La Secundaria Jasper

Capítulo 1: Primer día de clases y Primeros problemas

Seguí corriendo en camino dentro del lugar, tras unos minutos logre llegar a la entrada, recuperando el aliento dije para mí mismo – Vaya, que campus más grande – tras recomponerme crucé las puertas para encontrarme con mis amigos viendo estupefactos el establecimiento, era enorme, tenía dos pisos , el primero constaba de algunos salones y la mayor parte de los casilleros, después de una larga caminata por el extenso pasillo en el centro había un cruce en cruz, que daba a otros tres pasillos, por suerte nuestros casilleros se encontraban en el segundo piso, este se centraba en la mayor parte de aulas y laboratorios al igual que la parte restante de los casilleros, Salty, Shakey y Mooch se separaron de mi lado encontrándolos antes que yo, así que decidí continuar por mí mismo, finalmente logre llegar a mi casillero, estaba al lado de un salón de clase y decidí ver mi horario – Ja, ¡qué suerte tengo hoy! – Al verlo la primera clase era justamente en el aula a mi lado siendo química, no me pareció tan mal, así que sonreí un poco, decidí abrir el casillero y guardar las carpetas – ¿Pero qué?... – Decidí ver dentro de mi mochila y era un envase con algo del desayuno de esta mañana, con una nota de mamá que decía: "disfruta del desayuno" con una carita feliz dibujada, me sonreí un poco pero antes de que los demás se dieran cuenta lo guarde allí, vi mi reloj y aún era temprano decidí entra al aula para tomar un asiento y antes de cerrar la puerta me percate que Salty se acercaba a toda velocidad al salón gritando

-¡Eh Humphrey! – Tomando la atención de toda la gente, pero de entre todos alguien tomó por gracia hacerlo tropezar provocando risas en todos los presentes, me acerque para ayudarle y tener algunas palabras con el "cómico" – ¡Hey cuál es tu problema! – El chico paró de reír para verme con seriedad y algo de altanería, este vestía una camiseta negra con sin mangas y esta tenía un diseño de llamas, un jean negro y botas Timberland grises

-¿Qué pasa? ¿Tienes algún problema? – Se acercó con malas intenciones hacia mí, quedándonos frente a frente

Sacudí frente mi rostro mi mano – Vaya que sí, te apesta el aliento de lejos – Dije en tono gracioso ocasionando risas en todos allí, el chico me tomó del cuello de la camiseta y poniendo mi espalda en el casillero haciendo a todos callar

-Nadie se burla de mí, ¿entiendes? ¡Nadie! – Levanto su puño en forma de querer golpearme en el rostro, no podía soltarme de su agarre así que antes que me golpeara moví mi rostro haciendo que golpeara contra el casillero a mi espalda abollándolo un poco, retrocedió algunos pasos tomándose con dolor el puño pero no tardo en reponerse y al tratar de golpearme otra vez el profesor con el que me tocaba le detuvo, llevándolo con el director, todos me miraban con sorpresa y empezaron a aplaudir, no quería llamar tanto la atención de la gente así que opte por entrar al salón seguido por Salty y este seguía sorprendido por mis acciones

-Vaya Humphrey ahora eres el héroe de la secundaria ¡Y en tu primer día! – Nos sentamos juntos en un mesón en la parte de media del salón donde quedaba libre y por la mirada de Salty aún seguía atónito por mis acciones hace un momento

-No quiero llamar la atención y menos la equivocada como la es la de aquel chico puede ser peligroso – Suspire para reposar mi rostro en la mesa, empezamos a hablar de temas sobre básquet, era algo que teníamos en común a excepción de cuál es nuestro equipo favorito, mientras a mí me gustan los Chicago Bull a él los Lakers y algunas veces discutimos por cual es mejor y esas cosas, sin darnos cuenta llegó el profesor al aula y al verme me dijo

-Espero no tener que encontrarle peleando nuevamente con Garth, joven… ¿Humphrey? – Asentí en forma de disculpa y los demás en el aula se me quedaron viendo y escuchaba a los demás diciendo cosas como "Peleo con Garth y no está herido?" o también "Sobrevivió esta vez pero no tendrá tanta suerte a la siguiente" - Pues bien, hola a todos yo soy el profesor Peter Walters y seré de hoy en adelante su profesor de química les guste o no, pero les diré una cosa ustedes pueden ser considerados mis amigos si se comportan, pero si no, ya veremos, pues bueno ya basta de tanta charla y empecemos – El típico primer día, charla pura y dura acerca de normas de seguridad en el laboratorio, en un momento de la clase vi a Salty y estaba casi babeando por curiosidad dirigí mi mirada a donde él lo hacía, al ver era una chica con una cabellera dorada, ojos ámbar que con su simple mirada te puede quemar por dentro, y vestía de manera que cualquier prenda que usase le quedara de maravilla, Salty se percató de mi mirada

-Parece que te gusta lo que ves, ¿no? – Se río entre dientes – Venga, vamos a hablarle – Me tomó por sorpresa sus palabras y justamente lo dijo sonó la campana anunciando el cambio de hora

-¿Así sin más? ¿Hablar de qué? – Dije algo nervioso, nunca en mi vida había hablado con chicas y menos para ligar con ellas

-No importa, a la mayoría de los hombres les dan tanto miedo las chicas bonitas que los pocos que se atreven a hablar con ellas ya tienen ventaja – No parecía muy seguro, no quería quedar en ridículo siendo el primer día, pero Salty notó inseguridad en mi rostro – Venga ya se te ocurrirá algo – Tomé valor y una bocanada de aire, me levante de mi asiento y me quede frente a ella, sonriendo como un tonto

-¿Qué? – Ella parecía algo confundida por mis acciones, y lo único que se me ocurrió decir fue

-¿Qué? Ya empecé a hacer el ridículo, gracias Salty – Pensé este ultima parte, no puedo creer que me haya dejado mover por las palabras "motivadoras" de aquel imbécil

-¿Por qué te has plantado en delante de mí? – Parecía calmada, ahora tenía que hacer mi movida

-¿Eh? Oh, Humm… Porque… quería preguntarte algo ¿Cuál…? ¿Cuál es tu nombre? – Mi nerviosismo se notaba a la legua de distancia

-No vas a usarlo nunca, así que te da igual – Su voz permaneció calmada aun con lo que me dijo y tras ello camino hasta la puerta, no sin antes detenerla con mi voz

-¡Espera! Lo he hecho mal, mi intención era ser auténticamente encantador y divertido, ¿Me concedes una segunda oportunidad? – Puse mis manos como si hiciera una súplica y lo único que hizo fue sonreír por mis acciones y dejar el aula escuchando así la risa de Salty – Vaya… - He dicho en derrota, pero Salty se acercó hacia mi poniendo su mano en mi hombro

-Humphrey, no está todo perdido, la has hecho sonreír, seguro que se acordara de ti –

-No, aun puedo arreglarlo, voy a seguirla desde lejos para ver dónde queda su casillero – Le dije triunfal, parecía una buena idea

-Tú mismo, buena suerte amigo – Salió del salón dejándome allí, me apresure en seguirle la pista logrando encontrarla, camine a cierta distancia y al llegar a su casillero un chico, parecía de la banda de aquel patán de Garth, la estaba esperando allí

Ella con ademan de molestia le dijo – Ya le dije que no me interesa –

-Ya, pero tú a él si – Se acercó a ella peligrosamente

-Que se ponga a la fila de espera – Fue a moverlo pero este la tomó de los brazos

-Creo que no, muchacha, Está harto de esperar a que te abras de piernas por propia iniciativa – Decidí acercarme haciéndome notorio, y el al verme escupió lo siguiente – ¡Perro sarnoso! ¿Qué diablos haces aquí? Esto no tiene nada que ver contigo – Sin soltarla de los brazos mirándome directamente

-Buen día para ti también idiota, tengo la impresión de que estas molestando a esta dama – La soltó y se acercó a mí, era el momento no había nadie cerca

-¿Ah sí? ¡Quedaras suplicando piedad! – Alzó sus puños de forma defensiva, yo hice lo mismo, estaba preparado

-No puedo creerlo, mi primer día y ya estoy buscando problemas – Saqué estos pensamientos de mi cabeza y el empezó a intentar conectarme golpes en el rostro pero los evadía o contenía con mis brazos, cuando empezó a cansarse aproveche de golpearle en las costillas y abdomen, el seguía lanzando sus puños hacia mí y eran más fáciles de evadir, ya parecía derrotado pero para terminar de una vez lo tomé de los hombros lanzándolo al suelo, se levantó rápido solo para decirme

-¡Haremos que pagues por esto y recuerda mi nombre!, ¡soy Candu! – Tras esto salió corriendo de allí, deje de encararle para mirar a aquella chica tan hermosa

-Gracias, Ha sido muy noble por tu parte – Ella estaba totalmente agradecida por mis acciones

-¿Estas bien? – Quería sonar preocupado y funcionó, ella sonrió un poco

-Ahora sí, antes has preguntado mi nombre, me llamo Kate –

-Es un placer Kate, yo soy Humphrey – Dije con una sonrisa en mi rostro

-Bien Humphrey, parece que te has ganado tu segunda oportunidad – Se me acerco y me dio un beso en la mejilla, quede pasmado por ese beso, ella río un poco y camino en dirección a las escaleras para ir al segundo piso, mientras tanto en mi rostro se dibujaba una sonrisa mientras levantaba una ceja estaba totalmente impresionado y en problemas