comenzó a recorrerle, no estaba asustado por el, si no por Max el pequeño se aferraba a su pantalón con demasiada fuerza, podía sentir el temor del pequeño aunque no lo mirase, pero que podía hacer contra esa amenaza, al mismo tiempo escuchaba todo lo que el visitante decía, no era ningún idiota y sabia a la perfección quien era ese caza recompensas, el había esperado un enfrentamiento con el, pero no así, no bajo esas circunstancias tan asfixiantes, no podía equivocarse, alguien que había sobrevivido a la caída de los reinos oscuros, sin duda alguna el era...
-"Boris Kuznetzov, 'el halcón de plata'..."-susurro Kai, al momento que la sangre se congelaba en sus venas producto del terror
-"¡vaya! veo que me conoces, es un honor que alguien de su altura me conozca"...-dijo falsamente alagado y sorprendido el ojilavanda, haciendo una exagerada reverencia
Kai volvió a esa pose defensiva, ocultando lo más probable al pequeño, coloco su mano en su nuca intentando infundirle un poco de consuelo.
Max se mantenía al margen dejando que Kai arreglara el asunto, confiaba en el siempre sabia como solucionar las cosas. Inocentemente se decía Max que nadie podía ser mas fuerte que Kai, y le admiraba de tal manera que no era siquiera capaz de dudar de el, sintió el leve contacto que Kai había hecho tocando su nuca, Kai intentaba decirle que no tuviera miedo, pero, Max se aferro mas al pantalón de Kai aquel chico le daba miedo, en mucho tiempo el único rostro que veía y la única persona con la que convivía era Kai, era realmente aterrador estar en presencia de alguien mas, además de que ese chico no le inspiraba ni un poquito de confianza.
Kai pudo sentir como las manitas de Max se cerraban con más fuerza en su pantalón, comprendió que el pequeño comenzaba a asustarse más de lo necesario. No podía engañarlo, lo sabía pero, ahora necesitaba que Max fuera un pequeño fuerte...
-"Max..."-susurro llamando la atención del rubio-"escúchame Max"-dijo sin mirarle-"quiero que corras al bosque, yo te buscare, ponte a salvo"...-su voz tembló ligeramente pero se mantuvo firme
Max miro un poco dudoso a Kai definitivamente no quería estar con ese sujeto extraño, pero, tampoco quería dejar a Kai con él. Sus pequeñas orbes azules temblaron dudosas nunca se había separado de Kai de un modo así, además de que le preocupaba mucho dejar a Kai solo, ese sujeto parecía tener malas intenciones además de que el bosque se veía muy oscuro...
Kai lo miro por el rabillo del ojo y noto su duda del pequeño tomo su mano y la soltó de su pantalón.
-"estaré bien ahora ve"...-ordeno por ultima vez el bicolor
Con algo de duda Max comenzó a retroceder, de espaldas, mirando fijamente hacia donde se hallaba el lugar de Kai, al verlo tan decidido retrocedió y volteo rápidamente comenzando a correr hacia el bosque.
El bicolor mantenía una conversación con el pequeño que el no pudo escuchar debido a la lejanía, pero podía imaginar de que era lo que hablaban, las intenciones del bicolor eran mas que obvias, sonrió de manera engreída, y algo burlona, el pequeño fénix creía que le permitiría hacer algo tan obvio, que ingenuo era, un sutil movimiento llamo su atención el pequeño caminaba hacia atrás dudando un poco, sonrió divertido al darse cuenta de que no se equivocaba...
-"oh que tierno"...-ironizo Boris, una sonrisa torcida se pinto en su rostro-"mas, no puedo dejarlo ir"...-su sonrisa se volvió claramente amplia, y su voz sombría, de la rama que se hallaba justamente por encima de su cabeza, su bello halcón mascota trino y se lanzó justo en contra del pequeño.
Un brillo malvado resplandeció en sus garras, cuando el ave voló en dirección del pequeño, nada parecía poder salvar al rubio y justo cuando estaba seguro de que iba a capturar al pequeño, algo paso.
Max vio a la enorme ave acercarse a toda velocidad comenzó a correr sin lograr gran ventaja, escucho al ave chillar, y cubrió su rostro con sus brazos sin querer ver como esa ave lo capturaría, lo ultimo que vio un brillo malvado en sus garras y justo cuando estaba seguro de que iba a capturarlo, algo pareció detener todo a su alrededor, Max escucho un fuerte ruido mas ningún dolor se sentía en su cuerpo, abrió lentamente los ojos, y vio a Kai parado frente a el protegiéndolo.
-"¿Max que esperas?"...-la voz autoritaria del chico, lo devolvió a la realidad, se puso rápido de pie y comenzó a correr, lo más rápido que sus piernitas le alcanzaron.
Kai miro aterrorizado como aquella ave se lanzaba contra el rubio, y como Boris había descubierto sus planes, se lanzo rápidamente tomando por sorpresa al ojilavanda, llegando justo a tiempo extendió su palma, e interponiendo una especie de campo llameante, que broto de sus palmas extendidas al frente, en el que el ave reboto, esta se alejo chillando algo lastimada y aturdida por el golpe, regreso junto a su amo, y se poso justo encima de la rama, que estaba a la cabeza de su amo.
Lo tomo por sorpresa, protegiendo al chico y dejándolo escapar, ciertamente lo creía mas lento y le había subestimado, sus ojos rápidamente brillaron furicos cuando aquel campo lastimo a su bello halcón, y el sin poder evitarlo se agito un poco, su aplomo volvió y su lívido desapareció, por el contrario se sintió molesto nadie lastimaba a su fiel mascota sin pagarlo caro.
Cerro los ojos con una sonrisa amenazante y toda la diversión en su rostro se esfumo
-"sabes, no me gusta que lastimen a mi compañero"...-farfullo el ojilavanda tan quedamente que su tono se volvió sobrio y algo cruel
Kai le miro como una insignificante basura, indigno a sus ojos, eso era, se había desilusionado un poco esperaba una verdadera batalla en contra del mejor caza recompensas del mundo, era una leyenda, por favor a sus ojos no era mas que una buena farsa excelentemente montada, había intentado utilizar a Max para protegerse, eso era algo cobarde, cerro sus ojos ladeando un poco su cabeza, casi escupiendo en la actitud de Kuznetzov, ahora que Max estaba a salvo todo se resumía a solo cumplir con su tarea.
-"ese pequeño morirá, ya que gracias a el lastimaste a mi mascota"...-afirmo el chico tosco seguro de sus palabras, con un tono colérico, se había puesto arrogantemente de perfil, mostrando sus rasgos aguileños, sonriendo y mirando esta vez amenazante y furico al bicolor-"pensé que nadie había sobrevivido al ver tu rostro, en verdad eres una decepción"...-dijo encogiéndose de hombros, sin sentirse un poco intimidado por la mirada hastiada del bicolor
El bicolor permaneció callado, aquel ser ni siquiera valía un poco como para hacerle gastar saliva, aunque en algo tenia razón nadie que hubiera contemplado su rostro vivía.
-"deberías preocuparte mas por ti, ya que tu también haz visto mi rostro,"...-ironizo Kai siguiendo su juego
Dejo sus palmas boca arriba, y dos grandes flamas salieron de ellas, Kai agacho su rostro con los ojos cerrados en una pose burlona, lentamente abrió sus orbes carmesí provocando un sudor frió en su acompañante, sus ojos se habían estrechado enormemente, sus ojos solo se veían como un reflejo demoníaco, sonrió torcidamente al igual que su compañero, haciendo disminuir la sonrisa de Boris...
-"y morirás por ello"...-
Continuara...
Notillas de Kanna
kanna: huju! trabajo terminado
ck.ka: aja el capitulo 2 ¡listo!
kanna: y ahora ¿por que tan animada? ..?
ch.ka: estas ciega o que? ya apareció Hitoshi n¬n öuö
kanna: si ya apareció Hitoshi, y Takao, aunque Hitoshi parece ser un rey muy cruel y tirano a mí me parece muy sobre protector, y en verdad tiene sus motivos,
ch.ka: pero con Takao no...-.-
kanna: eso es por la devoción que muestran uno por el otro, creo que de cierta manera sienten que son lo único que les queda en el mundo
ch.ka:que lindos...TT/TT
kanna: además los dolores de ambos también tienen que ver con su joya
ch.ka: coincidencia?
kanna: no, solo azares de la escritora, XP, pero la cuestión de las joyas cada vez se vuelve más intrigante...
ch.ka:(muy reflexiva)si, es cierto, pero...Kai se vio hermoso ÖwÖ
kanna: n/n o si, el precioso Kai, es nuestro ladrón del fénix, ya lo habían adivinado, supongo, si no...pues ya lo saben, nuestro lindo fénix acaba de ver algo frustrados sus planes ahora que Boris apareció...
ch.ka: si, oye que onda con Boris?...
kanna: ah! veras, nuestro pelilavanda es un intrigante viajero, del cual ahí que esperar lo inesperado, Boris es impredecible, y bastante explosivo, mas aun detrás de todo eso las razones de Boris son un misterio, nadie sabe por que lo hace, pero aunque parezca algo un tanto loco Boris no es lo que parece...
ch.ka: y Yuriy que onda con el... ..?
kanna: pues diré que mi pelirrojo hermanillo tendrá muchas cosas que arreglar, (Boris una de ellas);además de que su cabeza comienza a perderse en el pasado y con el asunto del ladrón pues la verdad, esta perdido, pero Yuriy es muy inteligente y practico, claro mientras asuntos personales no se involucren. Nuestro neko parece comenzar a poner en orden sus ideas, eso es bueno pero parte de su personalidad le hace tomar las cosas a la ligera, de vez en cuando, y con el lindo neko...
ch.ka:KAWAII!
kanna:¬¬U...como iba diciendo con Rei nunca se sabe...
ch.ka: no se pierda el próximo Cáp. de Fallen Ángel
kanna: no mas Gumdan para ti...-.-U
