Título: Cartas que no llegarán
Capitulo 2: Recuerdos
Autor: Blind-Target
Anime: Weiß Kreuz
Advertencia: Yaoi, tal vez lemon (si no te gusta no lo leas pues será bajo tu responsabilidad)
Disclaimer: Weiß Kreuz todos sus personajes y derivados son © de Koyasu. No recibo ninguna clase de retribución al escribir esto. KOYASU es la mente maestra detrás de WEIß, benditas sean sus voces celestiales, gracias a quienes hicieron posible el anime.
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Pasó casi un mes desde aquel día en que Bombay había caído en coma, hasta entonces no había señales de que quisiera despertar.
Los Weiß y Aya-chan se reunieron en la sala de espera del hospital con el doctor que atendía a Omi.
— Muchos de los visitantes pierden la noción del tiempo cuando algún familiar o amigo se encuentra en el caso del joven Tsukiyono. — expuso el galeno. — Por eso debo recordarles que ya pronto será un mes desde que su joven amigo llegó aquí…
— Sí, sí — Kudou está impaciente por saber el verdadero motivo de la reunión. — ¿cuál es el punto?
— El punto es, que si no despierta en un mes, dos más cuando mucho, lo más probable es que caiga en lo que llamamos EPV, es decir, en estado vegetativo persistente y seguramente se quedará así hasta que decidan darle el descanso eterno. — Ran bajó la mirada y entró a la habitación donde yacía Omi, se acercó al gatito rubio y le acarició la mejilla.
Momentos más tarde, al irse el doctor, entraron los demás, la pequeña Aya se acercó a su hermano.
— Hermano, vamos, vayamos a casa Necesitas descansar.
— Sí, todos tenemos que descansar. — habló Balines.
— No quiero dejarlo solo. — musitó el joven de ojos violetas.
— Ve. — Ken puso una mano sobre el hombro del pelirrojo. — Yo lo cuidaré.
— Gracias. — Abyssinian puso su mano sobre la del de cabellos castaños y salió acompañado de Yohji y la pequeña Aya con dirección de la casa.
Hidaka pasó toda la tarde con Omi, acariciándole, paseando sus dedos por el cuerpo del pequeño, hablándole.
— Omi… — acomodó un mechón rubio fuera del rostro de Bombay y sonrió al recordar algo. — ¿Te acuerdas cómo eran las cosas antes de que te fueras a Estados Unidos? — sólo el sonido intermitente del lector de pulso se escuchó. — Recuerdo que siempre me pedías ayuda, por cualquier cosa, sólo querías estar cerca de mí, y yo… yo no… no te correspondía… no quería, porque… porque te envidiaba, estaba celoso.
"¿Sabes? Siempre estuve enamorado de Aya, y él nunca me dirigió una sonrisa amble o una mirada cálida, ni mucho menos una suave caricia porque… porque todas te las dirigía a ti, por eso te envidiaba. Aya se ofrecía a ayudarte todo el tiempo, en las misiones te protegía y se preocupaba por ti aunque no lo dijera. Por eso muchas veces deseé que te fueras, que te alejaras, incluso deseé tu muerte para quedarme con Aya… — esas palabras quedaron en el aire, Lens sintió que no debía haberlas dicho. El lector de pulso seguía con su ritmo, un ritmo que hacía sentir culpable a Siberian.
El pelirrojo estaba tomando una ducha mientras recordaba, aquel día en la florería, un día como todos, muchas chicas se amontonaban para verlos mientras los floristas trataban en vano de quitárselas de encima, eso sólo hasta que pasó la hora de entrada de las escuelas. Ran recordó la hermosa expresión de Omi cuando le anunció a Ken que tenía una noticia que darle, el de cabellos castaños se había quedado estático y él había sentido que su mundo se derrumbaba, sabía que Omi siempre había amado a Ken y temía que en ese momento fuera a declarárselo. Pronto el pequeño rubio le dio la noticia a Siberian, había conseguido una beca para una universidad de Estados Unidos y se iría a alcanzar el sueño americano, su carita estaba llena de luz; Ken, por su parte, sólo atinó a sonreír y no dijo nada pero él sí, le preguntó que cuando se iría, aunque su voz se había quebrado al cuestionarlo, Omi se había acercado para preguntarle si se encontraba bien y sólo le había asentido pero se había puesto muy triste…
— Omi… ¿por qué te fuiste? — murmuró Ran mientras dejaba que el agua acariciara su piel recorriéndolo con suavidad y ocultando sus lágrimas. — ¿Por qué tuviste que irte?... Yo era muy feliz teniéndote aquí, aunque no me correspondieras, aunque tus ojos se iluminaran al ver a Ken y en mí no vieras más que a un hermano mayor… — Abyssinian se apoyó contra la pared fría y lloró, lloró para intentar sacar todo ese dolor que llevaba dentro, y entre sus sollozos escuchó la dulce voz de su gatito rubio diciéndole que le escribiría en cuanto llegara y le daría su dirección y su teléfono, todo para estar siempre en contacto con los Weiß.
Al mismo tiempo, Ken recordaba ese mismo instante y el momento en que Omi le preguntó si quería que se fuera, Siberian no había sabido qué contestar, quería que se fuera pero sabía que si Omi los dejaba Aya se pondría muy triste; al final sólo le había dicho que no tenía derecho de decidir por él, que si ese era su sueño que fuera a cumplirlo.
Cayó la noche, Ran fue metido a la cama por la fuerza pues había intentado regresar al hospital con Omi. La noche pasó tranquila y lentamente.
— Omi, gatito mío, tienes que despertar… — musitaba Ran en la oscuridad. — Tal vez… sólo eres como la princesa del cuento, sólo esperas el beso de tu príncipe… que lástima que aquel al que consideras tu príncipe sea Ken, él no te corresponde pero… sólo él puede despertarte… — sus sollozos comenzaron a ser audibles y sus lágrimas resbalaron por sus mejillas, temía perder a su niño, a su pequeño Bombay, su gatito rubio. Sus ojos comenzaban a cerrarse, tenía mucho sueño pues la ducha lo había relajado. Comenzó a recordar a Omi, su piel suave, sus hermosos ojos azules, sus labios rosas, su cálido aliento, todo el pequeño le parecía sumamente hermoso. El placer no tardó en aparecer, sus mejillas se pusieron rojas y la temperatura aumentó.
Eran casi las tres de la madrugada cuando el pelirrojo despertó de golpe, bañado en sudor y percatándose de que había tenido un sueño húmedo con su gatito.
— Omi… — se abrazó a su propio cuerpo — Omi… te necesito… ya me cansé de vivir sólo de sueños…
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Aquí la actualización, estoy tan emocionada que quizá lo esté actualizando seguido. Aún faltan misterios por reslver, Gracias Valsed y Shindo chan por sus review. Valsed, ya te has de dar la idea de a quién esperaba Ran, Shindo, sí hay continuación y espera a que Omi despierte y verás, tal vez abra sus ojitos en el próximo. Me despido, hasta el tercer capítulo.
