Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La trama, es una adaptación de la película "Un día imprevisible".


Un día imprevisible

2. Rosalie


Como bien había supuesto Bella, aquel restaurante era mucho más elegante de lo que creía. Aún así, con aquel conjunto que Edward le había comprado no desentonaba para nada. No podía evitar mirarlo todo con detenimiento, y cuando volvió la mirada hacia Edward, sorprendió a éste observándola con una sonrisa, cosa por la que ella agachó la cabeza, intentando ocultar su sonrojo.

¿Ya sabes que vas a pedir? –le preguntó él, de pronto.

Ehh, no –Bella se dio prisa en coger la carta, que el camarero les había llevado hacía unos minutos.

Después de pedir, mantuvieron una agradable charla sobre sus vidas. Así, Bella supo que Edward estudiaba Periodismo, y que los fines de semana trabajaba con un compañero suyo de la universidad.

¿Y hoy no trabajas?

Edward sonrió de lado, como llevaba haciendo toda la mañana, y se acercó a ella, en plan confidente:

Me he tomado el día libre para comprarle el regalo a mi hermana y llevárselo.

Bella parpadeó sorprendida.

Vaya.

Es que la veo muy poco –suspiró el joveny supongo que una sorpresa así le gustaría.

Seguro que sí. Te has tomado muchas molestias por elegir un buen regalo para ella, estoy segura de que lo apreciará mucho.

La sonrisa que tenía Bella también la adoptó Edward tras escuchar aquellas palabras. La chica volvió a sonrojarse, pero no apartó la mirada.

¿Puedo hacerte una pregunta, Bella? –dijo Edward, al cabo de un rato de haber estado hablando de cosas banales.

Claro.

¿Crees…en las segundas oportunidades?

Bella frunció un poco el ceño ante aquella pregunta, sin entender muy bien su contexto.

Depende de para qué.

¿Crees que si una persona ha hecho algo malo se merece una segunda oportunidad?

Bella lo meditó un segundo, pensando en la respuesta, pero también a qué se refería exactamente Edward. Fue en aquel momento, cuando sonó su móvil.

¡Alice! –recordó de pronto Bella, sacando su móvil a toda prisa, ante la atenta mirada de su acompañante. En efecto, quien llamaba era su amiga Alice ¡Ali, lo siento mucho!

¿Dónde estás? Habíamos quedado hace media hora.

Bella se disculpó ante Edward y se dirigió a los baños del restaurante, para hablar mejor. Le relató a su amiga todo lo sucedido durante aquel día, y Alice lo escuchó todo con atención. Solo cuando terminó, profirió uno de esos grititos de emoción tan característicos de ella.

¡A ese chico le gustas, estoy segura!

Alice, hasta hoy no lo conocía. A demás, no entiendo lo último que me está preguntando. Seguro que es que quiere volver con su ex o algo así.

Bella, eres demasiado catastrofista. Si quisiera volver con su ex, la hubiera llamado a ella, no a ti. Y si quieres salir de dudas, pregúntale por ello directamente. ¿O es que te gusta y tienes miedo?

¡No! Quiero decir, ni me gusta ni tengo miedo. Es simple curiosidad.

Pues entonces, no le veo el problema. ¡Pasa un buen día, Belly, y solo llegues a casa me cuentas eh!

Y dicho esto, Alice colgó, dejando a Bella echa un mar de dudas. La joven se dio prisa en volver junto a Edward, que parecía bastante pensativo.

Siento la interrupción –intentó sonreír Bella, a modo de disculpa.

¿Ya tenías planes antes de que te trajera hasta aquí?

En cierto modo. Pero mi amiga hoy no podía salir a comer tampoco, así que en cierto modo me has salvado de quedarme sola en casa.

Edward sonrió, y Bella agradeció en su fuero interno haber dicho aquella pequeña mentira solo para ver esa sonrisa de nuevo.

Y bueno, respondiendo a tu pregunta, si el crimen no fue muy grave, sí, supongo que todo el mundo merece una segunda oportunidad.

Gracias –dijo él, al parecer contento con la respuesta.

¿Puedo preguntar a qué se debía eso?

Pregúntame más tarde, cuando salgamos de casa de mi hermana.

¿Es que yo también voy a ir? –no pudo evitar preguntar Bella, pasmada.

Por supuesto –sonrió Edward ampliamente le encantará conocerte. Si quieres, claro.

Bella no sabía decir que no, por más vergüenza que le diera aquello. Así que de pronto se vio delante de la puerta principal del adosado de la hermana de Edward, que les abrió casi de inmediato. Bella se quedó de una pieza al verla. Era una chica alta, rubia, de ojos claros verdes, iguales a los de Edward, e igual de deslumbrante que su hermano. Era de las típicas chicas modelos de revistas, esas a las que toda mujer envidia.

¡Ed! ¿Qué haces aquí? –preguntó, con el ceño fruncido.

He venido a darte tu regalo de cumpleaños, Rose.

Me alegra de que mi hermanito se haya acordado de mí –rió Rose- venga, pasad.

Les condujo hasta un pequeño saloncito bastante acogedor. Edward y Bella se sentaron en un sofá de dos plazas, mientras Rose ocupaba uno de los dos sillones.

Bueno, podrías presentarnos, la verdad. Hacía tiempo que no te veía con novia, Ed.

Bella se sonrojó hasta la coronilla, y abrió la boca para rebatir a Rose, pero entonces entró un hombre enorme, con el cabello corto rizado y vivarachos ojos azules, que se posaron en los recién llegados, antes de estallar en una carcajada.

¡Ya empezábamos a pensar que te habías vuelto gay, Eddie! –rió aquel hombre.

Emmett, compórtate –le riñó la hermana de Edward.

Sí, Rosie. ¿Queréis algo de beber?

No, gracias –dijeron Edward y Bella al unísono.

Pero que monos –rió de nuevo el hombre, antes de desaparecer por la cocina.

Disculpa a mi marido, Edward ya lo conoce, se pasa el rato riéndose y gastando bromas –sonrió Rose a Bella.

Bien, Bella, esta es Rosalie, mi hermana.

Es un placer –dijo Bella, mientras Rosalie sonreía ampliamente.

Y Rose –añadió Edward Bella no es mi novia, es una amiga.

¿Ahora lo llamáis así?

¡Rose!

Vale, vale, lo he pillado. Bien, ¿no has venido a darme mi regalo de cumpleaños?

Edward le entregó la bolsa con el vestido, que Rosalie de inmediato abrió. Su cara fue indescifrable cuando vio el vestido, pero el grito que dio y lo deprisa que se dirigió con el vestido apretado contra su pecho hacia la cocina, fue reacción más que suficiente para que Edward y Bella supieran que le había gustado.

Pasaron un rato agradable, hablando con Rosalie y escuchando las bromas de Emmett, hasta que decidieron que era hora de marcharse.

¡Volved pronto! –les pidió Rosalie, mientras se iban.

¡Y no esperes a traernos de nuevo a Bella hasta que os comprometáis! –añadió Emmett, haciendo que Bella volviera a ruborizarse.

Siento lo de mi cuñado –dijo Edward, mientras se alejaban de la casaél es así.

Tranquilo, son gente agradable.

Edward sonrió y cogiendo a Bella de la mano, para sorpresa de ésta, se dirigieron hasta un parque cercano, donde se sentaron en un banco.

Voy a responderte a tu pregunta de antes.

Bella advirtió que Edward no le había soltado aún la mano, pero no hizo nada para cambiar ese hecho.

Hay una persona que está interesada en hacer que este sea el mejor día de tu vida –dijo de pronto el chico.

¿Qué?

Sé que suena un poco confuso. Verás, hay una persona, que me había pedido que hiciera de este el mejor día que hayas pasado jamás, porque quiere una segunda oportunidad.

Espera, espera, no entiendo nada. ¿Quién es esa persona?

Te lo diré al final del día –le prometió el chicono quiere que lo sepas hasta que acabe el día, quiere que lo disfrutes.

¿Tanto daño me ha hecho? –Bella empezó a pensar en la gente que más odiaba y que más daño le había hecho. Pero no recordaba a nadie.

Eso no lo sé. Yo solo paso el mensaje –sonrió el joven.

Bella asintió, y se soltó de la mano del chico, algo decaída. Edward no hacía aquello desinteresadamente, había alguien detrás. De lo contrario, él ni siquiera habría reparado en ella. Ahora tenía todo sentido.

Eh, ¿qué te pasa?

Nada –Bella se obligó a formar una sonrisa lo más radiante posible- ibas a hacer de este mi mejor día, ¿no? ¡Pues ya estás tardando!


¡Hola!

Dior, hacía años mil que no actualizaba de esta historia. ¡Perdón, perdón, perdón, y perdón otra vez! Espero que este capi os haya gustado, me ha venido la inspiración de repente, así que he cogido el portátil y he escrito todo lo que he podido.

Si hay alguien por aquí que aún le guste la historia y quiera seguirla, estaría muy contenta si me hiciérais saber que os ha parecido el capi, en serio, me inspira a escribir jajaja Y por supuesto, mil gracias a los 8 reviews que me habéis dejado :D también a los favoritos y alertas :)

Intentaré no tardar tanto para actualizar :)

¡Un beso!

Ali.